A propósito de la publicación del Reportafur “Los Encorbatados de Lima Norte” publicado el 11 de octubre de 2025, los Sres: Ricardo Miagusuku Higa y Francisco Miyasato Oshiro nos han remitido una carta rectificatoria, la misma que a continuación publicamos.
Se llama Renzo Martín Vassallo Zagal, y prometía transformar el viejo taller de mecánica familiar en un edificio moderno, elegante, rentable. Para los Aquino Deza, propietarios de ese inmueble desde hacía más de cuarenta años, la oferta sonó a oportunidad. Sin embargo, para ellos, como para cientos de familias más, fue el inicio de una pesadilla que aún no termina. Así lo revela una investigación periodística del programa Contra Corriente, quien descubrió una modalidad de estafa hasta en tres modalidades y donde una alimenta a la otra, engañando al mismísimo Estado peruano con este engaño sistemático.
Así comienza la historia de la gran estafa inmobiliaria, una operación que se extendió por toda Lima y tiene como protagonistas a tres hermanos peruanos, dos de ellos nacidos en el Paraguay —Renzo Martín, Franco Alfonso y Arturo Javier Vassallo Zagal— que han construido un imperio ficticio a través de promesas, contratos, redes sociales y un arsenal de apariencias.
Arturo, Renzo y Franco Vassallo Zagal.
Esta es una trágica historia contada por quienes perdieron todo, y que hoy emerge como una de las estafas inmobiliarias más audaces y dolorosas de los últimos años en Lima.
LA CONFIANZA COMO PUERTA DE ENTRADA
Sus víctimas coinciden en señalar que la estrategia de Renzo Vassallo siempre comenzaba igual: cercanía, simpatía, religiosidad y una narrativa de supuesto éxito empresarial que se repetía en TikTok y YouTube, donde aseguraba haber levantado 12 proyectos inmobiliarios en cinco años.
Los testimonios recogidos lo describen como un joven de discurso fluido, confiado, capaz de ganarse la fe de cualquiera en una sola visita. “Nos dijo que era devoto del Señor de los Milagros”, recuerda una de las afectadas. “Eso me dio confianza”, confiesa otra, que más adelante perdería un millón de soles.
El guion de los hermanos Vassallo Zagal estaba preparado: hablar de progreso, de sueños, del futuro. Asegurar que el departamento propio estaba a la vuelta de la esquina. Mostrarse como emprendedores en ascenso, respaldados por la empresa Corporación Revaza y la inmobiliaria Desarrolla Más, marcas que inundaban redes sociales con videos de maquetas digitales y presentaciones impecables. Y así, con esa mezcla de juventud y aparente prosperidad, los Vassallo se presentaban ante familias enteras que solo querían asegurar un techo para sus hijos.
Renzo no actuaba solo. Sus hermanos, Franco y Arturo Javier completaban el trío que llevaría el fraude a niveles inesperados. Tres jóvenes que viajaban por el mundo, publicaban fotos de lujo y celebraban “avances” de construcciones que nunca se iban a ejecutar.
Todo esto mientras captaban dinero de familias que confiaban ciegamente en la palabra del promotor. Para ellos el sueño del departamento propio se ha convertido en una interminable pesadilla de la cual no pueden despertar en medio de una horrible sensación de impunidad.
EL CASO QUE DESTAPÓ EL ENGAÑO
La historia de los Aquino Deza condensa el primer nivel de esta gran estafa. Cuando aceptaron negociar con Renzo Vassallo, acordaron entregar su terreno valorizado en 1 millón 95 mil soles a cambio de ocho inmuebles en el nuevo edificio: tres departamentos, cinco cocheras y dos almacenes. El contrato llevaba la firma de un notario y parecía impecablemente legal. Incluso pidieron un préstamo para entregar el predio saneado, confiando en que recibirían lo prometido en octubre de 2022, dos años y medio después de haber formalizado el trato. Cinco años después, nada de eso ocurrió.
Martha Deza – Raúl Aquino – Terreno en Miraflores.
Mientras la construcción avanzaba lentamente, los acreedores comenzaron a reclamar deudas millonarias. “Corporación Revaza”, la compañía que los hermanos Vassallo Zegal habían inscrito en 2021, con un capital social de apenas mil soles, no podía cubrir los gastos. El edificio terminó siendo rematado, y los nuevos propietarios no reconocieron ningún compromiso previo.Los esposos, que por muchos años vivieron de su taller de mecánica instalado en el terreno que entregaron a los Vassallo, quedaron sin terreno, sin departamentos y sin ahorros. Y, lo más preocupante para ellos y sus descendientes, sin el taller de mecánica que por mucho tiempo fue el sustento de la familia. El daño emocional fue devastador. “Me indignó tanto que me dio un infarto en los dos ojos… pensé en mi vejez”, dice Martha, conteniendo las lágrimas.
Todo lo que habían trabajado en cuatro décadas se fue en cuestión de meses. Hoy se sienten impotentes porque los abogados consultados han descubierto que el edificio que logró construirse en su terreno ya nos les pertenece a las empresas de los hermanos Vassallo Zegal. Otros propietarios, supuestos acreedores que ejecutaron las garantías, ahora desconocen los contratos y los derechos no solo de la pareja que dio el terreno, también de los que adquirieron en planos los departamentos que se construyeron.
