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De cómo Sagasti fracasó en unir a los morados

El expresidente Francisco Sagasti intentó que haya una sola lista en las internas del Partido Morado para dar un mensaje de “unidad”, pero no tuvo éxito. Flor Pablo se habría negado, a pesar de que se mostró a favor en un inicio. La congresista ahora apadrina a Narescka Culqui, quien se enfrentará al tributarista Luis Durán. Sudaca reseña las puyas entre ambos bandos.

En las internas para elegir la nueva dirigencia del Partido Morado (PM) -que resurge de las cenizas después de salvar su inscripción- se vive un clima de guerra. La mediación de un expresidente no ha bastado para alinear los intereses de las dos facciones que se pelean el control de la agrupación tras el fracaso electoral de abril.

En medio de unas elecciones convocadas sobre la hora, Francisco Sagasti tomó la iniciativa de reunirse con líderes morados e intentó convencerlos de que lo mejor era presentar una lista única y de consenso. Su objetivo era dar un mensaje de unidad a la opinión pública, pero la propuesta no tuvo eco.

Lejos de conciliar, hoy las acusaciones están a la orden del día. Tanto por los anticuerpos de los candidatos como por las reglas de juego con las que se van a llevar a cabo los comicios. Un sector del partido, incluso, pide que estos se anulen por la supuesta falta de imparcialidad del personero legal del partido, al que vinculan con uno de los candidatos. Sin embargo, un comunicado firmado por personeros regionales ha descartado que esto sea así. Y las puyas siguen.

 

SAGASTI, EL CONCILIADOR

A inicios de diciembre, Sagasti se comunicó con Luis Durán Rojo, abogado tributarista y cabeza de una de las listas que aspira a la presidencia del partido. Le pidió que convenciera a Narescka Culqui, excandidata al Congreso y su ahora rival, de formar una sola lista. Durán le delegó la tarea a Vlado Castañeda, encargado de armar su lista, y este llamó a Culqui el 3 de este mes. Así lo cuenta a Sudaca el mismo Castañeda. 

“Nosotros estábamos dispuestos a tratar de que se configure una sola lista, pero no se pudo. Sé que Sagasti conversó con Luis y producto de eso es que yo llamé a Narescka. Me encargaron a mí porque conozco a ambos. La llamé para ver si había la posibilidad de armar una lista, pero me dijo que ya tenía sus compromisos. Le deseé lo mejor y le sigo deseando lo mejor públicamente”, cuenta Castañeda.

Culqui confirma la llamada, pero tiene otra interpretación. “El ‘profe’ Vlado me hizo una llamada. Me convocó a su lista por encargo de Luis Durán, según lo que él me mencionó. Pero me llamó el mismo día en que iban a hacer el lanzamiento de su lista, faltando unas horas para el evento. No vi una invitación seria”, dice Culqui, que oficializó su candidatura al día siguiente.

Luego añade: “Estaba en mi derecho de aceptar o no. Y además, me parecía enriquecedor que hubiera más de una lista. Le comenté que yo ya estaba impulsando una lista con Flor [Pablo], entonces ya no podía formar parte de otra lista”.

Esta fue la última vez que el expresidente Sagasti intentó que hubiera una lista única. Ya lo había hecho en octubre, según tres fuentes confiables consultadas por Sudaca. En ese momento, Culqui no estaba en el mapa. La que tenía intenciones de liderar la segunda lista era la actual congresista Flor Pablo.

En una reunión con unos pocos militantes, Sagasti planteó que Luis Durán, miembro fundador del PM, sea el que encabece la lista que se presentaría en las internas. La idea del expresidente era que Flor Pablo sea Secretaria de Talento, un órgano que se encarga de la formación política y dispone del presupuesto público para usarlo en planes de capacitación. Anteriormente, este puesto lo ocupó Maria Teresa Guzmán, hermana de Julio Guzmán.

Una fuente enterada de estas conversaciones asegura que antes Pablo ya había aceptado integrar una única lista sin encabezarla. Pero en la reunión de octubre la exministra de Educación, de pronto, rechazó la oferta. En cambio, propuso que debía ser ella quien se postulara para ser la presidenta del Partido Morado. Flor Pablo no quiso responder las consultas de Sudaca.

