Gastos

Con la pandemia, para muchos la vida laboral ha dado un giro de 180 grados, ya que han pasado de trabajar en una oficina rodeada de personas a hacerlo desde sus casas. Con los avances de la vacunación, una parte de las empresas han vuelto a su formato de trabajo presencial; sin embargo, aún están evaluando qué tipo de modelo les convendría más.

“En el modelo híbrido, la flexibilidad puede generar una mayor satisfacción en los colaboradores. Al tener mayor autonomía pueden escoger cómo trabajar con sus equipos; equilibrar su vida personal al reducir tiempos en los traslados, y contratar talento fuera de su ciudad o incluso país, etc. Esto, en conjunto, es un plus para atraer y retener al personal”, explica Carlos Ruiz, gerente de Gestión de Desarrollo Humano de Pacífico Seguros.

Sin embargo, adoptar un modelo de este tipo también implica seguir trabajando algunos aspectos como la falta de comunicación (que puede derivar en errores y perdida de información), aislamiento y dificultad para generar conexiones sociales, así como el temor de que “se pierdan de vista” y no avancen profesionalmente, o que los colaboradores no vivan la cultura la organización.

Conoce las expectativas: Antes de decidir qué modelo elegir, mapea cómo se sentirán las personas volviendo a las oficinas, si su labor tiene que ser presencial o pueden mantenerse en home office y cuánto se han adaptado trabajando de forma remota.

“Lo ideal es encontrar ese equilibrio que necesita la empresa y sus trabajadores. Puedes establecer que vayan unos días a la semana o al mes para reuniones, ya sea para coordinar el trabajo o establecer lazos, sin que los haga sentir que han perdido libertad”.

Capacita a los jefes para mantener el modelo: Aunque los empleados fueron productivos en estos meses de trabajo desde casa, una parte de los jefes podrían sentir que en el trabajo remoto perdieron el control y ahora, con el regreso a las oficinas, pueden recuperarlo.

“También podrían sentir que en el trabajo presencial es más fácil detectar y apoyar a tu equipo cuando tienen una dificultad al cumplir una tarea, ya que no es lo mismo que antes, en que volteabas a tu compañero para preguntarle. Es importante identificar la motivación y ayudarlos a encontrar la mejor forma de trabajar con sus equipos”.

Incentiva la confianza y visibilidad: Es necesario que los jefes mantengan motivados a sus equipos y confíen en que van a cumplir las expectativas. Asimismo, evitar que sientan que ellos y sus resultados no tienen la misma visibilidad que en un trabajo presencial y, por ende, que son “fácilmente reemplazables”.

“Se debe establecer un continuo feedback para mostrar al equipo que no se han perdido de vista los objetivos y que todos tienen la oportunidad de mostrar sus resultados”.

Crea oportunidades para sociabilizar: Un aspecto que no se debe dejar de lado es el emocional. Las relaciones en el trabajo impactan en el rendimiento y en el estrés, sobre todo en estos momentos en que es más difícil establecer una sensación de cercanía porque el equipo está disperso.

“Debemos generar momentos para conversar, ya sea en las reuniones laborales o agendarse algunas sólo para charlar, hacer juegos o tomarse un café juntos, en especial si se han contratado nuevas personas y no han tenido la oportunidad de verse”.

Quédate con el talento: La flexibilidad tradicionalmente fue un beneficio muy buscado entre los trabajadores. Ahora que se ha probado que funciona y muchas empresas van a mantener este esquema, es una buena forma de atraer y retener al talento.

“El teletrabajo y los horarios flexibles son beneficios que los trabajadores buscarán mantener y, si tu empresa no se los ofrece, hay otras que sí lo harán. Los trabajadores top saben que ya no hay limitaciones geográficas y por ello tienen más oportunidades que antes y pueden buscar trabajo incluso fuera de su cuidad o del país”.

Para finalizar, Ruiz indica que “gestionar a tu equipo de trabajo híbrido implica considerar tanto a la empresa como a los trabajadores y que no importa si están trabajando en una misma oficina o al otro lado del mundo, sino que trabajen juntos hacia un mismo objetivo”.

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Auto, Gastos, mantenimiento vehicular

Solo en agosto de este año, 14.879 vehículos ingresaron al parque automotor peruano, según un informe elaborado por la Asociación Automotriz del Perú. Este bien brinda una serie de beneficios como permitir movilizarse con facilidad y rapidez a grandes distancias, así como impulsar tu negocio para la distribución de tus productos y servicios a lo largo de la ciudad.

Sin embargo, un auto puede generar una serie de gastos ya sea por el desgaste que obligue a la compra de repuestos o por el consumo innecesario de combustible. En ese sentido, Vicente Higa, gerente de Posventa en Mitsui Automotriz, asegura que “usar componentes alternativos o acoplar aquellos que no estén diseñados para el modelo del vehículo, acelera el desgaste del auto. Es necesario que el componente sea original de la marca”.

