Sudaca conversó con el periodista Carlos Cabrejos, quien ha seguido de cerca el trabajo de Juan Carrasco y analiza su trabajo en el caso que terminó con la absolución de Edwin Oviedo.

¿Le sorprendió el desenlace del caso que involucraba a Edwin Oviedo?

Me sorprende porque continuamos sin saber quiénes son los responsables de esas dos muertes. Las familias van a continuar con la intriga de saber quiénes son los autores intelectuales. Respecto a cómo se condujo la investigación, nosotros, como medio de comunicación que pudimos advertir la manera en que se realizó en su etapa inicial, sospechábamos que el final iba a ser adverso. 

¿Qué cree que pretendía Juan Carrasco con este caso que presentaba tantas falencias en investigación?

Recuerdo mucho un pasaje de una conversación que ocurrió en el Ministerio de Interior en la que se mencionó que era una fuerza externa que generó un estado de violencia en esa época con la intención de sacar a Edwin Oviedo de la administración de la empresa  Tumán. Lo recuerdo porque por esas épocas Chiclayo vivía muy convulsionado y, tanto la Fiscalía y como la policía, no se daban  abasto. Entonces ya aparecía Carrasco mediáticamente reflejando parte de un trabajo que es normal que hagan los fiscales. Más que todo se buscó una tribuna política con el ánimo de tener un espacio en el escenario público nacional y no tanto como representante del Ministerio Público sino como representante de alguna organización política o algún gobierno. Lo que hizo fue utilizar todos los casos para poder ganar fama.

¿Carrasco sabía que la absolución sería el final del caso?

Quizá no lo esperaba, pero se ufanaba que tenía más de cien elementos de convicción y todo corroborado para arribar a una sentencia condenatoria. Lo que no advirtió fue que sus propios colegas del distrito fiscal de La Libertad, ellos sí sin mucha parafernalia, hicieron un trabajo previo y advirtieron las irregularidades al presentar el informe. Lo que ha llevado es que finalmente le terminen enrostrando el mal trabajo que hizo y a Carrasco no le queda más que sorprenderse. El hecho de forzar una colaboración eficaz hasta en cuatro juzgados de investigación preparatoria denota que hay una especie de desesperación de no haber establecido un criterio correcto para encaminar una eficaz investigación que termine de manera satisfactoria. 

¿Qué situaciones extrañas encontraron del trabajo que realizó Carrasco?

Uno de los testigos  señala que el señor Manuel Rimarachín había solicitado garantías porque temía por su vida y había dado los nombres de dos personas que sospechaba que estaban detrás de algún ataque. En el testimonio menciona al señor Gregorio Leguía Cerna que es el colaborador eficaz y menciona a Percy Farro Witte, que es el otro asesinado. Esa línea de investigación no se continuó y ni se ha visto en la investigación que hizo Carrasco y que quizá pudo haber ido por ese lado. 

¿Carrasco buscaba fama con el caso Oviedo o también protegía a alguien?

Es probable, porque tampoco es al azar y aparecen en una línea del tiempo personajes como su cuñado vinculado a personajes con intereses a la empresa Tumán. También aparece su primo político, el abogado Fran Guevara Díaz, que también tenía participación directa en la empresa Tumán. Tenían vínculos muy cercanos y en algún momento han firmado documentos y promovido la instalación de administraciones judiciales. En el caso de Guevara Díaz acepta que es integrante de una organización criminal y Carrasco, que estuvo en la Fecor, nunca lo vio.

¿Por qué sabiendo que el caso Oviedo tenía graves falencias salió a cuestionar el trabajo de la fiscal Ludeña?

Carrasco tiene una particularidad y es la de victimizarse. Es el principal recurso que ha sabido manejar muy bien por años. Cuando se venía un proceso judicial contra alguna red criminal, si quería ejercer cierta presión sobre los magistrados, aparecía Carrasco con un informe policial diciendo que lo querían matar. Pero sus propios fiscales decían que era mentira y era un escenario creado para ejercer presión para obtener prisiones preventivas y condenas. Salir a cuestionar a la fiscal Ludeña es parte del show. Lo correcto es hacer un mea culpa. Pero Juan es un tipo que parece artista de cine. No nos sorprende nada.

¿Existen casos similares al de Oviedo en el historial de Juan Carrasco?

Hay un caso llamado ”El Señor de los Milagros”. Es un caso en el cual se lleva a la etapa de investigación inicial a casi cien personas de las cuales se terminó condenando a dos o tres. Se destinó una gran cantidad de dinero, se hizo toda la investigación que mediáticamente se decía que era una verdadera lucha contra la criminalidad pero que finalmente no arribó a nada. Se terminó exculpando a casi cien personas después de haberlas sometido a un escrutinio fiscal donde el trabajo arribó a cero y los actos delictivos que se investigaron quedaron en nada. El segundo casi tiene que ver con “La Nueva Gran Sangre” y  en el cual con  un testimonio de aspirante a colaborador se intentó poner condenas efectivas a un determinado número de personajes que hasta el momento continúan en un proceso judicial. El otro caso que está a punto de perder la Fiscalía es el de “La Hermanada del Norte”, en donde su propio colaborador de Carrasco les ha terminado por reventar en la cara el grosero trabajo que han hecho utilizando adrede testimonios para involucrar a inocentes. 

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Carlos Cabrejos, Edwin Oviedo, Juan Carrasco

Nuevamente el Ministerio de Salud parece haber cometido un error en las compras que perjudica la salud de los peruanos. En esta oportunidad, los afectados son aquellos que reciben tratamiento para el VIH y  ahora se encuentran bajo un riesgo innecesario.

La gestión de César Vásquez en el Ministerio de Salud sigue escribiendo lamentables capítulos caracterizados por errores tan insólitos que hasta parecen a propósito. En esta oportunidad, Sudaca pudo conocer el alarmante presente que están atravesando las personas que son VIH positivos y dependen de este ministerio para recibir tratamiento.

Cabe señalar que, tal como está establecido en la norma técnica de salud de atención integral del adulto con infección por el VIH, tanto el diagnóstico como tratamiento para las personas con VIH debe ser gratuito en los establecimientos de salud de todo el país y el Estado es el responsable de garantizar este derecho.

Cristian RebosioSi bien esto ha ocurrido sin grandes inconvenientes durante muchos años y ha mejorado a calidad de vida de quienes reciben el tratamiento, en los últimos meses se ha registrado una situación que pone en riesgo a quienes son VIH positivos debido a un nuevo error del Ministerio de Salud al momento de realizar compras.

CAMBIO POR INCOMPETENCIA

Según la norma técnica vigente, los medicamentos que se entregan como parte del esquema de primera línea son Tenofovir, Lamivudina y Dolutegravir, y que se combinan en una sola pastilla. Tras la realización de una prueba rápida y exámenes preliminares, los cuales constan de hemogramas y estudios que buscan conocer los niveles de linfocitos, hemoglobina, leucocitos y plaquetas, el Ministerio de Salud se debería encargar de entregar el tratamiento correspondiente para el periodo de tres meses.

