¿Por qué consultar la historia de crédito debe convertirse en un hábito este 2021?
Estar informado sobre el desempeño de tu historial crediticio y las obligaciones financieras, debería ser una sana costumbre. Esto sirve para saber tu comportamiento ante las entidades bancarias y a tener más y mejores herramientas para tomar decisiones sobre los créditos que puedes tomar. Para Experian, estas son las razones por las cuales debes comenzar el año haciendo de la consulta de tu historia de crédito un hábito.
Es una herramienta personal de suma importancia. Lo primero que hay que tener en cuenta es que la historia de crédito es tu carta de presentación ante el sistema financiero. Allí se refleja tu comportamiento y hábitos de pago frente a sus obligaciones pasadas y presentes.
Esta es la información que consultan las entidades cuando haces una solicitud de crédito. Por eso, la historia de crédito es tu mejor referencia comercial, pues presenta tus relaciones con el crédito y la forma como has pagado esas obligaciones.
¿Cuáles son los beneficios?
– Reducir los trámites a la hora de presentar una solicitud de crédito ya que esta herramienta, en muchos casos, reemplaza el tener que presentar soportes sobre tu pasado crediticio, pues toda la información está condensada allí.
– La historia de crédito es el equivalente a una referencia de todas las entidades con las que tienes obligaciones crediticias, afirmando que cumples oportunamente con tus obligaciones.
– Gracias a la historia de crédito las personas aumentan sus fuentes y posibilidades de acceder a financiamiento, independientemente de sus ingresos. La historia de crédito, de hecho, genera desarrollo económico, pues permite que las personas que no cuentan con garantías reales puedan acceder a más y mejores créditos.
– ¿Y si hubiera inconsistencias? Si por algún motivo llegas a encontrar una inconsistencia en tu historia de crédito, puedes presentar una solicitud de reclamo sin necesidad de ningún intermediario.
– ¿cómo administrar adecuadamente tu historial crediticio? Recuerda que tu historia de crédito refleja qué tan fiable eres en el pago de tus obligaciones, por lo que el primer y más importante paso que debes dar en pro de mantener una sana historia crediticia es mantenerte al día en tus pagos.
Siempre es una buena idea utilizar los recursos y herramientas disponibles como los débitos automáticos y los recordatorios para ayudarte con ello. Si estás atrasado con un pago, trata de ponerte al día lo más pronto posible.
– Consulte, al menos, una vez al mes tu historial crediticio y siempre antes de solicitar un crédito. Esto es una buena costumbre y demuestra un buen comportamiento frente a las obligaciones crediticias.
Además, te permite estar en control de que la información allí contenida refleja la realidad de tu comportamiento financiero y cómo estás siendo reportado por las entidades con las que tienes una obligación.
– ¿Dónde puedo revisar mi historial crediticio? Puedes recurrir a la web de la SBS y consultar tu reporte de deuda. También puedes ingresar a aplicativos como Mi Sentinel.
¿Cómo cuidar tu imagen, potenciarla y mostrar tus logros sin caer en el egocentrismo puede ayudar a tu empresa en su crecimiento este 2021?
El branding personal abre las oportunidades profesionales y personales del más alto nivel. El manejo de una adecuada marca personal se traduce en mejores oportunidades de negocio, cierre de ventas a mayor velocidad, mayor posibilidad de impactar positivamente entre las personas y de tener experiencias enriquecedoras que te permitan contactar con profesionales de alto nivel.
Además, los resultados de un buen manejo de marca personal bien ejecutado, según el experto en branding, Humberto Herrera, incrementa la credibilidad. Y eso es vital en el ecosistema emprendedor. “Tener mayor credibilidad genera más y mejores oportunidades y hace más rápidos los procesos de decisión que los demás toman sobre nosotros, nuestros productos y servicios”, explica Herrera.
Para el experto, hay dos poderosos elementos que resultan fundamentales en el branding personal: la validación de terceros hacia tu trabajo, que muestren que tienes relaciones con personajes importantes en el nicho específico en el que quieres posicionarte.
¿Ejemplo? Los chefs o dueños de restaurantes suelen colocar sus fotografías junto a reconocidos chefs. También enmarcan las páginas de las entrevistas donde aparecen, en prestigiosas revistas. Esto con la finalidad de darle mayor validez a su trabajo y que el público sepa sobre el reconocimiento que se le hace.
