Inviernos que registran temperaturas que no se habían alcanzado en muchas décadas y veranos que pueden durar muchos más meses de lo que nos tenían acostumbrados, estas han sido las noticias sobre el clima a las que nos hemos empezado a acostumbrar en el último tiempo a nivel mundial.
Como consecuencia del cambio climático o por otras razones, lo cierto es que el clima en todo el mundo está mostrando cambios inesperados y esto no solo trae consecuencias en la sensación térmica con la cual tiene que lidiar la población en su vida diaria, sino que también afecta a ciertas actividades como es el caso de la pesca.
LA “NUEVA” ANCHOVETA
Perú, por supuesto, no es ajeno a esta situación y, más precisamente, el ecosistema marino nacional tampoco ha permanecido inmutable ante estos cambios drásticos en la temperatura que se vienen registrando. Estos cambios en las condiciones ambientales habrían dejado, entre sus muchas consecuencias, una modificación en las características biológicas de la anchoveta.
En uno de los proyectos del Instituto Humboldt de Investigación Marina y Acuícola se hace referencia a algunos de estos cambios que se han observado en los últimos años y demuestran que en la última década, con respecto a la anchoveta, hay una proporción más alta de peces por debajo de la talla mínima legal en comparación a los peces por encima de esta y resalta que esta situación ha llevado a una disminución de capturas que está generando un impacto considerable en la economía del sector pesquero a pesar de que la biomasa se mantiene estable y saludable.
El investigador Jorge Payán Alejo, quien realizó un análisis de la distribución de frecuencia de tallas de la anchoveta en el sur peruano, señala que, durante el fenómeno del Niño, “las aguas frías se iban al fondo y eso no permitía que los organismos tengan acceso a los alimentos. Por lo tanto, crecen más lento y, como consecuencia, se quedaban en tallas chicas”.
Según Payán Alejo, durante el estudio que realizó en el mar peruano pudo observar que este fenómeno no afecta a la población de anchovetas en términos de abundancia sino únicamente en lo que respecta a la talla. “Cuando hay una condición ambiental que no favorece, como lo es no tener suficientes alimentos, lo primero que hacen es sobrevivir”, agrega el docente sobre el cambio en la talla de la anchoveta y explica que estos pueden continuar en el futuro. “La población va a estar respondiendo a estos cambios, especialmente si son intensos. Van a estar respondiendo porque el ambiente es dinámico”, comenta Payán.
Para entender mejor esta situación, resulta imprescindible tener en cuenta que la actividad pesquera en el Perú está sujeta a una serie de regulaciones que buscan un desarrollo sostenible de esta actividad y, tal como se señala en la Ley General de Pesca, es el Ministerio de la Producción el responsable de establecer aspectos como la zona de pesca o cuotas de captura.

Sin embargo, tal como lo establece el propio Artículo 9 de la Ley General de Pesca, las regulaciones se deben sustentar en evidencias científicas, con respaldo de los datos que puede conseguir el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), y es este punto el que actualmente se encuentra bajo cuestionamientos debido a que las evidencias actuales estarían mostrando que los factores climáticos han modificado la estructura de la anchoveta y se podría realizar una modificación del tamaño mínimo de su captura que en la actualidad está fijado en doce centímetros de longitud.

LA RUTA DEL LENGUADO
Estas variaciones del tamaño mínimo legal de su captura, que al parecer no reflejaría el mínimo biológico real, no representarían un cambio inédito en la pesca peruana. En septiembre del 2022, el Ministerio de la Producción utilizó evidencia científica de un informe realizado por IMARPE para modificar la talla mínima de captura del lenguado que, a partir de esta fecha, pasó a ser de treinta y ocho centímetros de longitud luego de varios años en los que la medida era cincuenta centímetros.

No obstante, este no es el único ejemplo de cambios en la talla mínima de captura. En 2019, el Ministerio de la Producción estableció en cuarenta y seis centímetros la talla mínima para el bonito y, en octubre de ese mismo año, también se hizo una modificación similar para la cabinza que pasó a ser de diecinueve centímetros de longitud como talla mínima.
