Emprende

La falta de confianza en el equipo o el miedo a ceder responsabilidades hace que sea complicado para algunos jefes deslindarse de algunas actividades, pero hay formas de superarlo para evitar cargarse de trabajo en perjuicio de la organización

Por María Claudia Medina

Si bien algunas personas en puestos de liderazgo son capaces de realizar actividades operativas, y al mismo tiempo dirigir planes estratégicos para la empresa, generalmente, acaparar todas las tareas termina por desgastar física y emocionalmente a cualquier profesional y afecta negativamente los objetivos de la compañía.

En una encuesta sobre el manejo del tiempo, realizada por el Instituto para la Productividad Corporativa a más de 300 empresas internacionales, se encontró que el 46% tenía un nivel de preocupación “algo alto” o “alto” acerca de las habilidades de delegación de sus trabajadores.

Las razones detrás de esta dificultad son variadas, están los perfeccionistas que no toleran ni un solo error, los que no confían en el equipo de trabajo y los que están muy encariñados con las tareas operativas. Según Jesse Sostrin, director en el Centro de Excelencia para coaching de liderazgo de PwC, los buenos trabajadores que son promovidos a líderes son los que más tienen el problema de pasar del “hacer” a “dirigir”.

“Cuando justificas la forma en que te aferras al trabajo, confundes estar involucrado con ser esencial. Pero los dos no son lo mismo, al igual que estar ocupado y ser productivo no son iguales. Cuán accesorio o esencial eres para el éxito de ese trabajo, depende de cuán sabiamente impulses a quienes te rodean”, explica en un artículo para Harvard Business Review.

Empezar de a pocos creando las condiciones

Una forma sencilla para desarrollar la habilidad de delegar es dividir las tareas y empezar a soltar las actividades que no sean tan prioritarias. Para delegar tareas más importantes, la coach Ashira Prossack, en un artículo para Forbes, brinda cinco recomendaciones clave:

Ser estratégico. Seleccionar a la persona con las habilidades correctas para completar la tarea. “El hecho de que alguien tenga la capacidad no significa que tenga la disponibilidad en ese momento en particular, es importante encontrar un equilibrio entre los dos”, advierte.

Establecer las expectativas. Asignar tareas a las personas no es suficiente, hay que explicar claramente qué es lo que desea obtener. Precise cómo se vería una finalización exitosa de la tarea, identificando el resultado y el período de tiempo en el que debe completarse.

Evite el “micromanagement”. Los que intentan controlar los detalles que no son tan importantes solamente están agregando más trabajo y generando frustración en la persona que hizo el trabajo. Una vez que se delegó algo, hay que tomar distancia.

Confiar en el equipo. Una vez que se asignó la tarea, hay que otorgarle al trabajador la autoridad de asumirlo por completo y confiar en que lo completarán bien y a tiempo. No está mal preguntar “¿cómo te va?”, pero hacerlo a toda hora genera desconfianza.

Revisar el resultado. Si hubo un problema con el trabajo, es responsabilidad de esa persona hacer las cosas bien. Una tarea bien hecha debe distinguirse. Tanto el reconocimiento como la crítica son igualmente importantes.

Al margen de ofrecer instalaciones físicas para las oficinas, estas organizaciones se preocupan por sacar el proyecto adelante con financiamiento, mentores y diseño de estrategias para que logren sobrevivir en el mercado

De la misma forma en que los bebés prematuros requieren de una incubadora para desarrollarse bien en sus primeros días de vida, las ideas de negocio que recién están formándose, también requieren de asistencia especial. A las organizaciones que brindan este apoyo a los emprendimientos tecnológicos o ‘startups’, se les conoce como “incubadoras”.

Estas incubadoras y las aceleradoras son vitales para los emprendimientos. Según INCAE Business School, la diferencia es que las incubadoras buscan futuras ‘startups’, negocios que aún estén formulándose. En cambio, las aceleradoras trabajan con proyectos en desarrollo, que tengan cierto grado de madurez.

Además de brindar espacios físicos para las oficinas, tanto las incubadoras como las aceleradoras ayudan a los emprendedores a conectarse con clientes y proveedores. Este apoyo es fundamental para la supervivencia de las compañías.

De acuerdo a Rosmary Cornejo, coordinadora ejecutiva del programa estatal Innóvate Perú, solo uno de cada ocho a 10 proyectos prospera. Los demás fracasan por una débil formulación.