III. LA MISMA HISTORIA, OTRA DIRECCIÓN
En Magdalena, en la calle Inclán, otra familia cayó en la misma trampa. Los Suárez entregaron la casa de sus padres a cambio de ocho departamentos. El terreno fue demolido hace tres años, pero la obra nunca comenzó. Los departamentos, aun así, ya estaban completamente vendidos.
Hermanos Suárez – Terreno en Magdalena del Mar.
El patrón se repetía: terreno entregado, casa demolida, promesa de departamentos, venta anticipada, redes sociales inundadas de maquetas, retrasos injustificados, exigencias de paciencia y, finalmente, abandono total.
Marilú Escobar – Venta de departamento en San Miguel.
“La empresa se paralizó”, cuenta Marilú Escobar, una de los afectadas. Lo que nadie sabía entonces era que el proyecto nunca tuvo la intención de avanzar. “Era un contrato criminal”, denuncia la abogada Eloísa Jara, que defiende a algunos de las decenas de agraviados de esta estafa inmobiliaria en serie y millonaria. Según la abogada solo buscaban tener el proyecto armado para atraer a más personas y seguir ruleteando los proyectos en un perverso carrusel que está arrastrando a muchas familias.
EL SEGUNDO NIVEL: LOS PROYECTOS FANTASMA
La estafa no se limitaba a intercambiar terrenos por departamentos inexistentes. También incluía una agresiva campaña de preventas que se extendió por varios distritos. Los hermanos Renzo, Franco y Arturo Vassallo Zagal ofrecían proyectos de lujo a precios accesibles: departamentos desde 9500 soles en preventa al “Affinity” en La Perla; 11 200 soles en la calle Pilcomayo, en Breña; 18 100 soles en Aquarela, Magdalena; 23 000 soles en Inclán Park; 15 000 soles en Zentrico, Pueblo Libre. Siete proyectos distintos, casi todos vendidos al 100% en planos, pero cero con ejecución real. Los depósitos desaparecían. Las oficinas cerraban. Las páginas web se desactivaban. Los teléfonos dejaban de contestar.
Familia Pum Fernández – Victima de la venta de departamentos fantasmas.Familia Cruz Príncipe – Victima de la venta de departamentos fantasmas.
Cuando las víctimas comenzaron a organizarse y exigir devoluciones, los Vassallo Zagal intentaron maniobras aún más desfachatadas: ofrecer departamentos de otros proyectos, desplazar a propietarios originales, reorganizar supuestas listas de entrega.
El objetivo era siempre el mismo: ganar tiempo, seguir captando dinero y multiplicar la estafa en cadena. El carrusel de estafas les funcionaba.
EL TERCER NIVEL: LA INCURSIÓN EN EL ESTADO
Pero quizás lo más sorprendente —y escandaloso— ocurrió en el tercer nivel de operaciones. Los hermanos Vassallo Zegal no solo engañaron a familias enteras: con el dinero recaudado se lanzaron a licitar con el Estado peruano.
En enero de 2024 inscribieron una nueva empresa: Perú Investment SAC.
Con ella lograron ganar dos licitaciones con Provías Nacional, del Ministerio de Transportes y Comunicaciones:
FICHA RUC PERU INVESTMENT S.A.C.
Una por 164 millones de soles, para el mejoramiento de carreteras en Celendín, Cajamarca. Y otra por más de 143 millones para la conservación vial de una carretera de penetración que une la provincia de Concepción y Puerto Ocopa en la región Junín (https://apps.osce.gob.pe/perfilprov-ui/ficha/20608595849).
Más de 300 millones de soles en contratos públicos basados en un espejismo: una solvencia económica falsa, construida con los ahorros que cientos de peruanos habían confiado a una inmobiliaria que nunca tuvo la capacidad real de ejecutar una sola obra (https://apps.osce.gob.pe/perfilprov-ui/ficha/20608595849/contratos).
Las carreteras adjudicadas hoy están abandonadas. Los proveedores denuncian falta de pago de la nueva fachada empresarial de los Vassallo Zegal. Y mientras tanto, estos hermanos, con mucha ambición y pocos escrúpulos, continúan viajando por el mundo, como muestran los registros migratorios obtenidos por esta investigación.
EL ROSTRO HUMANO DE LA ESTAFA
Detrás de los números y documentos hay vidas destrozadas. Personas que confiaron en que un departamento sería el legado para sus hijos. Padres que creyeron haber asegurado su retiro. Familias enteras que vendieron propiedades, pidieron préstamos, hipotecaron terrenos, solo para descubrir que habían sido víctimas de un fraude perfectamente diseñado. Y el propio Ministerio de Transportes y Comunicaciones que firmó contratos, entregó adelantos y también lo estafaron.
Una mujer entregó un millón de soles. Otra familia vendió su casa por 800 mil dólares y quedó con las manos vacías. Los compradores que ingresaron en las preventas perdieron ahorros que les tomó décadas reunir.
Familias estafadas por los hermanos Vassallo Zagal.
Cada uno tiene una historia distinta, pero un sentimiento común: vergüenza, impotencia, rabia. “Nos engañaron completamente”, dicen. “Destruyeron nuestro futuro”, gritan.
VII. LA ESTÉTICA DEL ENGAÑO
La maquinaria de los hermanos Vassallo funcionaba gracias a una fachada cuidadosamente construida. Todo entraba por los ojos:
– Videos profesionales en YouTube.
– TikToks mostrando avances inexistentes.
