Juan Carlos Tafur

¡Adiós Castillo!

“Que el gobierno fuese una ineptocracia, sublevaba la paciencia democrática, pero que a ello se sumen actos de corrupción oficial, excede los límites políticos que una democracia puede permitirse”

La sola ocurrencia de un proceso de colaboración eficaz de la lobista Karelim López, en la que habla de mafias enquistadas en el gobierno y que son lideradas por el propio presidente Castillo, constituye la estocada final para un gobierno precario e inepto como el que sufrimos.

Solo bastaba que el Primer Mandatario fuese rozado por la corrupción directamente -como con esta declaración fiscal ha ocurrido- para que se activen los mecanismos constitucionales previstos para acelerar un proceso de vacancia presidencial por incapacidad moral.

Esperemos que el Congreso actúe en función de las altas responsabilidades que en esta hora aciaga le corresponden y particularmente habrá que estar atentos al comportamiento de la facción provinciana de Acción Popular (algunos de cuyos integrantes han sido involucrados en la mafia) y a la bancada de Juntos por el Perú, exsocios políticos del régimen.

Castillo debe ser vacado de inmediato. El Congreso debe convocarse velozmente y empezar el proceso formal de vacancia, respetando los procedimientos legales establecidos, pero actuando con la mayor diligencia posible. Que el gobierno fuese una ineptocracia, sublevaba la paciencia democrática, pero que a ello se sumen actos de corrupción oficial, excede los límites políticos que una democracia puede permitirse.

 

 

Habrá que pensar ya en la rápida transición, que en este caso corresponde a la primera vicepresidenta Dina Boluarte, y ver si ella es capaz de sobreponerse a los pasivos heredados y de conformar un gobierno cualitativamente distinto al del mediocre castillismo. Si no lo logra o no le interesa hacerlo, pues lo más probable es que siga el camino de Castillo y demos pase al adelanto de elecciones generales.

No nos equivocamos cuando reiteramos que fue un error popular votar por un sujeto improvisado, inepto e irresponsable como Castillo y sobre el que ahora se tienden serias sombras de corrupción. Inmoralidad que cobra mayor gravedad política porque ha sido desplegada de inmediato, como parte de un plan agazapado, al amparo de la fraseología izquierdista, revolucionaria y de raigambre popular.

Lo lamentamos por sus votantes, seguramente engañados por esa parafernalia, pero queda claro que felizmente, la democracia sigue siendo en el Perú un sistema que es capaz de corregir los errores que bajo su manto se cometen. Sacar a Castillo del poder será, en ese sentido, un acto de saludable profilaxis política y moral.

 

La del estribo: empieza el Festival de Artes Escénicas, FAE Lima, que marcha ya por su sexta edición. El 2020 quedó trunco por la pandemia, el 2021 fue virtual y ahora vuelve a la presencialidad bajo los auspicios del Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica, Centro Cultural Peruano Británico, Teatro la Plaza, Centro Cultural de la Universidad del Pacífico, Centro Cultural de la Universidad de Lima y el Gran Teatro Nacional. Va del 2 al 12 de marzo. ¡Imperdible!

 

 

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Gobierno, Pedro Castillo, Vacancia

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