Aun hay algo de bien

Aun hay algo de bien

Hace unas semanas agregué un nuevo personaje ficticio a mi lista de ejemplos a seguir. ¿Queda algún caballero honorable? Le gritaba al público como reclamando. Rodeado de caballeros, que poseen un rango que tiene como juramento fundamental proteger al inocente sin importar las circunstancias.

[Migrante al paso] ¿Dónde están nuestros héroes de niños? No sé si existan en la vida real, pero me refiero a los ficticios. No hablo de los sabios, sino de aquellos que, siendo jóvenes e inexpertos, se superaban a sí mismos. Lo más importante para ellos siempre es tener las ganas de vivir y tener las mismas ganas de que todos vivan con ese ímpetu. Hace unas semanas agregué un nuevo personaje ficticio a mi lista de ejemplos a seguir. ¿Queda algún caballero honorable? Le gritaba al público como reclamando. Rodeado de caballeros, que poseen un rango que tiene como juramento fundamental proteger al inocente sin importar las circunstancias. No se entiende mucho por falta de contexto, pero lo que importa es el cuestionamiento. La serie se llama El caballero de los siete reinos y su protagonista, el caballero errante Sir Duncan el Alto. Basado en la novela de George R. R. Martin, al comienzo del libro, que tengo pendiente de leer, él le dedica la obra al Duncan que todos llevamos dentro. Suena ridículo hablar de esto, pero me parece demasiado relevante para lo que está sucediendo en el mundo real. Alguien podría responder ese llamado desesperado que pedía a gritos el personaje; todo indica que nuestros héroes han sido abandonados o, peor aún, asesinados por sus seguidores.

Esa pregunta: ¿Queda algo de honor entre ustedes? Sentí que me la estaban haciendo a mí. Me gusta pensar que hubiera respondido sin titubear; nunca he estado en una situación así, por lo tanto, no tengo la certeza. Creo que estuve en lo correcto desde niño. Mejor seguir a estos héroes de cuentos. En la vida real nunca se sabe y decepcionarse es muy fácil. El ejemplo perfecto es el caso Epstein, donde con cada tanda de files liberados al público, una tanda de personajes pasa a ser casi unos monstruos. Bestias monstruosas que justamente suelen ser los enemigos en fantasías, relatos y hasta mitos. Por más revuelo que genere el caso, no llego a ver la indignación que merece el caso.

Aun hay algo de bien
Los líderes del mundo siendo acusados de pedófilos, traficantes sexuales y niveles de corrupción espeluznante, con evidencia contundente. Y hay cosas más raras, desde rituales con sacrificios hasta canibalismo. No puedo confirmar nada, lamentablemente, pero es muy fácil darse cuenta de lo que está pasando. El mundo y el futuro están en manos de estos tipos. No quiero pensar que la humanidad ha caído tan bajo como para seguir y dejar pasar esto desapercibido. Tampoco quiero pensar que estoy siendo demasiado inocente y que el mundo siempre fue ciego. De repente, me aislé demasiado tiempo y ya no sé cómo funciona el mundo. Lo que sí sé es que vivir bajo los niveles de discriminación y crueldad que se ven diariamente no es vivir. Para los que no se sienten atacados directamente, recuerden que, si se meten con ustedes en algún momento, también les gustaría tener a otros de su lado.

Es horrible toda situación, pero es importante saber que no todos son así. Me gusta pensar que solo es una minoría; la relación que tienen con el poder es algo para estudiar. No sé si sea cierto que el poder corrompe a los mejores y atrae a los peores, pero todo parece indicar que es cierto. De adolescente, en una etapa por la que pasamos todos, en la que pensamos que todo el mundo es una mierda, comencé a discutir eso en un almuerzo familiar. Mi tío me preguntó: ¿Tú eres una mierda? Le respondí que no. Entonces no todo es una mierda, me dijo. Solo con un poco de lógica me convenció de que yo estaba equivocado. Solo esa premisa es suficiente para hacer algo, lo que sea, para ayudar, por lo menos para intentar entender las diferencias en lugar de condenarlas.

La primera vez que vi El señor de los anillos, antes de leerlo, entendí de manera abstracta lo que es ser bueno. Claramente, todos tenemos un poco de ambas partes, pero son tus decisiones las que determinan por qué sendero caminas. Desde pequeños detalles. Nosotros, como personas de a pie, simplemente siendo amables ya generamos una diferencia. Como sociedad, se nos está enseñando, a través de redes sociales y noticias, que no tenemos la capacidad de generar un cambio. Eso es mentira y tiene un nombre: indefensión aprendida. La capacidad de agencia es uno de los pilares que nos hace humanos; convencerte de que no puedes hacer nada es justamente darle el gusto a estas personas que quieren mantenerse impunes. Miren lo que hizo Bad Bunny en el Super Bowl, eso es un ejemplo de resistencia y de persona. No me gusta su música, siendo honesto, pero de que es una persona ejemplar, lo es. Salió en nombre de todos los latinos para defendernos de injusticias y brutalidades, y lo hizo donde más les duele. Mejor aún, a través del arte. En la película, Sam, el compañero leal de Frodo, le recuerda: “Hay algo de bien en este mundo, Sr. Frodo, y vale la pena luchar por ello”.

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