Cristian RebosioSin embargo, durante los últimos meses, las personas VIH positivos advirtieron un cambio que encendió las alarmas. “Desde febrero hubo un desabastecimiento desde Essalud. Ellos tampoco hicieron una compra debida para abastecer a los pacientes asegurados y habían muchos reportes que estaban cambiando el esquema a los pacientes sin avisarles”, comentó Joel Aranibar Castillo, quien se ha encargado de exponer la situación que están atravesando quienes requieren de dicho tratamiento.

“En paralelo había algunos registros que en los hospitales Loayza e Hipólito Unanue se registraban cambios de esquemas. Sin avisarle al paciente”, relata Aranibar en declaraciones para Sudaca con respecto a esta situación que se empezó a replicar en diversos centros de salud que entregaban el tratamiento mencionado.

El cambio que se estaba realizando consistía en el uso de Abacavir, un nucleósido inhibidor de la transcriptasa inversa, en reemplazo del fármaco Tenofovir. Si bien una lectura superficial podría invitar a creer que sólo es un cambio que sigue teniendo como objetivo brindar un tratamiento eficiente, el uso de Abacavir no sólo representaría un retroceso sino un riesgo innecesario para quienes lo consumen.

Para ello se debe tener en cuenta que, si bien en la norma técnica se contempla el uso de Abacavir, esto recién ocurre cuando el Tenofovir está contraindicado. Esta precisión se debe a que los efectos secundarios del uso de Abacavir puede generar en el paciente una reacción de hipersensibilidad y causarle nauseas, dolor abdominal, fiebre e incluso la muerte, tal como se advierte en la norma técnica sobre el tratamiento para personas con VIH.

Cristian RebosioA ello se le suma que en este documento se especifica queel uso de Abacavir requiere que la persona tenga una cara viral determinada. “Se recomienda contar con resultados de pruebas para saber si el fármaco no va a ser tan invasivo y el número de defensas va a poder sobrellevar esto”, explica Joel Aranibar al respecto.

Cristian Rebosio

Aranibar también advierte con respecto a estos cambios basados en desabastecimiento que “no se puede cambiar a cada rato los esquemas, porque va a pasar que la personas se van a volver resistentes al tratamiento. Entonces,cuando quieras volver al tratamiento anterior, quizá tu cuerpo ya no sea adherente”.

No obstante, el cambio en el tratamiento se llevó a cabo sin tener en cuenta esta información y estuvo motivada porque, una vez más, el Ministerio de Salud no realizó una compra adecuada de medicamentos. Esto ha sido reconocido por Carlos Benites, Director Ejecutivo de Prevención y Control de VIH-SIDA, quien declaró a la prensa que el uso del tratamiento “está excediendo lo programado”.

¿CUÁL ES LA VERDAD?

Ante este panorama, diversas organizaciones convocaron a una manifestación en los exteriores del Ministerio de Salud para exigir que no se hagan estos cambios. Según la información que brindó el ministerio tras este plantón que tuvo lugar durante los últimos días de agosto, se iban a realizar las compras necesarias para que, desde septiembre, vuelva a estar disponible el tratamiento que corresponde según la norma técnica.

“Ese mismo día dicen que van a hacer las compra de dos millones para abastecerse y que al siguiente mes van a llegar los cinco millones restantes para completar el tratamiento de este año”, relata Joel Aranibar sobre los compromisos a los que el Minsa habría llegado tras la mesa de diálogo luego del plantón del 27 de agosto.

Sin embargo, tan sólo algunos días después, los centros de salud recibieron un correo en el cual anunciaban que se cambiaría el esquema del tratamiento antiretroviral y que para el cuarto trimestre se entregaría el tratamiento que contiene Abacavir pese a que el propio Ministerio de Salud había señalado que iban a abastecerse para completar el tratamiento que incluía al último trimestre del 2024.

Cristian Rebosio
“También dijeron que se hizo el pedido de compra para el próximo año”, comenta Joel preocupado y desconfiadoante la posibilidad que ese anuncio sobre las compras que les dijeron en agosto también sea incumplido y queden obligados a continuar con un tratamiento que no es el idóneo.

Sudaca conversó con  el médico e investigador Antonio Quispe Gutiérrez, quien ha cuestionado severamente la decisión del Ministerio de Salud con respecto al tratamiento para el VIH. “Están retrocediendo casi veinte años en terapia. Están dando el tratamiento con mayor cantidad de efectos adversos”, señaló.

Quispe Gutiérrez explica que el Minsa está utilizando fármacos que “habían caído en desuso” y agrega que “no hay ninguna ley o normal que permita el retroceso en el avance de las vías del tratamiento de los pacientes” por lo que califica como criminal la decisión que ha tomado el ministerio encabezado por César Vásquez.

Es importante señalar que quienes son VIH positivos no deben abandonar el tratamiento. No obstante, que el Ministerio de Salud no esté en capacidad de adquirir los fármacos más avanzados pese a que no existe una situación de escasez en su producción y venta a nivel mundial debería llevar a una revisión de un sector que, una vez más, falla en la compra de medicamentos y termina improvisando con la salud.

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Minsa, salud, vih

Jennifer Ludeña, la fiscal a cargo del caso de Edwin Oviedo y “Los Wachiturros de Tumán” se pronunció sobre las críticas que recibió por parte del exfiscalJuan Carrasco Millones y expuso lo que realmente ocurrió con el caso que le encargaron.

Días después de conocerse la ratificación de Edwin Oviedo y otros implicados en el recordado caso “Los Wachiturros de Tumán”, Jennifer Ludeña Meléndez, la fiscal que estuvo encargada de sustentar la acusación contra el empresario azucarero como presunto autor de los asesinatos de Percy Farro Witte y Manuel RimarachínCascos, se pronunció para defenderse de los cuestionamientos a su trabajo.

Durante el mes pasado, el Poder Judicial decidió absolver a Edwin Oviedo alegando que la Fiscalía no corroboró las declaraciones de los testigos que señalaban al expresidentede la Federación Peruana de Fútbol como el autor intelectual de los asesinatos de dos sindicalistas que ocurrieron en 2012 y 2015.

Sin embargo, las críticas a raíz de esta absolución se centraron en el trabajo de Ludeña Meléndez pese a que la investigación del caso había estado a cargo del exministroJuan Carrasco Millones. Por esta razón, la fiscal Ludeñaoptó por declarar a los medios y explicar en qué consistió su labor así como las falencias que encontró en la investigación que recibió.

“He emitido dos o tres informes porque advertí situaciones insalvables”, indicó Jennifer Ludeña con respecto a la investigación que recibió y explicó que “las carpetas que han llegado acá, ninguna ha llegado para que hagamos investigación”. Además, la fiscal dijo que “he tenido que desvincularme de sobreseimientos del fiscal que sí conocía el caso”, en referencia a las irregularidades y deficiencias en el trabajo hecho previamente por Carrasco Millones.

