poemas como vidas

Poemas como vidas

"El poeta argentino Jorge Boccanera decidió emprender un viaje que lo llevara de un puñado de poemas emblemáticos de nuestra región hacia las vidas de sus creadores..."

[EN UN LUGAR DE LA MANCHA] El poeta argentino Jorge Boccanera decidió emprender un viaje que lo llevara de un puñado de poemas emblemáticos de nuestra región hacia las vidas de sus creadores, considerando, en frío, que la poesía podría ser el menos autobiográfico de los géneros o, acaso, el más huidizo, el más endemoniadamente sutil en ese terreno. El resultado: un memorable conjunto de crónicas literarias en las que Boccanera, premunido de los atributos de un detective lírico y erudito, intenta desentrañar los nexos que existen, sean ciertos como una pedrada o vagos como una ilusión, entre los textos seleccionados y ciertas experiencias amorosas de sus autores.

La sospecha invita a recorrer un camino que probablemente sea verdadero y cuya experiencia se hace tangible en el poema. Leer el poema es extender la vista un poco más allá, para seguir los pasos de su creador. Un poema de amor rara vez puede ser completamente imaginario. Un poema de amor está lleno de señales, de pistas, de huellas que pueden conducirnos a su causa primera: un ser de carne y hueso que solo puede ser expresado, en toda su dimensión y hondura, con palabras.

Ahora bien, debo aclarar que no estamos en el terreno policial, sino en un universo de fascinación, en el que los poemas no explican un momento biográfico, pero sí un lenguaje, una visión del amor. El propio autor de estas crónicas lo aclara sin premura: “…narrar la historia que palpita detrás de cada poema de amor duplica el misterio. Tiene que ver con completar los espacios en blanco de una trama que late bajo la textura de los versos, sin pretensión ninguna de explicar, aclarar, dilucidar nada respecto del hecho creativo. Cada poema habla por su cuenta y riesgo. Así, el relato acompaña, brinda una atmósfera, acerca un dato, una vivencia que coloca al lector junto a esas voces de carne y hueso” (p.11).

Aparece entonces una galería de ilustres enamorados, pero para no agotarlo querido lector con una copia del índice, me detendré en dos de las veintidós pesquisas emprendidas por el poeta argentino. Me referiré en primer lugar a Gabriela Mistral, injustamente condenada por mucho tiempo al calendario cívico escolar y no al lugar que merecería de verdad, en el podio de las escritoras latinoamericanas del siglo XX. El poema se titula “Escóndeme” y permítame citar estos versos: “Soy fea sin ti, como las cosas desarraigadas/ de su sitio; como las raíces abandonadas/ sobre el suelo” (p.68). El poema va dedicado a uno de los grandes amores de su vida, con quien mantuvo, además, profusa correspondencia, el poeta chileno Manuel Magallanes Moure.

De esas cartas Boccanera extrae algunos pasajes que dicen mucho de la intensidad del sentimiento de Mistral por Magallanes. Son los años de la Primera Guerra Mundial, Mistral fuma con impaciencia, por ejemplo, en un cuarto de hotel y escribe: “Tu ternura es temible: dobla, arrolla, torna el alma como un harapo fláccido y hace de ella lo que la fuerza, la voluntad de dominar no conseguirán. Manuel, ¡qué tirano tan dulce eres tú!” (p.64).

La segunda historia a la que me quiero referir es a la del poeta chileno Pablo De Rokha (seudónimo de Carlos Ignacio Díaz de Loyola) y a la mujer que marcó su vida: la poeta Winétt De Rokha (seudónimo de Luisa Anabalón Sanderson). Quisieron las simetrías del destino que nacieran el mismo 1894 y que años más adelante vivieran un amor que osciló entre “la plenitud y la tragedia” (p.259). “A ella –apunta Boccanera– estará dedicada gran parte de los cuarenta libros que escribió De Rokha, donde sucesivas Winétt encarnan la naturaleza, el cosmos, la revolución social” (p,261).

Cito entonces una parte del poema “Círculo”, que le habla a Winétt directamnte: “Tu ilusión se parece a una ciudad antigua,/ a las caobas llenas de aroma entristecido,/ a las piedras eternas y a las niñas heridas;/ un pájaro de agosto se ahoga en tus pupilas,/ y, como un traje obscuro, se te cae el delirio” (p.271).

Hay veinte historias más en cuyas tramas hay algo de aventura, de casualidades necesarias y por supuesto, una cuota enorme de locura y desborde pasional, ingrediente infaltable para que un amor no sea, al menos en la memoria, cualquier amor.

Jorge Boccanera. La pasión de los poetas. Barcelona: Jus/Malpaso. 2022.

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crónicas literarias, Jorge Boccanera, la pasión de los poetas, poemas, poesía

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