Germán Díaz

Imposible es sólo una opinión

"Si eso que estás haciendo es importante para ti, debes creer que lo puedes lograr, debes dejar de escuchar las otras voces, enfocarte en la tuya que siempre debe decirte: ¡Yo soy capaz!"

En un pueblo en medio de las montañas europeas, se encontraban dos niños jugando alegremente. Ellos llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado, cuando de pronto sin previo aviso, debajo de uno de ellos, el hielo se rompió y un gran agujero se abrió, por el cual, uno de ellos cayó al agua. Inmediatamente, la corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte sólida del hielo, por lo que, para salvarlo, la única opción que había, era romper la capa gruesa de hielo que lo cubría.

El otro niño, que había visto como el lago se “tragaba” a su amigo, comenzó a gritar desesperadamente pidiendo ayuda, sin embargo, por más que gritaba con todas sus fuerzas, nadie lo escuchaba y nadie se acercaba a auxiliarlo. Así que al ver que nadie acudía a su llamado, buscó rápidamente una piedra, con la que comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas, para de esa manera lograr liberar a su amigo.

Golpeó, golpeó y golpeó con todo lo que tenía de fuerzas, golpeó hasta casi quedar exhausto, hasta que finalmente, consiguió abrir una grieta en el grueso hielo, por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y poder salvarlo.

A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos. Cuando les contaron lo ocurrido, su primera reacción fue de incredulidad, que eso no era posible, y no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño, había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa. Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? comentaban entre ellos.

Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos y les dijo: “Si quieren saber cómo lo logró. Yo sí sé cómo lo hizo”, dijo.

A lo que los bomberos preguntaron: “¿Cómo?”, con cara de sorprendidos y desconcertados.

Lo que sucede, es que no había nadie a su alrededor para decirle que no era posible y que no podía hacerlo.

¿Cuántas veces en tu vida has querido hacer algo o lograr algo, pero ha habido alguien que quizás te dijo que no podías? ¿Quiénes son las personas que a tu alrededor te han convencido y quizás te sigan convenciendo que tal o cual cosa es algo que tú no puedes? ¿De qué manera te han convencido de que no puedes alcanzar tus metas?

Debes aprender a diferenciar los hechos de las opiniones, lo que la gente te dice, son sólo opiniones que, en muchos casos, están más basadas en su propia experiencia de las cosas y de la vida y no necesariamente en ti y en tu vida, pero recuerda que es solamente eso, una opinión no es un hecho.

Hace algunos años tomé una decisión, no fue sencilla, porque estaba acostumbrado a, en muchos casos, dejarme llevar por lo que los demás pensaran. Así que decidí que sólo iba a escuchar la información, la opinión que se alineara con mis metas, mis objetivos, mis sueños. Al principio no fue sencillo, porque usualmente las personas a nuestro alrededor nos dan su opinión, lo que ellos piensan porque en la gran mayoría de casos nos quieren, nos valoran, somos importantes para ellos. Sin embargo, sigue siendo su opinión la cual no tiene que convertirse en tu realidad. De hecho, comencé a decirme la siguiente frase:

“No permitas que la opinión de otros se convierta en tú realidad si esta te aleja de las cosas importantes de tú vida”.

Así que cada vez que alguien te diga que tú no puedes hacer algo, ten presente que es su opinión, no tú realidad.

Practica escucharte más a ti, que lo que escuchas de los demás; no permitas que te digan que no puedes romper el hielo, porque si eso que estás haciendo es importante para ti, debes creer que lo puedes lograr, debes dejar de escuchar las otras voces, enfocarte en la tuya que siempre debe decirte: ¡Yo soy capaz! ¡Yo soy suficiente! ¡Yo lo puedo lograr!

Te comparto esta frase: Cuando alguien te diga que tú no puedes, diles… mírame cómo lo logró.

Te deseamos una vida llena de logros y abundancia, ten presente escuchar tu voz, y apagar las otras voces que no estén alineadas con tus metas y sueños, y recuerda ‘imposible’, es sólo una opinión.

 

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