– Maquetas virtuales, oficinas con pantallas gigantes.
– Publicidad llamativa.
– Ferias inmobiliarias donde prometían entregas en menos de dos años.
Cada detalle contribuía a generar credibilidad.
El discurso era siempre el mismo: modernidad, eficiencia, innovación. Las redes sociales mostraban celebraciones, brindis en edificios que no existían, recorridos por departamentos aún no construidos.
Hermanos Vassallo Zagal.Viaje de los hermanos Vassallo Zagal con el dinero de la estafa.
La realidad era otra: terrenos abandonados, mallas azules cubriendo ruinas, estructuras paralizadas, deudas millonarias con constructoras. Y nuevas empresas o acreedores que aparecen como propietarios de los terrenos o el único edificio que lograron construir en Miraflores porque los Vassallo también incumplieron con pagarles. Es decir, los estafados no tienen de dónde cobrarse lo que les deben.
VIII. LOS AFECTADOS LEVANTAN LA VOZ
El punto de quiebre llegó cuando los afectados, al ver que ningún proyecto avanzaba, comenzaron a investigar por su cuenta. Descubrieron que los números no cuadraban. Las oficinas estaban vacías. Las razones sociales eran múltiples, pero las personas responsables eran siempre las mismas.
Intentaron conciliar, pero la inmobiliaria ofrecía soluciones absurdas: “podemos darle un departamento de otro proyecto”, decían. Pero ese otro proyecto tampoco existía.
Cuando la historia empezó a hacerse pública, Renzo Vassallo prometió dar la cara. “No reconozco ninguna estafa”, dijo en una breve llamada. Nunca volvió a responder.
Desde entonces, tanto él como sus hermanos permanecen en silencio, mientras los afectados acumulan denuncias y exigen justicia.
LO QUE VIENE AHORA
La gran pregunta es: ¿cómo una estafa de esta magnitud pudo operar durante tantos años sin ser detenida? Los documentos muestran un esquema sofisticado, en el que se usaba un proyecto para financiar otro, y así sucesivamente. La técnica no es nueva, pero este clan la perfeccionó al combinarla con la estética digital: redes sociales, marketing, preventas, influencers, promesas, contratos bien escritos.
Hoy, la historia está en manos de abogados, fiscalías y víctimas que se organizan para recuperar, aunque sea, una parte de lo perdido. Pero mientras tanto, los proyectos siguen paralizados, los terrenos siguen abandonados y las familias continúan sin respuestas.
EPÍLOGO: UNA HERIDA ABIERTA
“Renzo… no tenemos nada”, dice Martha Deza de Aquino con voz quebrada. Su frase resume lo que cientos de personas sienten en este momento: que todo su esfuerzo se esfumó en manos de un grupo de jóvenes que supo explotar el sueño más legítimo de cualquier familia: tener su propio hogar.
La estafa de los hermanos Vassallo Zegal no solo es un fraude empresarial. Es una historia de confianza traicionada, proyectos truncos, vidas afectadas y un Estado engañado.
Una historia donde los culpables aún no rinden cuentas, donde las víctimas siguen esperando justicia, y donde cada terreno vacío es un recordatorio del daño causado. Una historia que recién empieza a revelarse. La gran estafa inmobiliaria empieza a descubrirse.
Es de notar que los hermanos Vassallo Zagal contraron a TMF Fiduperú S.A. para que administre los fideicomisos de las obras con el estado que debían ejecutar con su empresa Perú Investment S.A.C. Curiosamente, TMF Fiduperú S.A. es la misma empresa fiduciaria que administra fideicomisos de otros controvertidos personajes, como Wilfredo Oscorima y Agustín Lozano, quienes están involucrados en investigaciones penales por delitos de corrupción, colusión, organización criminal, y lavado de activos.
[EL CORAZON DE LAS TINIEBLAS] En 1823, el presidente de los Estados Unidos de América Joe Monroe lanzó la Doctrina Monroe, que contiene la proposición América para los americanos. De esta manera, el joven país, que apuntaba a convertirse en potencia económica en un futuro no tan lejano, les decía a los países europeos que no permitiría más intervenciones suyas en el continente, como las había tenido poco tiempo atrás. Recordemos que la Independencia de los Estados Unidos se declaró en 1776 y que, para entonces, ni siquiera se había librado la batalla de Ayacucho, del 9 de diciembre de 1824.
Sin embargo, la semántica de la proposición América para los americanos pronto se transformó en el señalamiento del “coloso del norte” al resto de América Latina como a su área exclusiva de influencia. De hecho, apenas dos décadas después, tras la gran Guerra mexicano-estadounidense, el aspirante a hegemón se anexó la mitad de México y, en 1898, invadió Cuba, con la finalidad de colonizarla.
El imperialismo yanqui se había echado a andar pero su narrativa, su conciencia de sí y sus consecuentes acciones se multiplicaron desde que, en 1901, el presidente Theodore Roosevelt lanzase la política del Big Stick o Gran Garrote, inspirada en una frase africana, “habla siempre suavemente pero con un gran garrote en la mano, así obtendrás grandes cosas”. De esta manera la política norteamericana hacia el resto de la región consistió desde entonces en negociar y velar por los intereses de sus ciudadanos, inversiones y empresas en los países de América Latina, pero bajo la amenaza de una futura invasión en caso no se acepten sus condiciones. Un caso tristemente recordado es la célebre United Fruit Company, que llenó de enclaves bananeros y otras frutas prácticamente a toda Centroamérica con la complicidad de sumisas oligarquías locales que se beneficiaban con los residuos de estas asimétricas relaciones comerciales.