Experiencias más conocidas y procedimiento

A nivel mundial, la principal incubadora es Y Combinator, que se fundó en el 2005 y ha tenido grandes casos de éxito como la plataforma de almacenamiento de información Dropbox y la plataforma para alquiler de alojamientos, Airbnb. Actualmente, más de 10 mil startups al año, buscan aplicar a esta incubadora, pero solo entre 200 y 250 ideas de negocio son admitidas.

En el Perú, la Asociación Peruana de Capital Semilla y Emprendedor (Pecap), precisa que existen decenas de incubadoras y aceleradoras, que proveen tanto de servicios de apoyo como de capital “semilla”, una inversión sin obligación de retorno.

Son organizaciones que vienen del sector corporativo, como Wayra, o de las universidades, como Emprende UP o StartUPC, pero también está Startup Perú, el programa del Estado que funciona como una aceleradora de negocios. Para postular, se requiere tener un Producto Mínimo Viable (PMV) en desarrollo y con alguna tracción (otros inversionistas).

Antes de salir el mercado, si el proceso de incubación es el adecuado, se distinguen al menos procesos por los que atraviesa el emprendimiento:

Pre-incubación. Periodo de orientación y asesoría a los emprendedores para el desarrollo de su idea de negocio. En esta primera parte, por ejemplo, se define la problemática social, los beneficiarios, los indicadores clave de rendimiento o KPI’s y el impacto esperado, así como la sostenibilidad financiera.

Incubación. Puesta en práctica en la que se revisa y se da seguimiento a la implementación, operación y desarrollo del emprendimiento. Aquí se brinda retroalimentación, se crean programas piloto, se prototipa y se crea el producto mínimo viable.

Post-incubación. Es donde se le hace seguimiento al emprendimiento con el fin de mejorarlo continuamente, hasta que está listo para salir al mercado.

Las startups que reciben mil millones de dólares en inversión o unicornios siguen siendo de interés para los fondos de capital de riesgo. Incluso en medio de la pandemia, se realizaron inversiones de este tipo en México y Uruguay. ¿Podría estar en el Perú la siguiente sorpresa?

Por María Claudia Medina

A pesar de la crisis económica por la pandemia, la inversión en emprendimientos tecnológicos o startups no se ha detenido y, de hecho, en América Latina está aumentando. Durante el 2020, México y Uruguay lograron tener su primera empresa “unicornio”, como se les conoce a las compañías que alcanzan los mil millones de dólares en valorización.

En el caso mexicano se trata de la plataforma Kavak, un negocio de compra y venta de vehículos usados, y en Uruguay, la plataforma de pagos dLocal destacó al tener solo cuatro años en el mercado y contar entre sus clientes con marcas como Spotify y Zara. Parte de las características de las “empresas unicornio” tiene que ver, justamente, con este crecimiento abrupto en poco tiempo, que parece tan imposible como un animal fantástico.

En el Perú, Luis Narro, director ejecutivo de la Asociación de Capital Semilla y Emprendedor del Perú (Pecap), refiere que sí es posible que surja una empresa unicornio, pero en un periodo de cinco años a más, porque se trata de un tema financiero que no depende tanto de las empresas y tampoco sirve para definir el éxito de una compañía.

“Colombia ha tenido solo a Rappi y un mercado tan grande como México, donde el Estado apoya mucho en recursos, recién ha generado su primer unicornio en el 2020. Es un tema de largo plazo. Por ejemplo, en el caso de Rappi, se convirtió en empresa unicornio no por la entrega del servicio, sino por su apuesta de ser una super ‘app’ para Latinoamérica. Estas compañías llegan a ser unicornios cuando logran sustentar que son un negocio global o por lo menos regional”, explica.

Crehana y el ecosistema peruano

Entre las “startups” peruanas, la que más está destacando es la plataforma educativa Crehana, que en el 2019 recibió US$ 4.5 millones y durante el 2020, con la masificación de la educación virtual, logró obtener US$ 17.5 millones. Un incremento que da una buena señal, pero todavía lejos de los mil millones de una empresa unicornio. Para Narro, preocuparse por ser estables en el tiempo es más importante ahora que la valorización.