El segundo punto requiere que instituciones o personas te validen públicamente. Puede ser en redes sociales como Facebook o LinkedIn. También los premios que has logrado o reconocimientos que han escrito sobre tu trabajo. También dar a conocer las conferencias o espacios en los que ha podido hablar en público, para darse a conocer.
Muchos de estos entornos -dice Herrera para Forbes- permiten al interesado conocer más a su audiencia y entender los niveles de resonancia que tienen los diferentes contenidos que comparte.
“La validación externa es fundamental porque es totalmente diferente que tu digas que sabes hacer algo, a que una universidad de prestigio lo diga. Es una diferencia abismal, y ahí está la magia del branding personal. Lo mejor de todo es que podemos cada uno de nosotros crearlo, sin depender de nadie” agregó el experto.
Para finalizar, explicó que el branding personal está íntimamente relacionado con la neurolingüística, pues “termina siendo la narrativa que contamos a los demás sobre nosotros, y al hacer eso de manera repetitiva, se vuelve un componente clave de nuestra identidad. Se vuelve nuestra propia narrativa”.
Pero ¿Cómo crear nuestra propia narrativa, nuestra marca personal? La gerente de Marketing, Comunicaciones y RSC de Adecco, Jimena de Torres, explica que uno debe aprender a ser visible entre la multitud.
“Los reclutadores suelen revisar las redes sociales de los posibles candidatos, esto les da una idea de cómo se muestra la persona, por lo que es fundamental mostrar coherencia en la información que se publica y lo que aparece en el currículum vitae. El tener las redes sociales, en particular LinkedIn, actualizadas y con una activa participación es básico para ser visible en la comunidad virtual, además de alimentar una red de contactos”, señala.
Refirió que es importante ser cuidadoso con lo que se comparte de manera pública.
“No está prohibido subir fotos con amigos o en alguna fiesta en Facebook o Instagram, pero se recomienda tener los filtros adecuados para que solo ciertas personas las puedan ver”, dijo.
Mantener la coherencia, mostrar un perfil profesional y respetuoso, así como compartir material interesante relacionado a lo que te ocupas, eso sin mencionar la capacidad que tienes, los años en tu rubro y tu ética profesional. Eso puede ayudar para recrear una buena reputación, es decir, un branding personal.
Con el teletrabajo, los jefes necesitan nuevas formas de influir en el equipo. Franklin Ríos, director del Centro de Desarrollo Personal y Profesional Perfil, recomienda integrarse mejor a las plataformas digitales y concentrarse más en los resultados que en los procesos.
Por María Claudia Medina
Como la pandemia no ha terminado y el 2021 todavía será un año con mucha incertidumbre en todo el mundo, la consultora Deloitte considera que la prioridad de los líderes debe ser la protección de los empleados y por el bien de ellos mismos y los clientes, proteger el rendimiento financiero durante la crisis.
Por ello, aconsejan centralizar la toma de decisiones, articular los diferentes escenarios económicos, definir los productos y servicios más críticos, entre otras medidas para sacar adelante a las empresas. Para Franklin Ríos, director del Centro de Desarrollo Personal y Profesional Perfil, se trata más de la forma en que se toman las decisiones.
“En situaciones de crisis las decisiones deben tomarse de manera autocrática, no puede ser un liderazgo participativo porque hay que tomar decisiones rápidas. Una vez que se toman las decisiones y se define el rumbo de la empresa, luego se construye con la gente”, comenta.
Motivar al equipo en teletrabajo
Ríos explica que no se trata de dejar fuera a los trabajadores, sino de utilizar las ideas de los “intraemprendedores” que toda organización tiene para la ejecución del proceso, no para definir el rumbo del negocio. En medio de una crisis, según señala, el aporte de estos trabajadores es muy valioso pues se requiere encontrar nuevas formas de trabajo.
“El liderazgo tiene que identificarlos porque a veces es bueno permitir el error, se necesita hacer las cosas diferentes en una coyuntura como esta. El error es un paso más cerca del éxito. Un liderazgo conservador que no permite que se implementen nuevas formas de hacer las cosas, sería dañino en este momento”, precisa.
En algunos casos, los líderes van a preferir motivar a los trabajadores de forma presencial, pero el especialista considera que también es posible influenciar en el equipo a través de las plataformas digitales, dando las indicaciones iniciales o alguna retroalimentación, pero no detrás de los empleados en cada parte del proceso.
