Más debate: Inclusión Financiera

“Educar financieramente permitiendo el uso eficiente y consciente de los productos y servicios”

Todas las colaboraciones de este año que termina, han pretendido, (siempre lo escribí) entrar un poco en el juego del debate, actividad que siempre ha sido y es para las ciencias sociales un instrumento que sirve para la consolidación de sus ideas, científico social que no debate debería pensar seriamente el haber distraído su compromiso universitario.

Las conclusiones siempre han estado dirigidas con insistencia a marcar el valor que tiene el componente cultural y social en todos los ámbitos actuales y coyunturales que vive el país y cómo a través de estos enfoques se podría mejorar las intervenciones a nivel de Estado, tan necesarias en estas épocas. Sin embargo, iluso, confiado son términos que me han acompañado y que han generado la insistencia de seguir recomendando la mirada alterna de los acomodos mentales que no quieren mirar más allá de lo escrito por otros desde otros lados del mundo.

Las redes sociales, los estímulos para la integración social y la migrante, las inclusiones sociales a través de los emprendimientos han sido temas que se han desarrollado y que si uno mira a su alrededor se da en nuestros entornos. Nunca lo vimos y se dio. La sociedad peruana ha cambiado.

Pero como es el último artículo de este año, también me toca poner en debate, tercamente, el último tema de este año y es hablar de lo que está sonando mucho en las distintas esferas sociales y es la inclusión financiera que se convierte en un medio para mejorar el bienestar de la población a través del uso responsable de los productos y servicios financieros ofrecidos por entidades financieras para generar crecimiento económico y la esperada reducción de la informalidad. Esta herramienta busca incorporar más personas al sistema financiero, sobre todo a los emprendedores y para ello buscar dar mayor información, mayor capacitación y también la mirada directa a las nuevas tecnologías.

Es por esta razón que se hace necesario impulsar y promocionar un sistema financiero que sea también inclusivo poniendo al alcance de las personas de menores ingresos todo tipo de servicios en finanzas como por ejemplo las transacciones y remesas, como los ahorros, microcréditos, tarjetas de crédito, etc. Y esto permitirá también financiar emprendimientos, formalizar microempresas e impulsar su crecimiento sostenido. A largo plazo, generará mayores y mejores puestos de trabajo.

Para ello la clave es educar financieramente permitiendo el uso eficiente y consciente de los productos y servicios. Todo ello va a conducir a logar un crecimiento macroeconómico equitativo y justo, apostando por la reducción de la pobreza y promoviendo la igualdad de ingresos. En fin, a pensar.

Que tengan una feliz navidad y el año 2023 sea para todos ustedes mejor que el año que se va. Abrazo emprendedor.

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