“Más que unicornio buscamos un grupo de compañías que puedan crecer y tengan estabilidad y un impacto positivo del uso de tecnología en distintos sectores. Por ese lado es que se mediría el éxito, que más compañías puedan seguir creciendo independientemente de la valorización que puedan alcanzar”, precisa.

Por el lado de las corporaciones que invierten en “startups”, Marco Roca, CEO de Krealo, brazo de innovación abierta del Grupo Credicorp, considera que la fragmentación que existe en los mercados de Sudamérica también influye para que todavía no podamos ver una empresa unicornio en el Perú.

“El tema de escala es muy importante, pues no hay falta de talento ni de capacidades, de hecho, el Perú es un mercado donde existe mucho talento. Lo que sí considero es que hay un trabajo pendiente por tener una mayor actividad de inversionistas, se ha avanzado bastante en temas de inversionistas ángeles y de ‘venture capital’, pero todavía falta madurar”, comenta.

¿Qué buscan los inversionistas?

En opinión de Roca, lo más importante que debería tener en cuenta una “startup” al buscar inversionistas puede resumirse en tres puntos:

– Una propuesta de valor enfocada en necesidades clave de los clientes en mercados grandes y crecientes. Un punto clave es buscar ventajas competitivas diferentes.

– Tener una buena tracción, que al inicio contribuye a que el inversionista crea en la “startup”, pero esto debe ser complementando con caminos de monetización claros.

– Procesos o tecnología que sea escalable, flexible y eficiente. Mientras la “startup” se vea con mayor potencial para ser escalable, tendrá más oportunidades.

“En nuestro caso, con Krealo, también buscamos que se pueda complementar a los modelos de negocio que tenemos en Credicorp. La pandemia sigue impulsando la digitalización, lo que generará, sin duda, más inversiones este 2021, ya sea consolidando modelos de negocios de startups que ya tienen tracción o apostando por nuevas iniciativas”, asegura.

Estimó que los sectores más beneficiados este año serán los que mejor se desarrollaron durante la pandemia; sistemas de pago, neobancos, brokers de inversión, marketplaces, soluciones digitales para pymes y POS lending.

Desde la contratación de personal que maneje el uso de las nuevas tecnologías hasta el cambio en el chip de los trabajadores tradicionales. Algunos tips para iniciar el cambio de cultura organizacional.

Con la pandemia y el teletrabajo, el desafío de la transformación digital de las empresas es un reto que deben recorrer aún muchas organizaciones. En ese sentido, tienen que redefinir su cultura corporativa y evolucionar hacia una cultura digital.  El gerente de Gestión y Desarrollo Humano del Grupo Crosland, Giancarlo Ameghino, asegura que no solo se trata de tecnología, ya que revisar su cultura digital para impulsarla se convertirá en algo imprescindible para seguir avanzando hacia el futuro. Por tanto, para construir una estrategia digital de éxito se debe tener en cuenta los siguientes aspectos.

El punto de partida. La transformación digital requiere un cambio organizacional significativo. Por lo tanto, no puede suceder de la noche a la mañana. Antes de asumir una nueva estrategia digital o implementar una nueva tecnología hay que asegurarse de que la organización está preparada para asumir el reto.

Comprender cómo aprovechar la tecnología. Los gerentes de Tecnología de la Información ya no pueden enfocarse solo en habilitar estrategias digitales; ahora se trata de inspirar a su compañía con tecnología, no solo de habilitarla. La cultura digital no puede definirse hasta que se haya delimitado la tecnología en la que se desea enfocar y se hayan explorado todas las oportunidades.

Cambiar la percepción de la contratación. La cultura es crucial durante el proceso de contratación, ya que siempre se quiere encontrar personas que encajen perfectamente en el rumbo de la empresa. Sin embargo, cuando se trata de encontrar talentos tecnológicos, puede que se contraten personas que, inicialmente se piense, que no encajen en la empresa y que, sorprendentemente, sí resulten idóneos.

A menudo, para cambiar la cultura organizacional es necesario atraer personas que ayudarán a crear ese cambio. Si siempre se contrata igual, seguirá reclutando empleados que se ajusten a la cultura que está tratando de cambiar. Es necesario que la organización y sus líderes cambien esta percepción en la contratación.