Asimismo, comparte algunas buenas prácticas al conducir el vehículo que evitan el consumo excesivo del combustible:

No tener el motor en ralentí prolongado: Un vehículo se deja en ralentí cuando para de moverse, pero el motor permanece encendido. Sin embargo, dejar el motor demasiado tiempo en ralentí ocasiona mayor consumo de combustible.

Conducir de manera suave: Mantén una velocidad lo más uniforme posible evitando tanto las altas velocidades como las excesivamente bajas, pues debes buscar la fluidez en la circulación. De la misma manera, procura no hacer aceleraciones bruscas y no frenar innecesariamente y/o en exceso.

Mantenimientos y cuidados oportunos: Es necesario tener el vehículo con los mantenimientos al día y asistencias técnicas en un concesionario autorizado. Asimismo, realizar los lavados y limpieza en centros especializados te asegurará que se utilizarán materiales de garantía que no dañará tu vehículo.

Evitar que el combustible llegue a niveles inferiores de reserva: Pues además de correr peligro de quedar varados en el camino, también puede generar el daño de piezas que lo obligarán a gastar en la reparación del auto.

Tener los neumáticos en buen estado: Si los neumáticos no tienen la presión adecuada, se gasta más combustible del necesario.

Además, Higa menciona que otras consideraciones que podemos tomar en cuenta son asegurar que el sistema de la dirección esté alineado, ni tener las ventanas abiertas en altas velocidades, pues esto genera resistencia al avance. Finalmente, llevar en el vehículo más peso de su carga útil puede afectar al desempeño del motor y al desgaste prematuro de todas las piezas, como la suspensión y los frenos.

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ahorro, Gastos, Vehículo

Aunque parezca sencillo sumar todos los ingresos que se tienen al mes y confrontarlos con los gastos, definir qué gastos pueden considerarse fijos o variables ya no resulta tan sencillo. De acuerdo al ABC del BCP, un presupuesto es una herramienta que permite planificar los gastos, controlarlos mejor, detectar aquellos que son innecesarios, identificar la capacidad de pago que se tiene y evaluar el potencial para ahorrar.

En los ingresos que podemos considerar como fijos se encuentran los sueldos, alquileres o la pensión de jubilación. En cambio, los ingresos variables provienen de trabajos independientes, comisiones, horas extras y otros. Como estos ingresos tienen montos indistintos, se deberá considerar el promedio de los últimos 6 meses para el presupuesto.

Por el lado de los gastos, se recomienda considerar entre los gastos fijos a la alimentación, el transporte, la vivienda (alquiler o mantenimiento), los servicios, la educación, el pago de deudas y el fondo de emergencia. Mientras tanto, cualquier otro gasto en viajes, ropa, entretenimiento o diversión puede ingresar en los gastos variables y no indispensables.

A los jóvenes que están por independizarse y tienen que administrar sus cuentas, Mario Miguel Vergara, docente de Finanzas de ESAN Graduate School of Business, les recomienda mantener el orden anotando todos sus gastos fijos. “Es vital tener claro cuáles son las cuentas que sí o sí deben pagarse todos los meses, sin excepción: alquiler, agua, luz, capacitación, gimnasio, celular, etcétera”, indicó.

Controlar gastos y ahorrar

Vergara también aconseja pagar al contado cada vez que sea posible, sea con efectivo o con una tarjeta de débito, para ahorrar dinero. Explica que, de esa manera, se evita gastar un monto que aún no se tiene. Esto viene de la mano con usar controladamente la tarjeta de crédito, ya que, si bien es un método de pago muy común, termina generando intereses que implican un gasto mayor.

“Antes de pagar los gastos fijos, trate de reservar al menos 10% de sus ingresos para invertirlo. El objetivo aquí no es solo ahorrar dinero por un periodo de tiempo para luego gastarlo en algo pasajero, sino es aplicar ese valor para que pueda rendir intereses y convertirse en un patrimonio importante en el futuro”, precisó. El ahorro también es importante para contar con un fondo de emergencia ante desempleo o cualquier otra eventualidad.

Cabe indicar que todo aquel gasto que no es fijo, termina siendo variable. Como nadie quiere privarse de pequeños gustos como una salida a comer con amigos o un viaje espontáneo, aseguró que se deben establecer límites de cuánto poder gastar al mes.

“El vivir solo implica responsabilidades y no se pueden atender todos nuestros antojos. Además de llevar un control de tus gastos, es importante sincerar los ingresos y ver cuán rentable es vivir con un determinado estilo de vida”, agregó.

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ahorro, Deudas, Gastos, presupuesto

Para la educación financiera existen al menos cuatro términos sin los cuales no es posible aprender a administrar el dinero: ingresos, ahorro, gastos e inversión. Teniendo claros estos conceptos de la educación financiera, las personas son menos propensas a caer en deudas o problemas económicos.

