¿El APRA nunca muere?

El reflejo de riñas intestinas o un mero problema tecnológico. ¿Es el principio del fin para el partido político más antiguo del país? Esto es lo que pasó la noche del 22 de diciembre, cuando el aprismo no logró inscribir la mayoría de sus listas al Congreso para las elecciones de abril.

Por Alejandro Guzmán

El APRA, el partido vigente con más años del país, está a punto de perder su inscripción. Antes de la medianoche del último 22 de diciembre, el personero legal José Pimentel debía terminar de ingresar todas las listas de candidatos al Congreso para las elecciones de abril y la plancha presidencial que comanda Nidia Vílchez. No lo hizo. 

Pimentel tenía que hacer el trámite, obligatoriamente, por vía digital. Calculó que se demoraría una hora en terminarlo. También asumió que la medianoche marcaba el tope para entrar al sistema, pero no para completar la inscripción. Cuando el trámite se hacía en persona, dice, los personeros sólo tenían que entrar a la oficina antes del horario límite. Luego, podían permanecer allí hasta que hubieran terminado. Algo similar a lo que ocurre con el cierre de las agencias de banco: los clientes que ya están adentro sí son atendidos. 

Confiado en ambos cálculos, Pimentel asegura que entró a la oficina virtual del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a las 5:00 pm. Según sus proyecciones, no había ningún riesgo. El abogado es magíster en derecho electoral y personero del APRA desde el 2013. Su experiencia lo tenía tranquilo. 

Al mismo tiempo, en casa, el militante aprista Jaicec Espinoza (36 años) estaba pendiente de la inscripción de las listas de su partido. Él maneja la página de Facebook “Soy aprista” y quería tener la información rápidamente para publicarla. Pero también lo tenía preocupado una anécdota del año pasado. Después del fracaso electoral en las elecciones congresales del 2020, su plataforma de redes sociales publicó un comunicado pidiendo la renuncia de la dirigencia aprista. Entonces, cuenta, el secretario general Elías Rodríguez lo había llamado y le había dicho que él no estaba de acuerdo con la participación del APRA en esas elecciones y que tampoco creía que debía postular en el 2021. La razón: que el partido no reunía las condiciones para enfrentar una campaña y que convenía guardarse para empezar la recuperación en las municipales y regionales del 2022. ¿Haría algo para concretar esa visión? Espinoza permanecía atento. 

A las 5:00 de la tarde, el personero Pimentel entró al sistema. Cuatro días antes de aquel 22 de diciembre, el 18, los órganos partidarios regionales habían comenzado a ingresar la información de sus candidatos, según un peritaje encargado por el APRA al ingeniero de sistemas Santos Camarena, perito judicial y forense. Sin embargo, el partido finalmente decidió centralizar el proceso. Es decir: aplicar la opción de inscripción única nacional, que se hace desde Lima, y no la inscripción por regiones. 

¿Por qué? Según Pimentel, la razón del cambio fue la cantidad de candidatos designados que permite cada tipo de registro: la inscripción centralizada deja presentar 32 candidatos designados en todo el Perú, mientras que el formato regional autoriza solo 16. Fuentes del JNE confirmaron a Sudaca que es correcta esa interpretación del reglamento. Pero el personero del APRA estaba −dice− asumiendo algo más: que el sistema le permitiría enlazar la información cargada previamente desde las regiones. No fue así. 

El resto de la noche se sucederían extraños problemas. 

Extrañas renuncias y polémicas candidaturas

Dos meses antes de aquella noche, el 19 de octubre del 2020, Carla García había anunciado en redes sociales su precandidatura al Congreso por el partido que −con intervalos− lideró su difunto padre por cuatro décadas. “Primero, a elecciones internas que expresen el sentir de los compañeros. Si su voto me acompaña, avanzamos”, puso en un tuit. 

Precandidatura: expresión de voluntad para representar al partido en las elecciones generales. Primero, a elecciones internas que expresen el sentir de los compañeros. Si su voto me acompaña, avanzamos.