“El líder necesita nuevas formas de influir en las personas. En vez de estar metido en el proceso del trabajo, pedir los resultados del trabajo. Definir lo que se quiere como resultado del trabajo de las personas, tener esa comunicación constante. Hay formas de comunicar incluso informalmente. Esos cuchicheos que teníamos informalmente se están haciendo ahora vía Whatsapp. Incluso hay plataformas de “gaming” para integrar más a la gente. Esto puede ayudar a que baje la tensión”, sugiere.
Luego de que WhatsApp modificara sus términos de privacidad, 25 millones de personas descargaron Telegram, la app rusa de mensajería instantánea. Ante la polémica generada ¿Cuál de las dos aplicaciones le conviene a los emprendedores?
Polémica. El cambio en los términos y condiciones de privacidad de WhatsApp ha hecho que millones de personas en el mundo miren otras aplicaciones de mensajería móvil que presuman mayor seguridad y protejan la privacidad de los usuarios.
Pável Dúrov, fundador de Telegram y crítico de WhatsApp y Facebook, aseguró que, en las últimas 72 horas, 25 millones de personas se unieron a Telegram, la app rusa de mensajería.
“La gente ya no quiere cambiar su privacidad por servicios gratuitos”, aseguró. Desde el 8 de enero de 2021 WhatsApp recolecta contactos, datos comerciales cuando se usa Facebook e, inclusive, la IP, o dirección geográfica del usuario. Esto ha mortificado a millones de usuarios.
Ante la polémica con WhatsApp y el crecimiento de Telegram, le consultamos a Juan Moreno, director de Pandemia.me, escuela de empresarios digitales, cuál de las dos aplicaciones es más conveniente para un emprendedor.
¿Por qué miles de usuarios se están pasando de WhatsApp a Telegram?
Las nuevas normas de privacidad consideran que WhatsApp puede compartir la información con Facebook. Esto ha generado desconfianza en los usuarios, aunque no es nuevo, pues hace dos años ya comenzó la migración de los usuarios de WhatsApp a Telegram. Sin embargo, la comunidad de WhatsApp sigue siendo bastante grande aún.
¿Qué diferencias tiene una aplicación de la otra?
La funcionalidad en esencia es la misma, pero Telegram añade algunas características al cifrado de información o la privacidad. Por ejemplo, Telegram tiene opción de teclado en modo incógnito, protección contra capturas de pantalla y mensajes que se autodestruyen. Otra particularidad de Telegram es que no depende de un número de móvil, en cambio WhatsApp, sí.
¿Qué ventajas tiene Telegram para los emprendedores?
Los emprendedores tendrán mayor privacidad con Telegram, ya que la información de negocios puede ser fácilmente filtrada mediante capturas de pantallas en WhatsApp. Sin embargo, apostamos por el uso de ambas aplicaciones, una para la comunicación masiva y otra para la comunicación privada.
Muchas personas se resisten a cambiar de WhatsApp a Telegram por temor a perder contactos. ¿Hay forma de que no suceda la pérdida de esos contactos al pasar de una APP a otra?
No creo que la gente salga de WhatsApp, creo que comenzarán a usar ambas aplicaciones en la media que los contactos estén en ambas. La única manera de trasladar los contactos es que tus contactos usen activamente Telegram, porque una cosa es tener la app y otra es usarla.
Muchas personas tenían Twitter cuando se puso de moda, pero solo 10% era usuario activo. Es posible que lo mismo ocurra con Telegram, hasta que no haya una migración masiva o una vulnerabilidad grave de WhatsApp.
Para que cada emprendedor saque sus propias conclusiones, ofrecemos algunas otras ventajas y desventajas de ambas apps.
Para compartir información, Telegram tiene una mayor capacidad, pues su límite es de 2 GB y WhatsApp 16 MB.
Telegram es una aplicación multiplataforma que envía mensajes cifrados y que se autodestruyen.
WhatsApp continúa siendo más popular, lo que puede representar una dificultad a la hora de comunicarte con amigos, familiares, o colegas del trabajo.
Telegram no permite a sus usuarios realizar videoconferencias grupales pese a contar con la opción de videollamadas.
Prepara contenido sin igual, útil para tu público y postea en el momento indicado. Conoce el punto de partida para tu estrategia.
Por Samanta Alva
Las redes sociales forman parte de nuestro día a día y de nuestras vidas. Según una reciente encuesta de IPSOS sobre los hábitos en Internet, el 68% de los internautas a nivel nacional usa la conexión de red para pasar tiempo en redes sociales. No solo compartimos y encontramos contenido relacionado a la vida diaria, sino que se trata de importantes plataformas que permiten alcanzar a posibles clientes de diversos productos o servicios que ofrecemos.