Previamente, Juan Carrasco se había pronunciado culpando a Ludeña por no haber defendido adecuadamente el caso y, ante ello, la fiscal de Trujillo dijo lo siguiente: “Toda mi actividad ha sido prolija, todos mis casos han terminado con sentencia condenatoria con mis propias investigaciones. No he tenido ninguna sentencia absolutoria, salvo en este caso, lamentablemente, y es porque no estuve a cargo de la investigación”.

Ludeña rechazó lo señalado por Carrasco y se refirió a otra de las versiones que se usaron para descalificar su trabajo. “Rechazo totalmente las afirmaciones que pueda hacer el doctor. Incluso ha hecho referencia a que yo tendría problemas con fiscales de Chiclayo, lo que es totalmente falso”, aclaró.

Con respecto a los pasos a seguir en el caso de Edwin Oviedo, Jennifer Ludeña anunció que apelará la absolución. “De que vamos a apelar, vamos a apelar. Porque tenemos que analizar cada punto de la sentencia”, dijo la fiscal y detalló que esta decisión se debe a que “conociendo toda la información que se ha incorporado a juicio he terminado convencida que sí tenía que emitirse una sentencia condenatoria”.

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Edwin Oviedo, Fiscalía, Juan Carrasco

A finales del pasado mes de agosto, la noticia sobre la absolución del empresario azucarero Edwin Oviedo de los asesinatos de dos sindicalistas que tuvieron lugar en 2012 y 2015 sigue dando que hablar por las groseras irregularidades que han rodeado este proceso  y que hoy ponen en el centro de la escena al exfiscal Juan Carrasco Millones tras la decisión en favor de Edwin Oviedo, que había sido vinculado con el recordado caso “Los Wachiturros de Tumán”.

El último jueves, el Poder Judicial ha ratificado la sentencia de absolución a Edwin Oviedo, quien había sido señalado como autor mediato de dos asesinatos. Junto con el empresario azucarero fueron absueltas otras cinco personas debido a que el Ministerio Público no pudo probar lo que señalaron en la acusación. 

LA ABSOLUCIÓN DE OVIEDO

Como se recuerda, la Fiscalía, con Carrasco Millones a la cabeza, acusó a Oviedo de liderar una red criminal y ser el autor intelectual de los asesinatos de Manuel Rimarachín Cascos y Percy Farro Witte, dos trabajadores de una empresa azucarera administrada por el expresidente de la Federación Peruana de Fútbol.

La tesis de la Fiscalía, por la cual pedían cincuenta y dos años de cárcel, señalaba que Oviedo había ordenado estos asesinatos como venganza debido a que Rimarachín y Farro, en su rol de sindicalistas, habían coordinado protestas de su administración de la empresa azucarera Tumán. Fue por esta acusación que Oviedo terminó por dejar la presidencia de la Federación Peruana de Fútbol a finales del año 2018 y pasó tres años cumpliendo prisión preventiva y arresto domiciliario.

Sin embargo, el mes pasado, el Poder Judicial decidió absolver a Edwin Oviedo alegando que la Fiscalía no corroboró las declaraciones de los testigos que señalaban al empresario azucarero como el responsable de dichos asesinatos y en las cuales Carrasco Millones se había apoyado para fundamentar la acusación. 

“Las solas declaraciones vertidas por estos testigos no pueden ni tienen la capacidad suficiente para enervar la presunción de inocencia”, ha sido lo que se señala en la resolución del juzgado y agrega que  “de las pruebas actuadas se tiene que tan solo se circunscriben a dichos sin una verificación objetiva de índole periférica que pueda dar certeza a los testimonios de los antes (colaboradores eficaces) indicados”.

Tras conocerse esta decisión, Sudaca conversó con César Nakazaki, abogado de Edwin Oviedo, quien señaló que el trabajo de Juan Carrasco “coincide plenamente con los intereses de estos malos empresarios” y que “ellos amenazaron a Edwin Oviedo que si intentaba ingresar a Tumán iba a pagar las consecuencias y esta fue la investigación que inventó el fiscal Carrasco”.

CARRASCO, EL REINCIDENTE

Pero, además, Nakazaki apuntó contra Juan Carrasco. “Se sabe sobre el trabajo poco prolijo del fiscal Juan Carrasco Millones y las colaboraciones eficaces porque fabrica pruebas. Él hace que una persona declare como colaborador eficaz y, sin ninguna corroboración, utiliza las declaraciones”, declaró el letrado a Sudaca.

Estas declaraciones no serían una simple opinión si se tiene en cuenta el historial del exfical Carrasco Millones que Sudaca ha expuesto en más de una oportunidad y que relatan numerosos casos en los cuales se ha hecho un uso indebido de las prisiones preventivas y los colaboradores eficaces.

Uno de los más recordados fue el de Juan Miguel Valdivia Goycochea, quien debió pasar cerca de tres años en prisión preventiva por, supuestamente, estar involucrado en lavado de activos y ser parte de una organización criminal. No obstante, casi una década después y con una investigación que terminó en 2018, Valdivia no fue acusado y lo más resaltante de dicho caso fue que Carrasco Millones habría utilizado informes con serias irregularidades para sustentar numerosas prisiones preventivas.

Miguel Ángel Nureña Sanguinetti fue otro de los que vivió un episodio de terror que involucraba a Juan Carrasco cuando, a finales del 2018, fue detenido porque, según le dijo el entonces fiscal, un colaborador eficaz  lo señaló como el testaferro del congresista Javier Velásquez Quesquén. Posteriormente, Nureña recuperaría su libertad, aunque la experiencia detenido lo marcaría tanto a él como a su familia debido a las irregularidades que existieron en el medio y la ausencia de un sustento razonable.

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Edwin Oviedo, Juan Carrasco, Poder Judicial

Hernando de Soto, en diálogo con Sudaca, señaló que “no aprobaba la idea de atacarlos y mandarlos al carajo” que han tenido los congresistas de Avanza País con sus adversarios. El economista se refirió a sus polémicas conversaciones son senadores estadounidenses y dio detalles sobre su nueva aventura política con el partido Progresemos.

En 2021 afrontó su primera incursión como candidato presidencial, ¿qué evaluación pudo hacer tras esta experiencia?

En primer lugar, no sólo es importante hacer una buena campaña y larga, cosa que no pude hacer ya que solamente tuve siete semanas de campaña, sino tener un buen equipo que está presente en mesas. Nosotros no lo teníamos y, cuando vino el momento del conteo de votos, no había gente. Salimos segundos, pero nos bajaron. Mi primera experiencia es que no solamente hay que tener un buen programa de gobierno y candidatos sino que también es importante tener un aparato de campaña que esté en mesa para el recuento de votos. 

¿Quiénes fueron los encargados de bajarlo de ese segundo lugar?

Cualquiera de mis contrincantes. Nosotros sabemos que Keiko Fujimori observó casi todas las mesas en las que estábamos. Pero también estaban los otros partidos. Es una vieja práctica, en cualquier país, el tratar de anular los votos de los otros donde uno no ha ganado. 

¿Qué le faltó para convencer a un mayor porcentaje del electorado?