“La anchoveta peruana, como cualquier otra especie de pez pelágico, es altamente sensible a la variabilidad del clima oceánico”, se menciona en el proyecto de investigación del Instituto Humboldt de Investigación Marina y Acuícola sobre las variaciones de la abundancia, distribución y estructura de las tallas de la anchoveta peruana.
Teniendo en cuenta esta descripción, así como los cambios en la temperatura del mar frecuentes en esta zona del Pacífico y motivados por el Fenómeno El Niño, el ingreso de ondas Kelvin cálidas y el debilitamiento del Anticiclón del Pacífico Sur, se podría afirmar que sería pertinente que el Ministerio de Producción junto al IMARPE realicen investigaciones sobre la anchoveta peruana y determine si hay cambios que se deban realizar en las regulaciones de la pesca de esta especie.
Tal como lo reportó Sudaca en el informe titulado PESCA EN EL SUR: LA OPORTUNIDAD PERDIDA, la pesca de anchoveta atraviesa un presente crítico que ha derivado en pérdidas millonarias y el cierre de por lo menos una decena plantas que tenían a la anchoveta como su principal insumo. Pero, paradójicamente, esta crisis no se debe a la escasez del recurso sino a regulaciones aplicadas sin un adecuado sustento técnico.
Con respecto al tamaño mínimo para la captura de la anchoveta, el Ministerio de la Producción podría estar cometiendo un nuevo error que repercute negativamente en la industria pesquera al ignorar el gran impacto que podrían tener algunos centímetros de diferencia en la talla mínima de captura en el presente de la pesca que, por ahora, parece estar dejando pasar una oportunidad envidiable.














Sudaca pudo acceder a documentos que se manejaron dentro de la propia municipalidad en los cuales se evidencia que existían serios cuestionamientos al trabajo de Ampuero. Entre los motivos por los cuales se pone bajo la lupa la labor desempeñada por la exprocuradora se encontraba que, aparentemente, se enfocó exclusivamente en el recordado conflicto que tuvo la gestión de Uceda con Cencosud por la inexplicable y sospechosa oposición de la municipalidad a que un centro comercial abra sus puertas.
A estas críticas también se les sumaron los posibles incumplimientos a las obligaciones que tenía con la municipalidad. Según los documentos revisados por Sudaca, Ampuero Meza debía presentar tres informes sobre el trabajo que venía realizando y estos debían ser entregados a los 15, 45 y 75 días posteriores a la orden de servicio.
La presentación de estos informes era necesaria dado que los pagos a Katherine Ampuero, que habían sido divididos en tres tramos, se debían realizar posteriormente a la presentación de los informes en cuestión. Pero únicamente se pudo encontrar uno de los tres entregables que debían ser presentados a la municipalidad con la información detallada del trabajo que venían realizando la exprocuradora.
SI NO ME ACUERDO NO PASÓ
“Tengo 101 millones de soles de déficit. Tengo que hacer maravillas para mejorar mi distrito”, declaró el alcalde Diego Uceda en mayo de este año. Sin embargo, contrataciones como las de Katherine Ampuero, cuyo trabajo ha terminado bajo la lupa de los propios trabajadores de la Municipalidad de La Molina, no estarían reflejando un uso idóneo de los supuestamente escasos recursos del distrito. Sudaca intentó comunicarse con Ampuero Meza para conocer su descargo, pero no hubo respuesta hasta el cierre de este informe.
En este decreto también se dispuso que se realizarían elecciones para determinar quiénes integrarían esta comisión en representación de las ollas comunes. Si bien hasta ese punto no parece encontrarse nada extraño, lo que llamó la atención de las representantes de las ollas comunes fue el breve periodo en que se pretendía realizar todo el proceso. Esto debido a que el decreto recién se publicó el día martes 19 de diciembre y se pretendía que las candidaturas se inscriban hasta el día 25 de diciembre.
Sudaca pudo comunicarse con Fortunata Palomino, presidenta de la Red de Ollas Comunes de Lima Metropolitana, quien manifestó su disconformidad con este proceso debido a que, además de no haber recibido la difusión necesaria, se realizó en días que las ollas comunes estaban realizando eventos por navidad para los niños y, por lo tanto, no disponían del tiempo necesario para organizarse con las firmas requeridas y la elección de representantes de las diferentes zonas.