Son muchas las variantes que intervienen al momento de asegurar una buena respuesta a nuestro contenido de parte del público o comunidad: estética, ofertas, utilidad, u otras. Una muy importante de ellas es el horario de publicación.
Momento de publicar
Según la agencia de marketing digital Avii Perú, los mejores momentos para publicar contenido en nuestras redes son:
Lunes: 11:00 a.m. a 5:00 p.m.
Martes: 5:00 a.m., 9:00 a.m. a 6:00 p.m.
Miércoles: 5:00 a.m., 11:00 a.m. y 3:00 p.m.
Jueves: 5:00 am, 11:00 am y 3:00 a 4:00 pm
Viernes: 5:00 a.m., 9:00 a.m. a 4:00 p.m.
Sábado: 11:00 am
Domingo: 10:00 a.m. a 2:00 p.m.
¿A qué se debe esto? La agencia explica que los usuarios tienden a revisar sus teléfonos a primera hora cuando se despiertan durante la semana laboral. Los lunes suelen ser agitados durante la mañana, pues retomamos el ritmo de una nueva semana. En cambio, los demás días laborales tienden a generar una mayor participación.
La hora de almuerzo es también un momento idóneo para la distribución de nuestro contenido, así como el final de la tarde. La agencia explica que en este momento la energía mental de los usuarios empieza a desvanecerse por la rutina del día y encuentran en las redes un respiro adecuado.
Sobre los fines de semana, Avii Perú indica que los sábados por la mañana el tráfico en redes es elevado, pues se trata del momento de relajo en el que los usuarios buscan conectar con amigos y familiares.
Si bien estos horarios son un buen punto de partida, es importante que tomemos en cuenta que las audiencias para cada rubro son distintas. Puedes publicar dos o tres veces al día y en distintos horarios para corroborar los momentos de mayor atención de tu público. No existen fórmulas precisas para el éxito en redes, pero podemos sacarle el mayor provecho posible a nuestra experiencia y aproximación al público en el día a día.
Programación de publicaciones
Recuerda que para que no tengas que estar preocupándote por publicar exactamente en el momento planeado, existen distintas plataformas que te permiten programar los posteos. Incluso Facebook cuenta con su propio administrador de contenidos: Creator Studio. En esta web podrás programar desde textos, fotos y videos, hasta stories. Creator Studio, además, permite programar en Instagram, si es que tienes ambas cuentas de tu negocio conectadas. También podrás revisar las estadísticas de tu contenido e inversión para que vayas midiendo el éxito de las publicaciones.
¿Cómo enfrentar el estrés y la ansiedad que nos deja el año 2020? ¿Cómo tener fortaleza para tener un mejor año nuevo? Aquí se lo contamos.
Se acaba el 2020 y nos deja muchas lecciones y, porque no, también demasiado estrés. Estrés que nace debido al confinamiento, al trabajo o la búsqueda de mismo, al home office y al convivir con un virus invisible que en el país ya dejó más de 37 mil muertos por Covid-19. ¿Cómo superar o combatir esa suma de emociones negativas que nos deja este año y mirar con expectativa el 2021?
La psicóloga y coaching Rosa Tenazoa, del Portal Salud en Casa, responde: “El estrés puede ser combatido de muchas formas. Lo más importante es entender que no son fórmulas mágicas las que nos ayudarán. Generalmente estamos estresados por estar en un estado de hiperalerta del entorno y de las amenazas de este”, asegura. Y agrega: “Por otro lado, vivimos con niveles altísimos de autoexigencia y de crítica de lo que hacemos, logramos o del nivel de nuestra productividad generándonos insatisfacción y estrés”.
Para la especialista, es importante ser conscientes de los pensamientos que tenemos, las emociones que generamos y la forma en que nos tratamos, ya que algunas personas se frustran creyendo que no están haciendo lo suficiente y se exigen cada vez más.
“En cambio, otras personas ven que su productividad ha cambiado o disminuido, ya que las condiciones de trabajar en casa no son las mismas que laborar en una oficina y no se permiten descansar por tal motivo”. Por eso -asegura- las personas deben ser conscientes de la forma cómo se hablan a sí mismas o de los pensamientos que tienen, ya que eso incrementa los niveles de estrés.
¿Qué ejercicios o qué debemos hacer para evitar el estrés del teletrabajo, del trabajo en oficina o por convivir con una pandemia?