Tomando en cuenta el poco tiempo que tuvimos, creo que cubrimos bastante bien el panorama. No era tanto lo que se decía, porque creo que los argumentos siguen vigentes, sino el hecho que no tuve tiempo de ir a todos los lugares que debía visitar y que el partido no se inscribió en cinco regiones. Esas fueron las mayores faltas. El programa y lo que se dijo estaba claro, pero hemos participado con 20% menos de presencia en el Perú que otros partidos.

¿Por qué no continuó con Avanza País?

No se cumplió con el acuerdo que consistía en que nosotros poníamos todos los candidatos preferenciales y que yo iba a dar una lista con quinientos candidatos que consideraba eran los mejores. Dijeron que las computadoras no habían funcionado y no fueron registrados. Además, había cinco regiones en las que no nos inscribieron por una falla en la campaña. Fue eso y que cuando habían llegado algunos miembros al Congreso dejaron de cumplir con un segundo acuerdo que firmamos, según el cual se creaba una comisión política para que los candidatos que habían llegado al Congreso sean gobernados acorde a los lineamientos acordados anteriormente con los que manejaban Avanza País. No honraron los contratos y yo no era responsable por todo lo que decía el partido ni tampoco tenía una maquinaria que me permitiese gobernar con disciplina en el Congreso.

¿No se siente representado por los congresistas de la bancada de Avanza País?

Definitivamente no. Lo dije claramente hace dos años cuando renuncié. Había nombrado a José Williams como mi representante para liderar la bancada, pero él decidió ir por otro rumbo y ya no había un sentido de identificación con ellos. Entre el partido por un lado con sus deficiencias y el del general Williams que, evidentemente, cambió de parecer en su pertenencia a Avanza País, yo ya no tenía un papel que jugar ahí.

¿Qué opinión tenía de Patricia Chirinos, que ha resultado ser una de las congresistas más controversiales, cuando compartieron partido?

Patricia Chirinos no entró como mi candidata. No se olvide que nosotros éramos dos partes: los que manejaban el partido administrativamente y el grupo que representaba yo y había formado con Miguel Vega. Ella fue candidata de Pedro Cenas y su partido. 

¿Se sentía cómodo con su forma de hacer política?

Nunca tuve la posibilidad de trabajar con ella. Entonces, no hubo un momento para poder decir que yo me sentí cómodo o no. Ni llegué al comienzo de un periodo con Patricia Chirinos. Había un respeto mutuo, pero su posición no fue la de ver cómo capturar o convencer a quien había elegido la mayoría de peruanos que las cosas hay que manejarlas de otra manera de lo que le están diciendo los que lo rodean. El ataque frontal que hizo ella, como otros miembros de Avanza País unidos con Renovación Popular, no me pareció el adecuado. Lo único que hacían con eso era empujarlo a extremos que de repente no eran necesarios. Yo no aprobaba la idea de atacarlos y mandarlos al carajo.

Al haber sido el candidato presidencial y la imagen principal del partido, ¿se siente responsable por el desempeño de la bancada de Avanza País?

Sí, por supuesto. No puedo negar que lo hubiese podido hacer mejor. No pude hacerlo porque me vetaron a trescientos candidatos. Con los que quedaban he podido hacer una mejor labor en el sentido de firmar ciertos compromisos y poner ciertos frenos a la posibilidad que se desviaran de la razón por la que fueron escogidos. De los que yo nombre como candidatos sólo entró una persona, quien es Diana Gonzales. A los otros yo no los escogí. 

¿Era posible convencer a Pedro Castillo de realizar un gobierno distinto al que tuvo?

No tengo la menor idea, pero era algo que había que ensayar. Pude tener una visita suya de media hora cuando estaba en Máncora y no hubo manera de averiguar si era posible hacer esa vuelta. Antes de eso le escribo una carta abierta diciéndole que tenga cuidado con seguir las direcciones del señor Cerrón y, luego que me reuní con él, saqué un comunicado en el que le dije que no le daba mi apoyo. En ningún momento lo apoyé, a diferencia de otros candidatos como López Aliaga, quien sale, justo después de la primera vuelta, y dice que lo respalda y que lo apoyaría en segunda vuelta por ser próvida y profamilia. Yo estaba opuesto al candidato Castillo, pero estaba dispuesto a conversar para ver si le cambiaba la manera de gobernar.

En una entrevista de 2021 dijo que había conversado con los senadores estadounidenses Ted Cruz y Bob Meléndez para que sea Estados Unidos quien determine si Perú tenía un gobierno legítimo, ¿diría que fue un error promover esto que incluso fue rechazado por la embajada norteamericana en nuestro país?

En este momento hay un movimiento en América Latina y el mundo para saber si el señor Maduro debería gobernar o no. Es bastante sencillo cuando se trata de la soberanía y legitimidad de un país, esta siempre es determinada por otros países. Se veía que Castillo estaba yendo contra una serie de normas que el país había suscrito y no las estaba cumpliendo. Lo que yo decía es que, al margen de lo que se puede hacer en el Perú, había que ver qué piensan los países que han contratado con nosotros. Quería mover opinión pública porque muchas de las clausulas básicas que permiten que el Perú pueda recibir más fondos provienen de tratados internacionales. Efectivamente, me llamó la embajadora porque habían salido noticias diciendo que se estaban preparando marines para venir. Pero el hecho que uno moviliza la opinión pública internacional para lograr un objetivo nacional es universal. Hasta el Papa y el Dalai Lama lo hacen. 

¿La situación de Perú era comparable con la de Venezuela?

No es la misma cosa. Yo hablo de las cosas que a mí me preocupaban. No hablaba del proceso electoral sino de los derechos de los peruanos que resultan de tratados internacionales. Cuando el Perú no honra ciertos acuerdos internacionales se le corta toda la ayuda. Eso ocurrió en 1992, hace el golpe el presidente Fujimori y le cortaron todas las fuentes financieras. Quien las reabrió fui yo y moví a los Estados Unidos y la comunidad internacional para que levanten las sanciones a Perú. Esto ocurre todos los días. 

¿Cuáles eran los tratados que incumplía Pedro Castillo y que justificaban a esta interferencia?

No era interferencia sino sanción. Eran doce tratados. Por ejemplo, el tratado sobre la socialización de la globalización. Eran tratados no vinculantes pero recogidos por trece convenios internacionales y todos los tratados bilaterales de inversión, libre comercio, regionales y sectoriales  que había firmado el país. Eso estaban violando y fui a verlo. Si en la prensa no están enterados de esos tratados es porque no están informados, pero yo no estoy desinformado.

¿Entonces por qué no se dieron las sanciones?

Porque yo tengo influencia, pero no mayor influencia. 

¿Qué lo sedujo del partido Progresemos?

Mis equipos conversaron con aproximadamente nueve partidos políticos de los nuevos, porque no queríamos entrar con los que estaban en el Congreso, y el partido de Paul Jaimes fue uno los que más sintonizaban con nosotros. Hicimos un acuerdo muy sólido y en base a ello creo que es la mejor opción. 

¿En qué aspectos lograron sintonizar?