De acuerdo a la consultora financiera Al Día, los ingresos son todo el dinero que se recibe por trabajo o rentas (alquileres), de modo que se puede tener más de un ingreso. En cambio, el ahorro es el dinero de todos esos ingresos que no se ha gastado.

“Por lo general, es recomendable que se fije un porcentaje de los ingresos para este fin. La única forma en que no se pueda ahorrar, aunque sea un mínimo porcentaje, es que los gastos sean superiores a lo que se gana”, indica la consultora.

En cuanto a los gastos, estos se dividen en los prioritarios, como los servicios básicos y los compromisos que se deben pagar cada mes, y los que no lo son.

El patrimonio en personas y empresas

El portal Finanzas Prácticas divide los gastos o egresos en corrientes y de capital. Los primeros se consumen y poseen poco efecto en la capacidad de producir más recursos en el futuro, mientras que los segundos sí crean riqueza.

Estos egresos van destinados a lo que llamamos “inversión”. La consultora Al Día explica que este es un dinero que no se quedará estático en una cuenta corriente, sino que también permitirá incrementar la capacidad económica. Estas inversiones pueden ser de corto, mediano o largo plazo.

Cabe indicar que, si no se analiza oportunamente cómo gastar los ingresos, se corre el riesgo de ocupar un valioso presupuesto, en conceptos que no apoyarán al patrimonio en el futuro.

En el caso de las empresas, el portal Informa BTL, explica que el gasto se entiende como un esfuerzo monetario no recuperable y, además, existen al menos cuatro tipos de gastos distintos; los fijos (indispensables para el funcionamiento), los variables (no pueden predecirse), los operacionales (que no tienen ningún tipo de retribución) y los gastos no operacionales (que no garantizan ingresos, pero que aun así deben pagarse).

En cambio, en los negocios, la inversión es considerada como un esfuerzo monetario con la finalidad de conseguir materiales que se utilicen en la empresa, que cuentan con una determinada utilidad y que, finalmente, se espera recuperar en un determinado lapso.

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Gastos, Inversión

Se trata de los gastos que a diario tenemos en pequeños caprichos y que, mal manejados, pueden afectar seriamente nuestras finanzas personales.

Un café o un dulce en la tienda, por el simple gusto de comer algo. Un antojo de media mañana, un postrecito por la tarde. Tomar un taxi antes que caminar tres o cuatro cuadras, a esos gastos que parecen casi invisibles se les conoce como gastos hormiga y, sino se sabe manejarlos bien, pueden causar un forado en el bolsillo que termina afectando nuestra economía. Y para reducirlos es necesario un plan de acción.

¿Qué hacer? El informe Educación financiera de la Fundación BBVA recomienda identificar esos pequeños gastos y reducirlos, como las compras impulsivas en el supermercado, las suscripciones a plataformas de contenidos, servicios que luego no se utilizan o pequeños caprichos diarios como snacks.

¿Cómo organizarlos? Como parte de nuestra educación financiera deberíamos armar un cuadro con los ingresos y egresos que tendremos en el mes. Si el presupuesto lo permite, siempre que sea posible, se puede añadir una pequeña parte dedicada a los gastos hormiga, dentro de la categoría de gastos personales y ahí colocar un porcentaje del dinero para esos pequeños ‘caprichos’.

Los expertos recomiendan llevar efectivo solo para este tipo de compras y así tener un mayor control sobre ellas. Si se opta por usar la tarjeta, se pueden usar APPs que ayudan a llevar los movimientos de las cuentas y facilitarán el registro de los gastos para no salirnos del presupuesto.

Hora de gastar menos

Una vez que se han localizado los gastos hormiga y se tienen las herramientas para controlarlos, es momento de reducirlos. La compañía Business Insider ofrece algunos tips.

No gastes en vano. Evitar comer fuera y apostar por cocinar más en casa. Es más saludable y te permite un gran ahorro. Si sacas tu cuenta de cuánto gastas en la semana por comer en la calle, notarás que más te conviene darte un tiempo y cocinarte en el hogar.

Usar movilidad sostenible. Como bicicletas, que además permiten el distanciamiento social y es el medio de transporte menos contaminante. Otra opción es usar el transporte público (siempre respetando los protocolos de bioseguridad y usando mascarilla y careta facial).

Ordenar las compras. Hacer una lista siempre que se salga a comprar para evitar caprichos de última hora.

Aunque la inmovilización o toque de queda no permite las salidas nocturnas, un consejo -que siempre viene bien- es reducir (a futuro) los gastos en salidas por la noche y, cuando se realicen, elaborar un presupuesto e intentar no salirse de él.

Revisar los servicios que se tengan contratados, comprobar si se están utilizando o no y estudiar las tarifas de energía o teléfono para ver opciones de ahorro. Muchas personas terminan pagando por aplicaciones de streaming o de música que nunca utilizan.

Siguiendo estas recetas podrás reducir tus gastos, y ¿por qué no? ahorrar.

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Casa, Gastos, Gastos hormigas