Juan Carlos Tafur

Las tremendas culpas de la centroderecha

“Mientras el centro y la derecha centran su acción política en un desprestigiado Congreso y gastan todas sus energías en diseñar estériles vacancias, denuncias constitucionales, inhabilitaciones e improcedentes suspensiones, hay un señor que recorre el país de palmo a palmo”
Los mejores carecen de toda convicción, mientras que los peoresestán llenos de apasionada intensidad. William B Yates

Según la última encuesta de CPI, preguntada la ciudadanía respecto de quién podría ser un buen presidente, aparece, sorprendentemente para muchos, Antauro Humala en segundo lugar, muy pegado a Rafael López Aliaga, quien aparece primero, y desplazando a De Soto, Keiko Fujimori, Martín Vizcarra, entre otros de una larga lista.

Mientras el centro y la derecha centran su acción política en un desprestigiado Congreso y gastan todas sus energías en diseñar estériles vacancias, denuncias constitucionales, inhabilitaciones e improcedentes suspensiones, hay un señor que recorre el país de palmo a palmo, da entrevistas sinfín en radios y canales de televisión locales, no hay un día en el que no esté haciendo política real en serio.

Mientras el centro y la derecha creen que salir esporádicamente en canales o radios limeñas, o desplegarse intensamente en redes sociales, es hacer política, hay un señor que la hace de verdad, mirándole a los ojos a los votantes, recorriendo ciudades grandes y pequeñas, sembrando su recuerdo para cuando se aproxime el encuentro electoral para el que ha diseñado su estrategia.

Encima de ello, el centro y la derecha han decidido ir divididos a las elecciones. Hay hasta el momento 26 candidatos de ese perfil ideológico que alistan sus baterías, sin pensar un segundo en la necesidad de agruparse y unirse para abultar la votación que puedan sacar y asegurar así que un país sociológicamente inclinado hacia la centroderecha, termine votando por dos candidatos de esas canteras el 2026 (según la última encuesta del IEP, en el Perú, un 39% se autodefine de derecha, un 37% de centro y apenas un 24% de izquierda).

Lo normal sería que en el Perú la segunda vuelta la definan un candidato de derecha versus uno de centro, o sea entre dos candidatos de derecha, con porcentajes de votación altos en primera vuelta, y que la izquierda (dividida, probablemente entre Antauro Humala, Verónika Mendoza, Guido Bellido y Richard Arce –el único moderno del tándem-), quede en cuarto o quinto lugar. Pero la irresponsable fragmentación del centro y la derecha, sumada a su honda inacción política, seguramente harán que el 2026 se vuelva a repetir lo ocurrido el 2021. Y no habrá razones entonces para la sorpresa o la lamentación.

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Antauro Humala, centroderecha, humala

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