Integración. La cultura es específica para cada organización, por lo que no hay que desechar la cultura actual por la ventana; el reto es conectar el pasado de la organización con el futuro. Al definir esta sinergia cultural, será clave permitir que las personas operen libremente en subculturas dentro de ese marco. Para desarrollar un marco más flexible habrá que ver lo que no funciona en la cultura actual y que procesos evitan que se produzca el cambio.

El cambio. Si una organización opera en una industria, como por ejemplo las finanzas, tendrá que sentirse cómodo con la incomodidad. Industrias como las finanzas implican cumplimiento, seguridad y tienen culturas corporativas más tradicionales.

Puede ser difícil para algunas personas aceptar contratar a un nuevo empleado que no fomentará esa tradición, pero hay que tener en cuenta que es muy probable que las personas que cambien esa cultura también sean los que traspasen los límites de la cultura tradicional.

Nuevos espacios. La comunicación digital no solo debe centrarse en el cliente externo, también debe implementarse nuevos medios de comunicación para el personal, además, crear todas las herramientas posibles para facilitar su trabajo digital, como por ejemplo acceso rápido a todas las herramientas digitales corporativas a disposición del empleado, una red de videos guías de uso de dichas herramientas hasta un canal digital donde existan consejos de cómo afrontar el teletrabajo, buenas prácticas.

La incertidumbre, el exceso de trabajo y de actividades pueden causar daños graves en la salud de las personas.

¿Sientes cansancio físico, mental y poca motivación? Tal vez estas pasando por el Síndrome de Burnout o también conocido como el síndrome del estrés crónico o el síndrome del quemado.

¿De qué se trata? “Es un trastorno emocional de creación reciente que está vinculado con el ámbito laboral, el estrés causado por el trabajo y el estilo de vida del empleado. Este síndrome puede tener consecuencias muy graves, tanto a nivel físico como psicológico”, advierte la psicóloga Rosa Tenazoa.

¿Cómo afecta este síndrome a los emprendedores?

Este síndrome se produce por largos periodos de estrés, pasando a un estado de estrés crónico, cuando las personas no logran compatibilizar otros aspectos de su vida y solo se concentran en aspectos laborales o de desgaste mental. Es muy sencillo -asegura la experta- que los emprendedores se puedan sentir estresados por la situación de incertidumbre que vive nuestro país. El punto es que cuando no dejamos a nuestro cuerpo descansar y darle un respiro, es muy probable que los síntomas se intensifiquen y que se los lleve a una descompensación que los imposibilite de realizar sus actividades normalmente.

¿A quiénes más afecta?

Todos podemos ser afectados por el  Síndrome de Burnout. Por el ritmo de vida que nos demanda estar en constante actividad, el trabajo, los estudios, la familia, los hijos, la casa, los gastos, todos son temas que demandan un gestaste físico y emocional. El tema es que si no mantenemos un equilibrio entre los diferentes ámbitos de nuestras vidas es muy probable que entremos en estados de estrés crónico.

La experta señala que  en un primer momento nuestra parte racional controlará los síntomas físicos. Pero conforme se prolongue los estados de estrés, ya no tendremos un control racional y los síntomas se presentarán con mayor fuerza, obligándonos a darnos cuenta que algo no anda bien. “Es ahí donde notamos o nos sentimos diferentes. Poco productivos, cansados, tristes, desmotivados y en vez de descansar y recuperarnos, muchos buscan exigirse más, ya que sienten que no están cumpliendo con sus altas expectativas que tienen sobre ellos mismos”, explica Tenazoa.

¿Cómo evitar caer en este síndrome? ¿Qué recomendaciones daría?

  1. Evaluar tu vida en este preciso momento. Cuánto tiempo le dedico a cada aspecto de mi vida, por ejemplo, si al trabajo le dedico 14 horas diarias y a dormir solo 4 horas y a mi familia casi no la veo, entonces hay un desbalance, que no me brinda equilibrio ni físico, ni emocional.
  2. Cambio en el estilo de vida. Generalmente nos enfocamos en las cosas de nuestro alrededor y nunca empezamos en nosotros mismos, por eso es importante ponernos como prioridad.
  3. Hacer actividades que nos gusten realmente. Caminar, correr, bailar, meditar, pintar, dar un paseo por la playa.
  4. Debemos desconectar nuestra mente. Por ende, antes de dormir debemos preparar una rutina para dormir y descansar, como por ejemplo, apagar los equipos electrónicos por lo menos una hora antes de dormir. Darnos una ducha tibia para relajarnos, disminuir los estímulos, apagar todas las luces y antes de dormir aplicar ejercicios de respiración para calmar nuestros pensamientos.

