[NOTA] Algunos deciden entrar donde más se necesita liderazgo.
David Novoa, empresario líder en el sector salud, ha dado un paso que marca un punto de inflexión: postula al Senado Nacional con el número 2 decidido a convertir la salud pública —y la defensa de las personas que viven con VIH— en una prioridad de Estado.
Su candidatura no nace de la política tradicional. Nace del terreno.
De la experiencia directa con pacientes, sistemas colapsados y brechas que afectan, sobre todo, a las minorías más vulnerables.
Salud pública como causa, no como discurso
Novoa ha construido su trayectoria defendiendo el acceso oportuno al diagnóstico, la continuidad del tratamiento y la protección de derechos de las personas que viven con VIH. Para él, el VIH no es una estadística: es una deuda pendiente del Estado.
Su propuesta es clara:
- Garantizar presupuesto sostenido para prevención y tratamiento.
- Blindar las políticas contra el VIH frente a cambios políticos coyunturales.
- Fortalecer infraestructura, equipamiento y talento humano en regiones.
- Descentralizar la gestión sanitaria para que las decisiones no se tomen solo desde Lima.
La salud, sostiene, no puede depender del calendario electoral.
Una agenda sanitaria con impacto nacional
La candidatura de Novoa se da en el marco de la alianza Fuerza y Libertad —integrada por Fuerza Moderna y Batalla Perú— que participa en las Elecciones Generales 2026 con Fiorella Molinelli como candidata presidencial.
Si bien la alianza plantea una propuesta de centro pragmático enfocada en seguridad, educación e infraestructura, la presencia de Novoa introduce un eje sectorial contundente: la salud como política estructural de la República.
No como promesa.
Como sistema.
La defensa del VIH como compromiso de Estado
El empresario propone consolidar legislación que garantice acceso universal a medicamentos, prevención integral y protección contra la discriminación.
Plantea que el Senado debe asumir un rol activo de fiscalización para que los programas de VIH no dependan de la voluntad de turno, sino de compromisos institucionales de largo plazo.
Su enfoque es triple:
- Sanitario.
- Social.
- Presupuestal.
Porque la lucha contra el VIH no es solo médica.
Es también una cuestión de dignidad.
2026: salud como eje del debate nacional
Fuerza y Libertad fue la primera alianza habilitada oficialmente por el Jurado Nacional de Elecciones para competir en 2026. En ese escenario, la postulación de David Novoa busca posicionar algo concreto: que la salud pública deje de ser secundaria en el debate político.
Su ingreso al Senado apunta a una representación con enfoque técnico, mirada regional y especialización real en el sector.
No es un político improvisado hablando de salud.
Es un empresario de la salud entrando a la política para defenderla.
Y en un país donde la brecha sanitaria aún es profunda, esa diferencia importa.