La congresista, dicen varios militantes a Sudaca, quería tomar ella misma las riendas del partido que la llevó a ocupar una curul. De hecho, su compañera de bancada Susel Paredes declaró públicamente que esperaba que eso sea así. Por eso, Pablo no estaba satisfecha con la propuesta de Sagasti. 

Pero la decisión de formar su propia lista no fue bien tomada por un sector del PM, donde la exministra tiene varios anticuerpos. Y es que, cuando el fantasma de la pérdida de inscripción asomó, a Pablo no se le vio en la lucha. De hecho, agrupaciones políticas vinculadas a ella y a Susel Paredes establecieron alianzas con otra naciente organización de centro. Así lo reportó Sudaca en setiembre pasado.

Por ello, hubo militantes que vieron en la decisión de Pablo un claro caso de conveniencia política: mientras el partido estaba en el limbo, no lo apoyó; ahora que estaban de nuevo en la cancha, trataba de adueñarse de la organización tentando su presidencia. Esa es, al menos, la lectura que hacen cuatro morados consultados para este informe.

“¿Cómo se va a hacer unidad con quienes ya estaban en conversaciones con otro partido? En todo caso, no deberíamos dejarlos fuera, pero no puede ser posible que quieran encabezar la lista”, cuestiona uno de ellos, que, además, tuvo conocimiento de las convocatorias de Sagasti.

Luis Durán también tiene sus detractores. Lo señalan, por ejemplo, de ser un desconocido para la opinión pública y de representar el “continuismo” de Julio Guzmán, por haber sido parte del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) desde que nació el partido. Además, le han recordado su defensa del excandidato presidencial en los momentos de crisis. Consultamos con Durán, pero prefirió no dar declaraciones al respecto.

“Pretenden decir que Luis es la continuación de Guzmán porque era cercano a él, pero en realidad no es así. Lo que Luis hacía, y yo también, era defender al líder del partido porque eso es institucional”, lo defiende Lisseth Meléndez, actual miembro del CEN.

RETROCESO

Flor Pablo finalmente decidió no encabezar la lista y cedió el protagonismo a Narescka Culqui, quien terminó oficializando su postulación a la presidencia el 4 de este mes, en una reunión de militantes por Zoom.

¿Qué había detenido a Pablo en sus ambiciones iniciales? Según la lectura de algunos partidarios, la congresista se dio cuenta de que no tenía fuerza suficiente en las regiones para ganar. Algunos apuntan que su real intención es ser presidenta de la República, por lo que un golpe en las internas hubiese dañado su imagen. “Si Flor quiere ser presidenta del Perú, sería un golpe duro que no pueda ganar la presidencia en su propio partido”, comenta un militante a Sudaca.

Las fuentes consultadas por este medio reconocen que Culqui es una candidata joven y “una figura que quiere hacer bien las cosas”. Su aspiración para las próximas elecciones municipales es ser alcaldesa de Magdalena y postular a la presidencia del PM la hará más conocida, apuntan. Su juventud, sin embargo, es vista como un punto débil, además de no ser representativa en el partido.

Culqui, aludida en estas líneas, responde. “He sido pieza clave para la elaboración del plan de gobierno que presentamos en las últimas elecciones. También fui miembro de la Secretaría Nacional de Doctrina […] Además que tengo la experiencia de haber pasado en unas elecciones como candidata al Congreso. Soy de esos morados que se han sacrificado por la organización. Entonces, experiencia creería que no me falta”, dice a Sudaca.

Culqui y Pablo tienen el respaldo del excongresista Daniel Olivares. Algunos militantes esperaban que este integre la lista y sea la ficha para la alcaldía de Lima. Olivares se excusó señalando que iba a asumir el liderazgo de una organización civil y que este era incompatible con la política electoral, de acuerdo a una carta enviada a la militancia que Sudaca revisó.

“Daniel hace unas semanas comentó que por cuestiones profesionales no iba a lanzarse para la alcaldía de Lima y que no iba a estar activo en el partido, básicamente por temas de desarrollo profesional. Pero nos ha manifestado a Flor y a mí su apoyo. Nos ha acompañado en el lanzamiento inclusive”, comenta Culqui.

 

FUEGO CRUZADO

Así terminaron los intentos de Sagasti por unir a los morados. Y él ya había adelantado que, de fallar en el intento, se mantendría al margen de las elecciones. Los líos internos, sin embargo, no acabaron ahí.

