Pie Derecho

Sobre Gareca y otros apuntes futboleros

“De pésimo gusto que la dirigencia de la U no haya considerado un espacio particular de homenaje al gran Roberto Challe en la Noche Crema, celebratoria del Centenario, y en donde se rindió homenaje a figuras históricas del club”

-Ha causado conmoción la contratación de Ricardo Gareca por parte de nuestro clásico adversario, Chile. No han faltado quienes han acusado al entrenador de traidor a la patria. Las cosas en su sitio. Gareca se fue porque el presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Agustín Lozano, no quería a alguien que le hiciera sombra. Habernos llevado a Rusia y casi habernos clasificado a Qatar le daban crédito suficiente para continuar al mando de la selección, y él quería seguir a cargo. No hay entonces razones para transformar la querencia positiva que existía hacia él en odio nacionalista infundado. Otra cosa, muy distinta, es que genuinamente deseemos que le vaya muy mal.

De pésimo gusto que la dirigencia de la U no haya considerado un espacio particular de homenaje al gran Roberto Challe en la Noche Crema, celebratoria del Centenario, y en donde se rindió homenaje a figuras históricas del club. No solo fue un jugador identificado con las sedas cremas sino que, en su calidad de entrenador, nos llevó al único tricampeonato logrado en nuestra historia. Merece un desagravio y, de paso, que la administración le preste mayor apoyo en su condición médica delicada. Hay que cuidar el patrimonio histórico de la institución. Una visita de Jean Ferrari al hospital donde recala el Niño Terrible correspondería.

-Es pertinente, a su vez, anotar la ausencia de Juan Carlos Oblitas y Chemo del Solar en la mencionada Noche Crema. No sabemos si fueron invitados y prefirieron no acudir, porque hay un sector de la hinchada que no les perdona que hayan sido entrenadores del Sporting Cristal, una insensatez mayúscula, o si fueron soslayados, lo que sería una inconducta de la dirigencia. Lo que corresponde, en todo caso, al respecto, es que el club busque la manera de establecer una reconciliación. Ambos son personajes del fútbol, símbolos de la U, y que merecen un sitial especialpor su trayectoria. Los apasionamientos tontos de sectores radicales de la tribuna no pueden soslayar su impronta. Es una estupidez soberana que se pretenda que los exjugadores identificados con la U solo puedan entrenar a este club. ¿Qué se quiere? ¿Condenarlos al desempleo eterno? Son profesionales y muchos de los hoy reivindicados, como Héctor Chumpitaz, jugaron, inclusive, en el Cristal, y nadie se hace bolas por ello. Chemo y el Ciego son parte ineludible de la historia merengue y merecen un mejor trato.

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