Juan Carlos Tafur

¿Parteaguas regional y municipal?

“Está haciendo todo lo posible Vladimir Cerrón para que las elecciones municipales y regionales supongan un rotundo triunfo de la izquierda radical y un parteaguas político”

Está haciendo todo lo posible Vladimir Cerrón para que las elecciones municipales y regionales supongan un rotundo triunfo de la izquierda radical. La designación de prefectos politizados -con complicidad presidencial- y la reciente ley de publicidad estatal que asigna, a dedo, el 50% de la publicidad estatal a los medios o periodistas regional, ad portas de un proceso electoral, busca, sin duda, sumar esfuerzos para que ese propósito se logre.

 

 

¿Qué quiere con ello el exgobernador de Junín? Generar un parteaguas político que presione al Congreso y a la sociedad en su conjunto respecto de la necesidad de retomar el anhelo de una Asamblea Constituyente que -hay que reconocerlo- está calando paulatinamente en la población (según Ipsos, el 29% de la población está de acuerdo con una Asamblea de ese tipo y según el IEP -en cifra que ha causado pavor- el 47% opina en el mismo sentido).

Las perspectivas electorales que se aprecian, sin embargo, difícilmente le van a otorgar ese triunfo rotundo a Perú Libre o a los líderes locales radicales. El sur y centro andino pueden ser plazas ya ganadas en esa línea, pero Lima y la costa norte claramente optarán por partidos o de derecha o de centro (tipo APP), que estarán muy lejos de servir de soporte logístico para un relanzamiento del tema constituyente.

Por cierto, el gobierno de Castillo cometería un grosero error político si se suma a la campaña de Cerrón. Cada vez que Castillo ha declarado sobre el tema ha generado pánico financiero e inestabilidad política. Una de las cosas más sabias que debería asumir el presidente es que el tema constituyente no debe ya formar parte de su agenda, no es adecuado y además no va a pasar nunca por una votación congresal favorable.

La tarea de Castillo es mejorar la calidad de su gabinete ministerial (ya ha hecho algunos cambios en esa perspectiva), demostrar que no es corrupto echando fuera de su entorno a todos los impresentables que rápidamente quisieron hacerse millonarios a punta de contrataciones y licitaciones irregulares, y darle prioridad a una o dos reformas (salud y educación públicas) y olvidarse de querer hacer más (su propia mediocridad le impide hacer algo superlativo adicional).

 

 

Hay responsabilidad de su entorno político ministerial, que debería hacerle entender ello e imponerse en los casos que sea necesario. Así como el ministro de Economía no está para hacer goles pero sí para impedirlos (que ya es bastante), el resto del gabinete debe fungir de contrapeso del pernicioso cerronismo que intenta volverse a apoderar de la agenda gubernativa.

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elecciones municipales 2022, Pedro Castillo, Vladimir Cerrón

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