Ser realista con las expectativas que tengo sobre mí.
Ser consciente a lo que manifiesta mi cuerpo. El desgaste físico o emocional se traduce en dolores de cabeza, migraña, mareos, náuseas, entre otros.
Buscar el equilibrio. Ningún extremo es bueno. Si no deseamos que nuestro cuerpo sufra una descompensación por estrés es importante equilibrar nuestra vida dándole espacio a nuestra familia, a nuestro descanso, a la salud, a los amigos y generar el equilibrio mental y emocional que nuestro cuerpo necesita.
Es importante establecer límites. Si bien el trabajo remoto ha hecho que se pierdan los límites en los horarios de trabajo, es importante decidir hasta que momento puedo trabajar, si no es posible desconectarme al termino de mi horario de trabajo, si es importante definir cuánto tiempo adicional voy a dedicar al mismo, sin que este afecte mi relación conmigo y mi entorno.
Ser una prioridad y dedicar tiempo para mí. Muchas personas se enfocan en el trabajo y se olvidan de ellas mismas y de interactuar con el entorno. Es bueno hacer ejercicio. Es vital para mantener la salud personal. También puedes practicar ejercicios de respiración y relajación.
¿Cómo deben afrontar este 2021 los emprendedores? ¿Qué actitud deben tomar luego de un 2020 traumático?
El mensaje para los emprendedores es aprender a ser resilientes, entiendo esta como la capacidad para sobreponerse a cualquier situación, sacar lo mejor de todo y seguir adelante. Este 2021, la actitud más apropiada es la de tomar la resiliencia aprendida en el año que nos deja, pero además sumarle la motivación, la flexibilidad al cambio, debemos entender que ante situaciones conflictivas o dolorosas debemos buscar el aprendizaje ya que de nada sirve pasar por una situación así, sin llevarnos algo que nos haga más fuertes, más sabios y nos prepare para nuevas experiencias.
¿Cómo deben cuidar los emprendedores su salud mental en medio de este panorama?
Los emprendedores deben fortalecer su inteligencia emocional, mantener la calma ante la incertidumbre de lo les depara o a sus negocios. Es algo difícil de manejar para muchas personas, por eso es importante que los emprendedores fortalezcan sus emociones, compartiendo sus sentimientos cuando se sientan abatidos y automotivándose a seguir adelante aun si las situaciones sean muy complicadas, buscando aprender de cada experiencia, para seguir adelante.
Se trata de los gastos que a diario tenemos en pequeños caprichos y que, mal manejados, pueden afectar seriamente nuestras finanzas personales.
Un café o un dulce en la tienda, por el simple gusto de comer algo. Un antojo de media mañana, un postrecito por la tarde. Tomar un taxi antes que caminar tres o cuatro cuadras, a esos gastos que parecen casi invisibles se les conoce como gastos hormiga y, sino se sabe manejarlos bien, pueden causar un forado en el bolsillo que termina afectando nuestra economía. Y para reducirlos es necesario un plan de acción.
¿Qué hacer? El informe Educación financiera de la Fundación BBVA recomienda identificar esos pequeños gastos y reducirlos, como las compras impulsivas en el supermercado, las suscripciones a plataformas de contenidos, servicios que luego no se utilizan o pequeños caprichos diarios como snacks.
¿Cómo organizarlos? Como parte de nuestra educación financiera deberíamos armar un cuadro con los ingresos y egresos que tendremos en el mes. Si el presupuesto lo permite, siempre que sea posible, se puede añadir una pequeña parte dedicada a los gastos hormiga, dentro de la categoría de gastos personales y ahí colocar un porcentaje del dinero para esos pequeños ‘caprichos’.
Los expertos recomiendan llevar efectivo solo para este tipo de compras y así tener un mayor control sobre ellas. Si se opta por usar la tarjeta, se pueden usar APPs que ayudan a llevar los movimientos de las cuentas y facilitarán el registro de los gastos para no salirnos del presupuesto.
Hora de gastar menos
Una vez que se han localizado los gastos hormiga y se tienen las herramientas para controlarlos, es momento de reducirlos. La compañía Business Insider ofrece algunos tips.
No gastes en vano. Evitar comer fuera y apostar por cocinar más en casa. Es más saludable y te permite un gran ahorro. Si sacas tu cuenta de cuánto gastas en la semana por comer en la calle, notarás que más te conviene darte un tiempo y cocinarte en el hogar.
