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Más aun, sostuvo que la tendencia al alza se mantendrá este año hasta que la tasa se ubique por encima de 4%, con lo que se esperaría otro aumento de tres cuartos de punto porcentual en la siguiente reunión.

¿Y cómo impacta sobre el Perú? Existen varios canales. En primer lugar, un hecho estilizado de la economía peruana es que cada vez que sube esa tasa y además baja el precio del cobre, el tipo de cambio tiende al alza. Ambos factores están presentes hoy. Ahora bien, puede ser que el BCR venda dólares y así evite aumentos bruscos del precio del dólar aquí en Perú, aunque eso no lo sabemos. 

En segundo lugar, cuando un banco en el Perú pide un préstamo a otro banco en el exterior, este último suele guiarse por la tasa de la FED para decidir la tasa de interés que le cobrará al banco en el Perú. Como consecuencia, esa tasa también puede subir. 

El resultado puede ser, como ya se observa, una elevación de las tasas de interés para créditos hipotecarios, créditos automotrices, etc. Desde luego que ello enfría la economía, pero la solución no es que Perú baje su tasa de interés, pues primero hay que terminar con la inflación. ¿Por qué? Porque el aumento de precios perjudica más a los que menos tienen, dado que usan un porcentaje mayor de sus ya pequeños ingresos en comprar alimentos. 

La inflación actúa como un impuesto, pues el poder de compra se reduce al subir los precios de los bienes y servicios. Por ello, controlar la inflación, el problema económico mundial del momento, es la prioridad.

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Economía, estados unidos, FED, Perú, tasa de interés

Los tres argumentos discutidos arriba son muy malos, y no resisten el más mínimo análisis. (Para los que les gusta la lógica, el primero es un ejemplo de la falacia de analogía débil, el segundo de la de pendiente resbaladiza, y el tercero de la del perfeccionista). Solo una falta de voluntad de pensar explica por qué son tan populares en los Estados Unidos, a pesar de la abrumadora cantidad de tiroteos masivos. Según el Gun Violence Archive, en lo que va del año ha habido 231. Esto demuestra, una vez más, lo equivocada que es esa idea de que cada uno es libre de pensar lo que quiera. No es así: la idiotez de unos afecta a todos.  


* Manuel Barrantes es profesor de filosofía en California State University Sacramento. Su área de especialización es la filosofía de la ciencia, y sus áreas de competencia incluyen la ética de la tecnología y la filosofía de las matemáticas. 

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Se viene hablando del “Quinto Suyo” desde los años 90, cuando se hizo cada vez más visible la enorme ola migratoria de peruanos hacia el extranjero, motivada por las crisis económica y política de la década del 80, que además estuvo bañada de violencia, caos y corrupción. No que la cosa haya cambiado mucho desde entonces, aunque el país está más pacificado que en aquellos años, sin duda. (Muertos sigue habiendo, como Bryan e Inti y las víctimas de la represión estatal contra las protestas populares, sin mencionar el VRAEM, etc.; la necropolítica neoliberal, que le llaman). 

Lo cierto es que muchos peruanos continúan viendo en otras partes del mundo la posibilidad de alcanzar mejores niveles de vida y enriquecer su experiencia personal y profesional. Se calcula que deben ser cerca de tres millones los peruanos que viven en el extranjero, es decir, casi un 10% de la población del país. Son muchos peruanos, pues. Son muchas vidas transformadas. Son muchas y nuevas formas de peruanidad. Y eso revierte en la sociedad peruana a través de las remesas que envían esos “exiliados” a sus familias y las mil variantes de la globalización.

El coloso del norte ha sido el principal destino de la gran mayoría de esos nuevos migrantes. En conjunto, forman parte de la gran oleada que se conoce con el nombre de “los nuevos latinos”, no porque no haya habido migración peruana anterior, sino porque su número se ha multiplicado geométricamente en los últimos cuarenta años. Ahí están los estudios de don Teófilo Altamirano para probarlo. Entre esas vidas están las de numerosos artistas e intelectuales que han optado por hacer de los Estados Unidos su país de residencia.