Si por alguna razón las cosas se complicaban, entonces aparecía el Gran Garrote, es decir los Marines, la invasión militar, esto sucedió en países como la ya mencionada Cuba, Nicaragua y Haití. A esto hay que sumarse la intervención norteamericana en la independización de Panamá, con cuya independencia de Colombia contribuye firme y resueltamente hasta obtenerla en 1911. Solo tres años después, en 1914, los norteamericanos inauguran el Canal de Panamá, trasvase fundamental que une los océanos Pacífico y Atlántico, bajo su absoluto control.
Desde esos tiempos, el antimperialismo se convirtió en bandera de lucha para las viejas y nuevas generaciones políticas latinoamericanas. De la primera se destacaron José Martí, José Rodó, José Vasconcelos, Manuel Ugarte, de la segunda los peruanos José Carlos Mariátegui y nítidamente Víctor Raúl Haya de la Torre quien levantó, un siglo después de Bolívar, la bandera de la unión continental para combatir el imperialismo. Entre ambas se sitúa el recordado revolucionario nicaragüense Augusto Sandino.
Lo cierto es que tampoco está vez el sueño de la unidad se hizo realidad, como no pudo concretarse durante el Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, convocado con esa motivación, y con esa utopía, por el propio libertador Simón Bolívar. Las patrias chicas, como nos lo advirtieron, habían calado en la región, tanto como sus oligarquías prestas a utilizar los aparatos represivos de sus estados para mantener posiciones y, al mismo tiempo, defender los intereses de Estados Unidos en tanto que gran beneficiario de las materias primas regionales, dejando muy poco a cambio. El desarrollo no incluía a quienes se encontraban por debajo del Río Bravo.
Desde 1933, Otro Roosevelt, Franklin D. cambió la política del Gran Garrote por la del Buen Vecino, que se extendió hasta finales de la Segunda Guerra Mundial. Esta política se trazó por meta no intervenir militarmente en los países de la región y, durante la Guerra, promover el apoyo a la causa de USA en la gran conflagración, como fue el caso del Perú quien le declaró la guerra al EJE en 1944.
Tras el conflicto bélico, una leve brisa democratizadora refrescó la región pero duró muy poco: los rigores de la Guerra Fría y el triunfo de una revolución socialista en Cuba, el año nuevo de 1959, acabó con los sueños de libertad. Entonces la represión política y la dictadura acallaron los diversos movimientos que querían imitar a los revolucionarios cubanos en diferentes países de la región y América Latina vivió una de sus épocas de peor recordación en material de violación a los Derechos Humanos.
Podría continuar escribiendo sobre las relaciones entre los Estados Unidos y los países situados al sur del Río Bravo pero no hace falta. He dicho lo esencial. Estados Unidos es una potencia, es un hegemón. Eventualmente templará su actuación pero finalmente actuará como tal cuando estime necesario o si un mandatario adulto-mayor, pero que responde absolutamente a las claves ideológicas del siglo XXI, llega al poder, como es el caso de Donald Trump.
A mi no se me da criticar a Estados Unidos o a Donald Trump, porque está dado en la naturaleza de un Imperio serlo y proceder como tal. Seguramente muchos colonos o esclavos del Imperio Romano se quejaban de lo mismo pero no por ello el Imperio cambiaría sus políticas. Pensemos mejor en América Latina y en cómo puede situarse ante el mundo contemporáneo, ante el siglo XXI, y ante el flagrante nuevo Big Stick arancelario -con amenaza de invasión militar incluida- que hoy se yergue contra Brasil y Colombia.
Ignacio Lula da Silva ha convocado a los BRICS para discutir la situación de su país, “castigado por Trump” con 50% de aranceles en todos sus productos. Las economías de los BRICS son las más emergentes del planeta, las que más han crecido los últimos veinte años y las que más pueden nivelar las economías de los países víctimas del Imperialismo Yanqui del Tercer Milenio. Pero quizá sea llegada la hora de volver a Simón Bolívar cuando planteó la unión de América Latina, que se traduce como la necesidad de asistir en bloque al mundo globalizado.
He evitado hasta ahora definir la naturaleza de este eventual pacto futuro. ¿Alianza política o económica? definitivamente debe comenzar siendo económica, son las economías las que deben integrarse para tener peso en el nivel internacional. Pero también se requiere voz política, influenciar en lo que pasa, poder hablarle directo a Donald Trump o a Xi Jinping, en tanto que bloque geopolítico y económico, que adopta postura y que toma decisiones.
Y también debemos aprender de la fallida experiencia bolivariana. No basta una potencia petrolera con el precio del crudo por las nubes para fabricar una integración duradera. La integración se sostiene sobre bases económicas sólidas, estructurales, y las primeras preguntas para construirla deben indagar por la sinergia comercial y las posibilidades de desarrollo industrial y tecnológico compartido. Cualquier otro intento resultará fatuo y artificial. Entendámoslo, no es cuestión de derechas e izquierdas, el antimperialismo del siglo XXI debe concordar una postura a favor del desarrollo comercial, tecnológico y económico regional de América Latina.