La mayor parte de estos partidos no tienen la cobertura ideológica que tenemos nosotros. Tenemos ideas sobre narcotráfico, minería, agricultura, relaciones internacionales y todo ese tipo de cosas. Entonces nuestro programa es bastante amplio, pero no vimos nada en el animalismo y humanismo de Paul Jaimes que fuese contradictorio a lo nuestro. Nosotros llenamos más volumen. No era tanto que suscribíamos al otro partido sino que más bien ellos suscribían lo que nosotros habíamos predicado. No hubo ningún roce posible.

¿En Progresemos va a tener mayor injerencia en la elección de candidatos al Congreso?

Tenemos unos objetivos muy claros con relación a los congresistas que nos tocarían a nosotros. Estaríamos poniendo la mayoría de candidatos. Pero queremos ser socios leales y por supuesto Paul Jaimes va a estar muy presente en todas nuestras acciones. 

Ha hablado de la posibilidad de formar una alianza con otros partidos, ¿por qué considera necesario integrar una alianza?

Porque en el contexto de un partido, que es lo que aprendimos con Avanza País, uno puede firmar todos los acuerdos que quiera, pero si el partido no honra su palabra entonces es muy difícil hacérsela cumplir por ley. Mientras que, si uno forma una alianza, esta tiene su propia constitución y un compromiso que sí es fácil hacer cumplir por ley. Por eso se necesitan dos o tres partidos. Como estos partidos no tienen trayectoria, el hecho de poder formar alianzas nos va a permitir identificarnos en manera de vida y no necesariamente con el parecer de un solo socio. Por otro lado, es obvio que hay demasiados partidos y se necesitan alianzas. Hay lugares en el mundo, como Estados Unidos e Inglaterra en los que hay dos partidos, pero esos partidos son alianzas.

Sus seguidores lo consideran una persona a la vanguardia de temas económicos, ¿también se considera a la vanguardia así en temas progresistas como el matrimonio igualitario y el derecho al aborto?

Son problemas que son muy divisivos. A la gente no le gustan compromisos de derecho a la vida y derecho a la mujer. No creo que un jefe de estado deba manifestar sus preferencias. Lo que hay que hacer es la participación democrática para ver qué están dispuestos a aceptar los peruanos y no lo que quiero yo. En ese sentido, soy próvida, pero soy una persona que no va a tomar esa decisión solo. 

¿Eso significaría que aplicaría un referéndum sobre el aborto?

No necesariamente. Hay mil maneras de hacer la consulta popular y el debate. Este es un debate que es universal y no hay consensos. Entonces se comienzan a crear por partes y se trata de llegar a la mejor decisión posible. Yo soy próvida, pero no quiero imponer nada porque creo profundamente en que cuando están participando millones en cualquier proceso no hay manera de tener una sola verdad.

¿Considera lo mismo para el matrimonio igualitario?

Creo que ya tenemos la unión civil que parece estar funcionando en varios países del mundo. Se hace lo que la sociedad puede tolerar. Ha habido muchos progresos. Por ejemplo, se acaba de casar Carlos Bruce, parece muy feliz, todo el mundo está publicando su foto con su esposo y se está tolerando esto como no pasaba anteriormente. Pero es porque se va discutiendo y, progresivamente, comenzamos a ver qué funciona y qué no. 

¿No es injusto que, como en el ejemplo que menciona de Carlos Bruce, una persona homosexual tenga que irse a otro país para poder casarse?

Lo ideal sería poder hacerlo en su propio país. Pero si uno tiene un país como el nuestro, que ha votado cuarenta mil normas y es imposible implementarlas, hay una serie de cosas que se tienen que hacer afuera. Un informal es reconocido como productor de minerales en Estados Unidos  y Europa, pero no en el Perú. El problema no es si el Perú estaría de acuerdo o no sino con un Estado que no puede operar y no tiene como averiguar qué es lo correcto. Razón por la cual somos un grupo muy pequeño que trata de ponerse de acuerdo sobre si tiene el señor Bruce derecho a casarse. Pero, evidentemente, entre intelectuales no nos vamos a entender y por eso existe la democracia. Cuando uno se da cuenta que la corriente mayoritaria está a favor de una actitud más amable, por ejemplo, con la homosexualidad, ya lo que digamos nosotros importa muchísimo menos. 

En 2021 fue cuestionado por decir que el conductor de televisión Andrés Hurtado era su asesor y parte importante de su campaña, ¿será parte de su campaña para 2026?

Lo que ocurre es que él nos dio mucho apoyo en su programa de televisión. Él se ocupa mucho de la gente pobre. Me llamó y me dio una serie de datos útiles para comunicarme con una parte de la población y su manera de comprender las cosas con la que yo no estoy familiarizado. Fue muy útil para mí. Cuando dije que era un asesor, no era la mejor palabra. Era un punto de referencia. Cuando viene un conductor de televisión me resulta muy útil recibir su opinión. Él no era parte de la estructura de mi gobierno ni iba a ser congresista. Era una persona que me permitía identificar comportamientos. Yo converso con todo el mundo y uno de ellos es Chibolín.

¿De qué forma le ayudaba a comunicarse con la población?

Me daba datos que eran importantes. Me decía cómo tenía que presentarme en público. Por ejemplo, acabo de estar en puno y se me ha dicho que cuando viene la señora y me pide bailar la agarre con la mano derecha y diga esto, que no diga tal palabra y no hable de la marcha de Puno a Lima porque es mal visto. Es de la misma manera que cuando se solicita una visa para Estados Unidos y le dicen que se ponga un terno y una corbata. Uno necesita buenos consejos. 

La educación y la salud son derechos garantizados por la constitución vigente que, sin embargo, muestran notables falencias al momento de ser accesibles para la mayoría de peruanos, ¿cómo cambiar esto?

La primera cosa es tener un gobierno que administra bien los recursos. Durante el gobierno de Toledo se descentralizó y tenía sentido. Pero cuando Toledo comenzó dijo que lo haría en base a tres pilares. No solamente iba a descentralizar el presupuesto sino que iba a fiscalizar a las regiones para asegurarse que la corrupción que había en Lima no se reproduzca en otras regiones. Además, iba a formar en escuelas a los gobernantes regionales. Es lo mismo que pasó en China, donde contrataron servicios de extensión de los países desarrollados para formar y fiscalizar al margen de descentralizar. Pero lo que ocurrió en tiempos de Toledo es que se quedaron en la primera parte sin formar ni fiscalizar. Nosotros vamos a llevar a cabo esas partes que faltaron.

Hay una corriente política que señala al Estado como el enemigo del ciudadano de a pie, ¿comparte esta visión sobre el rol del Estado?

No soy un anarquista. Creo que la voluntad popular hay que gobernarla. Alguien tiene que administrar el contrato social que nace de un proceso político y eso es el Estado en todas partes del mundo. No conozco un país que no tenga Estado. Lo que ocurre es que hay posiciones libertarias que quieren limitar su acción. Lo que a nadie le gusta es un mal Estado.

Sudaca conversó con César Nakazaki, abogado de Edwin Oviedo, tras conocerse que el empresario azucarero había sido absuelto por el presunto delito de homicidio vinculado al caso “Los Wachiturros de Tumán”. El letrado cuestionó el trabajo del fiscal Juan Carrasco Millones y el uso de los colaboradores eficaces.

