A un paso de la eternidad, Argentina

"El país que viera nacer al mejor futbolista de todos los tiempos no para de cantar. La Argentina de Messi está a un paso de la gloria eterna. Y Sudaca, cómo debía ser, está presente para vivir de esta pasión inigualable."

Este columnista inicia su viaje en el universo del periodismo, el mismo que alguna vez definiera su esfuerzo el gran Gabriel García Márquez: “Aunque se sufra como un perro, no hay mejor oficio que el periodismo”. Dentro de este espacio y para mostrar un poquito de arte y cultura. Y comenzaré, dada mi estadía por la tierra del tango y el asado, contando la euforia con la que se respira, transpira y vive el fútbol en este país las 24 horas de la semana. Y que en este mundial, la “Scaloneta” ha sabido representar su esencia luchadora en cada partido. Que, religiosamente, los argentinos parecieran estar en las plazas y ante los televisores con un marcapaso al costado. Como la lucha del gaucho del Martín Fierro y cómo se escucha decir entre sus mismos habitantes: “no somos los que somos sino sufrimos, por eso somos fiesta y carnaval”. La expectativa de esta selección ha sido tan grande, como alguna vez la tuvo el equipo del “Loco” Bielsa para el mundial de Corea – Japón 2002. Equipo del que venía de ser primero en las eliminatorias y clasificando con 4 fechas de anticipación.

Con 13 victorias y una sola derrota, ese plantel intimidaba. Y con jugadores como Orteguita, Aimar, Sorín, Verón, Crespo, que regalaban lujos, versatilidad y buen futbol, al punto que parecían ser invencibles. Algunos viejos sabios del fútbol decían que tenían una escalofriante precisión y buen toque como la “Máquina” riverplatense. Pero en el mundial la realidad fue otra. Y de lo que era un serio candidato al título mundial, terminó decepcionando y ¡tomando el avión en primera vuelta! Por un momento, ante el inesperado resultado contra Arabia Saudita, muchos comenzaban a vaticinar – y rezando para que no- que pasaría la misma desgracia con esta selección. Pero, tal como dijo Messi, al terminar aquel partido, esta frase “gallardista”: «Que la gente confíe, que este grupo no los va a dejar tirados». Y el tiempo ha terminado dándole la razón. De menos a más, este equipo ha ido escalando, entregando el alma, sudor y lágrimas en cada partido. Y después de unos cuartos de finales de infarto, en esta semifinal, con un Messi “maradoniano” y con un Julián Álvarez letal como alguna vez el “matador” Mario Alberto Kempes lo fuera ante el arco que da al Río de la Plata en la final del mundial del 78, le han dado este pase a la final.

Como es sabido, en este país los peruanos somos muy bien recibidos. Y esto debe, sobre todo, por el apoyo que décadas atrás les brindáramos en la guerra de las Malvinas. Y como no podía faltar, muchos compatriotas que lustros atrás traspasaran la cordillera de los andes en busca de un mejor futuro en este país hermano, se unieron a la fiesta con los centenares de argentinos que rodeaban el lugar de mayor celebración, por excelencia, de esta ciudad, el mítico Obelisco. Esta fiebre argentina representada por Messi, la “Araña” Álvarez, Enzo Fernández, Otamendi o el “Dibu” han traspasado las fronteras, llevándolo, incluso, a países como Bangladesh, al punto que parecieran mismos argentinos celebrando. Al terminar del día, el Obelisco ha sido una fiesta, una entrañable postal que el domingo espera llegar a la eternidad. Esta única e incomprensible pasión se ha transportado desde Qatar al país donde nacieran jugadores memorables como Di Stéfano y Maradona, que seguramente desde el cielo celebran y, sin duda, estarán alentando para que el domingo la copa llegue a nuestro continente. Hoy se abrió un nuevo capítulo para dejar marcado el nombre de estos jugadores en la historia del fútbol argentino. Y si hay alguien que lo merece, es Lionel Messi, pero no solamente los 40 millones de argentinos que están detrás de sentimiento, sino todos los que amamos este mágico deporte. Este domingo, la mitad más uno del mundo, antes del pitazo inicial, gritaremos seguramente: ¡¡¡Vamos Argentina, carajo!!!

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