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“Las universidades serias no tenemos miedo a la supervisión”

Américo Guevara, rector de la Universidad Nacional Agraria La Molina y presidente de la Asociación de Universidades Nacionales del Perú (AUNAP) critica la decisión de un grupo de universidades lideradas por San Marcos de seguir avanzando con la ley de ‘autonomía universitaria’ pese a que la norma está en suspenso por un mandato judicial. Asegura que los representantes elegidos no representan a las universidades nacionales y que se ha transgredido la ley. Sobre el ‘ingreso libre’, asegura que en realidad no es tal: “en su verdadera magnitud, es imposible de realizar”, advierte.

El viernes, tal como estaba anunciado, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos convocó y dirigió el proceso para elegir a dos representantes de las universidades públicas en el Consejo Directivo de la Sunedu. ¿Qué posición tienen las universidades públicas que representa la AUNAP al respecto?

La posición es respetar los mandatos judiciales. En una asamblea decidimos no asistir, por cuanto hay un proceso en curso, que durará unos cuantos meses y probablemente termine en el Tribunal Constitucional. Si hubiéramos asistido, estaríamos transgrediendo la ley. Lamentablemente, hay un interés muy grande de un grupo pequeño, que quiere volver a lo que era la Asamblea Nacional de Rectores.

¿Entonces, las dos personas que fueron elegidas el viernes, no son representantes de las universidades públicas?

De 30 universidades, 18 no han asistido, y tengo entendido que algunas han enviado representantes. Definitivamente, no representan al grueso de las universidades públicas.

¿Cuál es la posición de la AUNAP respecto a la ley de ‘autonomía universitaria’ que aprobó el Congreso, más allá de que ahora mismo esté vigente un mandato judicial que suspende su aplicación?

Nosotros siempre hemos estado en contra. Primero, porque es una ley que responde a intereses particulares. Esta mal llamada ley de ‘autonomía universitaria’, es una ley de falsa autonomía. Nosotros, las universidades serias, no tenemos miedo a la inspección, no tenemos miedo al control, ni a la supervisión. Creemos que los pocos recursos que tiene el Estado tienen que ser bien invertidos, porque la calidad de la enseñanza de las universidades públicas debe ser la mejor. Y esa calidad posiblemente se verá reducida, si volvemos a esta composición del Consejo Directivo [de la Sunedu].

Hubiese sido muy fácil para nosotros llevar a nuestros candidatos y elegirlos, porque somos mayoría. Esto, si no pensáramos en el país, en la calidad de la enseñanza, en el futuro de la universidad peruana y de los jóvenes. Creemos que la calidad está en juego, y por eso nos hemos opuesto a esta ley.

Usted acaba de hablar de “las universidades serias”. ¿Las universidades que se han prestado a esto no son serias?

Bueno, yo no hablo de ellas. Hablo de las nuestras.

Pero fueron 13 universidades públicas las que finalmente concurrieron a la elección. ¿Se esperaba que fueran menos?

No tenemos el dato preciso. Hay rectores que no asistieron. 

¿Las universidades agrupadas en la AUNAP tomarán alguna acción legal?

Lo que el mandato judicial dice es que se debe suspender toda acción hasta que esto se clarifique. Yo creo que eso lo tiene bien claro la Sunedu, y el Ministerio de Educación también, que es el ente rector. Tengo entendido que mediante una carta el Minedu ha señalado que si finalmente prevalece la ley 30520 será el ministerio el que vele por cómo se lleva a cabo el proceso. No se puede llamar de la noche a la mañana a elecciones, llevar mis candidatos y ponerlos. Tiene que haber un pequeño reglamento, lineamientos, definir cómo se va a llevar a a cabo la elección, qué condiciones deben reunir los candidatos. Acá no hay nada de eso. Lo que hay es desesperación por designar personas.

Cuando todavía se estaba discutiendo esta ley, se planteaba que la elección de los representantes de las universidades públicas debería ser universal, con participación de todos los estamentos de la comunidad universitaria. Pero, al final, ha terminado siendo una elección entre rectores…

Así es. Los rectores y presidentes de comisiones organizadoras que estamos representados en la Aunap estamos por la meritocracia. Eso supone que los siete miembros del Consejo Directivo de la Sunedu deberían ingresar por concurso público de méritos, en base a una tabla bien estructurada, que incluya conocimientos de gestión y de investigación. Habría que ver si esas dos personas que han elegido el viernes tienen experiencia en gestión, si son investigadores registrados en el Renacyt [N. de R.: el registro de investigadores que administra el Concytec], o si solo han sido elegidos por amistad, que es para eso que se presta la ley.

Ese planteamiento –que los siete miembros del Consejo Directivo de Sunedu sean elegidos por concurso público– supone que el Superintendente también sea elegido de esa manera. Actualmente es designado.

Eso es lo que planteamos, como AUNAP.

Eso también supone hacer cambios en la ley universitaria.

Los cambios se tienen que dar. Yo, como rector de la Universidad Nacional Agraria la Molina, siempre he dicho que el Congreso, en lugar de estar perdiendo el tiempo con esta ley, mal denominada de ‘autonomía universitaria’, pudo haber revisado la Ley Universitaria 30220, y mejorarla en términos generales. Y lo mismo con el reglamento de la Sunedu, y con la resolución de 588 del Minedu [N. de R.: se refiere a la RM Nº588-2019-MINEDU, que aprueba los lineamientos para la formulación de los reglamentos de organización y funciones de las universidades públicas] . Eso es lo que hay que hacer. Pero acá priman ciertos intereses, no la preocupación por mejorar la educación.