En suma, el hegemón del norte no lo será para siempre, Roma duró más de mil años pero al final se cayó. De todas maneras, a falta de un hegemón vendrá otro. La pregunta es si en América Latina estamos en la capacidad de constituirnos en algo más que una pequeña alberca llena de peces pequeñitos que borbotean esperando un destino cíclico e inevitable.
El magistrado Oswaldo Ordóñez nos ha remitido una carta rectificatoria que a continuación publicamos.
Al respecto debemos indicar que el Reportafur al que se hace referencia se basó en un informe policial cierto y dada su naturaleza preliminar se establecieron los señalamientos en condicional. Seguiremos informando sobre el tema. Al respecto, por lo expuesto, consideramos que no hay nada que rectificar.
[NOTA] El encuentro se llevó a cabo el 1 de octubre, a las 5:00 p. m., en el Hotel José Antonio Deluxe ubicado en Miraflores. La jornada resultó ser una experiencia única, cargada de magia, mucha emoción, inspiración, arte y esperanza.
El evento contó con un show mágico a cargo de Mr. Mágico JAVAG, luego se presentó el cortometraje “Colores de María”, una producción que refleja cómo una persona que vive con distrofia muscular puede llevar una vida plena, llena de amor, sueños y posibilidades. La proyección buscaba sensibilizar al público y abrir un espacio de reflexión sobre la importancia de la inclusión.
Además, el programa contó con sorpresas especiales y una expo-venta de obras de arte a cargo de la reconocida artista plástica Alexandra Grau, presidenta de la Fundación, junto a destacados artístas como los pintores Antonio García, Fania Fernández y los escultores Alice Poirier y Mauro Canella, cerrando el evento con la presentación musical del cantautor Peruano Juan Arbulú Grau ( Chumijuan ), Embajador de la Fundación Ruedas Mágicas .
Parte de lo recaudado será destinado íntegramente a beneficio de la institución, permitiendo seguir cambiando vidas a través de la movilidad y la independencia.
“Cada silla de ruedas eléctrica que entregamos es mucho más que un medio de transporte: es libertad, es autonomía y es la oportunidad de seguir construyendo sueños. Este evento fue una invitación a que más personas se sumen a esta noble causa”, señaló Alexandra Grau Quinteros, Presidenta de la Fundación Ruedas Mágicas.
[NOTA] La temporada cultural limeña vive días de expectativa. El próximo jueves 9 de octubre, el histórico Teatro Municipal de Lima abrirá sus puertas para recibir a la Deutsche Kammerphilharmonie Bremen, considerada una de las orquestas de cámara más importantes de la actualidad. Bajo la dirección del maestro Riccardo Minasi y con la participación del virtuoso violinista canadiense James Ehnes, doble ganador del Grammy, la velada promete convertirse en una fecha memorable para la música clásica en el Perú.
La presencia de la agrupación alemana en Lima no es un concierto más. Fundada en 1980 y radicada en Bremen desde 1983, la orquesta ha forjado una trayectoria que combina rigor artístico y frescura interpretativa. Sus presentaciones han conquistado al público en escenarios como el Carnegie Hall de Nueva York, la Philharmonie de París o la Elbphilharmonie de Hamburgo. Cada aparición suya lleva consigo la garantía de un sonido refinado y de una lectura renovadora del repertorio clásico.
El prestigio de la Deutsche Kammerphilharmonie Bremen se ha cimentado también en la grabación de las Sinfonías de Beethoven, un ciclo que marcó un antes y un después en la interpretación de la obra del genio de Bonn. Esa propuesta revolucionaria, aclamada por la crítica internacional, le valió reconocimientos como el Gramophone Award – Orquesta del Año 2023 y otros premios de gran prestigio como el Echo Klassik, el Opus Klassik y el Diapason d’Or.
El programa que ofrecerán en Lima revela un recorrido por el romanticismo en su máxima expresión. Abrirá con la Obertura en Do mayor, Op. 170 “En estilo italiano” de Franz Schubert, seguirá con el monumental Concierto para violín y orquesta en Re mayor, Op. 61 de Ludwig van Beethoven, con Ehnes como solista, y culminará con la luminosa Sinfonía n.º 4 en La mayor, Op. 90 “Italiana” de Felix Mendelssohn. Una selección que busca seducir a un público exigente y, al mismo tiempo, inaugurar una relación entre Lima y una de las orquestas más influyentes del presente.
La cita es, sin duda, un acontecimiento para la vida cultural del país. Escuchar en vivo a la Deutsche Kammerphilharmonie Bremen, con Riccardo Minasi en el podio y James Ehnes en el violín, será mucho más que un concierto: será la oportunidad de inscribir a Lima en el itinerario de las grandes capitales de la música clásica.
El dato:
Concierto: Deutsche Kammerphilharmonie Bremen, con Riccardo Minasi y James Ehnes
Día: Jueves 9 de octubre
Hora: 8 p. m.
Lugar: Teatro Municipal de Lima (Jirón Ica 377, Lima)
[INFORME] La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) volvió a quedar expuesta en un terreno que le resulta cada vez más incómodo: el ambiental. La Resolución Directoral N° 00010-2025-DSIS, emitida el 17 de abril de este año, determinó que la comuna capitalina incurrió en incumplimientos vinculados a la supervisión ambiental en proyectos de infraestructura y servicios. El fallo no solo estableció responsabilidades claras, sino que también abrió un nuevo capítulo en la relación de la MML con los estándares que debería cumplir en la gestión de una ciudad que produce miles de toneladas de residuos al día y que sufre, de manera crónica, por la falta de planificación ambiental.