¿Cómo ha recibido la noticia sobre la decisión del Poder Judicial de absolver a Edwin Oviedo por el presunto delito de homicidio?

No me sorprende porque es una proyección que hice desde que tomé el caso dado a que sólo estaba construido con testimonios de colaboradores eficaces que no iban a poder corroborar porque Edwin Oviedo es inocente y eso es lo que ha determinado el juzgado el día de hoy, que la Fiscalía no ha presentado pruebas de cargo.

¿Estamos ante un caso de uso indebido de la figura del colaborador eficaz?

Desde hace tiempo, incluso hay una investigación periodística, se sabe sobre el trabajo poco prolijo del fiscal Juan Carrasco Millones y las colaboraciones eficaces porque fabrica pruebas. Él hace que una persona declare como colaborador eficaz y, sin ninguna corroboración, utiliza las declaraciones. Eso, a nivel de juicio, no está permitido. Por eso el juzgado ha sido muy claro al señalar que colaboradores eficaces sin pruebas que lo corroboren no sirven para emitir una sentencia condenatoria.

Usted ha señalado que ocurrió una acusación deficiente, ¿se refería al uso de los colaboradores en el caso de Edwin Oviedo?

Esa es una frase del juzgado que ha determinado que la investigación hecha por el fiscal Juan Carrasco fue deficiente, razón por la cual ha decidido que se envíen copias al Ministerio Público para que se investigue cuál es la metodología de investigación que ha seguido el fiscal para tratar de entender tanta deficiencia.

¿Por qué tomó tanto tiempo?

En la Corte de Lambayeque hubo muchos problemas precisamente por una mala actuación de la Fiscalía que nos obligó a ir a la Corte Suprema y plantear un mecanismo que se llama transferencia de competencia. La Corte Suprema verifica que en la corte de origen no se garantizaba un debido proceso y decide sacar el caso y trasladarlo a la corte de La Libertad, donde hoy se ha dado a conocer esta sentencia absolutoria.

¿Se está marcando un precedente con respecto al uso de los colaboradores eficaces?

Es importante porque hablamos de una acusación de dos asesinatos en la que se pedía teóricamente cincuenta y dos años de pena cuando lo máximo de la pena es treinta y cinco años. Se termina con una absolución y no se determinan los responsables por el uso deficiente de la colaboración eficaz por parte de la Fiscalía y Juan Carrasco Millones.

¿Fue un trabajo defectuoso por incapacidad de Juan Carrasco Millones o existió la intención de proceder de forma indebida?

A diferencia de La Libertad donde las excooperativas y exhaciendas tienen empresarios reales, en Lambayeque, salvo el Grupo Oviedo en Pomalca que intentó luego en Tumán que haya un empresariado agroindustrial serio, esto es manejado por malos empresarios que administran la excooperativas de manera trucha con amparos conseguidos en cualquier lugar del Perú sin pagar tributos y de manera informal. Este grupo de empresarios es el que ha estado detrás del caso de Oviedo.

¿Juan Carrasco es una especie de enviado de estos personajes que menciona?

Coincide plenamente con los intereses de estos malos empresarios porque ellos amenazaron a Edwin Oviedo que si intentaba ingresar a Tumán iba a pagar las consecuencias y esta fue la investigación que inventó el fiscal Carrasco.

Usted también señaló que el uso de los colabores eficaces cambiará, ¿qué precisa la nueva ley a la que hacía mención?

Ha salido una nueva ley que corrige varias cosas y señala que el testigo colaborador tiene que estar perfectamente corroborado, que entre testigos colaboradores no se puede corroborar y establece una serie de exigencias que van a llevar a una mejor utilización de la colaboración eficaz. Por ejemplo, la declaración del colaborador va a ser grabada y el fiscal no va a poder parar la declaración y pedirle que agregue cosas. Hay una serie de exigencias que ha modificado el procedimiento de colaboración eficaz.

En Sudaca hemos dado a conocer otros casos de colaboraciones eficaces usadas por Juan Carrasco que también presentaban irregularidades, ¿este nuevo caso podría derivar en algún tipo de consecuencia para él?

Todo depende de si la Fiscalía decide investigar cómo ha trabajado la colaboración eficaz. Yo lo plantee en el juicio, pero el juzgado no tomó ese punto. Quise probar el fraude, pero el juzgado no fue por ese lado.

¿Pero que sea un fiscal al que en reiteradas oportunidades se le cuestione el uso de los colaboradores eficaces no llevaría a que tenga alguna consecuencia para él?

Tiene que haber una investigación con respecto a la forma de trabajar. He conocido directamente el trabajo deficiente del fiscal Carrasco en el caso del exalcalde Roberto Torres, los hermanos Roncal y el de Edwin Oviedo. En tres casos he podido investigar los graves defectos que tiene el fiscal Carrasco cuando investiga.  Pensé que eran problemas de formación, pero, luego de conocer cómo se mueve la economía en al ámbito agroindustrial en Lambayeque me genera serias dudas que haya sido sólo por falta de conocimiento.

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Carlos Cabrejos, el periodista que escribió “El falso Sheriff”, cuenta las irregularidades de Juan Carrasco Millones en su paso por la Fiscalía y su desinterés por investigar a ciertas agrupaciones criminales.

En su libro relata un episodio con Juan Carrasco en el cual le preguntan si acabaría con la delincuencia y él responde que si lo hace de qué vivirían después, ¿esa respuesta resume el verdadero interés de Carrasco en la Fiscalía?

Esa fue una frase que le contó mi padre y, por más que Carrasco haya dicho que mi padre no estaría de acuerdo con la publicación del libro, está totalmente equivocado y creo que fue una respuesta de picón. Porque esa respuesta sí ocurre y mi padre lo recuerda hasta la fecha. Eso del alguna manera deslucía el trabajo que él trataba de aparentar ante la prensa y la ciudadanía. Había un mensaje para la tribuna y otro para el trabajo interno.

¿Hubo grupos criminales intocables para Juan Carrasco?

Los casos más notorios que nunca se han tocado en Lambayeque son los casos de las azucareras. Son los crímenes que nunca se han tocado. Los ha podido abordar la prensa, pero la Fiscalía no ha movido ni un dedo. Los casos más saltantes han sido los de Pucalá y ahí el señor Carrasco o se moría de miedo o no quería entrar porque habría sido captado por esa gente para que no los investigue.

¿Cómo procedían con estos casos?

Hay una carpeta que el mismo Juan Carrasco abre con el testimonio de un colaborador eficaz en la que se menciona que se abría la carpeta para investigar los crímenes en las azucareras, entre ellas la del señor Fernando Arbulú Roca. Pero, sencillamente, la dejaron archivada llenándose de tierra. Años después, cuando nosotros, los medios, empezamos a hacer investigación, Carrasco la deriva a un fiscal adjunto, que es Aldo Paredes, con la intención que él determine y realice actos de investigación que, durante dos años, no había hecho Carrasco. 