La convocatoria a elecciones fue lanzada recién el 30 de noviembre por Julio Guzmán, a pesar de que la noticia de que el partido no perdería su inscripción le llegó mucho antes, el 2 de octubre. Los militantes, por lo tanto, tienen apenas un mes para ajustar las listas y presentar las propuestas.

No es lo único que ha causado molestias. El 1 de diciembre, el secretario general del partido, Rodolfo Pérez emitió un comunicado en donde culpa a “dirigentes del partido” de bloquear la iniciativa de implementar un nuevo mecanismo de votación al estilo de la clientelista Acción Popular: “un militante, un voto”.

Asegura que estos dirigentes malinformaron a la militancia y dilataron el proceso “con el único propósito de favorecerse”. Pérez prefirió no hablar con Sudaca al respecto. Según las fuentes consultadas, se habría referido en su carta a Jarek Tello, el personero legal del partido, a quien se le vincula con el candidato Luis Durán.

Tello fue quien defendió con éxito la inscripción del PM cuando medio partido ya había perdido las esperanzas. En la batalla lo acompañó, precisamente, Durán. Por eso, en la lista de este veían a Tello con buenos ojos para que postule a algún cargo. “En lo personal, veía a Jarek con buen perfil. Pero como es el personero legal, y a la luz de que se han servido sobre esa base ciertos cuestionamientos negativos de gente que apoya a la otra lista, creo que él inteligentemente ha decidido no postular”, comenta Vlado Castañeda.

Jean Pierre Lozano, secretario de juventudes de Lima Metropolitana, explica que el motivo por el que no se pudo implementar “un militante, un voto” tiene que ver con el ajustado tiempo que tienen para llevar a cabo los comicios. Además, una de las fuentes consultadas por este medio comenta que, a la fecha en la que se convocaron elecciones, el padrón electoral todavía no estaba actualizado.

Con las actuales reglas de juego, en estas elecciones solo votarán 48 dirigentes acreditados, entre congresistas, miembros del CEN y miembros del órgano electoral del partido. La novedad en este proceso es que los personeros legales de las regiones también emitirán su voto. Esta fue una propuesta, precisamente, de Jarek Tello. Este dice que, como los secretarios nacionales, regionales y distritales no fueron acreditados a tiempo para votar, él acreditó a los personeros regionales.

“El partido iba a entrar en un problema de legitimidad porque las únicas personas que iban a votar eran menos de 20. Es ahí donde hago la coordinación con ellos, y les digo que, aunque su voto es libre e independiente, sería mejor, como gesto político, que asuman un compromiso político con las regiones, interactúen con ellos y lleven sus votos”, comenta.

Esto molesta a una parte de la militancia por la influencia que Tello -a quien vinculan con Durán- podría tener sobre los regionales y han pedido que este “se aparte” de ellos mientras dure el periodo electoral. Una resolución del Órgano Electoral Nacional de ayer (16 de diciembre) recomendó que sea así. Los personeros de regiones, sin embargo, publicaron un comunicado esta mañana rechazando “la insinuación vertida por el Órgano Electoral Nacional” sobre una posible influencia de Tello.

Los personeros regionales publicaron un comunicado rechazando la resolución del Órgano Electoral del partido, que recomendaba que el personero nacional, Jarek Tello, se apartara de ellos.

Clúber Jesús Aramburú, personero regional de Áncash, comenta que “no tiene sentido apartar a alguien que tiene que orientarnos y capacitarnos, no solo respecto al tema electoral de las elecciones internas, sino por temas puntuales a las elecciones regionales y municipales venideras”. Agrega, además, que la resolución del Órgano Electoral “ha causado malestar y extrañeza en todas las bases”.

Algunos son más drásticos y piden que todas las elecciones se anulen debido a la cercanía entre Durán y Tello. Tello adelanta que, como el encargado de la parte legal del partido, pedirá que la ONPE intervenga para garantizar elecciones transparentes y que no haya cuestionamientos. De no realizar las elecciones antes de fin de año, las autoridades actuales -cuyos mandatos ya vencieron, incluido el de Julio Guzmán- se quedarían en el cargo por un año más. 

Las acusaciones se encuentran en su punto más álgido, a la espera del 30 de diciembre, el día escogido para saber quién será el elegido por la militancia morada para presidir su golpeado partido.

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Daniel Olivares, Flor Pablo, Julio Guzmán, Luis Duran, Partido morado

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