Juan Carlos Tafur

El pacto turbio Castillo-Cerrón

“La dupla Castillo-Cerrón, lamentable y aparentemente, tiene para rato. El país se seguirá desangrando mientras ambos compinches destruyen el Estado para su beneficio partidario mutuo”

Ayer escribimos una columna dedicada a subrayar la importancia de que Castillo salga de Palacio y entrevimos como posibilidad para lograrlo que la oposición logre convencer a los 16 parlamentarios perulibristas a que se sumen a la alternativa vacadora o al adelanto de elecciones en razón de la simple constatación de que el presidente no iba a aplicar ningún renglón del plan de gobierno escrito por Vladimir Cerrón.

Me temo que hemos podido pecar de ingenuidad. Partimos de la suposición -dudosa- de que a Cerrón le importa realmente el tema ideológico y que Castillo lleve a cabo la revolución bolivariana. Lo más probable, en verdad, es que el exgobernador de Junín ya debe tener absolutamente claro de que ese proceso no se va a dar nunca con el presidente Castillo y menos con la correlación de fuerzas congresales que le es adversa.

Lo que realmente le importaría serían las cuotas de poder que aún mantiene en importantes ministerios, que a sus huestes le sirven para armar la caja electoral de esta campaña regional y la venidera presidencial. Eso lo amarra definitiva e indisolublemente a la supervivencia de Castillo. Perú Libre, bajo esta hipótesis, nunca votaría por la vacancia de Castillo ni por el adelanto de elecciones.

Desde esa perspectiva, harían bien tanto la oposición de derecha como la de centro en no dejarse engañar por la renuncia de Pedro Castillo a Perú Libre y a no suponer, en consecuencia, que se ha abierto una fisura por entre la cual puede pasar una iniciativa política tan relevante y necesaria como la expectoración de Castillo de Palacio. Ese desenlace podría estar muy alejado de los deseos de la mayoría de la clase política y de la ciudadanía.

¿Por una cuestión principista Cerrón va a perder los nichos de poder político y económico que las concesiones de Castillo le permiten y a las que tal vez jamás vuelva a tener acceso? El cacique de Junín ha marcado la cancha que mejor le conviene, dando una imagen externa de independencia respecto de un gobierno fallido, pero no va a soltar la mamadera presupuestal con la que debe estar replicando el sistema mafioso que, en su momento, aplicó en su region.

La dupla Castillo-Cerrón, lamentable y aparentemente, tiene para rato. El país se seguirá desangrando mientras ambos compinches destruyen el Estado para su beneficio partidario mutuo.

La del estribo: gran obra de Elena Ferrante, La vida mentirosa de los adultos. Un deleite intelectual su lectura. Gracias al club del libro de Alonso Cueto por su recomendación.

Tags:

Gobierno, Pedro Castillo, Vladimir Cerrón

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