El año 2015 la Asociación Internacional de Peruanistas y la Embajada del Perú en Washington organizaron el Primer Encuentro de Escritores Peruanos en los EEUU, con un éxito tan grande que más de 150 escritores profesionales (o al menos con un libro publicado) mandaron sus propuestas. Se hizo una selección rigurosa y el resultado todavía puede verse en el programa de ese Encuentro:

https://sites.google.com/site/encuentrodeescritoresperuanos/ 

El fenómeno de los escritores peruanos no ha hecho sino crecer. Existen editoriales de origen peruano como Pukiyari (dirigida por la escritora Ani Palacios), Axiara (del escritor Eduardo González Viaña) y Asaltoalcielo (que mantiene el poeta José Antonio Mazzotti), así como asociaciones y grupos de lectura que forman un mercado alternativo al de la academia y tienen cada vez un público más amplio, si bien hay que reconocer que las publicaciones en español son abrumadoramente minoritarias frente a las que ocurren en inglés en los EEUU. Mucho más las que se dan en lenguas originarias (el quechua, por ejemplo).

Por eso es importante reconocer que la literatura peruana en el país de Whitman, pese a su vigor, es todavía un fenómeno en transformación y crecimiento. Por lo mismo, los autores que llevan años o décadas acá (yo escribo ahora desde Colorado Springs) han ido asimilando el impacto del exilio de facto que viven cuando se mudan completamente (quizá para nunca volver, salvo por esporádicos viajes familiares) al terruño natal. Los peruanos llevamos al Perú siempre en el corazón, y lo mismo pasa con los escritores. Pero, a la vez, podemos experimentar con otras visiones, otros sabores y colores, otros sonidos. Eso, en el caso de narradores y poetas, deriva en novedosas producciones que difieren de los estilos, temáticas y preocupaciones de los autores que se quedaron en el Perú de manera permanente. Ni mejores ni peores. Simplemente diferentes.

Con ese motivo, el Instituto Cervantes de la Universidad de Harvard ha organizado para las 3 de la tarde de este jueves 9 de diciembre (fecha emblemática para el Perú) un panel de lujo con tres especialistas en el tema: “Ulises Juan Zevallos-Aguilar, que se centrará en los narradores de los años setenta y ochenta; José Antonio Mazzotti, que analizará la poesía, con la nostalgia, el destierro y la renovación como conceptos clave; y Juanita Heredia, que abordará las migraciones y las ciudades como temas centrales en las narrativas del siglo XXI”, según reza el cartel oficial.

Va a estar jugoso, pues son cientos los escritores involucrados en este gran movimiento literario de nuestro Quinto Suyo. Los interesados pueden inscribirse previamente en este enlace, de manera gratuita:

https://bit.ly/RSVP-Observatorio

Como dicen por acá, “ si yu leiter, aligueiter”.

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“Quinto Suyo”, estados unidos, Instituto Cervantes de la Universidad de Harvard

Desde antes de la pandemia Estados Unidos se mantiene como nuestro segundo socio comercial más importante y el primer destino para nuestros productos agrícolas, con la reactivación de las actividades económicas en este país, las oportunidades se amplían. Marco Suárez, profesor en la Escuela de Negocios ESAN y Fundador de AQARÁ, explica que para exportar a Norteamérica es fundamental que un producto tenga un elemento diferenciador y que resulte atractivo. También debe contar con un importador que haga el pedido de nuestros productos, además de que el productor -señala Suarez- debe acompañar la venta durante todo su proceso, porque los distribuidores manejan muchísimos productos y podrían no dedicarle el tiempo necesario.

“Por lo menos hay tres eslabones en la cadena de distribución. Uno es el importador, otro es el distribuidor y otro es el punto de venta. Entonces, el importador te puede pedir, pero necesita distribuidores. Si no hay distribuidores, no hay a quien vender”, explicó.

