¿Del Cristo de la concordia al muro de la discordia?

¿Del Cristo de la concordia al muro de la discordia?

El destacado periodista y corresponsal de la cadena internación Sputnik, Sergio Pintado, me entrevistó acerca de los muros, cercos y fosas que el presidente de Chile pretende levantar en sus fronteras con el Perú y Bolivia. Aquí les dejo la entrevista completa.

[EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS]

  1. A pesar de que Chile tenga derecho de reforzar su frontera, ¿crees que este tipo de acciones resienten la relación entre Chile y Perú y reviven tensiones del pasado que nunca sanaron del todo?

Lo primero que quiero señalar es que no creo que José Antonio Kast haya adoptado estas medidas con la deliberada intención de agredir u ofender, de alguna manera, a las naciones peruana y boliviana. Su campaña electoral tuvo entre sus ejes centrales solucionar el tema de la migración venezolana que, con justicia o no, incomoda a la mayoría de chilenos. De hecho, este podría ser el gran diferencial que explica su victoria electoral del 14 de diciembre pasado.

Por otro lado, las políticas de los estados presentan consecuencias colaterales y la construcción de muros para, finalmente, separarse o alejarse del Perú y Bolivia no coadyuva a una política del acercamiento y la integración. La razón de un muro siempre ha sido separar algún compartimento de otro, y esta no es la excepción. Este es el mensaje que transmite Chile sea o no la intención de su flamante presidente José Antonio Kast.

  1. ¿La colocación de vallas puede generar problemas con respecto a la demarcación de límites en zonas como el denominado «triángulo terrestre»?

Podría, dependerá de la buena intención y el sentido común del gobierno chileno. Desde que quedó pendiente la cuestión del Triángulo Terrestre ambos gobiernos han optado por dejar el tema reposar. Estas políticas también constituyen parte de la diplomacia, se trata de un territorio menor pero que podría abrir un frente de confrontación bilateral entre dos países que todavía ponderan sus diferencias desde miradas muy nacionalistas y que, de hecho, remiten también a algunas voces que nos vienes del pasado como diría Philippe Joutard.

Si el gobierno chileno optase por cercar para sí dicho triángulo se abriría un frente de conflicto internacional entre los dos países. Sin embargo, existe una solución a la mano, pues tanto el  Perú como Chile pueden solicitar a la Corte Internacional de Justicia de la Haya que defina o explique ese aspecto de su fallo. De este modo cerraríamos el tema definitivamente. Es absurdo tener un pendiente territorial entre el Perú y Chile a estas alturas, estamos para mejores cosas.

  1. En varias ocasiones has dicho que Perú y Chile necesitan «una reconciliación». ¿Crees que eso aún está pendiente? ¿Estamos más lejos que en otras épocas de que esa reconciliación pueda hacerse efectiva?

Estamos lejísimos. Permíteme explicarte un poco las cosas. Los nacionalismos chileno y peruano son distintos. El chileno está muy bien articulado, responde al orden de su Estado y a la calidad de su clase política. El peruano es más espontáneo, pero también más primario y adjetivo. Desde esas premisas, esperar que las partes ingresen a un proceso de reconciliación binacional –que no implica que Chile le pida perdón al Perú y punto, como muchos creen- es casi imposible.

Luego, si gobiernos progresistas como el de Gabriel Boric no se lo han planteado, menos lo hará un gobierno conservador con toques nacionalistas como el de José Antonio Kast. Y el lado peruano no está mejor: su clase política no tiene la consistencia suficiente para siquiera plantearse el tema: gritarían “que devuelvan el Huáscar”, en el mejor o el peor de los casos.

Así que tras 20 años de trabajar la posibilidad de efectuar un proceso formal de reconciliación histórica entre el Perú y Chile, relativa a la Guerra del Pacífico (1879-188) debo confesar que solo me he llenado de escepticismo.

  1. El presidente de Perú, José María Balcázar, ha advertido que las vallas en la frontera no sean «un nuevo muro de Berlín». ¿Crees que este tipo de acciones pueden generar tensiones o divisiones entre la población de Tacna y Arica? ¿Sería mejor que ambas ciudades tuvieran alguna especie de régimen «binacional» como sucede en algunas otras fronteras del mundo?

En este caso suscribo al presidente José María Balcázar. Es curioso, cuando cayó el muro de Berlín en 1989 pensábamos que la época de los muros y de los telones de acero que separaban a los seres humanos había terminado. Sin embargo, tres décadas después Donald Trump inició la construcción de un muro al borde de río Grande para detener la migración mexicana y la idea de Kast me aterra porque podría implicar que cunda el ejemplo y volver a un mundo lleno de muros que nos separen.

En la Edad Media, eran los muros y torres de los castillos; durante la Guerra Fría, además del muro de Berlín, fueron las fronteras castrensemente custodiadas para evitar que personas que buscaban cambiar su situación, elijan donde vivir, creo que la idea de separarnos por muros la deberíamos superar definitivamente.

Cierro con esta idea, veo a José Antonio Kast más interesado en acercarse a Donald Trump y resolver sus temas migratorios que en indisponerse con el Perú y Chile. Pero entre países con tanta sensibilidad histórica vinculada al pasado común, lo segundo es casi inevitable. Queda por ver, sin embargo, con qué políticas Kast piensa acercarse a Perú y Bolivia por otras vías. Si queremos algo de reconciliación, no interrumpamos el diálogo, más de lo que podría interrumpirlo el susodicho muro.

El Link de la nota en Sputnik

https://noticiaslatam.lat/20260319/un-muro-de-chile-en-la-frontera-con-peru-podria-reabrir-viejas-disputas-advierten-analistas-1172625417.html

 

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