Juan Carlos Tafur

¡No son masas constituyentes!

“Se ha precipitado, por la salida de Castillo del poder, lo que él venía diseñando soterradamente con ahínco: fuerzas sociales de choque, financiadas por poderes informales ilícitos, que sumados al grueso número de maestros radicalizados del Fenate-Movadef, se preparaban para actuar”

La izquierda quisiera que estas asonadas de protestasean equivalentes a las que sacudieron a Chile en aras de una Asamblea Constituyente, quemovilizaron a millones de chilenos, cambiaron el mapa político del país y obligaron a la clase política a darle pase a un proceso constituyente.

No es así, sin embargo. Salvo algunas localidades,como Andahuaylas, donde efectivamente ha habido población espontáneamente movilizada, en el resto del país se trata de grupos organizados, vándalos dedicados a destruir ex profeso la propiedad pública y privada, causar el caos y generar temor en la población.

Ha dicho bien el ministro de Defensa que se ha detectado entre los azuzadores a personas vinculadas al narcotráfico y la minería ilegal, dos sectores apoyados por el régimen castillista.

Se ha precipitado, por la salida de Castillo delpoder, lo que él venía diseñando soterradamente con ahínco: fuerzas sociales de choque, financiadas por poderes informales ilícitos, que sumados al grueso número de maestros radicalizados del Fenate-Movadef, se preparaban para actuar en algún momento por propósitos constituyentes, que hoy han detonado con anticipación por la crisis de la salida abrupta de su gran jefe de Palacio.

La vacancia de Castillo y su expulsión democráticadel poder –se puede constatar con lo que está ocurriendo- nos ha librado de una asonada social de gran magnitud, preparada y financiada con minuciosa maquinación. Castillo no se iba a ir del poder sin incendiar la pradera, es lo que queda claro de lo que está pasando.

La gran decepción, no obstante, de estas fuerzas destituyentes, es que no movilizan si no a unos pocos miles de ciudadanos, que, claro, causan daño (para destruir el frontis de algunos medios de comunicación no se necesita más de una veintena de personas), pero que no deberían tener el impacto social y político que algunos, temerosos, les atribuyen.

El gobierno de Dina Boluarte no puede ceder al chantaje de un pequeño grupo de violentistas desestabilizadores. No son masas las que vemos activadas sino pequeños grupos coordinados políticamente para sembrar el caos, que han salido en defensa de un golpista que quería destruir la democracia, las instituciones de administración de justicia y la libertad de prensa, ser un dictador absoluto, que, felizmente, por su torpeza, fracasó estrepitosamente y que hoy ha ordenado a las fuerzas de choque que venía preparando a salir a sembrar el desorden.

Nos hemos librado de una amenaza ya no solo para la buena marcha económica o para el buen funcionamiento del Estado, sino de un sujeto que desde el Estado siempre quiso petardear la democracia y felizmente fue interrumpido legítimamente en ese proyecto, cuyos coletazos vemos hoy día desplegarse, pero que con inteligencia y justa represión, deberían estar bajo control en pocos días.

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FENATE Perú, Movadef

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