Si ya tenemos este agotamiento ¿Cómo hacer para superarlo?

El Síndrome de Burnout puede llevar a la incapacidad de la persona para realizar actividades de cualquier tipo. Por ende, es importante no llegar a estados críticos. Es fundamental que las personas reconozcan en su cuerpo las señales de cansancio, de agotamiento físico, mental y emocional. Que se brinden la posibilidad de descansar y recuperarse.

Cabe resaltar que el asíndrome de Burnout -asegura Tenazoa- una vez presente no se supera solo descansando, sino con un trabajo multidisciplinario de varios especialistas, como son el médico, el psicólogo e incluso el psiquiatra.

El Síndrome de Burnout es el estado extremo de vivir por prolongados y constantes situaciones estresantes. La solución es el cambio en el estilo de vida, en la forma en que enfrentamos las situaciones, los pensamientos que tenemos, si es que queremos soluciones a largo plazo. El cambio de hábitos, por unos más saludables, es vital. Así como tener el apoyo de un entorno que nos brinde soporte y apoyo son las claves para manejar y superarlo.

Trámite es virtual y se hace en minutos, según Sunat. Y desde el 15 de febrero 2021 podrás presentar tu Declaración Anual 2020.

De manera virtual y en pocos minutos se puede solicitar a la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), la suspensión de retenciones del Impuesto a la Renta (IR) de cuarta categoría (IR), para el caso de los trabajadores independientes.

Se trata de trabajadores independientes cuyos ingresos anuales o que en el año estimen que no superarán los 38,500 soles, indicó la Sunat.

Mediante ese trámite online se suspende la retención del 8% mensual del monto consignado en el recibo por honorarios electrónicos, cuando este sea superior a los 1,500 soles y, además, ya no se presentará la declaración mensual de pagos a cuenta, señaló.

Indicó que el trámite consta de tres pasos:

1) Ingresar a Sunat Operaciones en Línea, módulo disponible en el portal www.sunat.gob.pe, con su clave SOL.

2) Ubicar la sección “Suspensión de Retenciones de Cuarta Categoría” (Formulario Virtual 1609).

3) Precisar la fecha en la que se recibió el primer ingreso por rentas de cuarta categoría y el monto total proyectado para todo el año (se debe registrar solo los ingresos de cuarta categoría, como profesional independiente o de cuarta y quinta categorías, si, además, se está en planilla).

Proceso en línea

El sistema verificará “en línea” la información presentada y procederá a autorizar la suspensión de retenciones y/o pagos a cuenta, si no se supera el monto límite anual, emitiendo la constancia correspondiente que se podrá enviar al correo electrónico que se desee.

La suspensión tiene efecto desde el día siguiente a la fecha del trámite y es vigente hasta el 31 de diciembre del presente año.

Este trámite, también, lo pueden realizar aquellos que obtengan rentas de cuarta categoría por el desempeño de funciones de director de empresas, síndico, mandatario y similares y cuyo monto no deberá superar los 30,800 soles.

Declaración anual 2020

Por otro lado, podrás realizar la declaración anual 2020 con el Formulario Virtual N° 709, a partir del 15 de febrero 2021 y debes presentarlo como máximo hasta el día del vencimiento, según el último dígito de tu RUC de acuerdo al siguiente cronograma:

Último dígito del RUC 0: vence 25/03/2021

Último dígito del RUC 1: vence 26/03/2021

Último dígito del RUC 2: vence 29/03/2021

Último dígito del RUC 3: vence 30/03/2021

Último dígito del RUC 4: vence 31/03/2021

Último dígito del RUC 5: vence 05/04/2021

Último dígito del RUC 6: vence 06/04/2021

Último dígito del RUC 7: vence 07/04/2021

Último dígito del RUC 8: vence 08/04/2021

Último dígito del RUC 9: vence 09/04/2021

Los buenos contribuyentes y los sujetos no obligados: vence 12/04/2021

Una duda común entre los emprendedores es cuándo empezar a percibir un ingreso personal. Para Karen Montjoy, coordinadora de la incubadora Innova ESAN, depende mucho de la etapa de la empresa. En las fases más iniciales, lo principal es garantizar las operaciones más críticas.