Usar movilidad sostenible. Como bicicletas, que además permiten el distanciamiento social y es el medio de transporte menos contaminante. Otra opción es usar el transporte público (siempre respetando los protocolos de bioseguridad y usando mascarilla y careta facial).
Ordenar las compras. Hacer una lista siempre que se salga a comprar para evitar caprichos de última hora.
Aunque la inmovilización o toque de queda no permite las salidas nocturnas, un consejo -que siempre viene bien- es reducir (a futuro) los gastos en salidas por la noche y, cuando se realicen, elaborar un presupuesto e intentar no salirse de él.
Revisar los servicios que se tengan contratados, comprobar si se están utilizando o no y estudiar las tarifas de energía o teléfono para ver opciones de ahorro. Muchas personas terminan pagando por aplicaciones de streaming o de música que nunca utilizan.
Siguiendo estas recetas podrás reducir tus gastos, y ¿por qué no? ahorrar.
Con más de 5 millones de usuarios en el Perú, LinkedIn es una de las redes sociales de mayor crecimiento en nuestro país ya que permite crear contactos y acceder a bolsas de trabajo.
LinkedIn es la red social de ámbito laboral más importante del mundo. Está orientada a crear contactos entre profesionales, comerciales, empresas y personas. En nuestro país, según MileniumGroup Perú, más de 5 millones de peruanos están en esta plataforma, una de las de mayor crecimiento este 2020, año en el que 1.2 millones de peruanos perdieron su empleo durante la crisis del Covid-19.
Ocurre que LinkedIn ofrece la oportunidad de conectar con personas que se han desarrollado o se desarrollan en el mismo círculo profesional. Por eso mismo, se hace más fácil establecer relaciones laborales. Se contactan a través de la mensajería instantánea, promocionan su experiencia en el muro de la plataforma y crean redes de que les permite intercambiar experiencias y acceder a bolsas de empleo. Sin contar que es una de las redes sociales más usadas por los profesionales de las áreas de recursos humanos para captar talento.
Augusto Ayesta, CEO en la agencia Trend.pe y consultor en Comunicación y Reputación asegura que el crecimiento de esta red social en el Perú se debe a la búsqueda de empleo y al interés de crear buenas relaciones entre las empresas y los profesionales. Ante el creciente interés por esta plataforma nos preguntamos ¿cómo sacarle provecho? Claudia Morales, especialista en gestión de talento de Ari Consulting, ofrece algunos tips.
Infórmate sobre Linkedln
Para ser parte de Linkedln, debes crear tu perfil profesional, que es la descripción de quién eres, tus competencias, habilidades, experiencia laboral, seas un profesional dependiente o un emprendedor, pero sobre todo hacia dónde te diriges, marcando tu estilo de pensamiento, conducta, preferencias en temas que son de tu interés, entre otros. Las empresas crean sus propios perfiles donde comparten información muy valiosa como buenas prácticas, felicitaciones a su personal, convocatorias a nuevos puestos laborales, aperturas o lanzamientos de nuevos productos o servicios, ofertas y novedades.
Diseña un perfil atractivo
1. La fotografía personal no puede ser cualquier imagen, debe transmitir empatía y ser lo bastante clara y sobre todo que vaya de la mano con el estilo de profesional que eres. 2. Resaltar los últimos empleos añadidos con logros puntuales, descripciones específicas de tus funciones y sobre todo tus logros alcanzados. 3. Activar las competencias que amigos, colegas y otros usuarios puedan validar.
Ser estratégico
Recuerda que LinkedIn es una red profesional que se emplea para compartir buenas prácticas profesionales y generar vínculos de confianza para la selección de personas, conocimiento de empresas, líneas de negocios e información general de lo que viene ocurriendo en el mundo empresarial. Por ello, debes evaluar a quien agregas y quienes te funcionan como contactos en esta red. No es recomendable que lo uses como red social, familiar o amical.
Desarrolla conexiones dentro de tu sector
Se recomienda analizar el perfil de quienes te inviten a conectar y aceptar solo aquellos que puedan generarte un interés real para compartir información, experiencias o incluso posibles contactos laborales. Aceptar a algunos desconocidos (como blogueros influyentes), puede ser una buena idea. Eso se debe a que muchas personas que piden ser tus contactos también colocan algo de información de su sector, o tienen el potencial de conocer a otros profesionales en el mismo campo.