El peso de la resolución
Según el documento oficial, la Municipalidad no cumplió con varias obligaciones que le correspondían en el marco de la normativa vigente. El detalle es contundente: se evidenciaron omisiones en la implementación de medidas correctivas, deficiencias en la supervisión de obras y servicios, y una ausencia de planes efectivos para mitigar impactos ambientales. La consecuencia inmediata fue la sanción administrativa, que la comuna decidió apelar, llevando el caso a una audiencia pública realizada el pasado 16 de junio.
Lejos de ser un trámite más, la resolución puso en blanco y negro algo que muchos especialistas han venido señalando: el municipio limeño ha normalizado una cultura de la evasión, respondiendo tarde y mal a los requerimientos ambientales, cuando no directamente desoyéndolos.
La defensa de la Municipalidad
Durante la audiencia, los representantes de la MML intentaron explicar que algunas de las observaciones respondían a limitaciones presupuestales y a retrasos generados por trámites burocráticos. Argumentaron que la Municipalidad estaba en proceso de implementar mejoras y que varias medidas correctivas ya se encontraban en marcha. Sin embargo, el tono defensivo y las respuestas poco sustantivas generaron más dudas que certezas.
Los asistentes —conectados a la sesión virtual— pudieron constatar la brecha entre lo que el municipio dice y lo que efectivamente hace. En más de un pasaje, la exposición pareció un listado de excusas más que un plan real de solución.
La contradicción permanente
El caso revela una paradoja que acompaña a la MML desde hace varios años. Mientras sus campañas de comunicación insisten en mostrar una ciudad moderna y sostenible, los expedientes administrativos revelan falencias básicas en la gestión ambiental. La resolución N° 00010-2025-DSIS es, en ese sentido, un espejo incómodo: evidencia que la institucionalidad municipal no está a la altura de las exigencias de una capital que concentra a casi un tercio de la población del país.
En lugar de asumir el fallo como una oportunidad de enmienda, la comuna optó por apelar. El mensaje es claro: la estrategia prioriza el desgaste legal antes que la corrección técnica.
Lo que significa para la ciudad
El impacto de este tipo de procesos no se limita a lo administrativo. Cada incumplimiento, cada omisión y cada apelación retrasan soluciones urgentes para problemas que ya afectan la calidad de vida de millones de limeños: basura acumulada, obras mal supervisadas, contaminación en ríos y quebradas, espacios públicos deteriorados. La sanción contra la MML es un recordatorio de que la crisis ambiental limeña no solo es resultado de la presión urbana, sino también de la inacción de sus autoridades.
Una cultura de evasión
Lo ocurrido con la Resolución N° 00010-2025-DSIS y la posterior audiencia de junio deja una lección: la Municipalidad Metropolitana de Lima sigue atrapada en una lógica de responder para salir del paso, no para transformar. En el terreno ambiental, esa actitud no solo genera sanciones, sino también costos invisibles que se traducen en contaminación, enfermedades y pérdida de espacios habitables.
La audiencia concluyó sin que la comuna lograra convencer ni a los magistrados ni a la opinión pública. Una vez más, Lima asistió a un espectáculo repetido: su principal autoridad local atrapada en el laberinto de la burocracia y la autodefensa, incapaz de reconocer que los problemas ambientales no se resuelven con apelaciones, sino con gestión efectiva.
Además, la apelación de la MML dejó ver un rasgo recurrente en la política limeña: la preferencia por la defensa legal antes que por la gestión de soluciones. En lugar de priorizar inversiones en monitoreo ambiental, mantenimiento de infraestructura o gestión de residuos, los recursos y el tiempo se destinan a prolongar procesos administrativos. Esa dinámica, lejos de resolver los problemas, los agrava, porque cada demora prolonga la exposición de la ciudad a riesgos sanitarios y ambientales.
La resolución sancionadora también generó preguntas sobre la capacidad de fiscalización interna dentro de la Municipalidad. ¿Quién supervisa realmente a las áreas encargadas de cumplir con las medidas ambientales? ¿Existe algún mecanismo efectivo de rendición de cuentas al interior de la institución? Lo que quedó en evidencia en este proceso es que, más allá de los discursos, la estructura municipal carece de controles internos sólidos para garantizar que las decisiones no se queden en el papel.
La resolución también puso sobre la mesa un aspecto que suele invisibilizarse: la falta de articulación entre la Municipalidad y sus organismos internos encargados de velar por el cumplimiento ambiental. Distintas gerencias trabajan de manera aislada, duplicando funciones o, peor aún, omitiendo responsabilidades. Ese desorden administrativo no solo alimenta el caos en la gestión, sino que termina traduciéndose en sanciones y observaciones que golpean la credibilidad del municipio.
Otro elemento clave del caso fue el registro documental que sustentó la sanción. Los informes técnicos señalaban incumplimientos concretos, desde la ausencia de monitoreos adecuados en zonas críticas hasta la carencia de planes de mitigación en obras en curso. No se trataba, entonces, de interpretaciones subjetivas, sino de evidencias recopiladas en campo que daban forma a un expediente sólido. La respuesta de la Municipalidad, en contraste, se limitó a justificar con retrasos administrativos y falta de presupuesto, argumentos que difícilmente borran la responsabilidad.
