Barrantes, Manuel

Predicciones Zombies y Falacias

"Y es cierto que la indignación zombie por la corrupción es selectiva (porque los zombies prefieren no mirar la corrupción de los políticos a los que apoyan, lo cual es en sí mismo indignante)"

Entre los argumentos malos, hay algunos que son tan comunes, y su estructura es tan evidente, que los profesores de lógica han decidido ponerles un nombre específico, para que sea más fácil identificarlos. Estas son las llamadas falacias

La palabra ‘falacia’ es bastante común en nuestro lenguaje, pero no siempre se usa de manera correcta. Por ejemplo, muchas veces se usa para referirse a algo falso (“¡yo no soy un ladrón, eso es una falacia!) pero, técnicamente ese no es un buen uso pues una falacia, en sentido estricto, es un argumento, es decir, un conjunto de ideas organizadas para sustentar una conclusión. 

Una de las falacias más conocidas es la llamada ad hominem, donde se descalifica la fuente de una afirmación para sustentar que dicha afirmación es falsa. Una variante de esta falacia es la ad hominem circunstancial, en la que se justifica la falsedad de una afirmación solamente porque se cree que la fuente de la afirmación se beneficiaría si la afirmación fuera verdadera. Algo así como: ya que a ti te conviene que lo que dices sea verdad, y yo no confío en ti, entonces lo que dices seguramente es falso. 

Por ejemplo, imaginemos que yo, Manuel, sostengo que debería enseñarse lógica y filosofía en los colegios durante toda la secundaria, y alguien no está de acuerdo conmigo. Pero la única razón por la que esa persona no está de acuerdo es que cree que yo lo digo por conveniencia (digamos, asumiendo que a mí me conviene que se enseñe lógica y filosofía porque yo soy profesor de dichas materias). Su razonamiento sería más o menos así: 

P1) Manuel sostiene que hay que enseñar L&F en secundaria. 

P2) A Manuel le conviene que se enseñe L&F en secundaria. 

P3) Si alguien sostiene que X es verdad, y le conviene que X sea verdad, entonces X es falso. 

C) No se debe enseñar L&F en secundaria. 

Evidentemente, este es un muy mal argumento ya que la premisa P3 es obviamente falsa, pues hay muchos casos en los que podemos sostener que algo sea verdad cuando nos conviene que ese algo sea verdad. Por ejemplo, si yo digo que tomar agua es bueno para la salud, y me tomo un vaso de agua, entonces me conviene que tomar agua sea bueno para la salud, y no hay nada sospechoso en que yo lo afirme. Si queremos averiguar si X es verdadero (por ejemplo, si tomar agua es bueno para la salud), tenemos que usar mejores argumentos, y no falacias; tenemos que averiguar si el hecho de que me convenga que X sea verdad realmente está afectando mi juicio sobre X, y no simplemente asumir automáticamente que sí lo está afectando. 

Esto se ve claramente en el caso de Pedro Castillo y las acusaciones de corrupción. Desde mucho antes que saliera elegido, tuvimos una cantaleta de zombies repitiendo hasta el cansancio que Castillo es terrorista, que va a tirar coches bomba, que va a traer el Comunismo, etc. Y una vez elegido, los zombies comenzaron con la tontería del fraude. Como es de sentido común, es prácticamente imposible hablar con estos zombies porque viven en la realidad paralela del multiverso de Willax. Y, sin embargo, esas mismas personas ahora se regocijan al constatar el desastre del gobierno de Castillo, y sobre todo la red de corrupción que lidera, la cual parece estar demostrada más allá de toda duda razonable. Y claro, los zombies predijeron que los marcianos iban a enviarnos un meteorito con tentáculos de kryptonita, y lo que llegó fue la tan terrestre corrupción de siempre. Y es cierto que la indignación zombie por la corrupción es selectiva (porque los zombies prefieren no mirar la corrupción de los políticos a los que apoyan, lo cual es en sí mismo indignante), pero nada de esto le resta al hecho de que, cuando los zombies señalan que hay corrupción en el gobierno de Castillo, tienen toda la razón. Negarlo, simplemente basados en el hecho de que a los zombies les satisface el creer que sus predicciones fueron correctas (¡no lo fueron!), sería un ejemplo perfecto de la falacia ad zombiem circunstancial

* Manuel Barrantes es profesor de filosofía en California State University Sacramento. Su área de especialización es la filosofía de la ciencia, y sus áreas de competencia incluyen la ética de la tecnología y la filosofía de las matemáticas. 

 

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