Pie Derecho

¿Gánsters al poder?

“El ministro del Interior tiene que ponerse fuerte, planificar los operativos, coordinar con las fiscalías y proceder de una vez por todas a levantar los bloqueos que tienen a millones de peruanos afectados por la acción delictiva de mafias organizadas, violentas y armadas”

El reciente informe de Juan Pablo León, publicado en El Comercio, que informa cómo en las zonas de Virú, en el norte, o de Barrio Chino y Expansión Urbana, en Ica, son mafias delincuenciales las que han tomado el control de los bloqueos de carreteras, cobrando cupos, extorsionando a los transportistas, incendiando sus vehículos o asesinando a los que se resisten, pone en evidencia clara que no estamos, pues, ante los eventuales excesos de una protesta social que busca llamar la atención, sino ante la toma de control de porciones del territorio nacional por acción de mafias que ya dominan buena parte de esas zonas y que aprovechan la convulsión social para extender sus fueros delictivos.

Frente a ello no cabe la respuesta habitual de la policía, contenciosa y contemplativa. Se ha enviado a los militares a desbloquear las carreteras. Es la mejor solución. No extrañaría que corruptos mandos policiales también sean parte del tinglado de extorsión instalado en todo el país y sus operativos de desalojo infructuosos sean solo mecanismos distractores que a la postre busquen mantener el statu quo, del que muchos se benefician con sumas cuantiosas de dinero (solo en la zona de Virú se calcula que por cupos a los transportistas se recauda 300 mil soles mensuales). Porque no se llega a entender cabalmente por qué no hay detenidos y procesados por estos delitos, que se cometen impunemente sin que la fuerza de la ley se imponga.

El ministro del Interior tiene que ponerse fuerte, planificar los operativos, coordinar con las fiscalías y proceder de una vez por todas a levantar los bloqueos que tienen a millones de peruanos afectados por la acción delictiva de mafias organizadas, violentas y armadas. No se enfrenta al pueblo levantado en protesta y que encuentra en el bloqueo una forma particular de llamar la atención. Si eso fue en algún momento, ya ha sido desplazado por el quehacer delincuencial de las respectivas zonas. Y eso debe estar pasando en todo el país.

Y si ya era inconducente e inaceptable que grupos radicales de izquierda minoritarios fueran capaces de tumbarse un gobierno y poner en estado de zozobra a todo un país, resulta claramente inadmisible que lo haga un grupo de gánsters, al peor estilo de las mafias, el que tengan sometida a la economía nacional, afectando a agricultores, hospitales, centros de abasto de combustibles y demás elementos de la vida productiva nacional.

La del estribo: empezó por fin la temporada teatral. Algunas a recomendar: La omisión de la familia Coleman, gran éxito argentino que ahora pone un elenco peruano, en el Teatro La Plaza; Egon, en el Británico, sobre la vida del pintor austríaco Egon Schiele; La mujer con cabeza de serpientes, en el Británico; la reposición de La vida es sueño, en el Municipal, y ya para abril, Ha llegado un inspector, en el Británico.

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Gobierno peruano, ministro del Interior, política peruana

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