La audiencia pública también reveló el costo político de estos procesos. Mientras los magistrados evaluaban la apelación, en los barrios de Lima persistían problemas visibles: botaderos informales, ríos contaminados y obras inconclusas. La desconexión entre el debate administrativo y la vida diaria de los vecinos fue palpable. Para la ciudadanía, la discusión no es si el municipio apeló o no, sino por qué los problemas siguen acumulándose sin soluciones de fondo.
Finalmente, lo ocurrido con la Resolución N° 00010-2025-DSIS se suma a una cadena de antecedentes que muestran a la Municipalidad Metropolitana más preocupada en litigar que en gestionar. En vez de usar las observaciones como oportunidades para corregir, la estrategia institucional parece estar orientada a ganar tiempo. Ese patrón, repetido una y otra vez, termina consolidando una peligrosa cultura de impunidad ambiental en la capital.
[EL CORAZON DE LAS TINIEBLAS] La aprobación presidencial y la del congreso no pasan del 3%. Estos niveles constituyen un récord en América Latina. Sin embargo, la baja aprobación de nuestros gobernantes no se manifiesta en las calles, a través de grandes estallidos de protesta. Pero estamos en el siglo XXI: las corrientes de opinión y los centros de decisión no se generan como hace 30 años.
Bastó una mediana protesta juvenil en las calles, pero nutrida en las redes sociales, para que los partidos políticos que impulsaron la onerosa ley de Las AFPs diesen marcha atrás, quitasen el cuerpo, súbitamente pasasen a criticarla y a proponer su modificación y hasta su derogatoria. La conclusión se cae de madura: puede que las fuerzas políticas que nos gobiernan no le teman a la calle -veremos qué pasa este fin de semana- pero sí le temen a la opinión pública, sí le temen al voto, y le temerán más conforme se aproximen más las próximas justas electorales de 2026.
Desde algunos sectores políticos se ha dicho que la cuestión por resolver el próximo año no trata de derechas vs izquierdas, sino de decentes vs. indecentes. La dicotomía no podría ser más maniquea pero es muy posible -tras varias legislaturas aprobando leyes a favor del crimen, a favor de lobbies legales e ilegales y en contra del bien común -esto es del bolsillo de la gran mayoría de peruanos- que grandes masas busquen en abril del próximo año a aquel candidato o partido que finalmente defienda sus intereses.
#Porestosno es una campaña hasta ahora bastante exitosa pero que, al final de cuentas, no garantiza mucho. El problema: hay otras variables en juego. Un número importante de peruanos votará sí o sí por la agenda conservadora, que es una agenda mundial vinculada a las posturas políticas e ideológicas de Donald Trump, Javier Milei, el partido Vox y el recientemente asesinado activista Charlie Kirk. En el Perú, el apadrinado parece ser Rafael López Aliaga. Sin embargo, la también conservadora Keiko Fujimori cuenta con el voto del núcleo duro fujimorista y ante la singular dispersión generada por 39 candidatos a la presidencia es muy probable que uno de los dos pase a segunda vuelta. Tal vez ambos, lo que garantizaría la continuidad del actual orden de cosas el próximo quinquenio.
Al otro extremo, el de los llamados “decentes”, y coloco las comillas como clara advertencia de que estoy refiriendo una mirada de sentido común política y no una conclusión científica. Aunque sus enemigos tildan a Martín Vizcarra desde corrupto hasta genocida, lo cierto es que un sector importante del electorado peruano -la primera minoría- lo sigue porque entiende que enfrentó al sector que hoy gobierna en contra de los grandes intereses nacionales y populares. Martín no será candidato, al menos al estado de cosas el día de hoy, pero sí podría serlo su hermano Mario y parece claro que sí le endosará parte de su votación. ¿Le alcanzaría para la segunda vuelta? El programa de Vizcarra o de El Perú primero nunca estuvo muy claro, se sitúa en la centro derecha y su apuesta política siempre fue el populismo, la aplicación de medidas a favor de las mayorías como la obligación a las farmacéuticas a ofrecer medicamentos genéricos y su propio carisma personal.
Seguidamente tenemos a Alfonso López Chau, candidato del novel partido AHORA NACIÓN. Los ahoranacionistas representan lo contrario a los vizcarristas. Son un partido de jóvenes liderados por un hombre mayor, profesional y académico, son un partido claramente definido como de centro izquierda democrática y que viene desarrollando un programa entorno a la idea original de la socialdemocracia popular. La apuesta parece pertinente pues vivimos tiempos globales de cambios ideológicos en los que se busca alternativas más sociales, tanto a los excesos del neoliberalismo como a la polarización protagonizada por conservadores y progresistas enconados en la batalla cultural. La propuesta de AHORA NACIÓN no descarta la posibilidad de una Nueva Constitución pero se inclina más por una opción gradualista.
AHORA NACIÓN apuesta por la recuperación del Estado para ponerlo al servicio de las grandes mayorías a través de su modernización y ofrece empoderar a las regiones vinculándolas con los mercados mundiales. El partido cuenta con cuadros técnicos importantes y podría constituirse en la opción seria en medio de tanta improvisación. Distinto es que un electorado acostumbrado al populismo y el clientelismo sepa identificar una opción con estas características. Ahí radica el gran desafío.
