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Crossover entre Hernando de Soto y George Forsyth ft. Maluma

estoy palteao por las siguientes encuestas jaja ya el profe me dijo que el objetivo no es liderar la tabla sino llegar al playoff pero ayer soñé que acababa quinto y solo llegaba a la sudamericana jaja el jueves le dije a mi apá “oe ya fue mejor juego por alianza en segunda” y me mandó a la mierda “no, George, tú tienes que ser Presidente para hacerme canciller” encima tengo que leer mi libro me va a doler la cabeza jaja mi doble Joaquín que es bien tarao me lo resumió y me entregó un vinifile lleno de banderitas “hola George aquí está tu brief con bullets” y yo “háblame en español oe huevón te voy a parar de cabeza” de verdad lo odio encima se pinta la barba con plumón pero mi papá me volvió a gritar “aguántalo, George, toda su familia es socia del Golf y de ahí van a salir tus volantes” jaja mi viejo es bien mosca bzzz bzzz

I’m tired of pretending to be peruvian, darling, y eso es que recién estamos diciembre. Last week estaba con mi chief of staff y le dije que necesitaba una entrevista as soon as possible para subir en las encuestas, “consígueme a Anand Giridharadas que está bien radical, darling, o a Anderson Cooper, que ha envejecido muy bien”, pero él me dijo “señor de Soto yo estoy detrás de Óscar Torres del Trome para que le den la página trasera, donde estaban Las Malcriadas”. Goddammit. Lo peor es que ni siquiera me salió esa entrevista: “dice el señor Torres que primero va a entrevistar a Juan Sheput, y René Gastelumendi está haciendo la quinta biografía de la gallina Esperanza. Pero La República TV va a mandar a un chico a preguntarle sobre”. The horror, darling, the horror! No quise escuchar más. Ahora entiendo a my rural prince, Alfredo Barnechea, que se retiró de todo porque no le dejaron hacer su campaña por Zoom.

esta mañana ha estao tensa jorge nieto se molestó conmigo porque estoy despejando mal los córners y me pidió esconderme hasta navidad jaja ni que fuese pavo pero mi viejo le dio la razón: “por mí escóndete hasta el 11 de abril”. mi equipo cree que mi caída se debe a que siempre aparezco solo y así me veo muy baboso jaja y que necesito una pareja para mejorar mi imagen. el profe dice que hasta hernando de soto se inventó una novia y le respondí la verdad “profe yo le dije que me gustaba toni alva y usted se cagó de risa” y se volvió a reír el conchasumare: “piensa en algo más realizable”. mi papá lo interrumpió “puede ser también una pareja política, como Susel en La Victoria” y me dio nostalgia jaja cuando estaba con ella todo salía bien hacíamos harto operativo armado la prensa nos sacaba todo pero un día me dijo “lo siento George me han ofrecido el papel de Baby Yoda y tengo que dejarte” y desde entonces he estao solito último hombre así que mi equipo acordó encontrarme una pareja para fin de año y cuando nos estábamos yendo apareció Joaquín vestido de torero a decir “yo puedo ser tu partner además yo soy liberal” y ahí ya le metí su patada a lo chiquito flores “cállate oe huevón a la otra te pego con los zapatos de tu abuelo” de verdad lo odio un día lo voy a llevar a san jacinto para que lo asalten no me importa quedarme sin volantes igual no voy a ganar jaja

I don’t know what was the deal with that interview, really. Yo respondí lo que me preguntaron, something about the elections, pero mi chief of staff estaba al borde de las lágrimas, “señor Hernando”, me decía, “ese chico le preguntaba por las pensiones, por el Congreso, por los viejitos”.

—Darling —le dije—, ¿conseguiste la entrevista con Anderson Cooper?

—No. Pero hemos retado a debatir a Popy Olivera.

—Get out of my sight.

Me di media vuelta y regresé a casa. Es el lugar ideal cuando estoy tired of peruvian politics. Allí no tengo televisión ni internet: solo un tocadiscos, mi gato disecado y un teléfono fijo que le robé a Ghibellini en 1986. Puse Nancy Sinatra y me eché en la alfombra a esperar a que pasen las horas, los días, los meses, a esperar que llegue el 11 de abril para irme de aquí de una vez porque I can’t stand this anymore, I practice everyday to find some clever lines to say to make the meaning come true, y así estaba cantando en el piso cuando en eso ring, ring, my phone.

