Creciendo entre amigos

¿Realmente escuchamos?

Comienza a practicar el escuchar a las personas y dejar de escuchar lo que ya sabes. ¿Qué posibilidades ves o, mejor dicho, que nuevas posibilidades escuchas? Éxito en tú nueva forma de escuchar.

Imagínate una conversación con alguien que conoces desde hace muchos años. Por lo tanto, tú “sabes” cómo es esa persona. Tú “conoces” muy bien a esa persona, tú sí “sabes” cómo es que esa persona piensa y actúa. Entonces, tomando en cuenta este contexto, que debe ser lo que muchas veces sucede en tu vida, te pido te hagas una pregunta con total honestidad: Cuándo esa persona te está hablando, ¿Realmente crees que escuchas lo que la persona te dice, o escuchas lo que tú crees que te está diciendo? Me imagino que, para muchos de ustedes podría haber aparecido una segunda pregunta: ¿De qué me está hablando? Así que antes de que te quedes atrapado por la pregunta o dejes de leer este artículo, que te puedo asegurar te permitirá abrir muchas posibilidades, voy a explicártelo de la mejor manera posible.

Todos tenemos diferentes personas en nuestras vidas. Algunas han estado por mucho tiempo y otras por un corto periodo.  Sin embargo, de todas y aseguro de todas, tenemos una idea de cómo es esa persona, cómo piensa y cómo actúa.

En algunos casos más, en otros casos menos, pero aseveramos como verdad, y en algunos casos no somos conscientes de estos pensamientos, que tal o cual persona es como nosotros nos hemos “inventado” que es.

No es el punto si tenemos razón o no (te invito a leer un artículo de esta columna ¿Tener éxito o tener la razón?). La pregunta es: si eso que nosotros creemos de la persona (lo cual genera ciertos filtros), ¿realmente es la verdad? Y si eso será, en mayor medida, lo que determina la forma y lo que escucho cuando habla. O, mejor dicho, lo que creo que está diciendo esa persona, que como ya te dije, puede ser lo que escucho pasado por los filtros de lo que creo de la persona.

Digamos que Pedro es una persona que usualmente no habla, o habla poco. Pero esas pocas veces que habla usualmente es para decir algo que no funciona o negativo sobre una persona, situación o cosa. Es bastante “lógico” suponer que lo próximo que diga va a estar alineado con su “modus operandi” y será algo destructivo más que constructivo. Más desde lo que no funciona, que de lo que sí funciona. Pero ¿Y eso es la verdad absoluta? o ¿Eso es lo que nos hemos inventado por los filtros que tenemos?, ¿Será posible que en realidad ya ni siquiera escuchamos lo que él dice, sino que escuchamos lo que nosotros creemos que va a decir?, ¿Podría ser que estamos condicionados a escuchar lo que ya sabemos o creemos que va a decir?

Cuántas veces nos puede estar pasando que nos perdemos escuchar lo que las personas a nuestro alrededor nos dicen, cuantas oportunidades no vemos, en este caso no escuchamos, porque creemos conocer lo que esa persona va a decir. ¿Cómo sería no saber?, porque en realidad, sí queremos escuchar lo que esa persona está diciéndonos. Lo primero que debemos hacer es abrirnos a la posibilidad que necesitemos dejar de “saber” para poder escuchar aquí y ahora. Es decir, debemos dejar de tener la razón que nosotros ya sabemos que es lo que va a decir.

Imagínate por un momento que Pedro te está hablando y en vez de escuchar selectivamente lo que quieres escuchar para tener la razón de lo que tú sabes de Pedro, escuches “todo” lo que Pedro tiene para decirte.  Más aún, que cuestiones si lo que hasta ahora pensabas de Pedro, es cierto o es solo un invento que has ido creando.  Que te abras a la posibilidad de estar equivocado y escuches una nueva versión de Pedro, una que te funcione de él.

Cómo sería si a cada una de las personas de tu vida, les dieras la oportunidad de escucharlos como si fueran “nuevas”.  Es decir, como si no supieras nada de ellas, como si toda la información acumulada no fuera cierta y que no quieres verificar.  Como sería dar un lienzo en blanco a cada persona en cada momento. Un lienzo en el cual se puede escribir una historia que funcione y lleve a mejorar la relación, sea cual ésta sea. Piensa en la cantidad de veces que por escuchar lo que quisiste o lo que creíste que la persona dijo, desencadenaron resultados negativos.  Ahora piensa en los nuevos resultados que podrías tener si aplicas “un lienzo en blanco” a cada persona al momento de escucharlos y los resultados que ahora son posibles. Comienza a practicar el escuchar a las personas y dejar de escuchar lo que ya sabes. ¿Qué posibilidades ves o, mejor dicho, qué nuevas posibilidades escuchas?  Éxito en tu nueva forma de escuchar.

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