Al extremo de la izquierda, Guillermo Bermejo se perfila como candidato de Nuevo Perú, el partido de Verónica Mendoza, al que se suma el suyo propio: Voces del Pueblo. Bermejo tiene carisma y ductilidad ante cámaras. Es ameno y podría revertir la imagen de izquierdista radical de la que viene precedido así como de algunas acusaciones que lo vinculan con sectores de MOVADEF. El programa de NP propone una nueva Constitución, la modificación sustancial del capítulo económico de la actual y la priorización de agendas culturales, la defensa poblaciones vulnerables y pueblos originarios.
Entre el centroizquierdista Alfonso López Chau, el centroderechista Mario Vizcarra y el izquierdista Guillermo Bermejo podría encontrarse el otro candidato que pase a segunda vuelta pero es preciso señalar que es muy distinto representar para los electores la tan anhelada alternativa de cambio y de decencia, que llegar efectivamente a serlo. El maniqueísmo derecha-malo vs izquierda-bueno representa ya muy poco en el imaginario de los peruanos y menos tras la muy cuestionada y desastrosa gestión municipal de Susana Villarán.
¿Quiénes son los indignados? Indignados podríamos ser todos o casi todos. Distinto es establecer qué bolsones electorales estarían dispuestos a votar por una opción de cambio real. En primer lugar tenemos al siempre rebelde sur peruano que sin duda abrazará una de las tres opciones antes mencionada o repartirá sus preferencias entre ellas. Luego tenemos el nada despreciable electorado del expresidente Pedro Castillo cuyo gobierno, casi patético y con visibles indicios de corrupción, no justifica una carcelería con evidentes matices políticos. Los jóvenes, sin duda alguna, serán una fuerza en sí misma, probablemente la más consciente y la del voto más reflexivo y, por último, las clases medias intelectuales -caviares que les llaman algunos- que apostarán también por una de las opciones que apunten a salir de la peripatética situación en la que nos encontramos.
Ante nosotros una carrera de obstáculos. El primero colocar en segunda vuelta a uno de los candidatos que podría representar un cambio real en la conducción del país. El segundo: que efectivamente gane la segunda vuelta. Y el tercero: que realmente encarne un gobierno de decencia, de recuperación de las instituciones del Estado para ponerlas al servicio del país y del bienestar y desarrollo de todos los peruanos.
En el mapa latinoamericano del network marketing, el nombre de David Novoa aparece ligado a una fórmula simple y obsesiva: producto competitivo, relato potente y una escuela comercial que evangeliza a diario. Fuera del ruido de las oficinas, su vocación ha sido poner la marca Teoma en el centro de una comunidad de bienestar, primero en Perú y luego en mercados vecinos. La historia oficial lo ubica como fundador y rostro que presenta anuncios, metas y nuevas plazas.
El creador detrás de cada fórmula
Más allá de la dirección empresarial, Novoa se ha consolidado como el creador de todos los productos de Teoma, fórmulas propias y patentadas a nivel global que hoy superan las 150 referencias entre nutracéuticos, cosmecéuticos y bebidas funcionales. Su papel como formulador no solo respalda la innovación constante de la marca, sino que también legitima a Teoma como un referente científico y comercial de la industria en América Latina.
De la Amazonía a las vitrinas del continente
El discurso de Novoa se apoya en un portafolio amplio de productos que reivindican ingredientes andinos y amazónicos. La compañía ha comunicado en repetidas ocasiones su presencia regional —Perú, México, Costa Rica, Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina y Colombia— y su estrategia de crecimiento con tienda y logística propia.
El salto cualitativo de la narrativa de marca
Organizar convenciones masivas, giras de entrenamiento y crear “momentos” que cohesionen a la red ha sido parte del ADN de la firma. Eventos como Teomorfosis y campañas de reconocimiento a su base comercial han servido para alinear mensaje y cultura, mientras la dirección habla de nuevos mercados —incluida la entrada a Europa— y de reforzar locales en los países donde ya operan.
Productos en el centro del negocio
Aunque la retórica de Novoa suele enfocarse en propósito y comunidad, el corazón es el producto. Ese músculo comercial, afirman medios del rubro, es lo que ha permitido a Teoma sostener su expansión y profesionalizar la cadena de suministro, respaldado siempre por la visión y capacidad formuladora de su fundador.
Reconocimientos y legitimidad social
El relato de expansión vino acompañado de premios y condecoraciones al liderazgo emprendedor de Novoa en distintos escenarios internacionales. Para la comunidad, estos hitos funcionan como sellos de confianza que refuerzan la promesa de progreso económico y movilidad social asociada al negocio.
Nuevas líneas para un nuevo rumbo
Actualmente, David Novoa y su equipo preparan el lanzamiento de nuevas líneas que, según adelantan, marcarán un nuevo rumbo para Teoma y para toda la industria de redes de mercadeo en América Latina. Con ello, la compañía busca reafirmar su papel como referente regional y dar el siguiente paso en su expansión internacional.
Un pionero hecho a pulso
En un sector donde las compañías nacen y desaparecen con rapidez, David Novoa Guibovich ha construido una marca de largo aliento. Ha sabido contar una historia —bienestar, superación, orgullo peruano— y convertirla en arquitectura empresarial: productos de alta rotación, eventos que fidelizan, compras que aceleran y una expansión que ya mira a Norteamérica y Europa. Esa es, hoy, la promesa de su liderazgo: ser el empresario y mejor formulador de productos de América Latina, poner a Teoma en la conversación global del bienestar hecho en la región y demostrar que desde Lima también se pueden escribir manuales de crecimiento en la industria de la venta directa.