Gracias @Soy_Aprista https://t.co/4zLMwnngmn

— Carla García B ? (@esquinabaja) October 20, 2020

 

En las internas, García obtuvo la votación más alta y consiguió el número 1 de la lista de Lima. Eso, por supuesto, no le cayó bien a algunos. Según fuentes consultadas por este medio, los dirigentes apristas habrían visto en la hija del expresidente una amenaza para sus cuotas de poder dentro de la organización. Incluso, Jaicec Espinoza asegura que hubo una campaña de la burocracia partidaria contra su candidatura.

Por ejemplo, según fuentes apristas consultadas por este medio, la Secretaría General de Juventudes compartió videos de entrevistas antiguas en las que García aseguraba que no era aprista. Varios compañeros criticaron que ahora sea candidata y se mostraron en contra de su posición sobre temas como el matrimonio igualitario o la despenalización del aborto. 

“Sacó chispas en la interna”, asegura Jaicec Espinoza. El joven militante no teme decir abiertamente que García fue una candidata que entusiasmó a los electores pero no a las cabezas. El riesgo para la dirigencia era que, si el partido lograba pasar la valla, quien entrase al Congreso tendría más poder que cualquier otro militante. El último 22 de diciembre, su postulación no fue inscrita.

A Pimentel los problemas no tardaron en aparecerle aquella noche. Casi todo lo que había asumido resultó errado. El primer bache fue que, cuando ingresó a la plataforma virtual, el sistema no le permitía enlazar la información que habían subido las regiones. Tenía que volver a cargar toda la data de las 29 listas que debía inscribir: la plancha presidencial, el parlamento andino y las listas al Congreso de 27 circunscripciones. 

La prioridad era la plancha presidencial, así que fue lo primero que cargó. Allí sobrevino el segundo inconveniente: el plan de gobierno demoró casi dos horas en subir al sistema. El resto de partidos, según el peritaje, había comenzado a cargar sus planes para distintos puestos de representación desde el 17. Pimentel esperó hasta el último día. Y su tiempo se acortaba: lo que pensó que le demoraría inscribir las 29 listas se había consumido solo con una parte de la inscripción de la plancha presidencial. Aquella primera etapa la terminó recién entre las 7 y las 8 de la noche. 

Pimentel, personero legal del APRA, intentó llegar al Congreso en las últimas elecciones. Su partido no logró escaños.

La siguiente prioridad era la lista al Congreso por Lima, pero saltó un tercer problema: el candidato de 25 años Jonnathan Ayala, quien tenía el número 22, decidió renunciar. Ayala dijo a este medio que su renuncia se debió a que no se siente en la plenitud de sus capacidades académicas, por lo que prefiere seguir formándose para ser candidato en el 2026. “La modalidad excepcional elegida de inscripción única nacional no permite listas incompletas”, asegura Pimentel. Ese dato ha sido corroborado por una fuente del JNE. El personero tuvo que iniciar el proceso para reemplazar al renunciante. Finalmente, entró a la lista Leonidas Rocillo. 

Dicho cambio, sin embargo, demoró algunas horas. Además de decidir quién era el reemplazante y reunir toda su información, debían cambiar el acta de designados, lo que requiere la firma de las autoridades del partido. Pimentel argumenta que esa es la razón por la que no se presentó a tiempo la lista de Lima.

La tercera prioridad era la lista de La Libertad, una región icónica para el APRA. Pero pasó algo similar: a las 9:31 pm renunció la compañera Mirtha Sánchez. Consultada por Sudaca, ella acepta que envió formalmente su renuncia entre las 8 y 9 de la noche, pero afirma que la dirigencia del partido ya estaba informada de su decisión. Dice que se demoró en enviar el documento porque debía hacerse de forma virtual y tuvo inoportunos problemas de conexión durante el día. El Internet como explicación para la debacle de un partido. 

