¿Qué situación observó que lo llevó a realizar un estudio sobre las variaciones en la talla de la anchoveta en Perú?
El fenómeno que se observó era que, con frecuencia, las tallas que se presentaban en una cantidad significativa organismos eran muy pequeñas con respecto a la talla mínima de captura. Se dio un evento significativo en el volumen de estos organismos en las capturas y quisimos saber cuáles eran las consecuencias que podían ocasionar esto.
¿Desde cuándo empiezan a notar estos cambios?
Se empezaron a observar desde inicios del año 2000 y no un caso puntual sino repetitivo. Había un tipo de secuenciación que en algunos años aumentaban estos organismos pequeños, luego se daba un receso en la población e incrementaban nuevamente las tallas. Algo que encontramos muy interesante a nivel oceanográfico fueron algunos cambios de régimen ambiental y, a partir del año 2000 y 2012 o 2013, se dio un cambio de régimen no muy abrupto pero que sí se ve un pequeño cambio que podría estar relacionado en la abundancia de organismos de tallas menores. Eso es un fenómeno que afecta el crecimiento de la población en términos de talla y no de abundancia. Había más organismos, pero de tallas más chicas y eso se debe a una sobrepoblación. Son tantos que no caben y lo que hacen es crecer menos. Se están reproduciendo a tallas más chicas por el efecto de sobrepoblación.
De acuerdo a la situación actual de alta variabilidad ambiental, ¿cómo esto estaría influenciando en los ecosistemas marinos?
Podemos decir que, cuando encontramos condiciones de La Niña o ambiente frio, observamos que había fuertes condiciones de anomalías en la temperatura superficial del mar y, cuando estas anomalías pasaban el más o menos negativo, había consecuencias sobre todo a nivel de poblaciones. Encontramos que condiciones heladas generan sistemas de afloramientos, que en ese momento eran muy fuertes porque se pasaban el negativo, entonces la parte de crianza donde el stock se encontraba creciendo y alimentándose para alcanzar esas tallas para la pesca se veía fragmentada y se descomponía en dos secciones. Esa agua que salía del fondo del mar rica en nutrientes fragmentaba el área de crianza y, como estos organismos dependían mucho de las corrientes, esa parte que se había aislado regresaba a su área de crianza natural y se mezclaba en el trayecto. Si un fenómeno del Niño era muy fuerte, las aguas frías se iban al fondo y eso no permitía que los organismos tengan acceso a los alimentos, crecían más lento y, como consecuencia, se quedaban en tallas chicas. Cuando hay una condición ambiental que no favorece, su energía la usan para sobrevivir.
¿Estos cambios en el ecosistema están afectando la abundancia y calidad del alimento para la anchoveta en el Perú?
Sí, podríamos decir que la calidad de alimento cambia y también disponibilidad. Lo que ingiere ya no manda los mismos nutrientes necesarios para crecer y alcanzar la reproducción.
En una época de constantes cambios en el clima, mucho de ellos hasta inéditos, ¿podría ocurrir que la anchoveta esté también en un constante cambio de su estructura?
Sí, los organismos van a estar respondiendo a los cambios especialmente si son intensos. Si no son tan intensos podrían encontrar un equilibrio. Estos cambios pueden tener un periodo dependiendo de la intensidad. Aun cuando sabemos que por condiciones ambientales no se ha definido un ciclo como tal, podríamos estar asociando que la población va a estar respondiendo a estos cambios en especial si son intentos y van a estar respondiendo porque el ambiente es dinámico. Si encuentro condiciones adversas, me refugio. Ahorita lo que está sucediendo es que estamos acelerando los cambios sin que la población tenga tiempo para adaptarse y eso podría estar ocurriendo con las tallas chicas. El cambio es tan rápido que con más frecuencia hay tallas chicas. Generalmente le afectan más las anomalías positivas, lo cálido. Podría darse incluso una talla más chica de reproducción. Pero es consecuencia del cambio que se está dando, no de una actividad de aprovechamiento. Porque, si fuese así, también veríamos una reducción del stock.
¿Cada cuánto tiempo se ven estas reducciones de talla?
Si la población se mantiene en un tamaño estable de stock, la talla chica que se determine para captura en ese momento no perjudica a la población. Porque lo que estamos haciendo es predecir la talla en que podemos aprovechar el recurso con respecto a las condiciones que imperan en ese momento. No podríamos determinar qué tanto en el futuro puede mantenerse una talla porque el cambio podría ser aleatorio y no se dan de manera consecutiva un año tras otro. Tendríamos que hacer un aprovechamiento adaptativo del recurso de manera anual.
En el estudio que realizó sobre la zona sur del Perú, ¿cuál fue su principal hallazgo?
