Pie Derecho

Nueva voz en la Confiep

“El empresario, actor principal del mercado, debe llevar la voz cantante en ese talante, superando el trauma sectorial generado por el caso Lava Jato y el Club de la Construcción, que tanto desprestigio causó, ante la opinión pública, de los representantes del capital”

La elección de Alfonso Bustamante Canny como nuevo titular de la Confiep debería marcar un parteaguas en el quehacer de los gremios empresariales y particularmente en el más importante de ellos, el llamado “gremio de gremios”.

Por lo pronto, ya es saludable que sea un empresario el que asuma tal responsabilidad. En los últimos años ha habido una tendencia a elegir ejecutivos o personajes independientes de la propiedad de las empresas como voceros del sector y ello ha redundado en una cierta afonía o timidez protagónica.

Hoy más que nunca es relevante poner sobre el tapete la urgencia de retomar las reformas pro inversión privada y pro mercado, postergadas durante décadas. El empresario, actor principal del mercado, debe llevar la voz cantante en ese talante, superando el trauma sectorial generado por el caso Lava Jato y el Club de la Construcción, que tanto desprestigio causó, ante la opinión pública, de los representantes del capital.

El empresariado juega un papel crucial en la sociedad moderna. Los empresarios son agentes clave en la creación y mantenimiento de empleo, el desarrollo económico y la innovación en la mayoría de las economías del mundo.

En primer lugar, los empresarios crean empleo y generan riqueza en sus comunidades. Al emprender nuevas empresas o expandir las ya existentes, los empresarios crean oportunidades de trabajo y contribuyen al crecimiento económico.

En segundo lugar, los empresarios son innovadores. Son quienes identifican nuevas oportunidades de negocio y las aprovechan. También son quienes desarrollan nuevos productos, servicios y tecnologías que mejoran la calidad de vida de las personas y pueden tener un impacto positivo en la economía. Estos empresarios son una fuerza importante en la competitividad económica, ya que su innovación puede mantener a una empresa por delante de la competencia y ayudar a que la economía crezca.

La sociedad necesita de empresarios comprometidos y motivados para seguir avanzando en la creación de riqueza y bienestar en nuestras comunidades. Más que nunca se necesita su voz cantante en el debate nacional. Frente a la amenaza recurrente de que los expertos en manipular narrativas sociales -como son las izquierdas- impongan culturalmente sus equivocados criterios, es hora de que los empresarios se sumen a los líderes de opinión, políticos o medios de comunicación que ya están embarcados en la tarea de asentar una cultura liberal indispensable para que el Perú salga de la medianía en que se encuentra.

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Confiep, Empresa

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