Hans behr

Un fenómeno social generador de oportunidades

“No hay duda de que los entornos influyen en cada persona y de alguna forma se encuentra explicación de cómo actuamos como sociedad. De lo individual a lo colectivo, se van gestando también los cambios sociales de un fenómeno más grande que trasgrede todo tipo de rubros, desde lo económico, cultural y propiamente social que incluye ideas, modas, hasta religión, como expresiones que se van dando y van acumulando tiempo”.

La sociedad peruana en general se ha desarrollado a través de la historia con una serie de fenómenos sociales que han marcado mucho su devenir, y ha mostrado características muy particulares en los espacios urbanos que han visto este proceso. 

 Cuando observamos manifestaciones o acontecimientos que nos son rutinarios y los resultados son por decir lo menos novedosos y en parte comienza a generar impacto, estamos pues ante un fenómeno social, que, entre muchas definiciones con debate incluido, mis amigos sociólogos pueden resumirlo como “………todos aquellos eventos, tendencias o reacciones que tienen lugar dentro de una sociedad humana establecida. Se evidencian a través de modificaciones colectivas de conducta”

No hay duda de que los entornos influyen en cada persona y de alguna forma se encuentra explicación de cómo actuamos como sociedad. De lo individual a lo colectivo, se van gestando también los cambios sociales de un fenómeno más grande que trasgrede todo tipo de rubros, desde lo económico, cultural y propiamente social que incluye ideas, modas, hasta religión, como expresiones que se van dando y van acumulando tiempo. Todo esto nos lleva a pensar en abrir nuevas posibilidades para el desarrollo y crecimiento de los espacios involucrados, considerando la idea del progreso, de la productividad y quizás también del consumo. Es importante entonces considerar varios temas que aplican en este trastoque natural que provoca un fenómeno social, como por ejemplo educar para el trabajo para que todo lo que signifique una mirada productiva posibilite el desarrollo integral de la población, inmersa ya sea como hacedora o como resultado de un fenómeno social, generando algún tipo de valor económico, una mirada de mercado. Nuestra sociedad es diversa, pluricultural, multicultural, cada cultura que tenemos tiene el derecho a ser escuchada, respetada y también valorada, para que el desarrollo de la misma sociedad se dé dentro de la diversidad, permitiendo un éxito continuo y prometedor. 

Es ya una realidad en el mundo, el rescate y la valoración de las diferencias, donde lo singular, lo especifico de cada grupo es importante y útil, por persona, por comunidad o como un colectivo social. Las migraciones son fenómenos sociales plenos de toda investigación, adecuación, aceptación y acogida, donde exigimos todo un proceso de construcción de convivencia. En el Perú, lo pasamos (las migraciones campo-ciudad) y nos adecuamos o nos vamos adecuando a este fenómeno y ahora el espectro se amplia y comienza o quizás continua el reto haciéndose internacional. Muchos migrantes comienzan a cambiar escenarios y la cuestión se traslada a nivel nacional. Trastocando o poniendo la cuestión identitaria en cuestión, donde se revisan posesiones culturales que hagan frente a lo nuevo. Es un juego de costumbres legitimadas y asimiladas desde los espacios de acogida que se “fortalecen” naturalmente.  Sin embargo, es importante que el tema se comience a trabajar con detenimiento desde los lugares, distritos propiamente donde se percibe esta situación de encuentro de nacionalidades, de culturas y que la acogida que nos corresponde, permita un desarrollo y crecimiento armónico.

En otras palabras, es papel fundamental de los municipios, que, como gobiernos locales, tomen habida cuenta que el fenómeno social que estamos viviendo, presenta un escenario de convivencia, aprendizaje, enseñanza que permite se genere una realidad próspera, venciendo percepciones a priori. El Perú es un pais emprendedor, donde se nace emprendedor, por historia más que por necesidad, bueno, este detalle debería abrir las mentes para aprovechar lo nuevo y afianzar con el conocimiento una mayor competitividad para beneficio conjunto y crecimiento sostenido. La convivencia enseñará nuevas técnicas y potenciará la localidad utilizando la estrategia del conocimiento compartido.

Un enfoque migratorio, en las políticas nacionales tendría mejores resultados dada la coyuntura expuesta, la sensibilización de las autoridades y de la población de acogida con respecto a este tema, podría afianzar mejores emprendimientos, y considero que comenzar por los gobiernos locales con ordenanzas de acogida y tolerancia, seria de mucha utilidad. La violencia en las calles, podría reducirse, con la aceptación social y convivencia horizontal. La defensa de un espacio sería conjunta y los migrantes también se preocuparían por salvaguardarlo. Todo es cuestión de tomar el toro por las astas. Gracias.

Mas artículos del autor:

"Revitalizar la agricultura: No es imposible"
"Lo rural en el mercado"
"Base estratégica de subsistencia: La agricultura"
x