Luis Molina Municipalidad de miraflores

Jardines de sospecha

La gestión de Luis Molina puso como excusa un supuesto desabastecimiento en la municipalidad de Miraflores para contratar el servicio de mantenimiento de áreas verdes. Pero la Contraloría señaló que la empresa seleccionada, Veolia Servicios Perú, no cumplía con los requisitos y que la comuna redujo ciertos criterios para favorecerla. Recientemente, los representantes de esta compañía han sido acusados por la fiscalía anticorrupción de Chiclayo: se habrían coludido para ganar una buena pro en esa ciudad.

Hace una semana, Sudaca publicó un informe titulado ‘Luis Molina, el alcalde intimidador’. En este, relatamos las represalias que el alcalde de Miraflores y cuentas troll afines a él tomaron contra los vecinos que reclamaban, entre otras cosas, el mal estado de parques y jardines a inicios de su gestión.

En esta segunda entrega, revelamos un documento del Órgano de Control Institucional de la comuna que detalla serias irregularidades en la contratación de una empresa para el mantenimiento de las áreas verdes. La elegida por la comuna fue una compañía cuyos representantes están acusados por corrupción debido a un sospechoso contrato que ganaron en Chiclayo.

 

LA EXCUSA DEL DESABASTECIMIENTO

El caso se remonta a junio del 2019, fecha en que la municipalidad de Miraflores convoca a concurso público para el servicio de “mantenimiento, conservación, tratamiento y limpieza de las áreas verdes públicas”. En octubre de ese mismo año, sin embargo, el comité encargado de seleccionar al ganador declaró desierto este proceso. Alegaba que ninguna de las dos ofertas presentadas cumplía con los requisitos de calificación.

Esta situación llevó a que el Organismo Supervisor de Contrataciones del Estado (OSCE) intervenga y encuentre que el comité de selección había aumentado requisitos que incluían aspectos subjetivos como pedir “documentos de instituciones de reconocido prestigio”. “Se advertiría vulneración a los principios de transparencia, libertad de concurrencia y competencia, toda vez que dicho aspecto no resulta ser claro, así como limita presentación de ofertas de potenciales postores”, dice el informe del Órgano de Control Institucional de la comuna, elaborado en diciembre del 2020.

El OSCE procedió a comunicarle a la municipalidad de Miraflores sobre estos aspectos anómalos en el proceso de selección, esperando que sean subsanados para continuar con la licitación. Según el documento control, si se realizaban las correcciones planteadas, el consorcio Piensa En Verde habría sido seleccionado como el ganador, ya que cumplía con las características y condiciones del servicio y planteaba la mejor oferta económica.

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Si se hubiese un proceso de selección adecuado, la Municipalidad de Miraflores tendría que haber contratado al consorcio Piensa En Verde.

Pero esto no ocurrió y el proceso fue cancelado. En enero del 2020, sin embargo, la comuna declaró que se encontraba en “situación de desabastecimiento” respecto al servicio para las áreas verdes. Así que pasó a realizar una contratación directa. Entonces requirió la cotización de tres empresas. Lo primero que advirtieron los auditores es que, para ese año, estas no tenían experiencia en el mantenimiento de parques y jardines. Además, Veolia Servicios Perú S.A.C, la compañía seleccionada, sólo registraba experiencia en contratos de servicios sanitarios.

Veolia tampoco contaba con el personal idóneo para el cargo de coordinador general del servicio, pues “no cumplía con la experiencia mínima laboral”, advierte el informe de Contraloría. El documento señala que la empresa fue seleccionada a pesar de que “no contaba con los recursos de equipamiento mínimo exigidos en los TDR [Términos de Referencia], hecho que demuestra que no era el proveedor idóneo”. 

Esta no fue la única sorpresa que se llevaron los auditores. La situación de desabastecimiento que la municipalidad usó como excusa para tomar el atajo de la contratación directa no se vio reflejada en las exigencias que la gestión de Molina le planteó a la empresa seleccionada.