Con la pandemia algunos canales de distribución y venta se vieron afectados y ahora que se están reactivando las actividades económicas, las tendencias en el consumo se han mantenido en favor de los productos naturales y amigables con el medio ambiente.

“Hay una muy buena cantidad de consumidores que están mirando nuevos productos, productos que cuiden más la naturaleza, por un lado, los superfoods, pero, por otro lado, aquellos productos que estén hechos de modo artesanal, de pequeños productores, me da la sensación de que están siendo bastante bien aceptados. En resumen, el consumo de los clientes o del usuario final está mirando estos nuevos productos y quieren novedades”, señaló.

Galardonado emprendedor

Agregó que el Perú cuenta con la ventaja de haberse posicionado como una de las mejores gastronomías del mundo, por lo que un producto peruano genera una expectativa de ser agradable y sabroso. “En todo caso es un aval previo que tiene que hacer que tu producto tenga diferenciadores, porque si no hay diferenciadores, no habrá momento de consumo”, añadió Suarez, quien es parte del evento virtual “Fábrica de Negocios”, que organiza GS1 Perú del 21 al 23 de septiembre, y donde este emprendedor peruano contará su experiencia como director ejecutivo y fundador de AQARÁ, destilado de agave de Los Andes. Un producto que ha sido premiado por concursos desarrollados en Estados Unidos y que supo destacar en tierras americanas por -justamente- su diferenciador.

“El sabor del agave, los olores del agave son distintos en el Perú que, en México (de donde provienen los agaves más conocidos), entonces, se estableció un elemento diferenciador. Utilizamos agave silvestre, que crece en las montañas de la cordillera negra. Segundo, el agua que utilizamos en el Callejón de Huaylas, de las lagunas, el Callejón de Huaylas tiene la cordillera blanca al costado. Esos elementos diferenciadores nos permitieron presentarnos en Estados Unidos y lo que hemos hecho allá es desarrollar un producto que sea reconocido en concursos”, indicó.

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EEUU, estados unidos, Exportador

Adrián Cavero se vacunó en una farmacia, dentro de un hospital, en el estado de Virginia. Apenas le hicieron algunas preguntas previas sobre síntomas y alergias. “Fue tranquilo y sin mucho trámite. Me pidieron mi pasaporte, llené mis datos y ya. Es súper libre, aunque en la segunda dosis me dolió el brazo, tuve una leve fiebre y estuve cansado durante todo el día. No me preguntaron si era extranjero”, cuenta.

 

Para Cavero, que tiene una visa de turista, no fue difícil tomar la decisión de irse a Estados Unidos para vacunarse. Tiene principios de obesidad e indicios de diabetes.  En su horizonte, incluso, ronda la idea de quedarse por allá. “Fue una decisión muy personal al ver que el ritmo de vacunación es muy lento en el país. Tengo familiares en Estados Unidos y me dijeron que era más fácil. No la pensé”, cuenta a Sudaca.

No le falta razón. Hasta inicios de mayo, en Perú se ha vacunado a menos del 4% de la población. El promedio en el mundo es de poco más de 8%, según información de Our World in Data. Recientemente el presidente Francisco Sagasti anunció que, con la adquisición de 12 millones de vacunas del laboratorio Pfizer, se tendrá al menos 60 millones de dosis aseguradas para antes de fin de año. Sin embargo, hay peruanos que no están dispuestos a esperar y jugarse las chances de caer enfermos antes de que les toque.

Hasta la primera semana de este mes, más del 45% de estadounidenses (alrededor de 150 millones) ya había tenido al menos una inyección de la vacuna, principalmente de las que implican una sola dosis. Tal es el ritmo de aplicación que el promedio en el país norteamericano ha alcanzado más de 2 millones de inyecciones al día.

