[PIE DERECHO] Pero el Ejecutivo parece olvidar, distraído por ambos temas y el impasse que aún se mantiene con el Legislativo, en particular la Cámara de Diputados, que hay otros problemas sociales latentes que pueden terminar por explotarle en la cara y afectar su ya descendente aprobación.
El jueves de la semana se llevó a cabo un contundente paro nacional del Sutep, que lo más probable es que pronto desemboque en una huelga nacional dada la incomprensión del sector Educación de los reclamos presentados.
No es la izquierda radical la que protesta. De ella no se puede esperar otra cosa. Pero el Sutep hace muchos años dejó de ser una voz representativa de ese sector, constituyéndose en un gremio plural que, inclusive, trata de articular un potente Frente Social con distintos movimientos ajenos a la radicalidad de la izquierda que erróneamente se les suele atribuir.
No ha sido casual el retiro del Sutep de la CGTP. Ya no comparten agenda. El gremio magisterial se ha inscrito en la ruta democrática plenamente y ello despertaba fricciones con una central sindical que sigue haciendo del marxismo leninismo su eje central ideológico.
Que el gobierno esté advertido. No solo hay que prevenir el Niño y diseñar una estrategia de inteligencia con las organizaciones criminales. Hay que mirar con atención reclamos sociales como los que el Sutep, un gremio histórico y con capacidad de convocatoria, ha lanzado ya, y que de ser desoídos auguran un 2027 muy agitado en las calles, un frente que el gobierno debe saber manejar con tino, sagacidad y capacidad de diálogo.





