Juan Carlos Tafur

Los riesgos autoritarios aumentan

“Hay una gran cantidad de personajes del centro y la derecha democráticos que se asoman en el horizonte. Esa es una buena noticia. Pero es preciso que consoliden alternativas unificadas”

Las élites sociales del Perú se equivocaron garrafalmente cuando confiaron que el explosivo crecimiento de la clase media en los últimos 20 años bastaba para consolidar no solo el modelo económico sino también la democracia representativa.

Según todas las encuestas, incluidas las internacionales, la confianza en la democracia en el Perú ha venido disminuyendo paulatinamente, incrementándose un prestigio paralelo de regímenes autoritarios o solicitudes de soluciones extrademocráticas para resolver problemas como la delincuencia o los conflictos sociales.

La crisis política actual, con los dos principales poderes democráticos (Ejecutivo y Legislativo) con inmensos niveles de descrédito, no hacen sino ahondar esa tendencia negativa de las formas democrático liberales como modelo de gobierno.

Van de la mano una profunda crisis de representación (es imperativa una reforma política y electoral en el Perú), con la subsistencia de un modelo económico no competitivo, que genera exclusiones de los beneficios del libre mercado y la sensación de que los perjuicios son mayores que los beneficios. Y ambos elementos -democracia y economía de mercado- han sido el combo que muchos países aplicaron insuficientemente hace lustros y que hoy ha hecho agua electoral en la mayoría de países de la región (los casos de Chile, Colombia y Perú son los más significativos porque eran -y aún lo son-, desde hace décadas, los países más derechistas de la región.

Si las reformas siguen sin emprenderse lo más probable es que al giro hacia la izquierda de la región, le suceda una revuelta autoritaria. La democracia ha perdido lustre por su vinculación a la incapacidad de generar mayor inclusión cívica y económica de los más pobres de cada sociedad.

Sobre ese terreno, de crecimiento del atractivo de propuestas autoritarias, se asentarán las elecciones generales próximas en el país, y si las fuerzas democráticas no son capaces de aglutinarse y presentar planteamientos sólidos y políticamente potentes, serán derrotadas por aventurerismos disruptivos, sean de derecha o de izquierda.

Hay una gran cantidad de personajes del centro y la derecha democráticos que se asoman en el horizonte. Esa es una buena noticia. Pero es preciso que consoliden alternativas unificadas, que no atomicen el sector y contribuyan a retomar la ruta del desarrollo que se venía siguiendo desde hace lustros, pero agregándole las reformas políticas y económicas señaladas, que permitan consolidar socialmente el modelo y asegurar que en el futuro no vuelva a sufrir el descalabro acaecido en las últimas elecciones.

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Gobierno, poder ejecutivo, poder legislativo, política peruana

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