“Como todos saben, en estos días estamos realizando chocolatadas con motivo de las fiestas navideñas”, explica Fortunata y, al igual que lo detalla en una carta que le enviaron al alcalde de Lima, agrega que en esas fechas resultaba más difícil conseguir las firmas de las coordinadoras que exigían para la inscripción de la lista de candidatos.
UNA GANADORA CUESTIONADA
La polémica con respecto al triunfo de Solórzano Rivera comenzó el día 26 de diciembre, dos días antes de las elecciones, cuando en las redes sociales de la Red de Ollas Comunes de Lima Metropolitana se publicó un audio en el cual Luz Solórzano se jacta de su inminente triunfo. “Ni elecciones ya, porque solamente vamos a firmar para dar fe. Vamos a ir a sufragar dando fe. Las urnas dirán que aquí no hay otro candidato”, se escucha en el audio difundido.
Sin embargo, el triunfo de Solórzano no fue el único que se produjo en el contexto de lista única. Tanto en Lima Norte como Lima Este también se pudo observar que sólo existía una lista en competencia para representar a estas zonas en la comisión que la Municipalidad de Lima ha decidido crear.
Tras las elecciones presidenciales de 2021, el partido político del alcalde de Lima, Renovación Popular, no tuvo reparos en denunciar un fraude electoral pese a la ausencia de pruebas contundentes. Tres años después, Rafael López Aliaga, esta vez como autoridad a cargo, vuelve a encontrarse con acusaciones de fraude, aunque esta vez son en su contra y con pruebas que generan dudas razonables.
Algunos meses después, más precisamente en agosto, Delgado Silva volvió a ser contratado y nuevamente fue por la cifra de S/. 39,500.00 para que desempeñe el trabajo de coordinador con el concejo municipal y con ello acumular casi ochenta mil soles por su trabajo en la Municipalidad de La Molina.
No obstante, una costosa contratación podría estar justificada si los resultados son positivos para la municipalidad, aunque este no parece ser el caso. Sudaca pudo conversar con una regidora que ha preferido mantenerse en el anonimato por temor a represalias, pero aseguró que la persona contratada para ser coordinador es un desconocido para ella y sus colegas.
Sudaca intentó comunicarse con Ángel Delgado para conocer su versión sobre el trabajo para el que fue contratado por la Municipalidad de La Molina. Sin embargo, hasta la fecha en que se publicó este informe, no hemos recibido ningún tipo de comunicación de su parte.
Aunque esta no es la primera vez que una contratación de Ángel Delgado es cuestionada. En febrero de este año, la periodista Anuska Buenaluque del medio Epicentro informó que, a pedido de la Comisión de Constitución, la Mesa Directiva del Congreso autorizó que se contrate a un experto en materia constitucional. Si bien Delgado Silva calificaba como especialista, resultó cuanto menos extraño que se realice este gasto cuando dicha comisión cuenta con un consejo consultivo ad honorem. En otras palabras, prefirieron pagarle a Delgado sabiendo que podían recibir la opinión de varios expertos sin invertir ni un sol.
Los vínculos entre Delgado y Renovación Popular también se han visto en el Congreso. En el mes de febrero, el congresista Alejandro Muñante, aprovechando su cargo de tercer vicepresidente, le otorgó un reconocimiento a la Coordinadora Republicana de Ángel Delgado Silva.
Entre los cuestionables antecedentes de este constitucionalista también destaca su cercanía al grupo ultraderechista denominado La Resistencia, conocido por sus acciones violentas contra periodistas, funcionarios y políticos. Además, en sus redes sociales, Ángel Delgado se ha mostrado como un fiel seguidor de Rafael López Aliaga, el líder de Renovación Popular.
Caviar se ha convertido en un término muy usado por integrantes de Renovación Popular para descalificar y acusar a sus adversarios políticos vivir del dinero del Estado. Sin embargo, casos como el de Ángel Delgado en la Municipalidad de La Molina parecen demostrar que el partido de Uceda y López Aliaga tiene sus propios caviares que no le salen nada baratos a un distrito cuya municipalidad, además, estaría atravesando una grave crisis económica.