MENTIRAS Y GOLPES EN EL MINISTERIO DE CULTURA

MENTIRAS Y GOLPES EN EL MINISTERIO DE CULTURA

Alberto Beingolea abre las puertas del Ministerio de Cultura a un personaje que engañó durante cuatro años a la Municipalidad de Surquillo. Además, el despacho del nuevo ministro recibe a una antigua viceministra de Jerí y Balcázar.

[INFORME] La gestión de Alberto Beingolea en el Ministerio de Cultura sigue sumando polémicas por el historial de las personas con las que tiene reuniones de trabajo. Un extrabajador municipal que engañó durante cuatro años al distrito de Surquillo y una viceministra acusada de violencia familiar vienen merodeando el despacho del periodista deportivo.

La elección de los ministros del primer gabinete de Keiko Fujimori sigue siendo tema de debate en la política nacional. La inclusión de personajes que sin una trayectoria destacada ha llevado a que hasta los más fieles defensores de la lideresa de Fuerza Popular levanten su voz para expresar su preocupación y hasta sospechas sobre las motivaciones detrás de estas designaciones.

Sin lugar a dudas, uno de los integrantes del gabinete Galarreta más cuestionados es el periodista deportivo Alberto Beingolea Delgado, quien terminó al frente del Ministerio de Cultura el pasado 28 de julio producto de una decisión que desconcertó hasta al más experto analista político.

Pero, luego de casi dos semanas en el cargo, el conocido conductor de programas de fútbol empieza a dar pistas sobre los planes que podría tener para el Ministerio de Cultura o, por lo menos, va quedando claro qué clase de personajes podrían tener influencia en sus decisiones como ministro. En esta oportunidad, Sudaca encontró que, por ejemplo, el ministro debutante ha sostenido largos encuentros con una persona que engañó durante años a una municipalidad.

VÍNCULOS DESATINADOS

El pasado miércoles, Sudaca publicó el informe titularo “Beingolea en acción” en el cual se detallaban las reuniones que sostuvo el nuevo ministro de Cultura con numerosos miembros y excandidatos del Partido Popular Cristiano que habían copado su agenda pese a que las voces oficiales de dicha agrupación política habían emitido un mensaje en el cual aseguraban que no tenían vínculo con su antiguo candidato presidencial Alberto Beingolea.

Sin embargo, la lista de visitantes no se ha limitado a sus conocidos del PPC. Sudaca pudo conocer que entre estos personajes que fueron recibidos en el despacho ministerial para lo que fue registrado como reuniones de trabajo también se encuentran nombres vinculados a graves sanciones y acusaciones.

Como se puede observar en la siguiente imagen, el último miércoles, el ministro Alberto Beingolea abrió las puertas de su despacho para atender una reunión de trabajo con una persona llamada Clirio Ceferino Rivera Gamarra que no acudió en representación de una institución pública o privada, sino que lo hizo a título personal. El mencionado encuentro se extendió por más de dos horas.

Nada parecía fuera de lo normal hasta esta parte. No obstante, esto cambia cuando se investiga el reciente pasado de Rivera Gamarra como servidor de la Municipalidad de Surquillo. Acorde a documentos que pudo revisar este medio, Rivera Gamarra entró a trabajar en esta municipalidad en agosto del año 2020 bajo el régimen laboral CAS. Pero, varios años después, se descubrió que este trabajador ocultó durante años irregularidad muy grave en su incorporación.

Para Rivera, los problemas comenzaron exactamente en el mes de junio del año 2024, cuando llevaba cuatro años en su puesto en la subgerencia de servicios sociales, debido a que la Municipalidad de Surquillo decidió conformar una comisión que se encargaría de corroborar que aquellos trabajadores con contrato CAS estén cumpliendo con los requisitos obligatorios para los puestos que ocupaban.

La mencionada comisión terminaría por encontrarse con una muy desagradable y escandalosa sorpresa. Clirio Ceferino Rivera Gamarra, un trabajador CAS que para ese entonces acumulaba cuatro años en la municipalidad, había logrado ocultar exitosamente que no contaba con la formación académica exigida para ocupar el puesto en el cual se venía desempeñando en la subgerencia de servicios sociales de la Municipalidad de Surquillo.

Tras este hallazgo, se inició un proceso administrativo sancionador contra Rivera Gamarra en el cual, al verse descubierto, el propio trabajador admite que estaba al tanto de su incumplimiento con los requisitos para ser contratado como trabajador CAS e, inexplicable y sospechosamente, pudo participar del proceso, ser elegido y permanecer en el cargo desde agosto del 2020 hasta que destituido en marzo de este año.

SIN EL MEJOR HISTORIAL

Pero la lista de visitantes polémicos que hoy merodean el despacho de Alberto Beingolea es más extensa. En la siguiente imagen se observa que, la semana pasada, el nuevo ministro de Cultura recibió por casi una hora a una persona llamada Rut Elizabeth Huamán Coronel que permaneció cerca de una hora en lo que fue catalogado por el propio ministerio como una reunión de trabajo.

Huamán Coronel es destacada por el Apra como una de sus nuevas caras elegidas para revitalizar al partido de la estrella. Sin embargo, también llama la atención por sus numerosas designaciones durante los últimos gobiernos que le han permitido ir rotando de un ministerio a otro en los últimos meses.

Con la llegada de José Jerí a la presidencia, Huamán Coronel logró convertirse en viceministra de poblaciones vulnerables en el Ministerio de la Mujer. Pero, además, durante la breve presidencia de José María Balcázar, la excandidata al Congreso fue una de las beneficiadas con las sorpresivas designaciones que el gobierno saliente realizó a pocos días de entregar la presidencia. El 16 de julio, el Ministerio de Educación comunicó que Rut Huamán se había convertido la nueva viceministra de gestión institucional, cargo al que renunció antes de reunirse con el ministro Beingolea.

Sin embargo, todos estos datos podrían quedar opacados cuando se recuerda una grave acusación en su contra que se hizo pública en el mes de febrero. Paradójicamente, Huamán Coronel, quien por aquel entonces se desempeñaba como viceministra de poblaciones vulnerables, había sido denunciada por violencia familiar.

Una investigación del programa “Beto a saber” expuso que Rut Huamán había agredido a su esposo con “patadas, golpes de puño y mordidas” un 25 de diciembre del año 2019. Acorde a lo publicado por el programa del canal Willax, Huamán llegó a ser detenida y se constataron las lesiones de su pareja. Al ser consultada por este hecho, la entonces funcionaria del Ministerio de la Mujer señaló que “se trata de un tema ya zanjado”.

Pasar de ser un ferviente antifujimorista a un ministro que repite con aparente convicción las consignas de Keiko Fujimori había generado serias dudas sobre cuál es la verdadera cara de Alberto Beingolea. Pero lo que está fuera de discusión es la falta de criterio del nuevo titular del Ministerio de Cultura al momento de decidir a quiénes le abre las puertas de su oficina.

 

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