Hans Behr

Nuevas formas de Asociatividad

“La asociatividad es una característica clave para el desarrollo”

En el Perú, un alto porcentaje realiza trabajo independiente de manera autónoma, artesanos, productores, comerciantes, en general personas que prestan un servicio diario y no están asentados mayormente en las estadísticas; por lo general a ellos se les llama informales, y como en artículos anteriores yo los califico como autoempleados por necesidad, situación que se ha visto agudizada por este nuevo orden social y económico en un contexto de crisis en el que estamos viviendo actualmente producto de la pandemia mundial COVID-19.

 

Si sumamos a los que si están registrados en las micro y pequeñas empresas se incrementa sustancialmente el número de agentes que tienen el mismo rumbo económico; afirmándose de esta manera una suerte de incertidumbre sobre los efectos socioeconómicos en los ciudadanos, en este contexto de posible recesión global y un posible devastador efecto en el empleo.

Este trabajador independiente informal (autónomo o trabajador por cuenta propia) es más vulnerable a las situaciones de pobreza, por lo que requiere recuperar sus iniciativas y reactivar su negocio, ya sea en una reinvención o en un fortalecimiento del mismo, todo esto asociado a un bagaje actitudinal y competencial que siempre va a ser más atractivo para lo que se emprende. Entonces el trasfondo nos llevaría a adentrarnos en el mundo del marketing personal o grupal y de cómo poder ser capaces de competir mejor para lograr el objetivo, no decaer y hasta no desaparecer.

En artículos precedentes he enfatizado en características que tienen que ver mucho con los condicionantes culturales, con las experiencias comunales, con los sentidos de adaptación o el enfoque de la utilización de las redes sociales como una clave muy utilizada y aprovechada. Y esto último va cobrando bastante relevancia en la actualidad.

No es difícil darse cuenta de que este fenómeno de las redes sociales, articuladas y necesarias para salir adelante en esta nueva convivencia socioeconómica, se convierten en fuertes redes económicas de intercambio y ayuda en el crecimiento y desarrollo de quienes las ponen en funcionamiento, y en el Perú esto es algo muy recurrente y de mucho valer, pero quizás desapercibido, por la mayoría. Como fenómeno social, nos acerca a un desarrollo fructífero en lo económico a mediano plazo.

La muestra de lo que expongo, se da, por ejemplo, en la mayoría de los distritos de Lima, donde estamos siendo testigos de inauguraciones de markets o tiendas bien acondicionadas que prestan el servicio que antes eran de exclusividad de grandes cadenas comerciales, y que por asociatividad se permiten entrar en franca competencia comercial y de servicios, pequeñas tiendas se juntan, cruzan capitales y crecen, “modernizan” su atención y le da otro aire al barrio, las farmacias y/o boticas se han multiplicado, y con ya experiencia anterior han encontrado en la obvia situación que vivimos, la sociedades que requieren para hacer frente a las grandes cadenas, y los cafés a modo de relax post pandémico están causando furor, existen restaurantes que van convirtiéndose en pequeñas cadenas. En un análisis rápido social, consideraríamos el cambio de rostro de los barrios y todo lo que conlleva este pequeño cambio. Tema interesante para otro análisis.

Los negocios individuales ven la necesidad de crecimiento y de ubicación, en un espacio que la gran empresa por historia siempre ha dominado, pero que, esta nueva convivencia, le permite tener estas oportunidades y no las están desaprovechando.

Existe todo un cambio perceptivo, en la población, la comodidad obligada del trabajo remoto genera oportunidades al emprendedor, a aquel individuo que ve la oportunidad mayor en la asociatividad para crecer.

La pequeña empresa también, luego de ser golpeada está surgiendo rápidamente, se va transformando, va dando oportunidades, va generando redes socioeconómicas y va brindando las condiciones necesarias para que surjan nuevas pequeñas empresas, pues se va incidiendo en los negocios grupales y por ende en el espíritu asociativo.

Este es un tema, que debe ser analizado a profundidad, al margen de ver lo informal o no, el surgimiento de estas nuevas empresas populares, con un reflejo de espíritu comunal y con un sentido competitivo con códigos distintos, están convirtiéndose en una interesante fuente de empleo, que ayuda a sobrellevar los avatares propios de una crisis tendiente a generalizarse.

He allí, nuevamente la importancia de las Ciencias Sociales en general, con ella se pueden advertir estos cambios y conllevar a que la mirada de nuestro entorno no solo se dé por investigaciones tomadas prestadas de otras sociedades, sino de nuestro mismo campo de estudio. Nuestra sociedad.

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Emprende, Hans Behr, Opinión

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