¿Cómo respondía Carrasco al respecto?

En algún momento Carrasco había anunciado que iba a investigar los crímenes en las azucareras, porque, según él mismo lo dijo, tenía información. Pero no movieron ni un dedo y eso es lo que más le cuestionan. Porque en el caso de Tumán se investigan dos muertes de manera olímpica y en el caso de Pucalá, donde hay veinticinco muertes y posiblemente más, no se ha movido ni un dedo para investigar.

¿Recuerda otros de estos casos?

Otras organizaciones criminales, como “Los malditos del azúcar” y otras que aparecieron luego, ahí están con las carpetas adormecidas en la Fiscalía. Mientras, han transcurrido hasta cinco años, pero hasta ahora nada. Ni siquiera los representantes de las fiscalías se han pronunciado al respecto. Nunca hubo un interés real por investigar.

¿Por qué nunca hubo sanciones a Carrasco por el mal uso de las prisiones preventivas?

Tendría que ser un fiscal con la medalla bien puesta que quiera hacer bien su trabajo y quiera corregir las cosas. Pero estamos en Perúlandia, la sociedad es conformista, se deja pasar y como sociedad estamos yendo hacia abajo. Se están normalizando cosas y que las instituciones se vuelvan totalmente esquivas a los intereses de la población. Por ejemplo, el caso de alias “Ñoño” y “La hermandad del norte” debió haber significado una sanción fuerte para Carrasco y no pasó nada. 

¿Cómo actuó Carrasco en el caso que menciona?

David Ángel Guerrero Rodríguez era colaborador eficaz de Carrasco Millones en un caso que tenía código de colaborador eficaz y, tres años después, Carrasco le quiso dar un nuevo código de colaborador, cosa que es irregular. Un colaborador no puede tener dos códigos en un rango de diez años. Luego, un año después, Carrasco presenta un documento en una Fiscalía para pedir un tercer código para el mismo señor

¿Qué explicación se dio cuando se expuso esa situación?

Cuando esto se advirtió y lo denunciamos, solamente le dieron una palmadita en la espalda, archivaron el caso y nunca lo sancionaron. Ahora Carrasco sale a decir que no tiene casos pendientes. Cuando fui a denunciar, el fiscal que recibía la denuncia tenía miedo y como que no se quería meter con Juan Carrasco. 

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Antiguos integrantes de Solidaridad Nacional, excandidatos de Renovación Popular y hasta personajes del partido del teniente alcalde forman parte de la lista de personas que el alcalde ha elegido para ocupar puestos claves en la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima (EMILIMA).

Aunque en  los últimos meses se ha vuelto común ver a Rafael López Aliaga asistiendo y protagonizando mítines políticos de su agrupación Renovación Popular con miras a las elecciones presidenciales del año 2026, el alcalde de Lima no ha olvidado su trabajo en la Municipalidad de Lima, o al menos no ha descuidado las designaciones que tenía pendientes.

En los últimos días del pasado mes de julio, mientras la atención política del país se centraba en la elección de la nueva Mesa Directiva del Congreso y lo que diría la presidenta Dina Boluarte en su mensaje a la Nación, en la Municipalidad de Lima se estaban firmando una serie de designaciones que resultaban más que cuestionables.

Más precisamente el jueves 25 de julio, el burgomaestre limeño firmó tres designaciones para ocupar puestos muy importantes en la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima (EMILIMA), la cual se encarga de administrar las propiedades de la Municipalidad de Lima y la formulación y ejecución de proyectos de inversión. Sin embargo, acorde a los documentos a los que accedió Sudaca, las personas elegidas para ocupar estos cargos tendrían, casualmente, una gran cercanía al alcalde López Aliaga.

EL HIJO PRÓDIGO DE SOLIDARIDAD NACIONAL

En mayo del año 2019, la carta de renuncia de un alcalde ocupó un lugar en diversos noticieros. Se trataba de un escrito correspondiente a Luis Molina, quien por aquel entonces era alcalde del distrito de Miraflores. En esta misiva, alegando que buscaba cumplir con su compromiso con los vecinos del distrito que tenía a su cargo, Molina Arles anunciaba su renuncia irrevocable a Solidaridad Nacional, el nombre original de Renovación Popular.

Luis Molina, tal como él mismo lo señala en su carta, había tomado esta decisión debido a una noticia que por aquel entonces sacudió la política peruana y tenía que ver con los aportes que la empresa brasileña OAS habría realizado para la campaña municipal de Luis Castañeda Lossio en el año 2014.

Sin embargo, esta separación entre el exalcaldemiraflorino y López Aliaga no fue para siempre. El 25 de julio de este año, el alcalde de Lima designó a Luis Alfonso Molina Arles como presidente del directorio de la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima (EMILIMA) y con ello quedó más claro que nunca que la renuncia sólo tuvo el carácter de irrevocable hasta que la agrupación política de Rafael López Aliaga le consiguió un nuevo puesto de trabajo.

No obstante, este no fue el reencuentro entre Molina Arles y López Aliaga. En 2023, el exalcalde de Miraflores había sido designado por el líder de Renovación Popular para encabezar la gestión del Servicio de Parques de Lima (Serpar) en lo que fue una experiencia muy cuestionada por la Contraloría General de la República.

Según información que publicó el medio Infobae, la gestión de Luis Molina en Serpar fue señalada por la Contraloría por tener funcionarios de confianza que no contaban con los requisitos necesarios para ocupar los cargos que ostentaban.

La Contraloría no sólo encontró Serpar no había acreditado que nueve funcionarios cumplan con la documentación requerida sino que la Subgerencia de Recursos Humanos emitió informes de revisión del cumplimiento del perfil e impedimentos para funcionarios que ya habían sido designados.

Al historial de Molina se le suma que en el año 2022 fue protagonista de un informe de Sudaca en el cual se relataba que varios vecinos de Miraflores habían sido querellados por el alcalde Molina debido a que habían tenido el atrevimiento de cuestionar su gestión en Miraflores y, no conforme con acusarlos de difamación, Molina Arles les exigía medio millón de soles como reparación civil.

Aunque, evidentemente, estos alarmantes antecedentes en Miraflores y en el Servicio de Parques de Lima (Serpar)no fueron lo suficientemente graves como para evitar que Rafael López Aliaga premie a Luis Molina con un nuevo cargo, esta vez en la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima (EMILIMA).

LA CUOTA REGGIARDO

Pero la de Luis Molina no fue la única designación que se produjo el último 25 de julio en la Municipalidad de Lima. Ese mismo día, con la anuencia de Rafael López Aliaga, José Antonio Cacho Sousa de Cárdenas fue nombrado como miembro del directorio de la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima (EMILIMA).

Aunque José Antonio Cacho Sousa de Cárdenas no es un nombre tan conocido como el de Molina, sus vínculos con quienes hoy ostentan el poder en la municipalidad son imposibles de ocultar. En 2021, José Antonio Cacho Sousafue candidato al Congreso de la mano de la agrupación política Perú Patria Segura, cuyo secretario general era Renzo Reggiardo, el actual teniente alcalde de Rafael López Aliaga.

