Juan Carlos Tafur

Congreso no debió dejarse atarantar

“Lo peor que ha hecho el Congreso ante la agresiva campaña en su contra desatada por el Ejecutivo, ha sido dejarse atarantar y proceder a la censura de la titular del Legislativo”

Lo peor que ha hecho el Congreso ante la agresiva campaña en su contra desatada por el Ejecutivo (el domingo dedicaron toda una conferencia de prensa a arremeter contra la presidenta del Congreso y el partido Alianza para el Progreso), ha sido dejarse atarantar y proceder a la censura de la titular del Legislativo.

Gran parte del desprestigio del Parlamento se debe a que sirvió de comparsa inútil del gobierno (ojalá aprenda ahora que ven cómo el Ejecutivo les paga), se allanó a darle la confianza a todos los gabinetes, a cada cual más impresentable, y trató con guantes de seda a ministros y funcionarios. Hoy persiste en el error sirviéndole la mesa con la expectoración desproporcionada de Lady Camones.

Es la hora de corregir ese grosero error político y afinar una estrategia conducente a remediar el principal problema que tiene el país en estos momentos, como es la permanencia de Pedro Castillo en Palacio. Ese es el objetivo medular.

Algunos congresistas quieren insistir con la vacancia, bajo la presunción de que la pasmosa corrupción detectada alrededor de la figura presidencial, puede hacer que algunos parlamentarios cooptados por el oficialismo, se recompongan y voten esta vez por vacar al presidente.

Si esa opción no prospera, pues habrá que ir por el adelanto de elecciones, que solo requiere 66 votos y un posterior referéndum. Es una salida política menos expeditiva, porque implica que Castillo se quede todo el tiempo que dure el proceso en el solar de Pizarro y, además, sea este gobierno quien convoque las elecciones. Pero también es, dadas las circunstancias, una opción a tener en cuenta.

Entre tanto, debe acelerarse el proceso de inhabilitación constitucional de la vicepresidenta Dina Boluarte por clara infracción legal y allanar así el camino de la eventual transición a que daría pie la salida de Castillo del poder.

Mientras todo ello acontece en los predios del Legislativo (lo cual, dicho sea de paso, debe elevar los niveles de aprobación de este poder del Estado), habrá que estar atento a las posibles salidas judiciales que la Fiscalía de la Nación estaría evaluando iniciar, solicitando a la Corte Suprema la suspensión en el cargo del primer mandatario (por ello, adicionalmente, es que recobra especial urgencia la inhabilitación de Dina Boluarte).

A la perversa mezcla de populismo y victimización desplegada por un gobierno corrupto y mediocre como el que tenemos, al que ahora ya no le interesa siquiera gobernar sino solo subir en las encuestas, polarizando contra la Fiscalía, el Congreso, los medios de comunicación y los empresarios, se le debe hacer frente con firmeza. Frente a ello, hoy más que nunca la oposición democrática debió haber mostrado unidad y solidez.

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