Ahorros y gastos

¿Cómo diferenciar entre los ahorros, los gastos y la inversión en las finanzas personales?

Estos conceptos, sumado a los ingresos, son términos clave para la planificación de cualquier presupuesto. Distinguir claramente un gasto de una inversión permite incrementar la capacidad económica y mejorar su patrimonio de cara hacia el futuro

Para la educación financiera existen al menos cuatro términos sin los cuales no es posible aprender a administrar el dinero: ingresos, ahorro, gastos e inversión. Teniendo claros estos conceptos de la educación financiera, las personas son menos propensas a caer en deudas o problemas económicos.

De acuerdo a la consultora financiera Al Día, los ingresos son todo el dinero que se recibe por trabajo o rentas (alquileres), de modo que se puede tener más de un ingreso. En cambio, el ahorro es el dinero de todos esos ingresos que no se ha gastado.

“Por lo general, es recomendable que se fije un porcentaje de los ingresos para este fin. La única forma en que no se pueda ahorrar, aunque sea un mínimo porcentaje, es que los gastos sean superiores a lo que se gana”, indica la consultora.

En cuanto a los gastos, estos se dividen en los prioritarios, como los servicios básicos y los compromisos que se deben pagar cada mes, y los que no lo son.

El patrimonio en personas y empresas

El portal Finanzas Prácticas divide los gastos o egresos en corrientes y de capital. Los primeros se consumen y poseen poco efecto en la capacidad de producir más recursos en el futuro, mientras que los segundos sí crean riqueza.

Estos egresos van destinados a lo que llamamos “inversión”. La consultora Al Día explica que este es un dinero que no se quedará estático en una cuenta corriente, sino que también permitirá incrementar la capacidad económica. Estas inversiones pueden ser de corto, mediano o largo plazo.

Cabe indicar que, si no se analiza oportunamente cómo gastar los ingresos, se corre el riesgo de ocupar un valioso presupuesto, en conceptos que no apoyarán al patrimonio en el futuro.

En el caso de las empresas, el portal Informa BTL, explica que el gasto se entiende como un esfuerzo monetario no recuperable y, además, existen al menos cuatro tipos de gastos distintos; los fijos (indispensables para el funcionamiento), los variables (no pueden predecirse), los operacionales (que no tienen ningún tipo de retribución) y los gastos no operacionales (que no garantizan ingresos, pero que aun así deben pagarse).

En cambio, en los negocios, la inversión es considerada como un esfuerzo monetario con la finalidad de conseguir materiales que se utilicen en la empresa, que cuentan con una determinada utilidad y que, finalmente, se espera recuperar en un determinado lapso.

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Gastos, Inversión

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