Por María Claudia Medina

Muchos negocios surgen como una forma de tener una nueva fuente de ingresos, por lo que es común que un emprendedor se pregunte desde cuándo pagarse un sueldo y cómo calcularlo. El momento oportuno, según Karen Montjoy, coordinadora de la incubadora Innova ESAN, surge recién cuando la empresa ha alcanzado un punto de equilibrio, en el que las ventas pueden cubrir los gastos fijos para la operación.

“Todos emprendedores empiezan trabajando sin sueldo porque priorizan al personal crítico de su empresa a costa de su sacrificio. Normalmente, los primeros meses es difícil que un emprendedor pueda tener un sueldo porque su empresa va a estar por debajo del punto de equilibrio. Si estás en pérdida, el emprendedor va a tener que financiar al resto de la operación. Hasta que se logre el nivel de ventas o suscriptores”, comentó.

Por ello, consideró que es más apropiado hacer algunas proyecciones y tener un flujo de caja, lo que marcará el momento en que pueda haber ganancias. Es así que el sueldo se convierte en una variable de un buen desempeño de ventas, y esto aplica para el emprendedor, pero también para los socios y sus expectativas de recibir ganancias.

“Si se tiene un socio inversionista, lo primero que va a pedir es que se cubran los costos fijos, la operación y la gente, y después, si queda algo en las ganancias, eso puede llevárselo el dueño. Hay que tener en cuenta que el dinero que se retira del flujo se deja de invertir en otros servicios como marketing, por ejemplo”, explicó.

Fijar el monto más adecuado

En una gran empresa, el líder además de tener habilidades gerenciales, por defecto, es el que más gana en una compañía. Sin embargo, en un negocio que recién inicia, por más preparación técnica que el emprendedor haya acumulado, el salario obedece puramente a los criterios de rentabilidad que alcance el negocio.

“No se trata de establecer lo que se cotiza en el mercado para los estudios que tengo, no funciona así. Al final del día, hay que proyectar el flujo para ver con cuánto uno puede quedarse y cuánto sacrificar. Subiendo los márgenes, se puede ir llegando a un sueldo de mercado”, detalló.

Para Montjoy, la cifra final va a depender del flujo de caja, tanto de los costos fijos como de las ventas, por lo tanto, el ingreso será variable hasta que se alcance un punto mayor de solidez. Por ejemplo, cuando la empresa tenga definido un estatuto, un ingreso consistente en el tiempo y perfiles de los puestos de trabajo más importantes.

“Si me preguntan, al inicio, es un camino de bastante esfuerzo. Cuando hay ganancias, generalmente se reinvierte como capital de la empresa, pero no se van directo para el bolsillo del emprendedor”, precisó.

Polémica. Expertos debaten entre la inconstitucionalidad de la norma, el atentado contra el secreto bancario y la lucha contra la evasión y elusión.

La publicación del Reglamento que establece que las entidades financieras suministren a la SUNAT información financiera sobre las cuentas con montos iguales o mayores a S/. 10,000 ha causado polémica. Quienes están a favor de la norma señalan que la medida combatirá la evasión y la elusión tributaria. Mientras que quienes están en contra -como el Consejo Nacional de Asociaciones de Consumidores y Usuarios del Perú (Conacup)- aseguran que la medida podría vulnerar la seguridad de las cuentas de miles de usuarios y exponerlos a fraudes y robos. Más allá de la discusión ¿Cuáles son los pros y contras de la medida?

Para Walker Villanueva Philippi, socio tributario de Philippi, Prietocarrizosa, Ferrero DU & Uría, uno de los objetivos de la norma sería que personas naturales que tienen depósitos en el extranjero y no declaran su impuesto a la renta, lo harán. “Quien no lo declare tienen los días contados y tendrá que regularizar su situación”, asegura.

Otro pro -afirma- es el intercambio de información con autoridades tributarias internacionales y que habrá mayor transparencia sobre este tema. Además, señala, la norma combatirá la informalidad pues exige -de alguna manera-que las actividades económicas cumplan con la formalidad.

Entre los aspectos negativos, coinciden expertos, estaría el riesgo de que la información proporcionada por los bancos a la Sunat violente el secreto bancario o se filtre a delincuentes.

