Juan Carlos Tafur

¿Réplica constituyente chilena en el Perú?

“La estrepitosa derrota en el plebiscito chileno sobre la nueva Constitución aplacará los ímpetus refundacionales del extremismo chileno y ello probablemente se reflejará en los demás países de la región”

¿Es posible que la euforia constitucional chilena recale también en el Perú y en algún momento nos veamos enfrentados al trance de una Asamblea Constituyente o a que un Congreso con mayoría absoluta de izquierda logre el mismo cometido, sin necesidad de reformar previamente la Constitución vigente (la misma solo permite hacerlo con 87 votos en dos legislaturas o con 66 en una y posterior referéndum)?

Es difícil. La estrepitosa derrota en el plebiscito chileno sobre la nueva Constitución aplacará los ímpetus refundacionales del extremismo chileno y ello probablemente se reflejará en los demás países de la región.

Además, Perú, como Chile, tiene un centro y una derecha muy significativos, sociológicamente hablando. Entonces, la posibilidad de que en una primera vuelta, la izquierda peruana logre pasar a la segunda con una alforja de más de 66 congresistas es casi una quimera.

Peor aún si, como parece, las opciones moderadas de la izquierda, representadas seguramente, una vez más, por la inocua Verónika Mendoza, serán desbordadas por el radicalismo antaurista, incapaz de movilizar a favor suyo a sectores poblacionales del mayoritario centro del país. Si Antauro pasa a la segunda vuelta, gracias a la terrible fragmentación del centro y la derecha, lo hará sin mayoría parlamentaria.

La resiliencia política del establishment es muy alta en el Perú. Tanto que ni el centro ni la derecha lo han podido cambiar en veinte años y tampoco un candidato radical como Castillo. Se necesita de un grado de fuerza política tal, que solo la centroderecha unida podría emprender dicho proceso, y si ese fuera el caso, la tranquilidad debe primar porque no será un cambio disfuncional ni un salto al vacío, como el que hubiera sucedido en nuestro vecino del sur si la mayoría aprobaba el esperpento que produjo la Convención Constituyente.

Es más, esos cambios constitucionales en los ámbitos político y electoral, en el esquema de regionalización, en la salud pública, por citar algunos ejemplos, son y debieran ser temas de una vocación reformista que la derecha o el centro harían bien en recoger. La Constitución necesita cambios, pero hacia un orden más moderno y liberal, no en sentido contrario.

La del estribo: es un orgullo ver que en la exposición del Malba en Buenos Aires, en la muestra Tercer ojo, que reúne más de 240 obras icónicas del arte latinoamericano en un recorrido que por primera vez pone en diálogo la Colección Malba y la de su fundador, Eduardo F. Costantini, destacan tres artistas peruanos: Jorge Eduardo Eielson, y dialogando entre sí sobre la figura de Túpac Amaru, Fernando Bryce y Jesús Ruiz Durand.

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Chile, Constitución

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