Emprende

En el mundo de las ventas, cada palabra que usamos es determinante, pues esto puede provocar que el potencial cliente concrete o no la compra. Expertos de la revista Forbes han reunido las palabras que tienen mayor éxito al momento de realizar una venta y que deberías empezar a incluir en tu lenguaje en las distintas plataformas de tu negocio.

 

“Exclusivo”

 

A todos les gusta sentir que pertenecen a un grupo privilegiado y selecto de personas. Por eso, cuando anuncias un producto como “exclusivo”, generas un deseo en el público. Esta palabra es sustituible por algunas otras opciones que en fondo tengan el mismo significado: ”solo para suscriptores” o “promoción para clientes”.

 

“Fácil”

 

En el día a día ya tenemos suficientes complicaciones, por ello cuando aparece frente a nosotros un producto que nos ayudará a simplificar procesos, tiene toda nuestra atención. “Fácil de usar” se ha identificado como uno de los términos que más valoran los consumidores a la hora de comprar algo.

 

“Limitado”

 

Saber que algo se va a acabar nos hace creer que tenemos una necesidad real sobre este producto. Además, esta palabra no deja tiempo para la reflexión, pues pensarlo demás podría evitar que consigamos el producto que tiene poco stock. Puedes apoyarte en esta palabra para atraer más atención sobre un producto en particular que deseas vender más.

 

“Garantía”

Las estafas y fraudes en redes sociales son muy comunes, por eso existe una preocupación legítima de los consumidores. Asegúrate de respaldar la garantía que ofreces, mediante resultados concretos que brinda tu producto o servicio. Además, procura que todas las vías de contacto hacia ti, estén habilitadas. De esa forma, los clientes tendrán la tranquilidad de saber que eres fácilmente contactable. Si no estás seguro de la garantía que puedes brindar, es mejor no prometer.

 

“Tú”

 

Procura siempre que tu comunicación sea directa. Háblale a tus clientes y potenciales clientes en todas tus plataformas para que puedan sentir que tu trabajo está dirigido a ayudarles y hacerles la vida más sencilla. Esto, de manera inconsciente, les hace sentir que el mensaje está escrito exclusivamente para ellos.

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Palabras

De acuerdo al sector económico en el que una empresa se desarrolla, tener algún tipo de garantía de que sus procesos productivos respetan condiciones sociales y medioambientales mínimas para un desarrollo sostenible, puede ser un factor diferencial.

Por el lado económico, José Magro, gerente de Sostenibilidad de AENOR, indicó en un artículo para El País de España, que las relaciones empresariales también terminan siendo un buen medidor del compromiso con la sostenibilidad. “Aunque seas un negocio pequeño, como un taller, trabajarás para grandes empresas que te exigirán que demuestres (a través de certificados) tu política de sostenibilidad», precisa.

En términos de comunicación, resaltar las buenas prácticas que se siguen al fabricar un producto, significa convertirlas en los valores que impulsan a la organización. Para María Abajo, cofundadora de la agencia de comunicación The Dualist Agency, hay muchas marcas que están basando su imagen en su preocupación por el medioambiente o en los animales.

“Acuden a nosotros porque necesitan que les comunique alguien que entienda sus tiempos, sus procesos de producción; que entienda realmente lo que es la sostenibilidad, que no todo puede ser tan inmediato o que para ellos es mucho más importante comunicar que se gastan un dineral en intentar que sus ‘packaging’ no contaminen”, explica al portal Vogue España.

Tipos de certificaciones e indicadores

Si el foco de la empresa es medir la sostenibilidad ambiental, es importante tener mapeado el ciclo de vida del producto, la cantidad de agua y energía utilizada, contabilizar la huella de carbono, tener en cuenta los medios de transporte empleados y la cantidad de materiales que se logró reutilizar en cada proceso.

En cambio, entre los indicadores usados para medir la sostenibilidad social se encuentran los programas de apoyo a la comunidad, los puestos de trabajo creados, el nivel de satisfacción de los empleados, los beneficios sociales para empleados y las acciones de voluntariado.

