Liz Meléndez - Sudaca.Pe

Las mujeres en la contienda electoral

El sólo hecho que tanto Veronica Mendoza como Keiko Fujimori se encuentren participando del proceso electoral, como candidatas a la presidencia, es evidencia que hemos avanzado grandes pasos en la lucha por nuestros derechos políticos. Recordemos que las mujeres logramos que se reconozca el derecho al sufragio femenino hace tan sólo 66 años. Por cierto, este reconocimiento fue parcial, podían votar las mayores de 21 años, que sabían leer y escribir. El sufragio universal se logró en 1979. Es decir, hace 42 años.

 

La lucha por el reconocimiento de estas libertades ha sido larga y ha impregnado la historia del movimiento de mujeres a nivel mundial. De hecho, los movimientos sufragistas inspiran al movimiento feminista, siendo el derecho al voto y a la participación un paso previo y necesario para lograr la igualdad.

 

Aunque soy una convencida que mientras más mujeres participen en política se tendrán mejores condiciones para transformar la misma, ello no significa que todas las candidatas o autoridades comprendan la importancia de trabajar a favor de la igualdad y la erradicación de la discriminación.

 

De hecho, en el actual proceso tenemos dos polos opuestos.

 

Verónica Mendoza tiene en su plan de gobierno una serie de medidas orientadas a promover los derechos de las mujeres, en diversos ámbitos como:  salud, educación, derecho a vivir sin violencia, trabajo, justicia, políticas de igualdad y participación; relevando la importancia del enfoque de género como una perspectiva de trabajo y reflexión que contribuye a pensar un mundo más justo, igualitario y sin discriminación para todos y todas.

 

Este enfoque habla de lo bueno en el mundo, de la lucha contra la violencia y la exclusión como base para la construcción de sociedades pacíficas.

 

Al otro lado tenemos a Keiko Fujimori, quién en su Plan de Gobierno si bien considera medidas en relación a nuestros derechos, centra sus propuestas – fundamentalmente-  al ámbito de la violencia y políticas de igualdad de oportunidades; no existe ningún planteamiento para garantizar la salud de las mujeres, el derecho al trabajo o la participación política. Tampoco considera a la población LGBTI. Su enfoque claramente tradicional y patriarcal, se niega a reconocer desigualdades y las causas estructurales de la discriminación.

 

Recordemos que, la candidata Fujimori, se opone – de forma permanente y hasta obsesiva- al enfoque de igualdad de género, desinformando y tergiversando información. Esto pudo observarse en el reciente debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en donde aprovechó una de sus intervenciones para repetir (lo que escuchamos en muchos sectores y grupos antiderechos) que ella combatirá “ideologías” y quiere proteger a los niños.

 

Este tipo de afirmaciones no son casuales, por el contrario, es el clásico discurso de sectores  antiderechos como los vinculados a “Con mis hijos no te metas” cercanos al candidato Lopez Aliaga; quiénes difunden posturas contrarias a la igualdad y han logrado que se instale en el imaginario de la población miedos a avanzar en materia de derechos de las mujeres y de la población LGBTI. Para ello han nombrado a un enfoque que representa todo lo bueno en el mundo como una ideología, desinformando, pero a la vez operando a nivel político para eliminarlo de normas y políticas estatales.

 

El temor lo construyen inventando, señalando que quiénes trabajan considerando las desigualdades género y luchando contra ellas buscan “homosexualizar a los niños”. Nada más absurdo.  Este mismo discurso tendencioso, falso y tergiversado lo encontramos en el discurso permanente de la candidata.

 

El enfoque que – tendenciosamente-  Keiko Fujimori sitúa como ideología y peligroso es parte de reflexiones mundiales sobre lo bueno para la humanidad. De hecho, los Estados de todo el mundo se han comprometido a garantizar y promover la “igualdad de género”; pues esta dimensión es parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

 

Las defensoras de los derechos de las mujeres, a lo largo de la historia, hemos luchado por los derechos de todas, pero, eso no significa que todas las mujeres, tan sólo por el hecho de serlo, van a defender nuestros derechos. Entre nosotras también hay guardianas y operadoras del patriarcado, vigilantes de los sistemas de opresión que buscan que se mantenga el status quo; aunque a la larga esto también las perjudique.

 

Este 11 de abril, la decisión es nuestra.

 

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Mas artículos del autor:

"¡Búscalas!"
"Rechazo frente al machismo de Bellido, así como a la utilización de la violencia contra las mujeres."
"La guerra siempre es contra las mujeres"