Lo más interesante que encontramos fue la fragmentación del hábitat. Los fenómenos de surgencias intensos podían fragmentar las áreas de crianzas y, en primera instancia, se podía pensar que se estuviera aprovechando el uso de un recurso de manera descuidada cuando en realidad no se estaba haciendo. Porque esa fragmentación de hábitat origina dos áreas de crianza. Una distante de la que se encuentra normalmente en la costa y el regreso de esa nueva área de crianza de manera natural estaba generando esa problemática de anchovetas chicas. Eso para nosotros fue sorprendente porque no lo teníamos contemplado. Veíamos nada más que la mezcla de los organismos se daba y había organismos pequeños en las capturas, pero cuando íbamos al área de crianza no se estaban encontrando los organismos chicos y los resultados de los informes decían que no estaban ahí. Esto era la consecuencia de fenómenos de surgencia intensos y que, independientemente de que fuesen intensos, la población se mantenía saludable creciendo como si estuviesen en su área natural.
¿Conoce el caso de otras especies que, al igual que la anchoveta en Perú, presenten variaciones biológicas que tengan relación con los cambios en el ecosistema?
Nosotros trabajamos en el noroeste de México y encontramos un cambio en las tallas mínimas de captura de la sardina crinuda asociados a la talla de reproducción. Dentro de esos estudios que hicimos encontramos que la talla mínima de madurez era dinámica, no se mantenía estática a través del tiempo y eso podría implementarse en el manejo de recurso pesquero que es adaptativo. Se exploraron algunas estrategias de manejo ya que previamente se mantenía una talla mínima de captura para todo el recurso. También encontramos que había dos unidades biológicas y cada una tenía diferentes parámetros poblacionales. Es la misma especie, pero está dividida en dos stocks.
¿Qué le recomendaría al manejo pesquero peruano ante estas variaciones en las tallas de primera madurez de la anchoveta?
Lo que tenemos que analizar es como está estructurada la población. Tenemos que definir bien los periodos de muestreo, cuánto tiempo hay entre los muestreos y donde están tomando la muestra. Tendríamos que ver ese crecimiento y esos indicadores reproductivos.
Entonces, ¿se podría reducir la talla mínima de captura sin que esto afecte la sostenibilidad del recurso?
Un manejo adaptativo ayuda a aprovechar de manera responsable un recurso garantizando que se mantenga a través del tiempo. En una época también se dio ese fenómeno de tallas chicas en las capturas, por allá por 2008, y hubo mayor abundancia del stock y teníamos esa característica de una gran cantidad de organismos de tallas chicas. Va a depender de que tengan la disposición de analizar información.

















Sudaca pudo acceder a documentos que se manejaron dentro de la propia municipalidad en los cuales se evidencia que existían serios cuestionamientos al trabajo de Ampuero. Entre los motivos por los cuales se pone bajo la lupa la labor desempeñada por la exprocuradora se encontraba que, aparentemente, se enfocó exclusivamente en el recordado conflicto que tuvo la gestión de Uceda con Cencosud por la inexplicable y sospechosa oposición de la municipalidad a que un centro comercial abra sus puertas.
A estas críticas también se les sumaron los posibles incumplimientos a las obligaciones que tenía con la municipalidad. Según los documentos revisados por Sudaca, Ampuero Meza debía presentar tres informes sobre el trabajo que venía realizando y estos debían ser entregados a los 15, 45 y 75 días posteriores a la orden de servicio.
La presentación de estos informes era necesaria dado que los pagos a Katherine Ampuero, que habían sido divididos en tres tramos, se debían realizar posteriormente a la presentación de los informes en cuestión. Pero únicamente se pudo encontrar uno de los tres entregables que debían ser presentados a la municipalidad con la información detallada del trabajo que venían realizando la exprocuradora.
SI NO ME ACUERDO NO PASÓ
“Tengo 101 millones de soles de déficit. Tengo que hacer maravillas para mejorar mi distrito”, declaró el alcalde Diego Uceda en mayo de este año. Sin embargo, contrataciones como las de Katherine Ampuero, cuyo trabajo ha terminado bajo la lupa de los propios trabajadores de la Municipalidad de La Molina, no estarían reflejando un uso idóneo de los supuestamente escasos recursos del distrito. Sudaca intentó comunicarse con Ampuero Meza para conocer su descargo, pero no hubo respuesta hasta el cierre de este informe.
En este decreto también se dispuso que se realizarían elecciones para determinar quiénes integrarían esta comisión en representación de las ollas comunes. Si bien hasta ese punto no parece encontrarse nada extraño, lo que llamó la atención de las representantes de las ollas comunes fue el breve periodo en que se pretendía realizar todo el proceso. Esto debido a que el decreto recién se publicó el día martes 19 de diciembre y se pretendía que las candidaturas se inscriban hasta el día 25 de diciembre.
