ALARMA EN LA BIBLIOTECA

ALARMA EN LA BIBLIOTECA

La Gran Biblioteca Pública de Lima está ante un grave riesgo de colapso e incendio. Revelador informe de Contraloría expone alarmantes detalles que involucran a un polémico personaje de la política.

[INFORME] Un impactante informe de la Contraloría, al que tuvo acceso Sudaca, expuso las preocupantes condiciones en que se encuentra la histórica Gran Biblioteca Pública de Lima. El documento advierte que existe un riesgo alto de colapso e incendio, pero también señala que el lugar continuó recibiendo al público pese a no contar con la certificación adecuada.

Durante décadas, el patrimonio cultural de la historia peruana permaneció resguardado tras los muros de lo que actualmente se conoce como la Gran Biblioteca Pública de Lima. La edificación ubicada en la avenida Abancay albergó piezas fundamentales para conocer el pasado del Perú.

Con la llegada del nuevo milenio, la Biblioteca Nacional del Perú encontró una nueva casa en un moderno local ubicado en el distrito de San Borja. Pero, por supuesto, esta mudanza no debía significar que la antigua sede quede olvidada y por ello fue declarada como monumento histórico para que continúe formando parte de la vida cultural de los peruanos.

Sin embargo, el presente de este emblemático lugar dista mucho de lo que se esperaría para un edificio cargado de historia. Sudaca pudo acceder a un revelador documento de la Contraloría General de la República que expone alarmantes detalles sobre el presente de la Gran Biblioteca Pública de Lima.

RECETA PARA EL DESASTRE

Durante las últimas semanas, la Gran Biblioteca Pública de Lima recibió una serie de visitas con el objetivo de inspeccionar el estado de esta histórica sede y lo que se encontró fue un panorama por demás preocupante que no sólo pone en riesgo la preservación del lugar sino que supone un grave peligro para quienes trabajan y asisten a eventos en este inmueble.

Cuando se llevó a cabo la visita de los integrantes del Órgano de Control Institucional, unidad dependiente de la Contraloría, quedaron en evidencia numerosos descuidos por parte de quienes debían preservar una edificación considerada monumento histórico. Uno de los hallazgos más impactantes estaba relacionado con las instalaciones eléctricas.

Acorde a la información que pudo revisar este medio, la inspección que tuvo lugar a inicios del mes de septiembre encontró circuitos con cableado con instalación precaria y que tampoco contaban con la protección adecuada. A ello se le sumó que, tal como lo exponen en el siguiente párrafo extraído del informe presentado a Contraloría, “no se estaría realizando el mantenimiento oportuno y apropiado”.

El panorama es todavía más desalentador si se tiene en cuenta que, además una evidente precariedad en las instalaciones eléctricas, la Gran Biblioteca Pública de Lima no estaría correctamente preparada para afrontar un incendio. Según la inspección del local, este histórico edificio no cuenta con un sistema de protección contra incendios en la totalidad del lugar.

Pero esta receta para el desastre siguió sumando ingredientes debido a que el Órgano de Control Institucional también pudo evidenciar que, a excepción de uno de los edificios que componen la Gran Biblioteca Pública, los otros ambientes no cuentan con un sistema que permita advertir a tiempo el riesgo de un incendio.

Otros de los impactantes hallazgos dan cuenta de rajaduras en la infraestructura, ausencia de rutas de evacuación y luces de emergencia que no funcionan. La suma de estas deplorables condiciones, que advierten un riesgo alto de colapso y muy alto en el caso de incendios, han llevado a que, como se lee en el siguiente texto, la Gran Biblioteca Pública de Lima no cuente con el certificado de Inspección Técnica de Seguridad de Edificaciones (ITSE), aunque esto no le importó a quienes están encargados de su administración y continuaron realizando eventos en este lugar.

¿QUIÉN SE HACE CARGO?

Por supuesto, este preocupante presente que amenaza el legado cultural del país y expone a un riesgo innecesario a trabajadores y visitantes tiene un responsable. Quien aparece en la siguiente imagen es Juan Yangali Quintanilla, el actual jefe institucional de la Biblioteca Nacional del Perú y sobre quien cae la responsabilidad de administrar la Gran Biblioteca Pública de Lima.

Cabe señalar que Yangali Quintanilla no es un personaje ajeno a las polémicas. Durante el gobierno de Dina Boluarte, el actual jefe institucional de la Biblioteca Nacional recibió diferentes designaciones que fueron criticadas y vinculadas a su cercanía con la expresidenta y su hermano Nicanor Boluarte.

Su llegada a la Biblioteca Nacional estuvo acompañada de un fuerte repudio, como el de la Asociación de Bibliotecólogos del Perú, debido a su inexperiencia en el rubro y falta de credenciales para dicho puesto. No obstante, pese a los cambios de gobierno, Yangali ha logrado, inexplicablemente, mantenerse inamovible.

Las nuevas autoridades, más precisamente el ministro Alberto Beingolea, tienen en sus manos la responsabilidad de cambiar el destino de la Gran Biblioteca Pública y también de la propia Biblioteca Nacional del Perú que, hasta la fecha, parece haber sido vista como un botín para repartir entre los políticos de turno.

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