Según Sánchez, la razón de su renuncia fue que el partido pretendió incumplir un acuerdo de la militancia. En la elección interna ella había quedado en segundo lugar en La Libertad, pero el número 2 de la lista estaba reservado para una candidata independiente designada. Le asignaron el 4. ¿La sorpresa? El número 2 fue otorgado a dedo a otra militante, dice, incumpliendo el acuerdo previo. Decidió renunciar. “Yo tengo principios y no se puede faltar el respeto a la militancia”, asegura. 

Pimentel lanza una hipótesis: afirma que Sánchez y otro renunciante por Madre de Dios, que ocasionó un problema parecido, son allegados a un exsecretario general que estaría en contra de la actual dirigencia. “El boicot proviene del otro lado”, dice el personero. ¿A quién se refiere? No se atrevió a decirlo directamente, pero dio una pista clave para adivinar su acusación: se refiere a Jorge Del Castillo. Sudaca se contactó con Del Castillo, pero este no respondió a las solicitudes de descargos, pese a haberlos visto.

“Yo no soy de facciones ni de grupos. El único jefe es Haya de la Torre. Esas son especulaciones”, responde Sánchez, la candidata renunciante de La Libertad. Después de su renuncia, la dirigencia aprista de Trujillo tuvo que convocar a su accesitaria, cuya documentación fue entregada a las 11:39 pm. Pimentel alega que por eso no pudo inscribir a tiempo la lista de esa región. 

Sin candidatos

Mientras tanto, y aunque ya sabía que no lograría terminar la inscripción antes de medianoche, Pimentel seguía tranquilo. Confiaba en que, ya dentro del sistema, este le permitiría seguir inscribiendo pasada la hora límite, como cuando el proceso era presencial. Ese es uno de los argumentos que el partido ha dado luego para justificar que se les permita la inscripción extemporánea. Jaicec Espinoza entró al sistema a las 11:50 pm y vio que no estaba registrada ninguna lista. Se preocupó y empezó a actualizar el portal constantemente. 

A las 12 en punto, el personero Pimentel recién entendió la gravedad del problema. De pronto, el sistema lo había botado. Solo había logrado registrar las listas de Arequipa, Junín, la de los residentes en el extranjero y la plancha presidencial. Diez minutos después, Espinoza actualizó la página y encontró solo esas cuatro. Al día siguiente, cuando se despertó, pensando que quizá había habido una demora, volvió a actualizarla. El resultado fue el mismo. Le llamó la atención que en los canales internos, como el chat del partido, nadie hubiera dicho nada. 

Todo indica que solo Pimentel sabía lo que estaba ocurriendo aquella noche. Los descargos brindados por él a este medio coinciden con el peritaje de Camarena. “Queda evidenciado que el Partido Aprista Peruano inició el procedimiento de inscripción de sus listas de candidatos a Congresistas de la República para las Elecciones Generales del año 2021, haciendo uso de las diferentes opciones del procedimiento normado por el JNE”, señala el peritaje. Sin embargo, el documento también concluye que el partido político en mención empezó muy tarde el proceso. 

La conclusión del peritaje es que el sistema virtual sí funcionó, y que el APRA inició tarde el proceso.

Erick Iriarte, abogado aprista especialista en derecho informático, e integrante de la fallida lista por Lima, comenta que el protagonista del problema tecnológico fue el personero que empezó tarde. Según su interpretación, hay responsabilidad del partido y se tendrá que hacer una investigación para determinar lo que sucedió. Pimentel ha sido duramente criticado en la interna aprista. Una parte del partido sugiere que existió un boicot de la dirigencia y del personero hacia las candidaturas. El secretario general, Elías Rodríguez, es uno de los que más ha respaldado al personero en la interna aprista, según las fuentes consultadas. 

El miércoles 23 de diciembre y el martes 29, un grupo de jóvenes apristas organizó plantones en la sede de Alfonso Ugarte. Denunciaron dejadez de parte de los dirigentes en el proceso de inscripción. Interpretan como un boicot haber esperado el último día y haber centralizado la inscripción para conservar el control. Elías Rodríguez tampoco contestó la comunicación de Sudaca para registrar su descargo.