La Contraloría comparó los términos de referencia de la contratación directa y la licitación que fue cancelada. “Tal como podemos observar, el objeto de la contratación de ambos procesos es el mismo (…) El rango de frecuencia para la actividad de riego por canales es el mismo (…) El rango de frecuencia para la actividad de riego por cisterna es el mismo”, se lee en el informe.

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Pese a que se esperaba cambios debido a la situación de desabastecimiento que alegaba la Municipalidad de Miraflores, los términos de referencia fueron los mismos que se utilizaron para el proceso de licitación cancelado.

El documento también señala que se eliminaron algunos requisitos de cara a la contratación directa de Veolia. Esta no especificaba el año de fabricación del vehículo, por ejemplo, mientras que el concurso público sí. 

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Sin un sustento alguno, la Municipalidad de Miraflores eliminó algunos requisitos que facilitaban la contratación de Veolia.

Pese a la falta de experiencia e incomplir con las exigencias para los principales puestos del personal clave, Veolia Servicios Perú terminó embolsándose S/ 4’539,797 por cuatro meses de trabajo. Esto no solo expuso al distrito a un servicio deficiente, sino que representó un perjuicio económico de S/ 423 027.13, dice la Contraloría.

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Otorgar la buena pro a un postor que no cumplía con los requisitos ha significado un perjuicio de S/ 423 027.13 para el distrito de Miraflores.

“Los funcionarios […] tramitaron y cancelaron un procedimiento de selección sin sustento válido para luego realizar una contratación directa otorgando la buena pro a un postor, pese a que no cumplía con todos los requisitos, favoreciéndolo en la contratación”, concluye el informe.

Además, señala como los responsables de esta contratación directa a Guido Omar Silva Arbildo, subgerente de Logística y Control Patrimonial; Antonio Ramón Monsalve Arróspide, gerente de Obras y Servicios Públicos; Carlos Enrique Benites Cerna, subgerente de Limpieza Pública y Áreas Verdes; Luis Alberto Cruz Huaroto, subgerente de Logística y Control Patrimonial; y Eduardo Enrique Correa Talledo, gerente de Administración y Finanzas.

 

UN PRECEDENTE LLAMATIVO

No es la primera vez que Veolia está en el ojo de las autoridades. A inicios de abril de este año, la fiscalía anticorrupción pidió seis años de prisión contra dos representantes de esta compañía por presuntamente haberse coludido en un contrato para el servicio de recojo de residuos sólidos en Chiclayo.

Según la investigación fiscal, la suscripción de este contrato se efectuó “pese a que dicha empresa no cumplía con los requisitos establecidos en las Bases Integradas y Términos de Referencia; lo que habría causado un perjuicio patrimonial a la comuna ascendente a S/249,733.14”. Fuentes con conocimiento del caso dicen a Sudaca que para la contratación de Veolia la municipalidad de Chiclayo también recurrió a la excusa del desabastecimiento.

La compañía ha ganado otros dos contratos con la municipalidad de Miraflores por jugosos S/ 53’437,224.95. En setiembre del 2021, sin embargo, el Tribunal de Contrataciones del Estado la sancionó con 36 meses de no poder participar de ninguna licitación. Esto debido a que presentó “documentación falsa e información inexacta ante el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de La Libertad” durante un concurso público.

Esta tampoco es la primera vez que la municipalidad de Miraflores se ve relacionada con empresas que no estaban capacitadas para realizar un buen trabajo en las áreas verdes del distrito. En 2019, otra contratación directa, para la que también se alegó desabastecimiento, fue materia de un informe de Contraloría.

La comuna había pagado más de S/3 millones por 90 días de trabajo de mantenimiento de áreas verdes al Consorcio Amancaes, integrado por Rozpyek E.I.R.L., Bajo la sombra del árbol SAC y Blas Flores Gerardo. El Órgano de Control señaló que el contratista incumplió con los compromisos asumidos.

La gestión de Luis Molina Arles, quien este año pretende llegar a la Municipalidad Metropolitana de Lima, no sólo ha descuidado las áreas verdes de Miraflores, sino que parece tener poco criterio al momento de elegir empresas capacitadas. Al cierre de esta edición, la comuna no había respondido nuestras preguntas.

 

 

 

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