Cabe señalar que esta no es la primera vez que un exintegrante de la agrupación política de Renzo Reggiardoobtiene un cargo gracias a la gestión de López Aliaga en la Municipalidad de Lima. Rafael Santos Normand, quien fue el candidato presidencial de Perú Patria Segura en las elecciones del 2021, ha logrado convertirse en el asesor principal de la Beneficencia de Lima Metropolitana.

“Por encargo del alcalde hemos venido a transparentar una gestión de una institución que se creó para apoyar a los más necesitados”, declaró Santos Normand sobre su llegada a la Beneficencia de Lima, aunque en sus redes sociales muestra que su tiempo está enfocado en las actividades partidarias de Renovación Popular y en las cuales se muestra dando las pautas para la formación de los nuevos cuadros políticos de esta agrupación.

CAMBIOS QUE NO CAMBIAN NADA

Por supuesto es lógico preguntarse qué ocurría con estos puestos importantes en la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima (EMILIMA) hasta antes del 25 de julio. Aunque probablemente, teniendo en cuenta los antecedentes de la gestión de Rafael López Aliaga, no cause una gran sorpresa saber que el predecesor de Luis Molina como presidente del directorio de EMILIMA fue Celso Alfredo Saavedra Sobrados, quien años atrás fue candidato a la alcaldía de La Molina por el partido del alcalde cuando todavía usaban el nombre de Solidaridad Nacional.

A ello se le suma que Saavedra Sobrados era acompañado en el directorio por Maritza Adela Gonzáles Polo, quien previamente había ocupado el cargo de gerente de Desarrollo Urbano durante la gestión de López Aliaga. Sin embargo, su paso por este puesto de trabajo no había estado libre de cuestionamientos debido a que, tal como lo señaló un informe de la Contraloría, Gonzáles Polo no contaba con especializaciones relacionadas a sus funciones.

Si bien tanto Saavedra como González no ocupan más un cargo en EMILIMA quienes han llegado para reemplazarlos no muestran un perfil muy distinto y la repartición de la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima parece haber privilegiado, una vez más, al círculo de conocidos de Rafael López Aliaga.

Sudaca conversó con Carlos Cabrejos, autor de “El falso Sheriff”, quien se refirió a la sospecha de interceptaciones telefónicas realizadas con el aval de Juan Carrasco Millones.

¿Casos como el de Rubén Fernández llevaron a que sus compañeros de trabajo le tengan miedo a Carrasco Millones?

Miedo y hasta cierto rechazo. Lo digo porque hasta su propia gente, desde la misma Fiscalía, nos ha llamado y, pese a que Carrasco está fuera de la Fiscalía y de toda orbita política, todavía tendría cierto poder para manejar algunos temas. 

¿Ellos expusieron las irregularidades en su proceder?

Ha sido su propia gente la que finalmente nos permitió hacer público los hechos irregulares que hemos advertido. Tal como fue el caso de “La Hermandad del Norte”, que es uno de los más notorios junto con el del “Escuadrón de la muerte” y exponen que se utilizaban personas que  se encontraban en el penal para direccionar casos emblemáticos y enviar a prisión a gente que estuvo encerrada casi tres años y no se les probó nada.

¿Juan Carrasco también se involucró con el caso de los “Cuellos Blancos”?

Cuando viene el caso de los “Cuellos Blancos”, Juan Carrasco buscó tener protagonismo llevando a supuestos testigos a Lima para que traten de contar cosas que nunca se llegaron a corroborar y, por el contrario, esos testigos aspirantes a colaboradores se terminaron por retractar.

¿Carrasco permitía que se realicen interceptaciones telefónicas?

Cuando llegó el teniente Rubén Fernández, nosotros hemos sabido que él llegaba con la consigna de ubicar una máquina de chuponeo. Yo sentía que me chuponeaban y al conocer que Rubén hacía mención a eso pasé de la sospecha a saber que eso estaba ocurriendo. En un momento el mismo Fernando O´phelan me habla de un equipo de interceptación que de alguna manera era legal. Luego llegaría otra gente de Lima, también de la Dirincri, interesada en tomar contacto conmigo para saber dónde estaban esos equipos.

¿Lograron encontrar el lugar donde se realizaban estas interceptaciones?

Se hablaba que había una casa cerca al hospital regional y se hablaba de casas que en algún momento habían sido de la Digemin, pero nunca se llegó a demostrar nada. En algún momento pasó con una persona que fue gerente general de la empresa azucarera Tumán, Jorge Rodríguez Gálvez, a quien le pusieron alias negro y lo ingresaron en la carpeta de “Los malditos del azúcar”. Eso es un detalle que en un momento lo he publicado porque este señor es un economista de prestigio, pero ingresan su número y el de su adjunto, que era un policía en retiro, y los dos números los ingresan para hacerles la interceptación en un caso en el que no tenían ninguna participación delictiva. Cuando se llegó a publicar esta situación hizo saltar gente en la Fecor.

¿Qué llevó a que Carrasco recurra a estos métodos?

La información es poder y Carrasco siempre buscaba poder. Buscaba saber cosas de gente a sabiendas que podía direccionar investigaciones de casos emblemáticos. Esta información le servía a él. Pero no es porque sentía que era amenazado. Cada vez que salía en algunos medios que amenazaban a Carrasco, también salían fiscales de menor rasgo y contaban que era mentira. A pesar de haber transcurrido tanto años, nunca se supo quienes promovían las amenazas que hacían públicas. Los mismos fiscales subalternos terminaban por decir que todo eso era armado.

¿Alguno de los colegas de Carrasco se animó a enfrentarlo?

Quien se enfrentó directamente fue Esdras Sánchez de una manera muy camuflada. Detectan que estaba suministrando información a un semanario y resulta que luego de ser detectado empieza una suerte de cacería. Él en algún momento había tenido opiniones muy fuertes contra Carrasco y decía que no era el fiscal que la gente creía. Pero el tiempo le terminaría dando la razón. Porque la información que aparecía en ese semanario daba a conocer cómo es que la Fiscalía se allanaba a pedidos de cárcel contra ciertos sujetos que se convirtieron en los cuchilleros de Carrasco porque eran reos utilizados para direccionar estas investigaciones 

¿Cómo es que Juan Carrasco empieza a trabajar con Víctor Chafloque y Romel Díaz?

Normalmente uno se junta por intereses y creo que aquí pasó eso. Todos estos oficiales que terminaron trabajando con Carrasco tienen, hasta la fecha, el pecho manchado. Chafloque fue denunciado por un pedido de dinero para favorecer en una investigación, Romel Díaz está en la carpeta de “Los temerarios del crimen” y terminó siendo delatado, Óscar Ramos también terminó siendo delatado por el caso el “Escuadrón de la muerte”. En el entorno de estos y otros policías también aparecen civiles y abogados que terminaron tejiendo esta presunta organización que jugaba a los intereses de la Fiscalía y el Poder Judicial. Estas personas, en algún momento avaladas desde arriba, pudieron darle forma y permitir estos atropellos que se han dado.

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