Juan Carlos Tafur

Centro y derecha renovados

“Se debe renovar la estantería política del centro y la derecha. No se puede lograr el grado de disruptividad necesario en la disputa electoral venidera si se vuelve a presentar el elenco estable”

La crisis política del centro -por lo menos de sus agrupaciones hoy más representativas (Acción Popular, Alianza para el Progreso y los morados)- le abre las posibilidades a nuevas figuras que se animen a incursionar en ese segmento del espectro ideológico y también a que la derecha crezca en sus intenciones electorales.

Según la última encuesta del IEP, la derecha representa el 34% del electorado, el centro el 35% y la izquierda el 32%. Se ha reconstituido, dicho sea de paso, la división del país en tres tercios, pero con la diferencia, respecto de décadas pasadas, que esos tercios no tienen representación partidaria definida, sino que hay una multitud de opciones a la carta.

AP, APP y los morados se pueden reconstituir, claro está, tienen mucho tiempo por delante, pero van a tener que hacer una reingeniería política muy profunda que les permita superar el mal momento por el que pasan en la actual coyuntura.

La derecha es la que tiene una mejor disposición. Primero, porque son pocos los que enarbolan un discurso abiertamente derechista y segundo porque probablemente, de acá a cuatro años, sus actuales portavoces (Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga y Hernando de Soto) ya hayan reflexionado y entendido que su presencia es inadecuada y lejos de ayudar, perjudica el futuro político del país.

Se debe renovar la estantería política del centro y la derecha. No se puede lograr el grado de disruptividad necesario en la disputa electoral venidera si se vuelve a presentar el elenco estable. Un discurso novedoso y potente, requiere de rostros nuevos que lo representen en su cabal dimensión.

Hay masa crítica propicia para mensajes de centro y de derecha. Inclusive, en regiones tradicionalmente afines a la izquierda. Un centro y una derecha radicalmente antiestablishment entrarían a la cancha con ventaja apreciable respecto de una izquierda que va a ser capturada por el discurso extremo de Antauro Humala, que la alejará de toda posibilidad de cosechar votos centristas.

Pero el esfuerzo político de coordinación y generación de consensos, y ajustes programáticos, debe empezar ya, no esperar a un año antes del proceso electoral, más aún si se tiene en cuenta que sigue siendo una posibilidad abierta que el presidente Castillo no culmine su mandato y se produzcan elecciones adelantadas. Si esa circunstancia coge al centro y la derecha en su actual situación, el camino de la derrota es más que seguro.

Tags:

Crisis política

Mas artículos del autor:

"¿Qué nos espera hasta el 2026?"
"La política degradada del Perú"
"Ejecutivo-Legislativo: una dupla destructiva"
x