En el Perú, la institución que se encarga de promover las certificaciones y la cultura de calidad es el Instituto Nacional de Calidad (INACAL) y hasta el 2019, apenas el 1% de empresas formales tenían sistemas de gestión de calidad. Según Juan Carlos Landaure Olavarría, docente del Programa de Alta Especialización en Dirección Avanzada de Proyectos de ESAN, las certificaciones más comunes son la ISO 9000, ISO 9001 e ISO 14001.

Mientras que las dos primeras se vinculan con los principios de gestión de la organización y los métodos de trabajo, la tercera se enfoca en los riesgos medioambientales, con la implementación de un sistema de gestión ambiental. Otra de las certificaciones utilizadas en materia social es la OHSA 18001, que permite mejorar la seguridad y salud laboral.

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Certificación, ISO 9000, ISO 9001, Sostenibilidad

Con las redes sociales, las opiniones de los clientes sobre un producto o servicio no solamente pueden ser vistas por miles de personas, sino que para el 97% de los consumidores, de acuerdo a un observatorio elaborado por Trusted Shops, revisar los comentarios de otros usuarios es un paso previo a la compra por internet.

Por esta capacidad de influencia es importante atender cada queja rápidamente, teniendo en cuenta que resolver el reclamo es solo una parte del problema. “La mayoría de los clientes se preocupan menos por la situación que causó su queja inicial que por cómo la maneja una compañía”, advierte el portal Marketing 4 Ecommerce.

En el grueso de las empresas, este manejo inicial de la situación queda en las manos del personal de atención al cliente. Por lo que, Crisólogo Cáceres, presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (ASPEC), aconseja capacitar bien a este personal y que el empleado se comporte correctamente.

“Primero, hay que capacitar al personal que va a tratar con el consumidor. En segundo lugar, hay que delegarles autoridad para que estén en capacidad de resolver -dentro de ciertos parámetros- los problemas de los consumidores. Que escuchen atentamente los reclamos. Que no hagan esperar innecesariamente”, indicó.

Pasos básicos para una solución

Dependiendo de la magnitud del problema, habrá muchas formas de afrontarlo. Para el portal Entrepreneur, existen una serie de pasos que nos permiten llegar a un buen resultado. De ellos, los siguientes cinco podrían considerarse como los fundamentales:

1. Entender la magnitud. Los emprendedores deben saber de qué se está quejando la gente, para identificar la seriedad de la queja y el curso de acción para corregirla.

2. Entender el motivo. ¿Qué quiere el cliente? ¿Está buscando la devolución de su dinero o un cambio? ¿Quiere una disculpa o simplemente ser escuchado? Comprender el resultado deseado ayudará a diseñar una respuesta.

3. No dejar esperando. El problema o queja puede divulgarse en unas cuantas horas, así que se necesita un mecanismo ágil para responder ciertas quejas a tiempo. Una respuesta automática a los emails es una forma, pero los comentarios en las redes y otras empresas necesitan ser monitoreados con regularidad.

4. Primero consolar y después remediar. En muchos casos las quejas surgen en un momento de enojo. Algunos clientes sólo quieren que los escuches y con un poco de compasión y empatía pueden salir de ese estado de enojo.

5. Pedir una crítica positiva. Si las preocupaciones de los clientes se solucionaron, no tenga miedo de pedirles que cambien su crítica negativa. Lo peor que puede pasar es que se nieguen.

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Cliente insatisfecho, Empresa, Quejas

Muchas veces lo único que queremos hacer luego de un largo día de trabajo es sentarnos frente al televisor y ver una buena serie. Solemos hacer maratones que nos relajan y nos hacen olvidar las presiones del día a día. Pero hasta este momento de relajo puede servirnos para aprender, tener ideas de negocio e inspirarnos.

Para aprovechar el feriado por Semana Santa, te presentamos cinco series que puedes ver, aprovechando el descanso, en Netflix.

 

Start-Up

Jóvenes emprendedores que buscan materializar sus proyectos individuales compiten para triunfar personal y profesionalmente en el feroz mundo de la alta tecnología. Es su primera temporada y tiene16 capítulos. Fue creada en el 2020 y es para mayores de 13 años. Es inspiradora, optimista y romántica.

