Jaime Feraro

Los pitucos y el poder… bailar

"Estas dos personas no se habían reído ni una sola vez en toda la noche, parecían solo observar desde la distancia cómo quien vigila a un sujeto de investigación, cómo quien espera algo. Así que yo, asustado decidí irme a esperar en el camarín a que estas personas se fueran."

Era jueves en la noche, yo estaba en Barranco, a punto de terminar un exitoso set de Stand up y de bajarme del escenario entre un mar de risas y aplausos, cuando decidí observar con detenimiento algo que me había venido llamando la atención a lo largo de todo el show. A un extremo del salón del bar y en la penumbra había una mesa grande, como para ocho personas pero estaba ocupada solamente por dos, quienes a través de la oscuridad parecían ser un chico y una chica. Estas dos personas no se habían reído ni una sola vez en toda la noche, parecían solo observar desde la distancia cómo quien vigila a un sujeto de investigación, cómo quien espera algo.  Así que yo, asustado decidí irme a esperar en el camarín a que estas personas se fueran. Pensé – ¿Y si son un grupo de izquierdistas radicales que han venido al show para evaluar mi discurso y censurarme? – Ambos parecían cargar la seriedad de un empleado gubernamental recientemente empoderado, pero no parecían llevar sombrero chotano, látigo ni ojotas, por lo que descarté que se tratara de gente del actual gobierno. 

Tras unos minutos encerrado en el camarín quité el modo avión de mi iPhone y empecé a recibir los varios mensajes que me habían mandado mientras estaba en el escenario. El primero que saltó fue un mail de Don Hernando qué decía:

“¡Jimmy James! Ernie here, My boy, he visto que tenías show hoy día y he mandado a verte a dos chicos de mi equipo que son absolutamente brillantes, unos capos. Me interesa que te conozcan para que los ayudes a comunicarse con las masas de gente pobre que te siguen. Don’t get me wrong, con esto no busco ofenderte, sé que también te siguen hordas de gente decente, culta y educada, casi tantos como a mi, pero a estos chicos también, así que me interesa que los ayudes a entender los códigos de los jóvenes marginales no sanisidrinos. Los debes de haber visto, les reservé una mesa grande entera para que pudieran ir con todos sus amigos, my treat off course. Ellos son Alejandro y Adriana, seguro los conoces, por ahí que son tus primos, son un chico y una chica de verdad brillantes, con mucho mundo y poco Perú. Adriana es de una familia muy noble y tiene maestría en Chicago, y Alejando aun no tiene maestría en el extranjero, pero lo hemos dejado pasar porque no se nota, y porque seguro en cualquier momento la hace, pero sobre todo porque es gay y en el partido pensamos que a la derecha le hace falta más diversidad. (Aunque  acá entre nos, yo creo que tengo diversidad para regalar, con mi apellido latino, mis años en suiza y todo el mundo que tengo, pero acá quieren una diversidad más moderna… ) Bueno, hope you kids have fun, me cuentas!”. 

Salí del camarín para buscar a los enviados de Hernando y apenas puse un pie afuera me encontré cara a cara con ambos, quienes estaban parados junto a la puerta impávidos y serios, como las dos versiones ultimo modelo de los robots de Boston Dynamics pero white power Edition.

  • Hola James, soy Alex, mucho gusto
  • Hola James, soy Adriana, mucho gusto – Dijeron ambos al mismo tiempo y en perfecta coordinación.
  • Hola Chicos, gracias por venir, espero que les haya gustado el show, Hernando me dijo que vendrían con sus amigos, pero los vi solos.
  • Yo vine con mi amigo Alex – Dijo Adriana
  • Yo vine con mi amiga Adri – Dijo Alejandro también
  • Así veo… bueno, les gustó el show?

Adriana me miró a los ojos, o más bien miró a través de mis ojos, como si estuviera analizando el fondo de mi craneo con una visión de rayos X y dijo:

  • Me gustó, haces observaciones cotidianas divertidas y las deconstruyes en conceptos identificables para las personas, eso luego se transforma en una especie de estallido eufórico ruidoso de las audiencia que las ha escuchado.
  • ¿Te refieres a la risa?
  • Si, quisiéramos que nos ayudes a comunicar nuestras ideas y conceptos de la misma forma, para obtener una reacción satisfactoria de parte de los interlocutores, si se pudiera, también quisiéramos obtener el estruendo ruidoso una vez que la idea se haya comunicado. – Continuó Adriana.
  • Encantado de ayudarles
  • Yo me encuentro en algo confundido con lo que haces James, no entiendo como si tú eres una persona blanca, de San Isidro y no eres comunista, ¿Cómo es que te ríes de Keiko? ¿Por qué alguien se reiría de quién es hoy en día la única estrella democrática en el firmamento de la noche comunista que nos cubre con su manto?
  • Te explico Alex, lo que yo hago es señalarle al público la enorme lista de cosas negativas que Keiko representa, pero junto a ideas graciosas, cosa que ellos se ríen y poco a poco empiezan en sus mentes a asociar “Keiko” y “felicidad” de manera conjunta. – Mentí.
  • Ah claro, me parece brillante, ¿me podrías enseñar a hacerlo?
  • Por supuesto Alex, solo piensa en una idea que tengas muy adentro, algo que te movilice algo en lo que realmente creas, y luego vemos cómo podemos explorar es idea.
  • Claro! ¿Cómo “El pobre es pobre por que quiere?” ¿Algo así? Me encanta ese concepto
  • Claro… bueno, eso u otra cosa
  • Pero es que a mi me encanta esa idea…
  • Bueno, ok, si no puedes pensar en otra cosa, podemos cuestionar esa idea para hacer humor con ella.
  • ¿Pero por qué la cuestionaríamos? No entiendo, si es perfecta, cierra por todos lados.
  • Ok, pero para hacer humor tenemos que deformar esa idea, llevarla al absurdo, para encontrar algo gracioso ahí. ¿Me entiendes Alex?
  • S, a ver esta “Hola soy un pobre, me dijeron que trabaje para hacerme rico, pero soy super flojo y quiero que todo me lo regalen, así que no quiero trabajar, o sea quiero ser pobre!” Jajaja – Rio Alejandro de manera ruidosa mientras Adriana observaba inamovible, como en un estado de animación suspendida.
  • Claro, pero tiene que haber un chiste, alguna observación, algo que estés señalando de manera divertida.
  • Eso pues! Que ese pobre no quiere trabajar, entonces no se da cuenta que no quiere ser rico, es un estupido! Eso es muy gracioso
  • Creo que hay que trabajar más chiste Alejandro.
  • ¿Tú eres judío? – Preguntó Adriana de manera intempestiva.
  • No del todo, tengo algunos antepasados, ¿por qué me preguntas eso?
  • Perdón, es que estaba oyendo como desprecias el humor de Alex, y no me gusta, así que como que se me escapó esa pregunta, es que tengo Tourette antisemita, es una condición psicológica heredada de mi padre.
  • ¿Tourette antisemita? Con eso podríamos construir un buen chiste, es un buen concepto Adriana
  • Pero no es un chiste, es una lamentable condición que le afecta a toda mi familia, pero sobre todo a mi padre, por culpa de cierto grupo de gente y todo el daño que esas personas le han hecho al mundo. Igual te digo Jaime que Tourette es un vocablo francés, así que lo veo lejano para el pueblo, ellos son más de entender vocablos latinos o en su defecto traídos del quechua, vamos a tener que buscar otras formas de conectar con ellos. ¿Qué más propones? 

Me quedé estupefacto, yo había venido pensando que estafar a esta gente iba a ser más fácil, pero la rigidez de estos personajes lo estaba haciendo imposible. Así que decidí mostrarles el video en el que los robots de Boston Dynamics bailan música de los rolling stones mientras se preparan para conquistar a la humanidad.

  • Miren chicos, que les parece si hacen un baile así y lo subimos a Tiktok, se podría viralizar!
  • ¿Moverse al son de ritmos populares? No lo sé, nunca lo he hecho – Dijo Adriana.
  • Claro! No importa Adriana, siempre hay una primera vez para bailar, al comienzo será raro, pero luego podrá ser gracioso de ver, puedes pedirle consejo a tu papá, él lo hizo en el 2000 y hasta ahora el video cosecha risas.
  • Pero Jaime, pasa que Don Hernando, nuestro gurú ya bailó en la televisión durante la campaña, y lo hizo de forma extraordinaria, así que ha dado orden en el partido de que nadie más que él baile públicamente, porque quedarían mal en comparación a él. – Dijo Alejandro
  • Mira Alex, yo creo que esta es la mejor manera de ustedes conecten con la gente, que bailen y que las gente los mire y ría, así podrán asociarlos a ustedes a la felicidad, como con Keiko.
  • Puede ser que tengas razón Jaime, en mi comunidad la gente baila mucho y parecen ser todos felices, tal vez yo también deba aprender a bailar y así capaz podría ser realmente gay, o sea, no solo homosexual, sino también feliz.
  • Claro chicos, piénselo, consulten con Hernando y Madeleine, estoy seguro que ellos les darán permiso.
  • Debo admitir que desde que lo mencionaste, no logro sacar de mi cabeza la imagen de mi padre bailando, era realmente majestuoso, se movía por el escenario con la gracia con la que Alemania supo moverse por Europa – Comentó Adriana.
  • La verdad que si Adriana, majestuoso. 
  • Perfecto Jaime, estaremos en contacto para la primera lección de baile, ahora nos vamos, gracias por los consejos – Repitieron los dos de manera perfectamente coordinada, como si fueran conductores de Cuarto Poder para después salir del local, subirse a una camioneta y partir. Yo una vez más me hallé preocupado, la misión de acercar a los jóvenes con el pituquismo se estaba haciendo realmente difícil, felizmente, una vez más, la alerta del deposito en mi cuenta hecho por Hernando me alentó a seguir esforzándome y dejar mis principios de lado. Era necesario poner todo mi esfuerzo en conseguir que Adriana y Alejandro bailen en tiktok, y yo estaba dispuesto a todo.

 

To be continued

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