Juan Carlos Tafur

Más filo en la encuesta de Ipsos

“Un presidente en alza le complica las cosas a una oposición congresal que es mucho más resistida (81% de desaprobación y apenas 13% de aprobación) y cuyo rechazo aumenta en lugar de disminuir”

Es interesante desglosar el aumento de la aprobación del presidente Castillo, de 20 a 25%, según la última encuesta de Ipsos. Probablemente, dada la torpeza política inconmensurable del primer mandatario, sea algo efímero, producto de las Fiestas Patrias y la fanfarria mediática que suele acompañar dichas efemérides, pero de todas maneras algunas constataciones adicionales se pueden extraer.

¿Dónde sube más? En Lima pasa de 9 a 14%; en el Interior de 26 a 31%; en zona urbana de 22 a 27%; en zona rural de 35 a 39%; en el norte, de 17 a 28% (es donde más crece); en el centro de 29 a 33%; en el sur casi no sube, pasa de 37 a 38%; en oriente cae de 26 a 25%; en el sector B sube de 10 a 19% (la segunda subida más alta después de la del norte); en el D, de 19 a 25%; en el sector masculino de 23 a 29% (entre mujeres sube menos, de 17 a 21%); y en la población etaria de 43 a más aumenta de 23 a 30% (entre los jóvenes, de 18 a 25 más bien cae de 18 a 16%).

¿Esto hace más difícil lograr que se recorte su mandato? Sí, sin duda. Un presidente en alza le complica las cosas a una oposición congresal que es mucho más resistida (81% de desaprobación y apenas 13% de aprobación) y cuyo rechazo aumenta en lugar de disminuir. Lady Camones tiene una gran tarea pendiente por delante para revertir el desastre que le ha heredado María del Carmen Alva.

No es constitucional, porque no se han dado las condiciones para que lo haga, pero si el escenario se precipitase y Castillo cerrase el Congreso, sería aplaudido por la mayoría inmensa de los peruanos y probablemente crecería aún más en sus niveles de aprobación. En cambio, si el Congreso lo vacase, si bien la mayoría -según la propia encuesta referida- así lo estima (el 61% cree que debería renunciar), hay segmentos en donde ello podría generar alguna turbamulta (en el sur, por ejemplo, el 60% cree que debería gobernar hasta el 2026, en zonas rurales el 61%, en el sector E el 57% y en la población mayor de 45 años, el 42%).

No son tiempos destituyentes, al parecer. La oposición tendrá que esperar unos meses y trabajar políticamente para que su propósito tenga respaldo popular de tal envergadura que le otorgue plena legitimidad.

Tags:

Encuesta, IPSOS, Presidente Castillo

Mas artículos del autor:

"¿Qué nos espera hasta el 2026?"
"La política degradada del Perú"
"Ejecutivo-Legislativo: una dupla destructiva"
x