 

Bill Gates bajo la lupa

Es una miniserie documental y retrata la mente del multimillonario Bill Gates, un acertijo de ideas revolucionarias que nadie logra descifrar, hasta ahora. Su influencia y su visión, al desnudo. Fue creada por Davis Guggenheim, es del género Ciencia y Tecnología. Es para mayores de 13 años. Es su primera temporada y tiene tres partes. Cada capítulo tiene 50 minutos de duración.

 

Street Food Latinoamérica:

Si tienes un negocio de comida, debes ver esta serie. La pasión que los emprendedores ponen en sus productos, cómo responde la gente y las dificultades que han tenido que pasar, definitivamente te inspirarán.

Un capítulo está dedicado a la comida peruana, donde destacan los personajes de: Toshi Matsufuji, creador del huarique Al Toque Pez de Surquillo, la Anticuchería Doña Pochita, la Huerta Chinen y Picarones Mary.

 

Madam C.J Walker – Una mujer hecha a sí misma

Historia de una lavandera afroamericana que derrota a la miseria y funda un imperio de la belleza que la convierte en la primera millonaria por propio esfuerzo. Está basada en hechos reales.  Esta miniserie tiene cuatro episodios de 45 minutos en promedio. Es para mayores de 13 años. Se podrá ver la construcción de un imperio. Basada en la vida real de Madam C.J Walker y su incursión en el negocio de la belleza. La lucha contra el racismo y la discriminación de género no fueron un obstáculo para que llegara a la cima empresarial de EE.UU.

 

El cerebro creativo

¿Qué es lo que ha llevado a la humanidad de vivir en cuevas y huir por sus vidas a la exploración espacial y al dominio de la naturaleza en todas sus formas? El neurocientífico David Eagleman se adentra en el proceso creativo de varios innovadores y explora formas arriesgadas y sorprendentes de estimular la creatividad.

Sea que tu negocio se encuentre en el mundo del arte, la ciencia, la tecnología o en el emprendimiento y la construcción de negocios, la creatividad es un elemento crucial en nuestras vidas, por lo que saber cómo potenciar esta habilidad puede facilitarnos la vida en gran medida y llevarnos a nuevas cimas de crecimiento.

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Emprendedor, Emprendedores, Netflix, Series

Conseguir un ascenso es siempre una buena noticia para quien lo recibe, pero no necesariamente para el entorno. Según un estudio de Udemy, plataforma de aprendizaje en línea, sobre la experiencia del trabajador, el 56% de los trabajadores cree que en las compañías se asciende demasiado rápido. “Y, precisamente, al ascender, los empleados reconocen que lo más complicado es ser visto como el jefe entre sus anteriores compañeros”, explica Llibert Argerich, vicepresidente de marketing de Udemy.

 

Entonces, ¿cómo podemos manejar un posible ascenso y tener una buena dinámica con los ex compañeros de trabajo? Expertos de Nexian, plataforma de recursos humanos, recomienda lo siguiente:

 

Conversa con cada trabajador: Ten en cuenta que el nuevo puesto puede suponer la supervisión y valoración de su trabajo, por lo que en esta conversación es importante dedicar tiempo a escucharles y aprovechar la antigua relación para construir una nueva dinámica de trabajo, estable y saludable.

 

Enfrenta el reto con seguridad: Es frecuente que antiguos compañeros se muestren a la defensiva y puede que algunos de ellos consideren una injusticia que la empresa no les haya propuesto a ellos el ascenso. Para contrarrestar este conflicto, es importante definir y compartir con el equipo nuevas metas y distribuir objetivos que permitan a cada profesional crecer.

 

Aprovecha tus vínculos: No olvides que el conocimiento de las fortalezas y debilidades de los antiguos compañeros, es una importante ventaja que debe servir para gestionar el equipo y obtener lo mejor de cada uno de ellos. Usa esto para motivar y reconocer los aciertos.

 

Construye tu propio estilo de liderazgo. No te dejes amilanar por dinámicas pasadas. En lo personal conviene estar atento al propio comportamiento, para cuidarte de no hacer grandes cambios. Sii antes los lunes comentabas el partido o la escapada de fin de semana, ahora no sería natural levantar un muro entre tus antiguos compañeros y tú.

