Novoa y Mazzotti: los 80 renovados

"El lenguaje popular, el ritmo rápido y la reivindicación de las culturas ancestrales y de provincia constituyen una marca visible de este excelente poemario"

Yo crecí leyendo a los poetas peruanos inmediatamente anteriores a mí, que en los años 1980 y 90 todavía eran jóvenes y expresaban mejor que nadie el espíritu caótico y disidente de aquellos años. Los que recuerdan nuestro fin de siglo no dejarán de identificar las voces de los Tres Tristes Tigres (Eduardo Chirinos, Raúl Mendizábal y José Antonio Mazzotti), Raíz Cúbica (Bethoven Medina, Fransiles Gallardo, Manuel Alcalde), los Kloaka, las poetas mujeres, los de Macho Cabrío y otros grupos que circularon entonces porque eso es lo que hacen los poetas jóvenes: forman colleras, se alimentan mutuamente de lecturas y experiencias porque saben que están en un mismo barco y posiblemente muchos no lleguen a salvo a las orillas de la consagración.

Pero dos de esos poetas sí lo lograron y este año nos regalan libros maduros con notables visiones del país y de la época que nos toca vivir hoy. Aunque ambos están vinculados al Movimiento Kloaka, que justamente el 2022 está celebrando sus cuarenta años de vida luego de una saludable purga, los poetas a lo que me refiero, Edián Novoa y José Antonio Mazzotti, sí se renovaron y han producido sendos libros que esta semana presentan en Lima.

Edián Novoa fue conocido durante mucho tiempo como narrador. Publicó un cuentario titulado Tampoco tan poco en 1990 y terminó la novela La muerte lenta, que aún permanece inédita. Pero sorprendió a la afición al pasarse a la poesía con dos libros en plena pandemia el 2020: S/il/vana en tiempos del desamor y No hay tela para tanto muerto. Ambos libros eran el resultado de años de trabajo que se vieron colapsados por el shock que causó la crisis sanitaria mundial. Por eso Novoa decidió publicarlos el mismo año, pues entonces se temía que la vida en su conjunto no prosperara y había necesidad de airear la escritura. Los libros nos revelaron a un poeta con mucha fuerza y ritmo galopante, cualidades que vuelve a demostrar en su tercera entrega, País milhojas, publicado en Lima por Editorial Grupo Gatoviejo.

Novoa desde el título nos presenta una visión descarnada del Perú, apelando a la descomposición social agravada por la crisis de la pandemia y a la vez la ineptitud de la clase política en su conjunto. El «milhojas», como se sabe, es un postre sabroso pero a la vez engañoso. Cuando uno cree que lo está masticando se deshace en la boca y nos deja la frustración de que nos falta más. Algo parecido nos plantea Novoa con esta metáfora culinaria. Comienza diciendo: «¡Ay país! / somos el cachuelo / la pega / la chamba / vamos haciendo el día / de sencillo en / sencillo el combo el pasaje / se construye a pulso en un país / milhojas».

El lenguaje popular, el ritmo rápido y la reivindicación de las culturas ancestrales y de provincia constituyen una marca visible de este excelente poemario.

Por su lado, el internacionalmente reconocido poeta José Antonio Mazzotti, que obtuviera el Premio Especial de Poesía José Lezama Lima de Casa de las Américas el 2018 por su recopilación El Zorro y la Luna, publica ahora Poemas posthumanos, una ampliación de la misma colección que diera a luz a inicios del 2021. Esta vez, la nueva versión añade poemas y reordena otros, para migraña de los críticos.

Mazzotti ya lleva más de doce libros de poesía publicados, aparte de los muchos de crítica que lo han convertido en uno de nuestros investigadores de la literatura latinoamericana más prestigiosos en el extranjero.

Poemas posthumanos dialoga obviamente con los Poemas humanos de César Vallejo, pero a diferencia de este, la visión desencantada, el cuestionamiento de las utopías y el tono lúdico y por momentos borgiano lo hacen un producto original, mucho más allá de cualquier influencia. Es un poemario para estos tiempos de incertidumbre y dolor, que no deja de deslumbrar con su manejo del ritmo (rasgo en el que Mazzotti destaca por encima de los demás miembros de su generación) y su identificación con las visiones animistas de la naturaleza en nuestros tiempos del apocalíptico antropoceno. Aquí una muestra, dedicada a la Ciudad de los Reyes, su terruño natal:

«Un mapa de Lima

En el pulmón derecho, que parece / Un mapa de la América del Sur, / Ha crecido una planta solitaria / Justo en el centro oeste, en la planicie / Que corta con cristal la espuma sucia, recorre / Su barro como boa que se arroja del nevado / Robando rocas, troncos, las vaquitas infladas / Y piedras de plástico prendidas a las bolsas. / Esa pequeña flor carnívora se hunde en su salsa / Y ya no será nunca la ciudad de los jardines / Ni de la costa del musgo rutilante en la niebla. /

Sus extrañas coronas fúngicas celebran / Cada año un nuevo centenario / Creyéndose invencibles».

Edián Novoa presenta País milhojas el miércoles 20 de julio a las 6:30 pm en la librería Casa Tomada, de la Av. Petit Thouars 3506, San Isidro, Lima. Por su lado, José Antonio Mazzotti lanza Poemas posthumanos el jueves 21 de julio a las 7:30 pm en la Librería-café Vallejo (no podía ser menos), en Camino Real 1119, también en San Isidro, Lima, con la presencia de Luis Millones, Vanessa Martínez y Mary Soto.

La poesía arrasa en Lima, justo antes de la comercial FIL. No se lo pierda.

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Feria de libro, FIL, poemas

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