La sociedad individual

La sociedad individual

“…El encuentro natural de individualidades genera un colectivo identitario, referentes identitarios que promueven movimientos, colectividades y alimentan significados comunes, intereses conjuntos y por ende sentidos de pertenencia”.

[EMPRENDE]  En las últimas décadas, la mirada política del mundo se ha transformado y ha tenido muchos cambios en las percepciones de la sociedad y ha generado también una nueva mirada para atenderla y que también ha tenido efectos de cambios. La sociedad ya no es una masa relativamente homogénea, con pensamientos colectivos y de alguna manera manipulable como en algún momento se definía, la comunicación de masas pasó a definirse como un espacio de conflictos, donde se avistaba la pluralidad social y las diversidades surgían, generando una individualización que marcó el inicio de una nueva forma de convivencia en la sociedad. Se generan nuevos problemas y se marcan nuevas estrategias para toda forma de atención de parte de los Estados con sus respectivas sociedades. La sociedad cambia.

Entonces, se comenzaron a trabajar conceptos que definían a una latente sociedad de consumo, en donde los individuos se aíslan y se vuelven egos en convivencia y se comienzan a afirmar tolerancias. El mundo acelera la vida y aparecen lo neutral, lo fugaz y lo efímero como características que comienzan a definir la sociedad humana. Con las tecnologías de la información y las comunicaciones se han ido estableciendo y afirmando oportunidades para liberar pensamientos generando en el individuo el divorcio con la masificación, dejando atrás a la llamada sociedad de masas. Un cambio realmente importante que permite, en el análisis, comprender coyunturas sociales y establecer elementos de atención a las nuevas estrategias que deben ser pensadas, considerando lo expuesto. La individualización de la sociedad.

La sociedad individual, genera creo yo, una identificación individual, que podemos definir a priori como la condición que tiene el sujeto de reconocerse a sí mismo y por ende encontrar las diferencias mismas, autoafirmándose en gustos, colores, actividades o pensamientos que marcan un estado de ánimo y de posición frente a su sociedad. El encuentro natural de individualidades genera un colectivo identitario, referentes identitarios que promueven movimientos, colectividades y alimentan significados comunes, intereses conjuntos y por ende sentidos de pertenencia. De ahí, que existen diversos tratamientos de análisis que han sido temas de diversas colaboraciones presentadas en el portal que me acoge.

Las tribus urbanas se van formando y son éstas las que comienzan a “reclutar” jóvenes de distintos estratos sociales y condicionantes culturales con distintos valores de consumo ya sea en la música, en el vestir o en su trato físico como los peinados y los piercings, cuando no, los ya comunes tatuajes. De esta forma hay una nueva identidad social, cuyo sentido de pertenencia es a un grupo y no a un espacio, se comienza a valorar el grupo a la conveniencia y simpatía con que se tenga al momento de compararse. Surge la llamada comparación social.

Esta mirada de la realidad que se hace en este artículo tiene la intención también de proveer de un tema que permita el análisis a aquellos emprendedores que pretenden formalizar un negocio que signifique el crecimiento de la oportunidad plasmada en una atención en servicios o productos y que obviamente requieren de un mercado identificado y estas observaciones (que los sociólogos, sobre todo) se encargan de trabajar va a significar un panorama claro para el manejo de su negocio. Saber a donde se van a dirigir, producto que van a ofrecer y los trabajos de marketing que van a necesitar. Pensando rápido y enfocándose por un momento en el análisis de la sociedad que va a acoger las propuestas de mercado, es que la importancia de este análisis tiene su sustento.

He ahí que los emprendedores se convierten en individuos que podrían romper con las ofertas tradicionales existentes, presentando nuevos productos o afinando los servicios, dando lugar a la creación de nuevos puestos de trabajo y que en ocasiones produce un efecto de cascada o círculo virtuoso en la economía al desarrollar nuevos negocios que satisfagan las necesidades de la población y generen incrementos en la productividad. Así es como se genera más y mejor empleo que contribuyendo a un mayor valor agregado de la economía. De esta forma el mercado interno que en la actualidad sostiene una caída, tendrá la oportunidad de reconocer que los grupos identificados podrán ser mejor atendidos.

Siguen siendo los emprendimientos, un motor importante para el crecimiento de un país y curiosamente ha sido incluido en la agenda política de muchos países, quienes han implementado programas y han trabajado normativas para que se pueda garantizar el buen desarrollo de esta actividad, en consecuencia, el país debe considerar este fenómeno económico y social y hacerlo parte de una estrategia para el crecimiento, partiendo de un conocimiento real de la sociedad que atiende.

Tags:

Emprendimiento, Estrategias estatales, Individualización, Transformación social

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