 

No abuses de tu poder y autoridad. Es muy importante mostrar sencillez y humildad en el trato con el equipo. Cuando creas que puedes perder los papeles, recuerda que tú también fuiste parte del equipo, y que todos los puestos tienen un periodo de prueba.

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Compañeros de trabajo, Nuevo jefe, Trabajo en equipo

“¡Marta, pásame el destornillador!” y Marta le alcanza el martillo…

Bastante molesto e irritado José le reclama a Marta: “¿Es que tú no sabes escuchar? Yo te pedí el destornillador”. Y ella contestará: “¡No, José!, tú me pediste el martillo. ¡Clarito escuche cuando dijiste martillo!”.

“¡Qué no! Te pedí el destornillador”, insistirá José.

Entonces, la discusión se pondrá peor. Cuando cada uno, por defender su posición, traiga temas que nada tienen que ver con la situación.

¿Será posible un desenlace distinto? ¿Será posible lograr un resultado diferente? Veamos la misma historia con una actitud y enfoque nuevo. Uno en el que nuestro foco se oriente a conseguir el resultado y no en ver quién está equivocado o quién tiene la razón.

“¡Marta me pasas el destornillador!”. Y Marta trae el martillo.  Aquí es donde todo puede ser distinto.

José puede decidir tener la razón. Él dijo lo que dijo y nunca se equivoca.  Es decir, la del problema es Marta porque no escucha, porque siempre piensa en cualquier cosa y quién sabe qué más podría inventarse. Por este camino, ya sabemos el resultado y el destino.  O puede estar realmente comprometido con el resultado y la relación, de tal manera que esos objetivos sean más importantes que “tener la razón” y abrir posibilidades a obtener el resultado que se desea: Que Marta traiga el destornillador.

Entonces la situación puede ser la siguiente:

“¡Gracias Marta! Es posible que no me haya dejado entender, o me haya equivocado o quizás no lo haya dicho claramente. Pero lo que necesito es el destornillador para colocar el tornillo ¿Me podrías traer uno?”. Simple y sencillo.

Solo se necesita abrirnos a la posibilidad de que lo sucedido pudo haber sido nuestra responsabilidad.

Si depende de mí que Marta entienda, puedo volver a probar, generar claridad y lograr mi resultado. Pero si la otra persona es “el problema”, ya no tenemos posibilidades porque depende de ella o él y no podemos hacer nada al respecto. En ese caso mis resultados están supeditados a otra persona y esto en muchos casos agrava la situación porque nos genera frustración.

Cuantas veces en nuestro día a día nuestro compromiso es mayor con “tener la razón” que con los resultados que queremos (sin estar consientes).

Esto está basado en nuestras creencias o paradigmas. Muchos de los cuales ni siquiera son nuestros, porque en muchos casos, son aprendidos durante nuestro crecimiento o son asignados por la cultura o sociedad, adoptándolos como propios.

Decimos querer lograr “A” pero logramos “B”, y preferimos encontrar todas las evidencias, excusas y problemas externos por lo que no logramos “A”, en vez de enfocarnos en seguir buscando la manera de lograr “A”. Y lo más importante, no queremos hacernos cargo o aceptar que si dices querer “A” pero constantemente obtienes “B”, la realidad es que inconscientemente tu compromiso realmente es “B”. Por eso muchas veces no vemos o encontramos otras posibilidades.

Imagínate ir a algún lugar y por ‘X’ razón no se puede transitar por el camino habitual.  En ese caso, podemos molestarnos, gritar, pensar en toda la genealogía del alcalde de turno. Y sí, es cierto, tenemos todo el derecho a estar molestos, que es injusto, que pagamos nuestros impuestos, etc. Y sí, tenemos razón. Pero queremos estar claros que todo eso no hará que lleguemos a tiempo.  Que distinto sería si la actitud y el pensamiento estuviesen comprometidos con llegar a tiempo más que con tener la razón; de que eso no debería estar sucediendo, que es injusto, etc.  Simplemente buscaríamos otro camino. Porque en el fondo, no importa cuánto gritemos, nos molestemos o irritemos, la situación no va a cambiar.