Lucía Guevara tiene 43 años y ha sido trabajadora del hogar desde los nueve. Cuando comenzó la cuarentena no pudo salir de su lugar de trabajo durante dos meses. “Normalmente [antes de la pandemia] trabajaba doce horas diarias. En la cuarentena tuve que quedarme a cuidar a tres adultos mayores, los cuales tenían miedo de que los contagie. Tuve que hacer todo tipo de servicios y aumentaron las labores por el mismo sueldo. El estrés era demasiado. Prácticamente me quedé encerrada en el trabajo”, cuenta.
La casa en la que Lucía trabaja no está habilitada para alojar permanentemente a más personas. Ella tuvo que improvisar para poder dormir, bañarse, comer o contar con un poco de privacidad. “Lo básico que una trabajadora del hogar necesita es tener un baño propio. Una empleadora jamás permitiría compartir el mismo wáter con su trabajadora”, menciona Guevara. Además, se vio en la obligación de atender todo el día a sus jefes. Llegó, incluso, a no dormir.
Durante la emergencia sanitaria por la Covid-19 el silencioso problema de las trabajadoras del hogar se ha agravado: despidos intempestivos, aumento de la carga laboral, reducción de sueldos, discriminación, retención en sus lugares de trabajo y falta de protocolos de seguridad. Esos son apenas algunos de los problemas a los que más de una se ha visto expuesta.
Carmen Almeida, dirigente del Sindicato de Trabajadoras del Hogar de Lima (Sinttrahol), asegura que los derechos de las trabajadoras se han visto gravemente vulnerados. “La situación para nosotras ha sido muy crítica. El 80% de nuestras compañeras fueron despedidas. Otras quedaron prácticamente secuestradas en sus propios trabajos y a muchas les han reducido los sueldos”.
Se trata de números preocupantes recopilados por más de un gremio. La Federación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar Remunerados del Perú (Fenttrahop) calculó en septiembre que 6 de cada 10 trabajadoras del hogar habían sido despedidas, según El Comercio. Sudaca ha recopilado algunas de las historias detrás.
Denuncias laborales en pandemia
Catalina Robles (es un seudónimo, a pedido suyo), de 46 años, es trabajadora del hogar desde que tiene memoria. Su último trabajo durante la pandemia fue en una casa en Ate, en septiembre, y duró solo 4 días. “Me dijeron que me encargaría de la limpieza, cocina y lavado de ropa para tres personas. Cuando llegué, me di con la sorpresa de que eran cinco. Yo estaba mal del brazo. Pese a ello, la señora me obligaba a lavar la ropa a mano. No aguanté más. En la agencia que me contrataron me dijeron que me pagarían S/1000, pero luego los empleadores me pagaron menos porque decían que tenían que evaluar primero mi trabajo. Tampoco me querían dar el contrato. Solo cuando lloré y supliqué, me mostraron una parte”, recuerda.
La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) es el ente encargado de supervisar y fiscalizar que se cumplan los derechos laborales de las trabajadoras del hogar: condiciones de trabajo dignas, entrega de implementos de bioseguridad por parte de los empleadores, pago de horas extra por encima de las 48 semanales, gratificaciones, CTS. Todos estos derechos están recogidos en la nueva Ley de las Trabajadoras y Trabajadores del Hogar, publicada en octubre. Según la Sunafil, sin embargo, del 16 de marzo al 28 de septiembre recibieron apenas 36 denuncias de trabajadoras del hogar, de las cuales 18 se dieron en Lima Metropolitana. Lo cierto es que pocas llamadas a la central de denuncias terminan en un proceso de inspección.
Almeida, por ejemplo, reclama que en estos meses llamaron a la Sunafil para reportar 16 casos. No consiguieron que se abra un solo proceso de inspección. En el último mes también fueron ignoradas: enviaron seis denuncias mediante la plataforma virtual de la entidad, pero no obtuvieron respuesta. “Cuando llamaba, decían que en ese momento no tenían inspectores que pudieran salir a la calle, porque no tenían los equipos de protección personal. La Sunafil me decía que llamara a la Policía para que intervenga la casa en la que trabajaba la compañera y que pida que se la lleven”, afirma.
Esto lo confirma Lucía, quien intentó denunciar y no tuvo respuesta. “Cuando pasaron 60 días en los que estuve encerrada en la casa de mis empleadores, llegué a mi tope de estrés. Los señores salían a la calle todos los días y no se cuidaban. Yo vivía con miedo a que me pudieran infectar. Llamé a Sunafil, pero nadie contestó. Necesitaba que alguien tome mi llamada y pueda constatar que yo estaba ahí trabajando por si me contagiaba”, cuenta.
