Mauricio-Saravia

Jugando a ser Hayimi

"Seguro que seguiremos nombrando comisiones que investigarán caigaquiencaiga y leduelaaquienleduela y que no entregarán jamás un informe ni conclusiones de nada."

Este 2022 que empieza ya nos tiene con más interrogantes que certezas. En este artículo trataremos de hilvanas algunos escenarios posibles de lo que será el escenario político nacional.

Lo primero es que el show de la vacancia no queda allí, desde luego que continuará. El orden de los factores sí altera el producto. La vacancia es una especie de termómetro de fuerzas políticas y no un mecanismo en última instancia. Entonces, en este país, acostumbrado a que las cosas pasen por fuerza antes que por razón o institución, la vacancia es el inicio de la conversación antes que el fin. Vamos a buscar los argumentos para la vacancia en estos dos meses dice orondo el congresista Montoya y lo aplauden como si descubriera petróleo. No se trata de buscar el argumento, se trata de que haya el argumento para vacar de una manera incuestionable. La vacancia es perniciosa en el debate nacional, por ello es necesario regularla al máximo o jamás saldremos de esta absurda lógica. Apostaría que antes de las elecciones regionales Castillo tendrá una calma chicha a la espera del resultado.

SI algo nos ha enseñado el tratamiento de la pandemia es la necesidad de tener buenos marcos de interpretación de los datos y de un ejercicio sano de la docencia. Hoy vivimos esa realidad cuando desde distintos lados se analiza el anuncio del MEF del crecimiento de la economía peruana para el 2022. Lo bueno es que tenemos el dato. Lo malo es que los legos en economía no sabemos a quién creerle. Que si al gobierno, que si a los opositores. El mismo significa A y B. Agua y aceite. ¿Cómo hacerle? La única forma es siendo honestos y transparentes en el análisis. Otra vez volvemos al inicio. Si dejamos que los sesgos nos coman, estaremos entrampados en la justificación y no en el conocimiento. Así que no tendremos paz. Todo será, como hasta hoy, el espacio de confirmación y no de crítica.

Empezó el carnaval electoral. Y lo digo sin entusiasmo alguno. Carnaval no por fiesta sino más bien por descontrol. Ya Forzai se inscribió en Somos Perú para frenar a la mismocracia haciendo lo único que sabe hacer: siendo parte de ella. No hay político más tradicional hoy que él. Hace todo lo predecible en un político. No será alcalde, es muy poco probable y es muy fusible como candidato. Lopez Aliaga y Urresti aguardan. Se pone de hormiga la elección para las mujeres y para la temática de género.  Y pasará lo de siempre, miraremos solo a Lima. Las encuestas serán solo en Lima. El gran debate será solo de Lima (cómo no recordar a Reggiardo que tiró al tacho su postulación pasada renunciando al debate). Cuando lo que realmente importa para el país estará fuera de Lima. Cómo quedará la correlación de fuerzas allí. Quienes se impondrán allí donde se deciden las elecciones nacionales. Como se construirá el nuevo mapa político del país. ¿AP y APP seguirán con su presencia importante? ¿Aparecerá un nuevo movimiento como Perú Libre? ¿La derecha podrá conquistar espacios locales? ¿El centro encontrará centro? No se lo pierda en breves meses.

Todos los rumores del giro de Castillo hacia la derecha o la izquierda hasta ahora no pasan de ello. Si el buen Waldo será el nuevo MEF o si el nuevo premier será cerronista son incógnitas complicadas. Porque Castillo se encarga de complicar todo con una praxis política indecisa que abre siempre todo tipo de especulación nociva. En todo caso, lo que deja entrever es que quienes señalan que la cabeza del Ejecutivo no tiene ninguna idea de cómo hacer las cosas, gana terreno.

El presidente Castillo no debe tener un solo escándalo más asociado a él. Cada uno que ocurre, mina su credibilidad, su llegada y hasta sus potenciales acuerdos políticos. Después de las elecciones, definida la cancha política, es posible que APP, Podemos y AP lo dejen solo en la cancha. SI no ha logrado establecer una correlación importante, es difícil comprender su destino. Una parte Castillo se lo busca, pero la otra parte está llena de chacales que no han dejado de buscar la grieta para tumbárselo.

Hoy domingo El Comercio inaugura el año con una extensa entrevista a FOZ. Una de las mentes más lúcidas que tiene este país y que merece que se amplíe más el alcance de sus ideas. Interesante giro. Cuando todos esperábamos la entrevista a Merino, Alva o López Aliaga, el decano apuesta por un titular que llama al centro. ¿Cambio de timón? ¿Se desmarcará de la liga vacadora? ¿Cambiará su estrategia? Los rumores de la quiebra, sumados a la necesidad de no pelearse con los auspiciadores podrían realmente hacer que el grupo tenga una posición diferente este 2022.

Hubo quienes -me incluyo en primer lugar- que este gobierno iba a implicar por lo menos levantar en lo más alto la bandera de los DDHH. Salvo esfuerzos notables de las ministras Durán y Ortiz, hay un déficit notorio en esto y en muchas más áreas. Pero no corregir el operativo Olimpo y permitir casi con entusiasmo el accionar de La Resistencia ponen el foco en el rostro del Ejecutivo y pueden debilitar el alcance de lo que Interior y Justicia pueden hacer como carteras relevantes.

Seguramente tendremos muchos escándalos más. Mucha prensa inquisidora que levantará los temas de los que hablaremos día y noche. Seguro que seguiremos nombrando comisiones que investigarán caigaquiencaiga y leduelaaquienleduela y que no entregarán jamás un informe ni conclusiones de nada. Solo recordar que al inicio de su mandato, Alva juró investigar quién había tergiversado la historia del Perú en la comunicación del Congreso y varios meses después nada. Que hasta ahora Muñoz nos debe explicaciones por el caso Larcomar, cuando era alcalde del distrito. Que necesitamos saber quiénes visitaron a Castillo en Breña. Pero acá investigamos eternamente y nunca concluimos nada.

Keiko anda en silencio, ya hablará cuando el proceso de control de acusación siga su curso. Mantiene un discurso más enfocado en el Poder Judicial que en la opinión pública. Y es lógico, nadie quiere volver a la cárcel. Pero tener todo un partido político cuya misión institucional es impedirlo tiene más mérito que correr un triatlón. Dudo mucho que el fujimorismo cambie un ápice su espacio de juego.

El Nuevo Perú tiene un camino complicado. Tiene a los ministros y ministras que mejor están haciendo las cosas. Pero a la vez, si las crisis se agudizan más con el gobierno, su presencia en él amenazará su futuro como organización. Ya el cerronismo se ha encargado de declararlos enemigos primeros. Que no quepan dudas que darán la estocada por la espalda cuando quieran hacerlo. Y habrá desde muchos lados personajes dispuestos a ser los Brutos de Cesar. Habrá que ver si Mendoza tiene muñeca real para saber mantener el rostro de una izquierda distinta o no.

En resumen… nada nuevo habrá este 2022.

 

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2022, comisiones de investigación, Hayimi

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