Juan Carlos Tafur

¡Freno a la cerronización del Estado!

“Le corresponde a la derecha forjar los consensos con las bancadas de centro e, inclusive, con la de Juntos por el Perú, para hacerle frente al proceso de destrucción del Estado que anida detrás del proyecto político de Cerrón”

Felizmente, la bancada de Renovación Popular, y particularmente el congresista Jorge Montoya, recapacitaron respecto de su postura inicial de darle un tiempo de gracia al inefable ministro de Salud Hernán Condori, y al final estamparon su firma en la moción de censura, permitiendo que la misma proceda y sea presentada.

Si el Congreso abdica de su necesaria función de fiscalización de un gobierno que cree que puede poner a cualquiera en cargos de importancia, vamos muertos en términos políticos. Ya estamos viendo cómo se ha reducido dramáticamente el ritmo de la vacunación y nadie, en el mundo científico médico, es capaz de pronosticar que ya lo peor pasó y que no reaparecerá alguna variante más peligrosa que la debilitada ómicron. ¿De darse ese caso, vamos a afrontar el problema con un sujeto como Condori a cargo de la mayor responsabilidad pública sobre el tema?

En términos políticos, es tarea esencial de este Parlamento impedir a toda costa la cerronización del Estado peruano. Detrás de ello no está en marcha un proyecto ideológico de convertir al aparato estatal en un instrumento revolucionario (ojalá, siquiera fuese ese el caso), en cuyo extremo también correspondería férrea oposición, sino tan solo el intento de copar el Estado para obtener beneficios económicos corruptos, que van desde la contratación de miles de perulibristas hasta el manejo irregular de contrataciones y manejo presupuestal.

Al respecto, cabe forjar una unidad opositora capaz de ponerle coto a semejante despropósito. Y le corresponde particularmente a la derecha forjar los consensos con las bancadas de centro e, inclusive, con la de Juntos por el Perú, para hacerle frente al proceso de destrucción del Estado que anida detrás del proyecto político de Vladimir Cerrón

El sometimiento del presidente Castillo al exgobernador de Junín es deleznable. Por el chantaje de sus votos parlamentarios y por complicidad en el manejo irregular del Estado (Castillo ejerce la misma práctica de infiltración mediocre del aparato público con personajes de cuarto nivel o abiertamente prontuariados: véase nomás a quién ha nombrado el presidente como nuevo secretario general de Palacio, a un sujeto denunciado por golpear a su esposa), se ha constituido una dupla destructiva, que va a provocar el pronto colapso del Estado. Ya está colapsando en muchas instancias y si no se les pone freno van a edificar un Estado fallido más temprano que tarde. Así como en pocos meses han destruido una empresa pública como Petroperú, sueltos en plaza son capaces de contaminar todo el sector estatal. La oposición tiene que ponerse firme y evitarlo a como dé lugar.

 

 

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Gobierno, Pedro Castillo

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