Por último, el centro político sin definición procapitalista, contra lo que sus adeptos piensas, es un fracaso porque deja en manos de los extremos políticos la agenda política y la definición de los temas relevantes. Esto se traduce en una polarización creciente de la sociedad, y en un debilitamiento de las instituciones democráticas.
Los partidos políticos de centro deben definirse claramente a favor del libre mercado y la competencia si quieren ser percibidos como una alternativa real y efectiva para solucionar los problemas que enfrenta la sociedad.
–La del estribo: ¡Oh pecado cultural que acabo de empezar a redimir! Gracias a HBO Max, en su sección de clásicos, he podido ver, por fin, Casablanca (1942) con Humprey Bogart e Ingrid Bergman; 2001 odisea del espacio (1968), de Stanley Kubrick; y la menor El halcón maltés (1941), también con Bogart, dirigida por John Huston. Y gracias a mi proveedor favorito, Madame Bovary (1991), con Isabelle Huppert. ¡Maratón que continuará!