“Puede existir el recelo de que la administración no guarde la reserva y el sigilo. Hay que tener en cuenta que la OCDE ha evaluado al Estado peruano y le ha dado la nota aprobatoria respecto a la seguridad y confidencialidad. Al menos hay garantías aprobadas por un organismo internacional para que esta información no se filtre (a delincuentes). Pero no podría poner las manos al fuego”, señala. Recordemos que existen casos de personas que han retirado cifras grandes de dinero del banco. La información del movimiento se ha filtrado a delincuentes y estos han terminado asaltando a las personas dejándolas sin nada.

Por su parte, el profesor de derecho penal, Carlos Caro Coria, aseguró que la medida atenta contra el secreto bancario. “El secreto bancario es un derecho constitucional. Según el artículo 5 numeral 2 de la Carta Magna sólo puede levantarse a pedido del Juez, del Fiscal de la Nación, o de una comisión investigadora del Congreso”. Recordó que, si bien existe la necesidad de luchar contra la evasión tributaria, elusión e informalidad, esto no se puede hacer violentando la constitución.

Sin embargo, Villanueva recordó que, en el 2004, el Tribunal Constitucional zanjó un tema similar al evaluar la constitucionalidad del ITF, donde se encuentra información sobre los cargos y abonos que tienen las personas naturales en el sistema financiero.

“En esa oportunidad se dijo que el ITF violaba el secreto bancario. El Tribunal Constitucional dijo que no, porque el ITF proporciona una información importante para que el Estado fiscalice que las personas paguen su impuesto a la renta”. Señaló que la información de los saldos y cargos y abonos no viola el secreto bancario de las personas porque no se conocen detalles como: en qué se ha gastado el dinero, ni quién le ha pagado por los servicios prestados, ni quién es el cliente que ha pagado por esos servicios.

Sin embargo, Villanueva reconoció que la norma podría lograr que malos ciudadanos decidan retirarse del sistema financiero. “El ciudadano que no quiere colaborar con el estado peruano y quiera seguir en la informalidad, probablemente se sienta ahuyentado, pero un buen ciudadano tiene que colaborar con su propio estado. Todos los peruanos pagamos nuestro impuesto a la renta. Pero sí es verdad, esta norma hará que el mal ciudadano se aleje del sistema financiero”, indicó y agregó: “Pero veo difícil que, con tanta delincuencia, la gente saque su dinero del banco para guardarlo debajo del colchón”.

¿Qué datos proporcionarán los bancos a la Sunat?

-Identificación del titular o titulares: 

Si se trata de personas naturales: Nombre, tipo y número de documento de identidad, número de RUC o NIT de contar con dicha información y domicilio registrado.

Si se trata de empresas: Denominación o razón social, RUC o el NIT , domicilio registrado y, de corresponder, el lugar de constitución o establecimiento.

-Datos de la cuenta: 

Tipo de depósito, número de cuenta, Código de Cuenta Interbancario (CCI), así como la moneda (nacional o extranjera). Adicionalmente, se debe informar la clase de titularidad de la cuenta (individual o mancomunada).

El saldo y/o montos acumulados, promedios o montos más altos y los rendimientos generados en la cuenta durante el período que se informa.

Con dichos datos, la Sunat verificará la información para detectar posibles inconsistencias que puedan constituir indicios razonables de evasión o elusión.

 

Antes de la cuarentena, cobraban por minuto y las patinetas eran dejadas en cualquier esquina convirtiéndose en una pesadilla para los vecinos de Lima. Pero eso cambió, el empresario Jaime Polo rediseñó el modelo de negocio y ahora alquila los scooters y bicicletas eléctricas por un mes y promueve la movilidad sostenible. Esta es la historia.

Por María Claudia Medina

Poco antes de la cuarentena decretada en marzo para contener el avance del COVID-19, una empresa de capitales chinos dedicada al alquiler de scooters eléctricos en el Perú decidió abandonar el país y vender toda su operación. Teniendo en cuenta la experiencia del equipo involucrado en la empresa, Jaime Polo, ingeniero industrial y conocedor del sector, decidió unirse a otro socio y hacerse cargo de la compañía, convencido del futuro de los vehículos eléctricos.