En Perú el ritmo de la vacunación se ha acelerado ligeramente en la última semana, pero llegando a aplicar solo hasta 40.000 dosis por día en los 617 puntos de vacunación distribuidos a nivel nacional. Con estas cifras, no es extraño pensar que la manera más eficaz para sobrevivir sea tomar un vuelo, si se cuenta con visa, a uno de los países que ha acaparado la mayor cantidad de vacunas en el mundo, según denunció la ONU en febrero pasado.

De acuerdo a Migraciones, el ritmo de viajes hacia Estados Unidos se ha acelerado vertiginosamente en los últimos meses. En febrero se trasladaron 8.199 personas; en marzo, 17.108; y en abril, 40.871. Solo en los primeros cinco días de mayo, 5.736 peruanos enrumbaron a dicho país.

Incluso los influencers han explicado sus recorridos. A inicios de este mes, las videoblogueras ‘Misias pero viajeras’ publicaron un video en el que narran su camino de tres horas desde Miami hasta Texas, uno de los primeros estados en flexibilizar sus condiciones de vacunación y donde cualquier persona mayor a 16 años tiene permitido el acceso al antídoto.

Un comunicado de la embajada estadounidense en Perú del 25 de marzo despejó cualquier duda respecto a la legalidad de la vacunación a los turistas. “Los visitantes pueden visitar los EE.UU. con una visa B-1/B-2 por una variedad de motivos, que incluyen los tratamientos médicos. La elegibilidad para recibir una vacuna permanece bajo la autoridad de los servicios de salud de cada estado”, se lee en la publicación.

Varios estados se han sumado a la apertura. Es el caso de Nueva York, cuya ciudad indicó -el pasado 6 de mayo, a través de sus redes sociales- que se administrarán las vacunas de Johnson & Johnson en sitios icónicos a lo largo de la ciudad para vacunar a turistas y que estos se aseguren de tener un «souvenir incorporado para llevar a sus casas con ellos».

En este estado vive el peruano Álvaro Ledgard, estudiante de postgrado en la Universidad de Columbia de 31 años, quien recibió una dosis de Pfizer mucho antes de que se oficializara la noticia, en el mes de abril. Lo que más le sorprendió del proceso no fue que no le hayan preguntado si era extranjero, sino la eficiencia de la organización. “Yo estoy legal por los estudios y tuve que buscar mi zip code (código postal) para sacar cita, aunque estaba saturado varios días cuando lo hice. La organización fue llevada por militares, lo más increíble que he visto en mi vida. Desde que entré hasta que salí habrán pasado 20 minutos y eso que era una cola de 4.000 personas”, recuerda.

En Florida, por ejemplo, las exigencias se reducen a documentos de residencia y pago de servicios. Pedro -el nombre ficticio que le pondremos a este peruano de 75 años- cuenta que viajó a este estado con su esposa tras conocer que no había mayores restricciones. Tuvo que entregar una cuenta corriente estadounidense y un contrato de alquiler, así como recibos de luz o agua de la residencia donde se estaba quedando.

“Sé de muchos acá que sin traer información se han vacunado, porque hay muchos sitios y en todas las farmacias vacunan. Incluso, si uno va por la tarde, usan las Pfizer porque si no las tienen que botar. Es el caso de Walmart donde, cuando uno va, llaman a la gente a vacunarse”, narra.

Diariamente se pierde una gran cantidad de vacunas. La agencia de protección de salud estadounidense ‘Centros para el Control y Prevención de Enfermedades’ (CDC por sus siglas en inglés) registró más de 182.000 dosis desechadas (casi 60% eran Pfizer) a fines de marzo, tres meses después que dicho país empezara a vacunar de forma masiva. De estas, la cadena farmacéutica CVS fue responsable de casi la mitad y, la cadena Walgreens, del 21%, sumando ambas más de 128.000 dosis.

Aunque sigue siendo un porcentaje nimio, según un informe de la Universidad de Duke, Estados Unidos podría tener un exceso de 300 millones de dosis de vacunas contra el Covid-19 para fines de julio. Muchas podrían utilizarse para extranjeros y turistas antes de que acaben en el tacho de basura.

 

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