Sudaca pudo comunicarse con Fortunata Palomino, presidenta de la Red de Ollas Comunes de Lima Metropolitana, quien manifestó su disconformidad con este proceso debido a que, además de no haber recibido la difusión necesaria, se realizó en días que las ollas comunes estaban realizando eventos por navidad para los niños y, por lo tanto, no disponían del tiempo necesario para organizarse con las firmas requeridas y la elección de representantes de las diferentes zonas.
“Como todos saben, en estos días estamos realizando chocolatadas con motivo de las fiestas navideñas”, explica Fortunata y, al igual que lo detalla en una carta que le enviaron al alcalde de Lima, agrega que en esas fechas resultaba más difícil conseguir las firmas de las coordinadoras que exigían para la inscripción de la lista de candidatos.
UNA GANADORA CUESTIONADA
La polémica con respecto al triunfo de Solórzano Rivera comenzó el día 26 de diciembre, dos días antes de las elecciones, cuando en las redes sociales de la Red de Ollas Comunes de Lima Metropolitana se publicó un audio en el cual Luz Solórzano se jacta de su inminente triunfo. “Ni elecciones ya, porque solamente vamos a firmar para dar fe. Vamos a ir a sufragar dando fe. Las urnas dirán que aquí no hay otro candidato”, se escucha en el audio difundido.
Sin embargo, el triunfo de Solórzano no fue el único que se produjo en el contexto de lista única. Tanto en Lima Norte como Lima Este también se pudo observar que sólo existía una lista en competencia para representar a estas zonas en la comisión que la Municipalidad de Lima ha decidido crear.
Tras las elecciones presidenciales de 2021, el partido político del alcalde de Lima, Renovación Popular, no tuvo reparos en denunciar un fraude electoral pese a la ausencia de pruebas contundentes. Tres años después, Rafael López Aliaga, esta vez como autoridad a cargo, vuelve a encontrarse con acusaciones de fraude, aunque esta vez son en su contra y con pruebas que generan dudas razonables.
Algunos meses después, más precisamente en agosto, Delgado Silva volvió a ser contratado y nuevamente fue por la cifra de S/. 39,500.00 para que desempeñe el trabajo de coordinador con el concejo municipal y con ello acumular casi ochenta mil soles por su trabajo en la Municipalidad de La Molina.
No obstante, una costosa contratación podría estar justificada si los resultados son positivos para la municipalidad, aunque este no parece ser el caso. Sudaca pudo conversar con una regidora que ha preferido mantenerse en el anonimato por temor a represalias, pero aseguró que la persona contratada para ser coordinador es un desconocido para ella y sus colegas.
Sudaca intentó comunicarse con Ángel Delgado para conocer su versión sobre el trabajo para el que fue contratado por la Municipalidad de La Molina. Sin embargo, hasta la fecha en que se publicó este informe, no hemos recibido ningún tipo de comunicación de su parte.
Aunque esta no es la primera vez que una contratación de Ángel Delgado es cuestionada. En febrero de este año, la periodista Anuska Buenaluque del medio Epicentro informó que, a pedido de la Comisión de Constitución, la Mesa Directiva del Congreso autorizó que se contrate a un experto en materia constitucional. Si bien Delgado Silva calificaba como especialista, resultó cuanto menos extraño que se realice este gasto cuando dicha comisión cuenta con un consejo consultivo ad honorem. En otras palabras, prefirieron pagarle a Delgado sabiendo que podían recibir la opinión de varios expertos sin invertir ni un sol.
Los vínculos entre Delgado y Renovación Popular también se han visto en el Congreso. En el mes de febrero, el congresista Alejandro Muñante, aprovechando su cargo de tercer vicepresidente, le otorgó un reconocimiento a la Coordinadora Republicana de Ángel Delgado Silva.
Entre los cuestionables antecedentes de este constitucionalista también destaca su cercanía al grupo ultraderechista denominado La Resistencia, conocido por sus acciones violentas contra periodistas, funcionarios y políticos. Además, en sus redes sociales, Ángel Delgado se ha mostrado como un fiel seguidor de Rafael López Aliaga, el líder de Renovación Popular.
Caviar se ha convertido en un término muy usado por integrantes de Renovación Popular para descalificar y acusar a sus adversarios políticos vivir del dinero del Estado. Sin embargo, casos como el de Ángel Delgado en la Municipalidad de La Molina parecen demostrar que el partido de Uceda y López Aliaga tiene sus propios caviares que no le salen nada baratos a un distrito cuya municipalidad, además, estaría atravesando una grave crisis económica.