Otra forma en la que muchas veces preferimos tener la razón versus tener éxito es cuando decimos: “Es que yo soy así”. En realidad, no lo eres. Actúas de una u otra manera, pero no lo eres. Es una conducta aprendida. Puedes revisar un artículo que escribí -hace una semana- que se llama “El poder de las palabras”, donde hablo un poco más profundo del tema; y próximamente publicaré un artículo en donde veremos con mayor profundidad la diferencia entre “ser” y “actuar”.

Debemos cambiar el foco de tener la razón y actuar como una “víctima” de la situación o de una persona, para pasar a verme como el autor y creador de mis resultados. Comprometerme con ellos de tal manera que lo que tenga presente es cómo los puedo obtener y no las excusas, pretextos o inventos de por qué “yo no puedo”.

¿Qué resultados podrías obtener en tú vida si momento a momento te comprometes a enfocarte en los caminos hacia tus resultados, y no en las razones por las que no los puedes tener?

Disfruta el camino al éxito.

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Empresa, éxito, Liderazgo

En el proceso de lanzar al mercado un nuevo producto o probar nuevos servicios, lo que se pone en marcha es un proceso de innovación, generalmente, esto demanda un análisis y recursos que, en este momento, no todos los emprendimientos pueden realizar en medio de la emergencia sanitaria.

 

Ante ello, Eddie Valdiviezo, director del HUB UDEP, la incubadora de emprendimientos de la Universidad de Piura, considera que el primer paso de un emprendimiento que quiere innovar debe ser plantearse cuál es el propósito de la empresa. Una vez que se tiene en claro qué problema se quiere resolver y para cuántas empresas, se puede pensar en las oportunidades de negocio, pero siempre desde la empatía.

 

“El negocio de hacer empresa es un ejercicio de empatía porque se pone al servicio de los demás toda la experiencia de trabajo que uno tiene para resolver problemas de las personas. A veces lo olvidamos por centrarnos en los procesos, en las ventas, en la cuota de mercado”, indica.

 

También explica que este proceso de innovación puede traer consigo errores o aprendizajes porque se trata de una hipótesis de lo que quiere el cliente. “A lo mejor el cliente lo que quiere es otra cosa, tiempos de entrega más rápidos. Son aprendizajes que te permitirán tener una nueva fuente de ingresos en tu empresa. Aunque al inicio sea poco lo que aporten los productos y servicios innovadores, el tema es pensar en el negocio del futuro”, precisa.

 

Formas económicas de innovar

La alternativa más sencilla para hacer hipótesis sobre los productos o servicios en los que se puede innovar es conversar en todo momento con los clientes. La innovación debe partir de esa conversación directa, donde se identifican los problemas a solucionar.

 

“Ellos son los que tienen el problema y lo conocen mejor que nadie. Tienen la solución, pero lo darán en varias conversaciones y ese problema va a ir cambiando. El contexto que vivimos les ha afectado mucho. No se debe conversar solo cuando se quiere lanzar algo, sino también cuando se está vendiendo”, advierte.

 

Para el proceso de lanzamiento de un nuevo producto o servicio al mercado consideró que hay dos diferencias; si la empresa no tiene la capacidad para hacer algo como un estudio de mercado, o el contexto económico difícil, donde los emprendedores y pequeñas empresas deben ponerse creativos.

 

“Lo que recomendamos nosotros es probar rápido y barato. Por ejemplo, sacar un prototipo para testearlo con un pequeño grupo de clientes. Muchas de las nuevas metodologías hablan sobre esto en la forma del co-diseño y la co-construcción. Esto genera que haya realmente una validación en el camino”, agrega.

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Emprendimiento, Innovación, Pandemia

La Cámara de Comercio de Lima (CCL) estima que la pandemia de la COVID-19 impulsó que unos 9 millones de peruanos compraran a través de internet solo en el 2020. La CCL calcula que en el último año, el 29.10% de la población realizó compras por Internet de entre S/250 y S/500. Mientras que otro 20.90% tuvo gastos superiores a S/1,000 por cada compra online. Se trata entonces de un creciente mercado que necesita ser cada vez más eficiente para dar la mejor experiencia a los usuarios y generar rentabilidad a las empresas.

 

Expertos de Sage Advice, consultora de gestión empresarial brindan algunos consejos para que puedas sacar el máximo provecho de tu página web para seguir haciendo ventas.

