Hay masa crítica propicia para mensajes de centro y de derecha. Inclusive, en regiones tradicionalmente afines a la izquierda. Un centro y una derecha radicalmente antiestablishment entrarían a la cancha con ventaja apreciable respecto de una izquierda que va a ser capturada por el discurso extremo de Antauro Humala, que la alejará de toda posibilidad de cosechar votos centristas.
Pero el esfuerzo político de coordinación y generación de consensos, y ajustes programáticos, debe empezar ya, no esperar a un año antes del proceso electoral, más aún si se tiene en cuenta que sigue siendo una posibilidad abierta que el presidente Castillo no culmine su mandato y se produzcan elecciones adelantadas. Si esa circunstancia coge al centro y la derecha en su actual situación, el camino de la derrota es más que seguro.