Actualmente, las universidades públicas están divididas en dos asociaciones. ¿Da cuenta esto de un enfrentamiento o división entre las universidades públicas?

Enfrentadas, no. Lamentablemente, 38 universidades nos convocamos para poder elegir a la junta directiva [N. de R.: se refiere a la Asociación Nacional de Universidades Públicas del Perú, ANUPP], pero esa junta directiva no logró su inscripción en los registros públicos. Luego vinieron problemas legales y nosotros dijimos bueno, formemos un nuevo grupo y desde allí vamos a defender los intereses de las universidades públicas. Es por eso que formamos la AUNAP, porque nosotros sí creemos en la mejora. No creemos en la parte política, menos en la politiquería. Somos técnicos, responsables y trabajaremos por la mejora continua de la calidad. Nosotros ni siquiera estamos de acuerdo en las condiciones básicas de calidad, creemos que la calidad siempre debe ir mejorando. Yo siempre hablo de la ‘ley de la escalera’, siempre hay que subir.

¿Pero usted ve factible que en un futuro cercano las universidades públicas puedan volver a unirse en una sola asociación?

Todo depende de las personas. Si se dan algunos cambios, es posible. Podríamos reagruparnos, sí, dejando de lado los intereses particulares y personales y viendo en la institucionalidad.

¿Cuáles son esos intereses personales?

Justamente esto de lo que estamos hablando, de la ley de la falsa autonomía universitaria. 

¿Eso responde a intereses personales?

Aparentemente, hay universidades que no son licenciadas y son muy poderosas. ¿No cree usted que puede darse una recomposición del consejo directivo de la Sunedu, y que ahí se vean estas cosas, y estas universidades vuelvan? Para nosotros, eso es motivo de preocupación.

¿Y por qué una universidad con el prestigio San Marcos, y otras como La Cantuta, se prestarían al juego de un grupo de universidades privadas no licenciadas?

La verdad, no hablo de San Marcos ni de la Cantuta. Debería hablar más de la AUNAP, no de la ANUPP.

Cambiando un poco de tema: ¿Cómo ven el proyecto del gobierno para el supuesto ingreso libre a las universidades?

En este momento, en el fondo, no es ingreso libre. Lo que habrá es un equipo de estudiantes de alto rendimiento que serán preseleccionados y van a entrar a cada universidad. Se les dará un ‘ciclo cero’, equivalente a una pre. Todo ellos, obviamente, entrarán con un presupuesto adicional. Pero el ingreso libre, en su verdadera magnitud, en este momento es imposible de realizar, por el presupuesto reducido que tiene la universidad. Eso involucra infraestructura, equipamiento, movilidad, docentes, etcétera.

De otro lado, si fuera ingreso libre, abierto, entonces habría que evaluar lo que pasa en otros países. Por ejemplo, Argentina, donde la tasa de deserción es muy alta. Tendríamos que modificar todo el sistema. Pero acá, en nuestro país, el término ‘ingreso libre’ se está utilizando, pero al final se trata de darle facilidades a un grupo de estudiantes de alto rendimiento que no tienen las condiciones económicas para acceder a la universidad.

¿Y ese presupuesto adicional, ya lo tienen?

No. El presupuesto adicional dependerá del número de estudiantes que irían a cada universidad. Ese número no lo tiene todavía el ministerio, por lo menos hasta donde sé.

¿Qué le responde usted a quienes afirman que las universidades peruanas están sometidas a intromisión política?

Bueno, en mi universidad no hay intromisión política. Esta entrevista la estamos dando con libertad. Y nuestros comunicados como AUNAP los hemos sacado con total libertad. Justamente las universidades son los únicos espacios donde se puede con toda libertad hablar, comentar, sugerir, siempre dentro de la ley. 

San Marcos se ha sumado como litisconsorte en el proceso de amparo contra la ley de ‘autonomía universitaria’. ¿Se sumarían también las universidades agrupadas en la AUNAP, para reforzar la posición contraria? 

Vamos a reunirnos para verlo. Pero tengo entendido que no hay necesidad, porque ya hay suficientes  equipos que se están oponiendo a la mal llamada ley de autonomía universitaria. Sin embargo, lo conversaremos a su debido momento, en una asamblea.

¿Cómo evalúa el nivel de compromiso del gobierno con la universidad peruana?

No sé cómo será con el nuevo ministro [Kurt Burneo], pero los anteriores ministros de economía no han querido darle a cada universidad el presupuesto apropiado. Tenemos serios problemas presupuestales, y mucho más en estos tiempos de pandemia, en los que los recursos directamente recaudados ni siquiera llegan al 30%. Hemos presentado nuestras demandas adicionales y el MEF es indolente, no otorga. Pedimos que nos dejen usar las partidas que tienen ‘candados’, esas en las tenemos recursos, pero no nos dejan usarlos ni moverlos a otras partidas. El año pasado pedimos y ni eso nos dejaron utilizar. Y luego nos dicen que no tenemos capacidad de gasto. Las universidades sí tienen capacidad de gasto, lo que pasa es que hay recursos que no nos dejan utilizar

¿Sin esos recursos adicionales, la iniciativa del ‘ingreso libre’ tampoco sería practicable?

Ah, por supuesto. Si no hay recursos, simplemente la universidad no aceptará a ni un postulante más. Pero bueno, en las conversaciones que hemos tenido con el Minedu, siempre respetuosas, se nos ha dicho que eso va a venir con un presupuesto. 

**Fotoportada por Darlen Leonardo

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