“La idea no era quedarnos solo con la gente, sino con la experiencia. Nuestra curva de aprendizaje iba a ser mucho más rápida, frente a querer experimentar con un producto que pocos conocen en el mercado peruano. Fue así que las computadoras nunca se apagaron, la gente no dejó de trabajar. Pudimos darle continuidad a la empresa”, recordó.

Por la necesidad de evitar las aglomeraciones en el transporte público, el scooter eléctrico se presentaba como la mejor solución de transporte en pandemia. Sin embargo, la modalidad de alquiler o “sharing” que se manejaba hasta entonces, de pagar por pequeños tramos y buscar el scooter más cercano por aplicativo, debía adaptarse a la nueva realidad.

Después de pensarlo mucho, decidieron que lo mejor era que los clientes se lleven los scooters a sus casas por todo un mes para usarlos cuantas veces quieran. A fin de mes, los recogen para el mantenimiento de turno. Con estas condiciones, Bee Perú -como rebautizaron a la empresa- no afrontaría el problema de dónde estacionar los vehículos o cómo recargar las baterías. Al principio los clientes eran jóvenes, pero después, les escribieron a su web (beeperu.pe) y los llamaron de muchos otros lados.

“En el transcurso de estos meses nos hemos dado cuenta que encajamos bien en muchos sitios. Estamos tratando con los propios municipios para que estos puedan usarlos por el lado de seguridad vecinal. Los patrullajes que ahora se hacen en camionetas, pueden hacerlos en scooters. Su mejor medio de transporte es el scooter porque el costo es más bajo y el consumo es menor”, explico.

Nuevos tipos de viaje

Además de las instituciones, hay negocios de comida rápida que les han pedido vehículos en alquiler para poder hacer sus delivery y algunas empresas grandes también se han interesado por alquilarlos para evitar que sus trabajadores usen el transporte masivo. Del total de la flota que tienen, el 95% son scooters eléctricos, 4% son bicicletas eléctricas y 1% triciclos que pueden brindar servicio de delivery.

“El primer reto que tenemos es hacer ver al scooter como un medio de transporte y dejar de mostrarlo como un medio recreacional. Queremos que el cliente sepa que puede trasladarse interdistritalmente y recorrer 20 kilómetros a 40 kilómetros al día con un scooter sin depender de su auto”, sostuvo.

Si bien el scooter es un sistema de “micromovilidad”, que sirve para completar tramos cortos, Polo asegura que están tratando de conseguir los mejores scooters posibles para soportar las pistas de Lima y los recorridos largos. En promedio, sus equipos totalmente cargados pueden ofrecer hasta 40 kilómetros de autonomía en un día. Por poner un ejemplo, la distancia equivalente a un viaje ida y vuelta desde la Plaza de Armas de Lima hasta la estación Matellini del Metropolitano en Chorrillos.

Cuando se pusieron a escuchar a los usuarios, Polo encontró que había una preocupación por los accidentes, pero también por el riesgo de que les puedan robar el scooter, por lo que se pusieron a buscar una compañía para asegurar los equipos, pero también proteger a los usuarios frente a algún accidente.

“Tuvimos que cruzar las fronteras y contratar un seguro internacional que apostó por la marca y poder tener un seguro para nuestros usuarios”, precisó.

La expansión de cara al 2021

A pesar de lo poco preparada que estaba la ciudad de Lima para una gran cantidad de ciclistas y para tener vehículos de micromovilidad eléctrica como los scooters, Polo confía en que las municipalidades empezarán a darle más prioridad a estos medios de transporte, por lo que están evaluando crecer en nuevas líneas de negocio.

“Hace poco abrimos operaciones en Arequipa, que se presentó como una oportunidad de abrir oficinas en ese lugar porque ya conocíamos ese mercado. Antes de llegar a otra ciudad estamos buscando la forma de tener más líneas de negocio dentro del mismo Bee Perú, por ejemplo, estamos tratando de ampliar nuestros horizontes para ser también una empresa publicitaria”, adelantó.

Esta unidad de negocio se dedicaría solo a la publicidad en exteriores, tirada por triciclos y scooters eléctricos y la idea es que puedan llegar a todos los distritos de Lima Metropolitana.

“En el 2020 y en lo que resta de 2021, creo que Lima ha crecido en infraestructura de ciclovías en lo que tenía pensado crecer tal vez en diez años. Aun así, todavía estamos en vías de poder ser una ciudad con un sistema de ciclovías bien estructurado”, indicó.

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