Pimentel descarta estar en contra de la candidatura de Carla García. “Me considero uno de los impulsores de esa candidatura”, afirma. Él acepta, sin embargo, que la presencia de la hija del expresidente sí generó líos internos. Algunos no la querían porque no había hecho militancia activa y su candidatura se basaba en su posicionamiento mediático. El personero, no obstante, negó que haya alguna relación entre la candidatura de García y la tardanza en la inscripción. 

“Descarto absolutamente y tajantemente cualquiera de esas insinuaciones, que deben venir de seudocompañeros sin instrucción en doctrina aprista”, asegura Pimentel. También descarta coordinaciones con el secretario general Elías Rodríguez para frenar el proceso de inscripción. 

Los bandos en la disputa intestina del APRA parecen haberse dividido entre viejos y jóvenes. Entre conservar cuotas de poder o renovarlas. Otros apristas mayores, por ejemplo, también discrepan con la teoría del boicot. Abogan por la improbable hipótesis de que el problema de inscripción ha tenido razones meramente tecnológicas.Javier Velásquez Quesquén, ex presidente de la Comisión Política del partido, dice que solo se trata de una exquisitez técnica del organismo electoral para hacer la inscripción virtual, y que eso ha afectado al partido. 

“Mientras no haya una investigación, todo es especulación”, remata el dibujante y seguidor aprista Alfredo Marcos.

Nidia Vílchez, ¿la candidata de consenso?

La candidata presidencial Nidia Vilchez, cuya plancha fue inscrita, sí respondió la llamada de Sudaca. Se comprometió, sin embargo, a declarar para este medio solo después de que el JNE haya respondido en última instancia los recursos presentados por su partido. Ella también está en medio de las acusaciones internas y los retos electorales.

[Nota de edición: el JNE publicó las resoluciones luego de la publicación de este artículo]. 

En las internas, Vílchez apareció como una figura que generaba cierto consenso partidario. No en vano ganó las elecciones internas holgadamente. Obtuvo 8.443 votos, frente a 2.478 y 745 de sus rivales Juan Carlos Sánchez y Rafael Zevallos. Para el joven aprista Nicola Sabroso (23 años), ella representa la renovación y podría generar cierta tranquilidad en el partido. Iriarte, en tanto, cuenta que existe un vínculo −y, por lo tanto, apoyo− entre la dirigencia y Vílchez. Ella se perfilaba, entonces, como una militante que podía generar diálogo y satisfacer a diferentes sectores. 

Pero con todo lo que ha pasado, su candidatura ha quedado debilitada hacia afuera del partido. Vale recordar aquí un episodio: en enero del 2011, Mercedes Araoz renunció a una sonada candidatura presidencial con el APRA luego de que Del Castillo insistiera en inscribir su lista parlamentaria. Araoz había advertido que no postularía junto a personajes relacionados a casos de corrupción. Y aunque no había una sentencia, ni nada semejante, Del Castillo había sido vinculado mediáticamente con el Caso Petroaudios. 

 

Aunque responsabiliza al APRA, el peritaje también indica que el JNE vulneró ciertos derechos al interrumpir el proceso de inscripción de las listas

Jaicec Espinoza dice que la candidatura de Vílchez surgió porque nadie quería ser candidato, entonces optaron por buscar una opción que no genere rechazo interno. Todas las caras masculinas causaban temor y ella ya había sido voceada antes para ser secretaria general. Como los diferentes bandos no tenían candidatos, la apoyaron. 

Pero las encuestas son claras. Además del debilitamiento aprista por el escándalo de las listas, empezar la campaña con menos de 1% de intención de voto es un presagio de fracaso. Vílchez puede ser una compañera que calme las aguas dentro del partido, pero su proyección hacia afuera es mínima. 

Jaicec Espinoza indica que los apristas son conscientes de que pueden perder la inscripción, pero algunos creen que será fácil para un partido con tanta historia conseguir 25 mil firmas para volver a inscribirse. ¿Estarían confiados los dirigentes en una rápida reinscripción y por eso habrían priorizado sus intereses internos? Esta elección dará una primera gran pista sobre si el APRA puede seguir existiendo después de Alan García.

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