Denunciar ante la Policía o iniciar un proceso judicial puede llegar a ser imposible para una trabajadora del hogar. “Es muy difícil para ellas. Hay diversas trabas para constatar los hechos, en la medida en que no se puede entrar fácilmente en una casa o no existen las pruebas suficientes. En ocasiones, la trabajadora del hogar ni siquiera conoce el nombre completo de su empleador. Además, es un sector económico con remuneración básica, por lo que no se puede dar el lujo de costear un proceso judicial”, explica la abogada laboralista Andrea Chávez.
El riesgo de volver al trabajo
María Salazar tiene 45 años y trabaja desde que tenía ocho. El 12 de marzo sus empleadores la mandaron a su casa porque comenzó a tener síntomas de Covid-19. “Se enteraron que tenía la enfermedad y desde ahí no he vuelto a trabajar”, cuenta. ¿Se ha establecido algún mecanismo seguro para que las trabajadoras del hogar retomen sus labores?
Con los protocolos para la nueva normalidad y la reactivación económica, en junio el Ministerio de Salud (Minsa) promulgó dos resoluciones ministeriales: la RM N°377-2020, que obliga a cada empresa a elaborar, registrar y entregar a cada trabajador un protocolo de vigilancia, control y prevención contra el Covid-19; y la RM N°448-2020, que contiene los lineamientos de bioseguridad para la prevención del Covid-19 que deben seguir todos los empleadores y trabajadores. Ambas resoluciones incluyen los servicios de limpieza y asistencia en el hogar. Es decir, a las trabajadoras del hogar.
Cuatro meses después de que iniciara la reactivación de las actividades laborales, en octubre, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) publicó la Guía de Seguridad y Salud en el Trabajo para evitar la propagación del Covid-19. Este documento no es un protocolo de bioseguridad, sino una guía básica de consulta para que los empleadores de las trabajadoras del hogar puedan elaborar uno propio.
Sin embargo, la demora del ministerio y la deficiente fiscalización de Sunafil puso en riesgo a las trabajadoras. El Sinttrahol tuvo que realizar un protocolo propio con recomendaciones básicas. “Los empleadores no han sido cuidadosos con la salud de las trabajadoras del hogar. Así como ellos, también tenemos familia y no queremos contagiar a nuestros hijos y padres. Realmente nos cuidamos como podemos. Nosotras mismas compramos todos los implementos de desinfección”, indica Almeida.
Sálvese quien pueda
A pesar de los esfuerzos, el constante contacto con las familias y personas a las que atienden expone a las trabajadoras a mayores riesgos que los de otros empleos. Los jefes no siempre respetan el distanciamiento social y tampoco quieren asumir los protocolos. “Fue un lío porque la señora dice que no está obligada a pagar una prueba Covid. Yo compro con mi propio dinero las mascarillas, porque ella no me ha dado nada, ni lo va a hacer. Dice que no le corresponde”, afirma Lucía.
Además, por la naturaleza de su labor, las trabajadoras no pueden estar todo el tiempo con la protección correspondiente. “Normalmente utilizamos la mascarilla [en el trayecto] de nuestro hogar al lugar de trabajo. Nos cambiamos los zapatos y la ropa al entrar a la casa de la empleadora. Muchas empleadoras nos obligan a permanecer con la mascarilla, pero si estás cocinando debes probar lo que haces. No vas a ir a la cocina con mascarilla, ¿no?”, comenta Almeida.
La necesidad de generar ingresos es lo que las lleva a someterse a este tipo de prácticas, que ponen en riesgo su vida y la de sus familias. “Les hablo a mis empleadores del protocolo de seguridad, pero a ellos no les importa. Al final les dije que cada uno se cuide como pueda. Si nos vamos a morir, lo haremos juntos, porque yo ya me cansé”, finaliza Lucía.
A pesar de los protocolos ministeriales y del esforzado trabajo de sus gremios, la realidad es cruda: al final, la mayoría de trabajadoras debe cuidarse sola. Durante estos meses, muchas de ellas han tenido que lidiar con sus empleadores como una carga –antes que una ayuda– para su seguridad sanitaria. Y lo han hecho sin el apoyo de la Sunafil ni la supervisión efectiva de sus derechos. Los riesgos de la pandemia seguirán en el Perú, por lo menos, durante varios meses. ¿Seguirá la silenciosa batalla de las trabajadoras del hogar por cuidarse en casas ajenas?