 

Nombra tu web

Al momento de crear una web para ecommerce o tienda online, deberás colocarle un nombre que contenga al menos una palabra clave que permita que el buscador arroje tu web como resultado. Por ejemplo puedes poner al lado del nombre de tu marca palabras como “calzado”, o “lencería”, según el rubro de tu negocio.

 

Evita colocar nombres demasiado largo. Procura que oscile entre los 50 y 75 caracteres.

No olvides colocar una descripción de la web para que buscadores como Google indiquen rápidamente a tus clientes qué encontrarán en tu web.

 

Revisa el tiempo de carga de tu web

Si tarda más de 3 segundos en cargar, posiblemente estés perdiendo ventas. En general, imágenes muy pesadas y widgets complejos pueden retrasar la carga de tu web. Sobre las imágenes, es muy importante que estén correctamente optimizadas, sean estéticas y que sus enlaces tengan un texto explicativo. Apóyate en el SEO usando palabras clave para que motores de búsqueda como Google prioricen tu web.

 

Vincula correctamente los enlaces

No dejes puertas sueltas que terminan mareando al usuario. Si colocas algún enlace, así sea de un producto agotado, que este lleve a un aviso al respecto para que el cliente pueda tener certezas sobre tu stock.

 

Consejos prácticos:

– No crees sitios web espejo, es decir, que sean idénticos y que se enlacen entre ellos.

– Usa palabras claves para mejorar tu posicionamiento. Para tener claro qué tipo de palabras buscan más los usuarios, usa Google Trends.

– No uses fuentes pequeñas para conseguir que entre el máximo número de palabras, pues dificulta la experiencia del usuario.

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Emprendedor, Negocio, Página web, Potenciar

Muchas veces visitamos sitios web y aparece esa ventana que pide “Aceptar todas las cookies”. Presionamos OK y continuamos con nuestra navegación, pero ¿te has preguntado qué significa conceder ese acceso? En realidad las cookies no son peligrosas por sí mismas. Como Google explica, una cookie es un pequeño fragmento de texto que los sitios web que visitas envían a tu navegador. Las cookies permiten que los sitios recuerden información sobre tu visita, lo que puede hacer que sea más fácil volver a visitarlos.

 

Por ejemplo, las cookies son usadas para recordar tu idioma de preferencia, hacer que los anuncios que ves sean más relevantes para ti, contar el número de visitas que se reciben en una página, ayudarte a registrarte en nuestros servicios, proteger tus datos y recordar tu configuración de anuncios.

 

Acceso a mayor información

 

Como las cookies sirven para conocer la información sobre tus hábitos de navegación, algunas empresas como Facebook y otros servicios publicitarios, insertan paquetes de cookies en diversas webs que visitas en Internet, aunque no necesariamente estén relacionadas con sus servicios.

 

Estas cookies permiten a estas empresas saber en qué páginas entras, y por lo tanto, crear un perfil de tus gustos personales. También pueden registrar tus búsquedas en los buscadores como Google o Bing, o los internos de tiendas online, también para conocer tus preferencias y necesidades. Esto explica por qué cuando visitas una web aparece publicidad sobre algo que te interesa o que has buscado últimamente. Esto también se aplica en redes sociales, cuando Facebook o Instagram te ofrecen publicidad, pues ellos también almacenan tus datos.

 

Por el lado de los anunciantes, esto es justamente lo que permite que la publicidad en redes por parte de pequeños negocios o emprendimientos logre llegar a un determinado público e incluso alcanzar otro tipo de audiencias.

 

Cookies para la seguridad

 

No todo es negativo. Las cookies que se utilizan con fines de seguridad sirven para autenticar a los usuarios de forma segura, protegerlos cuando interactúan con los servicios y prevenir el fraude. De este modo, solo el propietario de una cuenta puede acceder a ella. Por ejemplo, las cookies «SID» y «HSID» contienen registros cifrados y firmados de forma digital del momento de inicio de sesión más reciente y del ID de cuenta de un usuario, como explica Google. La combinación de estas cookies nos permite bloquear muchos tipos de ataques, como, por ejemplo, intentos de robo del contenido de los formularios.

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Compras, Cookies, Internet, Marketing digital
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