—Hello, this is the De Soto’s campaign headquarters.

—¿Gordo?
—Mr. Cooper?

—No, gordo, soy yo. Alfredo Barnechea.

—Alfred, darling! What a surprise.

—Gordo, ¿qué tal? ¿Cómo has estado?

—Bien, Alfred querido, todo muy bien. La campaña va viento en popa, you know. No me doy abasto con los reportajes y las entrevistas y con Anderson Cooper que me persigue como un raquetero.

—Me alegro, gordo, me alegro.

—¿Y tú, Alfred? ¿Cómo has estado en todo este tiempo?

—…

—Alfred?

—Gordo… estoy cansado de todo, gordo.

—Oh…

—Con la pandemia he descubierto que realmente odio a la gente. No sabes lo bien que la he pasado sin salir de casa: he dormido siete meses seguidos, gordo, siete meses. Pero cuando le dije a Raúl Diez Canseco que quería hacer mi campaña por Zoom me mandó a la mierda. ¿Te imaginas salir a la calle de vuelta, gordo? ¿Dejar mi sala para viajar a Puno a comer cancacho?

¿Ir a los terminales a comer pescado con espina?

—I feel you, darling.

—¿Sabes que el otro día me hicieron comer chicharrón? Me dio tifoidea, gordo. Esa misma tarde me sacaron el apéndice por si acaso.

—Este país no es para nosotros, Alfred. El Perú nos hace daño.

—Tú siempre me decías eso, gordo. Tenías razón.

—¿Y qué vas a hacer ahora, darling?

—No lo sé, gordo, la verdad que no sé.

—¿Recuerdas nuestros sueños, Alfred? ¿Tú y yo conquistando el Perú como Jesse y James y con Kenji Fujimori vestido de Meowth?

—Pero yo no estoy solo, gordo. Yo soy miembro de partido.

—Alfred, deja de mentirte.

—De verdad.

—¿La foto que subiste con Raúl Diez Canseco, diciendo que era tu cielo?

—Sí…

—Alfred, yo te conozco tan bien, sé que fue pa darme celos.

—No, gordo, somos aliados.

—No te diré quién pero llorando por mi te vieron.

—Lo nuestro no tiene futuro, gordo, acéptalo. Raúl tiene inscripción y encima tiene plata. Yo no trabajo desde 1983.

—Sé ve que él te financia bien, que es todo un caballero. Pero eso no cambiará que yo llegué primero.

—Gordo, no seas pendejo, tú ni siquiera sabes el nombre de tu partido. Yo quiero descansar 5 años y hacer tele-campaña el 2026.

—Sé que te va a ir mal pero él no te quiere como yo te quiero.

—¿Vas a dejar de cantarme, gordo? Ya basta. Para ser presidente se necesitan cosas que ni tú ni yo tenemos. Y cuando nos aliamos en el 2016 me hiciste bajar 5%, gordo perdedor.

—Y ahora en esta guerra no gana ninguno.

—Te odié, gordo, ¿sabes? Hasta ahora creo que es tu culpa.

—Déjame hablar, Alfred, porfa no te interrumpas. Si te hice algo malo entonces discúlpame.

—No sé para qué te llamé, Hernando. Tú siempre quieres que seamos algo más que amigos, y eso no va a ser posible. Yo ya tengo un partido, y no es el tuyo.

—La gente te lo va a creer, actúas bien ese papel.

—Yo ya tengo un aliado, y no eres tú.

—Pero no eres feliz con él.

—Gordo de mierda.

Me colgó.

Silencio.

A los 10 minutos recibí otra llamada. Pensé que era Alfredo, pero no, era mi chief of staff: no conseguí a Anderson Cooper, señor Hernando, pero Milagros Leiva lo quiere en su programa de vuelta y dice que…

Le colgué.

Me eché de vuelta en la alfombra. Volví a mirar el techo. Me llevé las manos a la cara: estaba húmeda. El tocadiscos seguía sonando. Alfredo seguía odiándome. Tomé un poco de aire. Me puse a cantar: and then I go and spoil it all by saying something stupid like I love you.

I love you.

I love you.

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Carlos León Moya, Hernando De Soto

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